Jul 13 2015
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Pol铆tica

Un chavismo recargado y la misma, la misma oposici贸n

El anuncio de las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre fue precedido por una suerte de campa帽a de intriga que jug贸 con el misterio, el silencio y la informaci贸n fragmentaria, y, como era de esperarse, gener贸 un clima de tensi贸n en la ciudadan铆a.

鈥淧ol铆ticos y candidatos, medios de informaci贸n y encuestadores, analistas y expertos escribir谩n los pr贸ximos cap铆tulos de lo que puede ser una novela negra, de terror, policial, fant谩stica, de aventuras, 茅pica, de ciencia-ficci贸n (鈥). De cara a las parlamentarias, ser谩 dif铆cil para actores y narradores escapar a la tentaci贸n de cultivar el miedo en tanto recurso narrativo y, fundamentalmente, de control pol铆tico-electoral鈥, se帽ala la soci贸loga Marycl茅n Stelling.

La encuestadora Hinterlaces ofreci贸 gr谩ficamente una idea de lo que sucede en el pa铆s: el 62 por ciento pide que el gobierno de Nicol谩s Maduro rectifique sus pol铆ticas y apenas el 33 por ciento que venga un gobierno de oposici贸n. Por primera vez en la historia, la ciudadan铆a venezolana (y quiz谩 mundial) elegir谩 en paridad de sexos y de edades: 50% mujeres, 50% hombres; 50% j贸venes, 50% mayores.

Este proceso electoral se desarrollar谩 en un clima de particulares tensiones. Por un lado, las tensiones que tienen que ver con la persistente inseguridad y los problemas econ贸micos: desabastecimiento, largas colas para conseguir productos, que se conjugan con la ca铆da de los precios internacionales del petr贸leo, la guerra econ贸mica, el contrabando, la especulaci贸n, la fuga de divisas, el agiotismo, el acaparamiento, y las incompletas, fuera de tiempo y/o desacertadas medidas monetarias y cambiarias.

Por otro lado, la ausencia de relaciones entre las organizaciones que conforman los dos grandes bloques de poder, gobierno y oposici贸n, consecuencia 鈥揺n parte鈥 de los violentos acontecimientos de febrero-julio de 2014, cuando un sector de la oposici贸n 鈥揷on apoyo de los medios internacionales y el gobierno estadounidense鈥 puso en marcha la idea de un cambio de gobierno, por las buenas, por las malas o por las peores tambi茅n.

ven elecciones2013Un juego diferente, el electoral

El proceso electoral se puso en marcha, y la din谩mica debe ser diferente, el juego es diferente. Los partidos de la opositora Mesa de Unidas Nacional (MUD) celebraron sus elecciones internas y tambi茅n el 煤ltimo domingo de junio el oficialista partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv).

Los polit贸logos creen ver en las internas celebradas en la oposici贸n y el bolivarianismo (incluyendo altas dosis de sectarismo) una demostraci贸n de que a煤n hoy, las elecciones son el eje del sistema pol铆tico venezolano: Son una se帽al de vitalidad democr谩tica, que trasciende a la medici贸n de fuerzas en s铆 misma鈥, se帽ala Leopoldo Puchi.

En la oposici贸n, la ciudadan铆a eligi贸 s贸lo en 33 circuitos en sus internas y m谩s de un mes despu茅s anunciaron listas incompletas, y en su mayor铆a las candidaturas a la unicameral Asamblea Nacional fueron postuladas a dedo. M谩s de tres millones de ciudadanos votaron en las internas bolivarianas, para elegir por primera vez en los 87 circuitos.

Las votaciones realizadas por el PSUV evidencian una base militante considerable y una estructura organizativa fuerte y anclada socialmente, con la ventaja adicional de ser partido de gobierno articulado al aparato de Estado.

En el caso de la MUD particip贸 un 7,5% de los electores correspondientes a los circuitos en que realizaron primarias. En las del PSUV un 15%, lo que muestra una mayor capacidad de movilizaci贸n de su maquinaria. Algunas encuestas se帽alan que ser谩n los electores no comprometidos directamente con los partidos los que decidir谩n.

