Nov 22 2017
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Econom铆aPol铆tica

Venezuela: Crisis de la deuda externa y viabilidad pol铆tica del chavismo

 

Desde 2006, el gobierno de Venezuela y la empresa estatal petrolera PDVSA, empezaron a endeudarse en moneda extranjera, en forma desordenada y confiando que el precio petr贸leo se iba a mantener a niveles altos.

La modalidad de endeudamiento asumida (principalmente bonos en d贸lares adquiridos en bol铆vares), la actuaci贸n de una banca privada con un gran poder f谩ctico y la inexistencia de controles de capitales, condujo al peor de los escenarios previstos: no s贸lo se conform贸 un mecanismo de fuga de capitales liderado por la banca local, sino que el gobierno no construy贸 la capacidad de pago que se deb铆a disponer en los siguientes a帽os, es decir, la previsi贸n de los recursos financieros necesarios para sostener el pesado pago del servicio de la deuda externa (capital e intereses).

De esta forma, el endeudamiento externo p煤blico se consolida como un dispositivo de captura, privatizaci贸n y exportaci贸n de la renta petrolera, por parte de sectores representativos del capital nacional e internacional. Lo que hasta entonces se hab铆a logrado con el control de PDVSA, con la precaria administraci贸n de divisas (control de cambios) y con la legislaci贸n impositiva petrolera, se perdi贸 cuando se foment贸 desde PDVSA y desde el Ministerio de Finanzas el mecanismo de la deuda externa. En poco tiempo, la acumulaci贸n de activos externos, es decir renta petrolera apropiada y fugada en cuentas en el exterior, alcanz贸 una magnitud tal, que le permiti贸 a los capitalistas (nacionales e internacionales) fijar el tipo de cambio y aherrojar econ贸micamente a la revoluci贸n bolivariana.

Esto es uno de los problemas que hereda el gobierno actual y que la permanente confrontaci贸n pol铆tica no permite distinguir la magnitud del problema de la deuda externa,聽cuyo esquema entra en crisis cuando la econom铆a es bombardeada por una ca铆da significativa del ingreso externo proveniente de sus exportaciones petroleras (2014).聽隆Fin de fiesta!,聽se desploman los precios petroleros, y llega la realidad con los cobradores tocando la puerta y sin haber asumido, el gobierno, un plan econ贸mico coherente que corresponda a la situaci贸n.

Al mismo tiempo, estrechamente relacionado con la restricci贸n externa, se desata un ataque cambiario que, entre otros factores, coadyuva un proceso inflacionario acelerado que ya ha entrado en la terrible ruta de la hiperinflaci贸n. La ca铆da y paralizaci贸n de la actividad productiva y de las inversiones, del consumo y el deterioro del salario real, inevitablemente afectan al mayor logro del proceso bolivariano: los indicadores sociales. A pesar de los esfuerzos en mantener el gasto/inversi贸n social y el ajuste de salario y las transferencias, y muy a pesar de la equivocada decisi贸n de ocultar las cifras oficiales, la vida cotidiana de la calle y de los hogares reflejan una dura situaci贸n de una poblaci贸n trabajadora que hab铆a logrado alcanzar altos niveles de satisfacci贸n de las necesidades b谩sicas.

Procurando comprender la situaci贸n, se presentan algunas puntualizaciones:

1. La actual situaci贸n de insostenibilidad del pago de la deuda externa, constituye un cambio de escenario sustancialmente diferente para el gobierno y para las fuerzas involucradas en el proceso pol铆tico iniciado en 1999. La t谩ctica pol铆tica del chavismo ha sido exitosa, no hay dudas que Maduro 鈥揷on la propuesta de la Asamblea Nacional Constituyente- ha contraatacado eficazmente y reducido a las fuerzas pol铆ticas enemigas, que, sumidas en estertores, se muestran incapaces de articular y coronar una acci贸n insurreccional.

2. En el plano pol铆tico se ha dado una muestra de audacia, pero en el plano econ贸mico, estas capacidades dejan de brillar y, por el contrar铆o, no se vislumbra una salida del laberinto de la crisis econ贸mica. La pol铆tica econ贸mica es una tarea pendiente, convertida en pesadilla para el gobierno y en tormento para el pueblo trabajador. Ciertamente, a煤n encendidas las brasas de la celebraci贸n del triunfo pol铆tico sobre la oposici贸n, emerge la punta de un iceberg de inevitable colisi贸n:聽la imposibilidad de continuar con el pago de la deuda externa. Esta es una amenaza inmediata a la estabilidad pol铆tica lograda y a la pertinencia de la decisi贸n de adelantar las elecciones regionales y presidenciales.

