Feb 5 2019
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Opini贸nPol铆tica

Un presidente-pe贸n virtual, un poder real en Washington y el hundimiento de la OEA

 

Seg煤n los medios hegem贸nicos, cartelizados y trasnacionales, Venezuela tiene un presidente virtual, que dirige un pa铆s desde su cuenta de Twitter, desde la cual retransmite las 贸rdenes del poder real en Washington, quien es un desconocido para sus connacionales y que lleg贸 a presidir la Asamblea Nacional en desacato por rotaci贸n de los partidos: nadie lo eligi贸, nadie vot贸 por 茅l, nadie acata sus 贸rdenes, pero representa, para sus mandantes, a la democracia.

En la 茅poca de la posverdad, el problema mayor es que aquellos que inventaron una verdad virtual y tratan de imponer imaginarios colectivos a tuitazos o por las redes digitales, se tropezaron con la realidad-real. Y la 煤nica verdad es la realidad, dec铆a Arist贸teles.

En un delicado contexto donde la pol铆tica comienza a ser pensada como campo de batalla, el presidente Nicol谩s Maduro llama al di谩logo y desde la oposici贸n se levantan voces que promueven la sensatez, la necesidad de dialogar y de procurar salidas consensuadas. En este trancado juego geopol铆tico mundial, los gobiernos de M茅xico y Uruguay invitan a una Conferencia Internacional sobre la situaci贸n en Venezuela.

La oposici贸n venezolana y sus financistas y guionistas de Washington y Bogot谩, trataron de imponer en el imaginario colectivo la emergencia de una resistencia popular al 鈥渄ictador鈥, al 鈥渦surpador鈥, o la necesaria 鈥渁yuda humanitaria鈥 para solventar una crisis coproducida por los embargos econ贸micos y financieros no solo de EU (Estados Unidos) sino tambi茅n de la Uni贸n Europea. Crean la crisis y ahora pretenden 鈥渟olucionarla鈥 por medio de una invasi贸n.

Han sido semanas de mentiras, presiones. Y ahora, en 茅pocas de Carnaval, de quitarse las caretas. Nadie cree que Guaid贸 gobierne o pueda hacerlo: la realidad le quit贸 la mascarita de pr贸cer. El mundo ve como repite lo que dicen los halcones del gobierno de Donald Trump, desesperados por apoderarse del mayor reservorio de petr贸leo del mundo y las riquezas minerales de la Amazonia venezolana.

Marcha de la oposici贸n, 2 de febrero

Obviamente, tras la cadena de fake-news, no hubo ning煤n desmentido, rectificaci贸n o disculpas. Y, como dice la analista Victoria Korn, lo que ha logrado Trump es atornillar a Maduro y revivir a la aletargada 鈥渕area roja鈥 chavista.

La cadena de mando est谩 clara y en ella Guaid贸 s贸lo es quien acata y, junto al Grupo o cartel de Lima, son los comunicadores de lo que los halcones de Washington mandan, con un ataque despiadado por redes sociales y medios hegem贸nicos que controlan desde Washington, para crear el imaginario colectivo de que se est谩 liberando a un pueblo sometido.

A ellos se suman mercenarios (mano de obra ociosa de ocupaciones anteriores tan fracasadas como genocidas), paramilitares colombianos y venezolanos alistados en territorio del vecino del sur, 鈥渁sesores鈥 israel铆es para la ocupaci贸n de territorios y desestabilizaci贸n interna.

Y la 鈥渁yuda humanitaria鈥 que la oposici贸n dice que har谩 entrar al pa铆s 鈥揷on apoyo de diplom谩ticos y ONGs, c谩maras de televisi贸n en vivo- y el resguardo de paramilitares y bandas criminales alentadas por los sucesivos聽 gobiernos de Bogot谩, sufri贸 un rev茅s grande cuando la Cruz Roja y la Media Luna Roja internacionales anunciaron que de acuerdo a los principios de neutralidad e independencia no pueden participar en la entrega de asistencia planteada para Venezuela desde Colombia, sin que exista un acuerdo previo.