El PSUV tiene de su lado el mensaje social y el nacionalismo, pero hay dudas y desencanto. Las encuestas, en las que se basa el discurso opositor, muestran el malestar de las colas, la escasez, la inflaci贸n, la inseguridad y la ineficiencia de la burocracia. Sin embargo, ser铆a errado trasladar estas cifras de las elecciones internas a lo que ser谩n los escrutinios del 6 de diciembre, porque all铆 se medir谩n no s贸lo maquinarias, con una previsible participaci贸n del 70% de la ciudadan铆a.

Lo cierto es que por m谩s que se declame de uno y otro lados, unidad real no la hay ni en el oficialismo ni en la oposici贸n. La MUD ha intentado seducir a Leopoldo L贸pez (el guarimbero preso) en lugar de enfrentarlo y separarse de sus propuestas golpistas. Y, hoy, con la permanente propaganda medi谩tica internacional, ha ganado la popularidad de la que carec铆a, convirti茅ndose en obst谩culo incluso para pensar en una estrategia electoral un铆voca.

Sin dudas, hay un enfrentamiento entre Leopoldo L贸pez 鈥搎ue permanentemente se deslastra de las propuestas 鈥渦nitarias鈥濃 y Henrique Capriles, el repetido candidato a presidente. 鈥淒e todo esto no se habla en la oposici贸n, se prefiere mantener la ficci贸n de la unidad鈥, se帽ala el columnista de origen cubano Fausto Mas贸. Luis Vicente Le贸n, director de la encuestadora Datan谩lisis y persistente guionista de la oposici贸n se帽ala que comienza la campa帽a hacia las parlamentarias y la presi贸n volver谩. 鈥淓l gobierno estar谩 hipersensible y radical en la campa帽a m谩s dif铆cil que le ha tocado abordar, pero a su vez la oposici贸n es d茅bil institucionalmente y se puede fracturar o abstener, lo que pondr铆a a sus l铆deres a la defensiva si los n煤meros cambian en contra.鈥

Sin duda, los an谩lisis sesgados de los hacedores de campa帽a de ambas partes inundar谩n la escena, los ataques mutuos ser谩n feroces y, 驴qu茅 podr谩 hacer cualquiera que est茅 ah铆, en el medio, sin responder a los intereses de uno y otro?


La necesidad de gobernarmaduro_consejo_ministros_economia_41384223051

En estos escasos cinco meses, el gobierno se ve en la necesidad de tomar medidas para un mejor desempe帽o y presentar argumentos para justificar la obtenci贸n de una mayor铆a parlamentaria, imprescindible para seguir gobernando, lo que incluir谩 un 茅nfasis en destacar las pol铆ticas sociales y el nacionalismo de la pol铆tica exterior.

Mirado desde el exterior, del lado opositor estar谩 la ventaja del voto castigo, pero no debe pasar por alto la advertencia del provincial de los jesuitas, Arturo Peraza, cuando se帽alaba que la narrativa de la oposici贸n era 鈥減ura negatividad鈥. Pero la MUD debe esforzarse en hacer planteamientos alternativos de gran aliento, que den certidumbre sobre un manejo adecuado de las pol铆ticas econ贸micas y un mero llamado a volver al pasado que ya pocos venezolanos recuerdan.

Hay una agon铆a continua en cada elecci贸n venezolana, donde pareciera que la Revoluci贸n Bolivariana se juega la vida. Cada elecci贸n de dimensi贸n nacional se convierte en una suerte de plebiscito de renovaci贸n del mandato aprobado el 15 de diciembre de 1999, por el pueblo venezolano de transformar a fondo la sociedad y las estructuras del Estado gracias a la nueva Constituci贸n, se帽ala Temir Porras.

Nicmer Evans, de Marea Socialista, habla del terrorismo psicol贸gico de la seudopolarizaci贸n y denuncia una serie de acciones de operaci贸n psicol贸gica que impiden la emergencia de nuevas alternativas en el escenario pol铆tico venezolano, donde los dos aparentes polos tienen el mismo objetivo pero con actores distintos: representar a aquellos que viven del trabajo de otros en contra de aquellos que viven o intentan vivir dignamente de su trabajo.

