Jul 31 2020
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Ambiente

Un planeta saludable, un nuevo derecho humano

Cada hectárea devorada por las motosierras supone una amenaza contra los derechos humanos. Lo mismo ocurre con las partículas de polvo que infectan atmósfera y pulmones; con los bloques de hielo que se desprenden hacia el terrorífico estado líquido; con las especies que se adentran en la extinción; o con los vertidos químicos que terminan en el cauce de los ríos.

As√≠ lo entiende el propio relator de la Organizaci√≥n de las Naciones Unidas, David R. Boyd, que hace unos d√≠as se√Īal√≥ la necesidad de incluir el ¬ęderecho a un planeta sano¬Ľ en un nuevo art√≠culo de la Declaraci√≥n Universal de Derechos Humanos.Un planeta saludable, un nuevo derecho humano | Periodico Apia Virtual

¬ęEl derecho a un medio ambiente saludable ya proporciona la base para gran parte del progreso que estamos viendo en diferentes naciones de todo el mundo. Lo que tenemos que hacer ahora es aprovechar este momento de crisis ecol√≥gica mundial para asegurar el reconocimiento de este derecho por parte de las Naciones Unidas, de modo que todos, en todas partes, se beneficien. El derecho humano a un planeta sano, si es reconocido por todas las naciones, podr√≠a ser el derecho humano m√°s importante del siglo XXI¬Ľ, comentaba.

Estas declaraciones han sido recogidas con entusiasmo por algunas organizaciones sociales como BirdLife que, desde hace décadas, llevan advirtiendo de la evidente relación que existe entre la degradación de los entornos naturales y la vulneración de los derechos humanos. Front Line Defenders aporta un dato relevante que apoya esta teoría: el 40% de los 304 activistas que fueron asesinados en 2019 eran defensores de la tierra. Las muertes asociadas a la degradación del planeta no son sólo las de aquellos que, desde la lucha social, se enfrentan a proyectos extractivistas.

Tanto es as√≠, que miles de defunciones prematuras tienen que ver con enfermedades que derivan del maltrato que las sociedades dan a los entornos. C√°ncer, cardiopat√≠as, accidentes cerebrovasculares o diarreas son algunas de las causas de muerte que se relacionan con la mala calidad del aire, o el mal estado de las aguas. Seg√ļn la propia Organizaci√≥n Mundial para la Salud (OMS), el 28% de los √≥bitos globales tienen que ver con cuestiones ambientales.

¬ęEl derecho a un medio ambiente saludable dar√° una mayor cobertura a aquellos ciudadanos o colectivos que tengan que ir a los tribunales¬Ľ.

¬ęEl medio amDisponer de un medio ambiente saludable pasa por ser un derecho humanobiente muchas veces se ve como algo vinculado a pol√≠ticas sectoriales y de menor peso frente a la industria o la econom√≠a. Sin embargo, se trata de algo transversal y un asunto relacionado con la gobernanza global¬Ľ, opina Juan Carlos Atienza, portavoz de SEO/BirdLife, organizaci√≥n que ha iniciado una recogida de firmas para incluir el derecho a un planeta sano en un nuevo art√≠culo de la Declaraci√≥n Universal de Derechos Humanos.

¬ęEl hecho de que se incluya este nuevo derecho, obligar√° a cientos de pa√≠ses a incluirlo en sus leyes y dar√° una mayor cobertura a aquellos ciudadanos o colectivos que tengan que ir a los tribunales¬Ľ, agrega.
Ana Barreira, directora del Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente (IIDMA), se√Īala los beneficios que podr√≠a tener este acontecimiento, ya que agilizar√≠a los procedimientos judiciales relacionados con el medio ambiente.

¬ęEn Espa√Īa, el derecho al medio ambiente sano no est√° recogido exactamente como un derecho fundamental, sino como un principio rector de la pol√≠tica econ√≥mica y social, lo que hace que no se pueda alegar la vulneraci√≥n de este derecho de manera directa, sino que se tienen que utilizar otras v√≠as, lo que retrasa mucho los procedimientos¬Ľ, explica la abogada. Ella misma recuerda como el IIDMA interpuso un recurso por la moratoria de Madrid Central que tuvo que basarse en la vulneraci√≥n del derecho a la integridad f√≠sica.

Declaraci√≥n Universal de los Derechos HumanosEl posible un nuevo art√≠culo de la Declaraci√≥n Universal de Derechos Humanos, sin embargo, puede servir para dar un mayor amparo legal a las comunidades y sociedades que necesiten denunciar la degradaci√≥n de sus entorno. Sin embargo, del mismo modo que en muchos lugares se ignoran derechos fundamentales como la libertad de expresi√≥n y de prensa, se podr√° seguir pasando por alto la protecci√≥n de los ecosistemas. Es por ello que Barreira hace hincapi√© en la necesidad de ¬ęfortalecer los mecanismos para que se cumplan todos los convenios ambientales¬Ľ.

¬ęExisten herramientas jur√≠dicas y tribunales internacionales, pero hace falta ampliar su capacidad de acci√≥n¬Ľ.
¬ęLa Carta Universal abarca toda una serie de cuestiones y derechos, culturales, econ√≥micos, sociales o religiosos, sin embargo, no se profundiza en c√≥mo se ponen en pr√°ctica despu√©s¬Ľ, critica V√≠ctor Barro, experto en justicia econ√≥mica de Amigos de la Tierra. No se trata, a juicio de este experto, de crear nuevas instituciones, sino de potenciar los mecanismos de vigilancia sobre los que descansa el multilateralismo de las Naciones Unidas. ¬ęExisten herramientas jur√≠dicas y tribunales internacionales, pero hace falta ampliar su capacidad de acci√≥n¬Ľ, expone.
¬ęLos tratados internacionales y las declaraciones universales son vinculantes jur√≠dicamente, pero ¬Ņqui√©n hace el seguimiento de qu√© se est√°n cumpliendo?¬Ľ, se pregunta la abogada del IIDMA. Buen ejemplo de esta falta de recursos para vigilar es el principio de ¬ęquien contamina, paga¬Ľ que rige en Europa desde 1986 sin tener apenas repercusiones.

¬ęLas administraciones no tienen muchos medios para vigilar y, cuando se da con alg√ļn caso, se inicia un procedimiento judicial en el que las sentencias se alargan mucho en el tiempo. La Uni√≥n Europea legisla much√≠simo y crea nuevas normas, pero no se le dedica muchos recursos para vigilar que se cumplan¬Ľ, denuncia.

No en vano, la llegada de este nuevo derecho fundamental supondr√°, al menos un elemento m√°s al que la ciudadan√≠a se pueda acoger para denunciar ataques contra ecosistemas y contra la propia vida, adem√°s de dar respuesta a multitud de conflictos ambientales que superan las capacidades de los juzgados nacionales. ¬ęMuchos de los grandes retos ambientales exceden las fronteras nacionales. El cambio clim√°tico o la p√©rdida de biodiversidad no son problemas que se puedan resolver en solitario o de manera local. Necesitamos, si queremos conservar el medio ambiente, que exista un respaldo global¬Ľ, concluye Atienza.

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