Mientras, Craig Faller, Jefe del Comando Sur, visit贸 C煤cuta, ciudad colombiana cercana a la frontera con Venezuela, quiz谩 para evaluar la llegada de los 5.000 soldados estadounidenses que se dice que traen de Afganist谩n y llevan a Colombia.

Obviamente, quienes est谩n al mando de la Operaci贸n son Donald Trump, John Bolton, Mike Pence, Mike Pompeo, Elliot Abrams, Marco Rubio, los jefes militares del Comando Sur, o sea los vectores del neoconservadurismo norteamericano vinculados a las tramas m谩s oscuras de las intervenciones directas o por debajo de la mesa en el mundo. Basta recordar el esc谩ndalo Ir谩n-contras, en el que Abrams fue uno de los responsables junto a Oliver North.

Es dif铆cil exagerar lo totalmente ofensivo que es un personaje como Elliott Abrams para los latinoamericanos que recuerdan la sangrienta debacle de EU en Nicaragua. Pareciera que los 鈥渆stados vasallos鈥 ahora tienen que renunciar a cualquier tipo de dignidad frente a su propia gente y actuar como si Abrams fuera un ser respetable.

Es un tipo de condicionamiento de la obediencia mediante la humillaci贸n, una t谩ctica deliberada que terminar谩 lastimando a los t铆teres de EU en todo el mundo. Las metas de EU son 聽retomar el control de los inmensos recursos naturales de Venezuela y tambi茅n demostrar al mundo, que todav铆a puede atacar un peque帽o pa铆s y demostrar al mundo que EU habla en serio.

Pero pocos toman en serio a los militares estadounidenses: desde hace d茅cadas no han sido capaces de derrotar (salvo en las pel铆culas o en las series de televisi贸n, claro) a ning煤n pa铆s decidido a resistir su agresi贸n.

Las diversas fuerzas especiales de EU, que normalmente encabezan cualquier invasi贸n, tienen un registro especialmente espantoso de fallas cada vez que dejan de posar para las c谩maras y tienen que participar en un combate real. Quiz谩s los fracasos humillantes de otras sangrientas invasiones logren convencer a algunas personas responsables en el Pent谩gono y consigan evitar que EU se involucre en otra guerra est煤pida e inmoral orquestada por los neoconservadores y su m谩quina de guerra.

Se hunde la OEA

El desprestigio y la falta de credibilidad volvi贸 a la ya desacreditada OEA. Los gobiernos de los 15 pa铆ses que integran la Comunidad del Caribe (Caricom) exigieron al actual Secretario de la Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, no hablar por ellos, ni por ning煤n otro Estado que integra al organismo, en su ilegal reconocimiento al autoproclamado diputado en desacato Juan Guaid贸.

Con mucha prepotencia y carente de autoridad per s茅, Almagro, rechaz贸 la posici贸n de la ONU respecto a las sanciones econ贸micas contra varios dirigentes venezolanos, a quienes calific贸 de 鈥渃orruptos y violadores de los derechos humanos鈥 al tiempo que asegur贸 que la ONU comete 鈥渦n grave error鈥 al no expulsar al presidente Maduro del pa铆s. 鈥淟a secretar铆a general discrepa tajantemente con la postura de los expertos de la ONU (que) guardan silencio ante la crisis generada por el r茅gimen鈥 de Maduro, se帽al贸 en Twitter.

Ante los sucesivos fracasos diplom谩ticos, el brazo proestadounidense de la OEA, el llamado Grupo o 聽Cartel de Lima prohibi贸 la entrada a sus territorios a altos representantes del gobierno de Maduro , tal como se lo ordenaran desde Washington.

El presidente boliviano Evo Morales, asegur贸 que Estados Unidos, al retirarse del tratado para eliminar misiles nucleares y convencionales apunta a Am茅rica del Sur para una intervenci贸n militar como lo hizo en Medio Oriente, pero que los pa铆ses del Sur no lo permitir谩n. 鈥淎m茅rica Latina es una regi贸n de pa铆ses independientes, soberanos y solidarios entre s铆. Todos unidos desde la聽 CELAC, Mercosur y ALBA, vamos a trabajar por garantizar la paz en Venezuela鈥, dijo.