驴A qu茅 juega Obama?obama imperialismo

Lo cierto es que por 15 a帽os la oposici贸n venezolana no logr贸 hacerse o铆r internacionalmente. El carisma de Ch谩vez, y su enfoque integrador y multilateralista lograron que en el mundo se viera con entusiasmo el gobierno bolivariano y con desprecio a la 鈥渆scu谩lida oposici贸n鈥. Pero la ineficiencia e ineficacia de sus sucesores va minando esta mirada, de la mano de la ofensiva de ONG 鈥渉umanitarias鈥 made in Washington y el aparato medi谩tico y propagand铆stico articulado desde Miami, Madrid y Bogot谩, especialmente, impulsando la desobediencia, la desestabilizaci贸n y un eventual golpe suave (o no).

Y, ante el fracaso opositor en el campo internacional, comenzaron a aparecer 鈥渞evelaciones鈥, como las publicadas en peri贸dicos de Espa帽a y EE.UU. sobre la investigaci贸n que estaba realizando la Fiscal铆a de Nueva York en materia de tr谩fico de drogas, que involucraba nada m谩s ni nada menos que a Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, lo que sirvi贸 de excusa para que Barack Obama firmara una orden ejecutiva para prohibir la entrada a EE.UU. de algunos de los presuntos incursos en tr谩fico de drogas.

Fue un lenguaje desproporcionado que us贸 Washington, se帽alando a Venezuela como una 鈥済rave amenaza para la seguridad鈥, cuando a lo que se apuntaba era a crear un imaginario colectivo sobre la conversi贸n de Venezuela en un narcoestado. En Latinoam茅rica se recuerda muy bien que desde Washington se alent贸 al genocida 脕lvaro Uribe y a los sucesivos gobiernos mexicanos, por ejemplo.

Mientras la prensa trasnacional cartelizada segu铆a con su terrorismo medi谩tico, al que se sumaba el nuevo cartel de ex presidentes, no s贸lo se reunieron (y abrazaron) en Hait铆 con Diosdado Cabello, el presunto capo del narcotr谩fico, y Shannon, el gran negociador del Departamento de Estado. La oposici贸n interna qued贸 otra vez decolocada e insisti贸 en que se le tendi贸 una trampa al pobre Shannon, que Diosdado fue a esa reuni贸n mediada por el presidente haitiano sin que nadie lo invitase, y tambi茅n que George Bush padre se reuni贸 con Noriega antes de que lo sacaran de Panam谩.

El presidente Nicol谩s Maduro ya hab铆a informado que Cabello fue como 鈥渆ncargado de la Paz y de las relaciones con EEUU鈥. La analista opositora Maruja Tarre se pregunta si m谩s bien el encuentro no es parte de la estrategia de Obama frente a Am茅rica latina.

鈥淓l presidente saliente de los EE.UU. se tom贸 muy en serio su premio Nobel de la Paz y quiere dejar un 鈥榣egado鈥 en pol铆tica exterior. Su 谩rea de mayor inter茅s era el Medio Oriente, pero a pesar de su mano tendida, los conflictos en el 谩rea son cada vez peores. Obama no ha ganado nuevos amigos y m谩s bien ha perdido la confianza de los m谩s viejos aliados de su pa铆s. En Europa, no hay manera de lidiar con Putin鈥, se帽al贸.

Pareciera que la 煤nica pol铆tica de EE.UU. que tiene apoyo (y hasta la bendici贸n papal) es, en Am茅rica latina, la que pareciera que descubri贸 en este 2015: el deshielo con Cuba, el 煤nico 茅xito internacional que puede exhibir en estos ocho a帽os. Para Obama, un abrazo entre Cabello y Shannon no es un costo demasiado alto, si es el precio que tiene que pagar para lograr su legado de normalizar las relaciones con el vecino cubano, aventura Tarre.

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