Jul 17 2012
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Participación ciudadana

Un megaburdel llamado Eurovegas

Hace algunos años aterrizó en Madrid un jet privado. En el venía Mr. Adelson, un “emprendedor del turismo” dueño de varios casinos y hoteles en Las Vegas, con la intención de tantear el terreno, hacer un censo de corruptibles y de cretinos que se tragaran uno de los mayores timos de que se tenga memoria. Esto se llama un “estudio de mercado” y, Mr. Adelson, bastante necesitado de un espacio grande en donde instalar una copia de Las Vegas, se guardó muy bien de citar el trasfondo del asunto: para los nuevos millonarios rusos y chinos ir a Las Vegas o Macao tiene ciertos inconvenientes a la hora de trasladar maletas llenas de dinero. | LUIS SEPÚLVEDA.*

 

En Europa, en cambio, basta con entrar a un país del espacio Schengen para moverse sin dificultados, y como los países del este de Europa, el límite oriental del espacio Schengen, no destacan por su respeto a la legalidad, la posibilidad de contar con un lugar para lavar dinero mediante el archi conocido método del juego era una necesidad más que urgente.

 

Mr. Adelson escogió España luego de saber que un ex presidente de la diputación de Castellón, Carlos Fabra, solía ganar el premio gordo de la lotería un año sí y otro también, quedando así limpio de polvo y paja de todas las sospechas de corrupción que algunos jueces incomprensivos con su buena fortuna insistían en achacarle. Carlos Fabra ha entrado en la historia universal de la corrupción tras construir un aeropuerto internacional en el que jamás ha aterrizado o despegado algún avión, amén de un atroz monumento a si mismo que hizo levantar a la entrada del aeropuerto fantasma.

 

Madrid y Cataluña empezaron a disputarse la posibilidad de ser sede de Eurovegas, porque, según el discurso de Mr. Adelson, el complejo de hoteles, burdeles y casinos, crearía 250.000 puestos de trabajo, algunos de moralidad estricta y otros de moralidad dudosa. Mr. Adelson planteó algunas condiciones a sus anfitriones catalanes y madrileños, que inventaron una nueva forma de pleitesía basada en el dudoso talento de bajarse los pantalones , en el caso del President de la Generalitat, o las braguitas, en el caso de la Presidenta de la Comunidad de Madrid. La prenda en este caso era lo de menos, lo importante era demostrar a Mr. Adelson la voluntad irrestricta de quedar con el culo al aire y para lo que su merced se dignara de mandar.

 

Entre las condiciones de Mr. Adelson estaba la de contar con una legalidad laboral propia, ser algo así como El Vaticano en materia laboral, y ya sabemos como arreglan las cuitas con sus empleados los dueños de casinos y burdeles. La literatura negra, el cine y los archivos judiciales están llenos de lecciones al respecto. Y claro que es más rápido que un expediente de despido el partir las piernas o el espinazo a los que pierden la confianza del Padrino.

 

El molt honorable President de la Generalitat y la Presidenta de la comunidad de Madrid le respondieron que por supuesto, que no podía ser de otra manera. Entonces Mr. Adelson dijo que quería además diez años de “vacaciones fiscales”, es decir de no pagar impuestos ni municipales, por sus edificios que albergarían los hoteles, casinos y burdeles, ni al Estado, por las ganancias de los mismos. En este punto, cabe reconocer que para el Presidente de la Generalitat fue duro faltar al proverbial cariño de los catalanes por el dinero y, su sí, a regañadientes hizo ganar puntos a la Presidenta de la Comunidad de Madrid, que vestida de majorete le ofreció un ¡sí, de acuerdo! lleno de una sensualidad que sin embargo no entibió la frialdad de vaquero de Mr. Adelson.

 

Mr. Adelson exigió que en sus hoteles, burdeles y casinos se pudiera fumar, mediante un levantamiento o moratoria de la ley anti tabaco, que en España prohibe fumar en los lugares públicos sin excepción. La Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, contestó con un entusiasta “ si hay que cambiar la ley, pues se cambia”, obviando que las leyes se modifican en el Parlamento.

 

Ahora, y porque en el pedir no hay engaño, Mr. Adelson, exige que sean bancos españoles los que le entreguen el dinero para comprar el suelo y levantar sus hoteles, burdeles y casinos. Indica también que no se opone a que el gobierno de España pida un préstamo a las instituciones europeas para financiar este nuevo signo del progreso y grandeza de España que será el mega burdel de Eurovegas, o el puticlub más grande del mundo. A todo esto, los esforzados dueños de los puticlubs que encienden sus neones a los costados de las carreteras, manifiestan su desacuerdo con esta competencia desleal.

 

El gremio de puticlubs —Real Consorcio de Comercio de Carnes Varias— indica que los costes para la importación de culo de obra ( no se atreven a decir mano de obra) se dispararán, y será cada vez más difícil conseguir menores de edad para sus exigentes clientes de sotana, o gorditas cachondas, que responden más o menos al gusto general del consumidor nacional. Indican, y con gran preocupación, que el rapado de cabeza de sus porteros, matones y otros funcionarios encargados de mantener el orden, lo costean ellos de forma voluntaria, de la misma manera como financian de sus propios bolsillos los tatuajes en los bíceps de los empleados que destacan en el control y mantenimiento de la producción.

 

Sus quejas son por lo demás razonables, y más aún en tiempos de crisis en los que, por falta de dinero en los consumidores, han tenido que abrir líneas de crédito a intereses muy bajos, y que pese a la masificación de la fornicard las ganancias no compensan sus patrióticos sacrificios.
Y su queja más sentida alude a los fatídicos viernes españoles, en los que tras cada consejo de gobierno, las medidas que anuncian para paliar los efectos de la crisis llevan a los ciudadanos a la nefasta creencia de que la sodomía es gratis y cada vez más voluntaria. Pero Mr. Adelson tiene nuevas exigencias: derecho a pernada, prácticas gratuitas y por tiempo indeterminado, e implantación por real decreto del arte de fumar puros por el recto.

 

La Presidenta de la Comunidad de Madrid declara su entusiasmo por todas estas medidas que demuestran cómo debe ser un empresario. Así que Eurovegas, el puticlub más grande de Europa será pronto una realidad, confirmando la esencia de la Marca España: Spain is different. ¡Campeoooooones!
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* Escritor.
En Le Monde Diplomatique (edición chilena, www.lemondediplomatique.cl).

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