Siguen anunciando golpes sobre la econom铆a, que se convirtieron en actos de pirater铆a, robo, con John Bolton y Steve Mnuchin en primera fila: congelaron siete mil millones de d贸lares de los fondos de la estatal petrolera Pdvsa en EU y anunciaron que el monto de las compras de petr贸leo venezolano ir谩n a Guaid贸. Ya no se trata s贸lo de bloqueo, ahora es atraco, robo, pirater铆a televisada en vivo y en directo, difundida por las redes sociales, con da帽os que superan los 23 mil millones de d贸lares.

Siguiendo su larga tradici贸n, los piratas brit谩nicos retuvieron mil 200 millones de oro venezolano, siete mil millones聽 sobre la estatal petrolera Pdvsa, a los que hay que agregar los 11 mil millones que se generar谩n a partir de estos nuevos ataques, seg煤n Bolton.

La 鈥渃omunidad internacional鈥

Se ha creado un imaginario colectivo de que la llamada 鈥渃omunidad internacional鈥 ha desconocido el gobierno constitucional de Maduro.聽 Pero como dijera Arist贸teles, la 煤nica verdad es la realidad:

16 pa铆ses de Am茅rica (son 35), 15 pa铆ses de Europa (son 50), uno del 聽Medio Oriente (son 16), uno de Africa (son 54) y uno de Ocean铆a (son 15), reconocieron al presidente fantasma Juan Guaid贸. En total 34 pa铆ses de 198 (el 17%) de la 芦comunidad internacional禄 lo reconocieron. Estos pa铆ses representan unos 1.088 millones de habitantes de un planeta de 7.680 millones.

Es cierto que los pa铆ses que reconocen a Guaid贸 tambi茅n representan el 55% del PIB mundial. De los 34 al menos 15 est谩n entre las 20 econom铆as m谩s grandes del mundo, enfervorizadas por adue帽arse de los recursos naturales venezolanos.

El conflicto, producto de exportaci贸n

Con la anuencia y complicidad interna de sectores pol铆ticos de oposici贸n, entraron en juego fuerzas externas y el futuro del pa铆s se decide en funci贸n de intereses geopol铆ticos ajenos a la realidad venezolana. Dos a帽os atr谩s, Washington orden贸 a los representantes de la oposici贸n venezolana romper el di谩logo en la Rep煤blica Dominicana, lo que se tradujo en la exacerbaci贸n de las polaridades y decreta el fin de la coexistencia.

Este quiebre marc贸 una nueva etapa en la relaci贸n gobierno-oposici贸n y en el juego geopol铆tico global, cuando -intencionalmente- se inici贸 una fase dirigida abiertamente desde el exterior. La disputa interna se traslad贸 entonces a un amplio escenario internacional y la oposici贸n vern谩cula qued贸 reducida a una mera peonada, no por ello exenta de responsabilidad.

Cansados ya de esperar que la oposici贸n derrocara al gobierno bolivariano, tras 20 a帽os de financiamiento y apoyo, Washington decidi贸 asumir la responsabilidad total de las acciones. Y no por eso le ha ido mejor.

鈥淧茅rfida coalici贸n geopol铆tica con alt铆simos costos sociales, pol铆ticos, econ贸micos y humanos. Tras una justificaci贸n pol铆tica dom茅stica, se abren las puertas al control y usufructo de la mayor reserva mundial de petr贸leo, lo que constituye, adem谩s, una clara invitaci贸n a la militarizaci贸n del conflicto鈥, se帽ala la soci贸loga Marycl茅n Stelling, 聽coordinadora del Observatorio de Medios.

Para sectores radicales de oposici贸n, se帽ala la analista, la anhelada invasi贸n se interpreta como triunfo pol铆tico, como estrategia leg铆tima de exclusi贸n y eliminaci贸n del demonizado adversario. Sorprende el salto que se ha dado de la violencia a la guerra naturalizada, y de ello dan cuenta narrativas y relatos transmedias, campo de disputa y expresi贸n de la da帽ina polarizaci贸n radical devenida en producto de exportaci贸n.

*Periodista y comunic贸logo uruguayo. Mag铆ster en Integraci贸n. Fundador de Telesur. Preside la Fundaci贸n para la Integraci贸n Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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