3. La actual crisis de deuda externa requiere de un manejo inmediato, que implica una estrategia diferente a la hasta ahora sostenida:聽ser un buen pagador. En la abundante literatura que se produjo a ra铆z de la crisis de la deuda de las d茅cadas de los 1980 y 1990, se lleg贸 a tratar la paradoja del 鈥渂uen pagador鈥, aqu茅l que prioriza el pago de la deuda y sacrifica su desarrollo econ贸mico y espec铆ficamente el bienestar de la poblaci贸n. Hasta ahora, los gobiernos de los presidentes Ch谩vez y Maduro ostentaban -como un gran logro- 芦el pagar puntualmente el servicio de la deuda externa禄.

4. Pero esta presunci贸n se convierte en una carga muy pesada de cumplir teniendo en cuenta que desde 2006, se produjo un crecimiento exponencial del endeudamiento, que resulta una carga pesada ante la ca铆da pronunciada de los ingresos petroleros y el bloqueo promovido por Estados Unidos. Hasta ahora, los argumentos a favor de esta estrategia 鈥渄el buen pagador鈥 se justificaban no s贸lo econ贸micamente, sino que se trataba de evitar que el capital financiero pudiera promover acciones de embargo de activos externos ante una situaci贸n de impago. Posibilidad deseada, por dem谩s tanto por los capitalistas locales y for谩neos, enemigos del proceso pol铆tico chavista. Pero llegaron tiempos nuevos, nuevas realidades 鈥揷omplejas y cr铆ticas por dem谩s- y hay que revisar esta estrategia.

5. Desde el mismo momento en que el Presidente Maduro gana las elecciones de abril de 2013, los indicadores econ贸micos anunciaban una crisis en el sector externo, pero especialmente una crisis de deuda. Y eso iba a pasar tarde o temprano, era tal la probabilidad de ocurrencia que, as铆 el precio del barril de petr贸leo se mantuvieran por encima de 100 d贸lares por barril, m谩s temprano que tarde se llegar铆a a esta disyuntiva. Las contradicciones y los desbalances acumulados, hasta esa fecha, en la econom铆a venezolana, eran tales que, la abrupta ca铆da de los precios petroleros iniciadas desde 2014, produjo el efecto que corrientemente se ilustra con un estanque que baja aceleradamente su nivel de agua y en ese momento empiezan a verse los desperfectos y los cachivaches acumulados en su lecho.

La cesta petrolera venezolana cerr贸 en 2013 a 97,09 US$, cay贸 a 49,52 US$ en 2014 y se desplom贸 a 29,15 US$, al final de 2015. Esto significa que, desde 2013, perdi贸 casi el 70%. Tal ha sido el impacto sobre la econom铆a venezolana y sobre el modelo de crecimiento validado durante casi 15 a帽os por el chavismo.

6. Como la cultura del halago y la propaganda ficticia hab铆an alcanzado niveles de epidemia, ninguna de las autoridades econ贸micas (de una institucionalidad casi desintegrada) le advierte al Presidente y le dice la cruda verdad. Pero la realidad macroecon贸mica es porfiada, cruel y golpea duro: durante 2017, se hace claro que la viabilidad de cualquier pol铆tica econ贸mica, y tambi茅n cualquier estrategia pol铆tica, pasa por evaluar la estrategia de pago de la deuda externa.

7. Es por eso que, el anuncio de refinanciamiento y/o reestructuraci贸n de la deuda hecho por el presidente Maduro, aunque casi 5 a帽os tarde, resulta una acci贸n acertada y pertinente. Porque ya no se puede pagar en las mismas condiciones, ya no se puede seguir siendo 芦buen pagador禄 si no se tienen reservas internacionales l铆quidas, y a煤n m谩s, cuando las pocas divisas disponibles las bloquean algunos de los m谩s importantes bancos internacionales

8. No se puede obviar en el an谩lisis que, al mismo tiempo, la estrategia de bloqueo econ贸mico promovido por Estados Unidos agrava la situaci贸n y la capacidad de negociaci贸n del gobierno venezolano.

La inminencia de la crisis de la deuda externa estaba anunciada desde el momento en que caen los precios petroleros, manteniendo este desfavorable nivel de precios por un per铆odo prolongado y sin una recuperaci贸n sustancial de los mismos. Adem谩s de este shock externo, se agrega las acciones de bloqueo que Estados Unidos viene llevando a cabo desde la administraci贸n de Barack Obama. Ambos factores se yuxtaponen y refuerzan el estrangulamiento externo de la econom铆a venezolana.

9. Llegado el momento de anunciar el refinanciamiento/reestructuraci贸n de la deuda se tienen que considerar algunos elementos que son importantes para no caer en percepciones catastr贸ficas (tipo 鈥渟e acaba el mundo鈥, o 鈥渄espu茅s del horizonte hay un abismo con dragones marinos鈥) ni extremos optimistas irresponsables (tipo 鈥渘o pasa nada Se帽or Presidente…no hay inflaci贸n, no hay escasez, no pasa nada…禄). Se tiene que tomar conciencia que el manejo del problema de la deuda pasa por comprender la magnitud del mismo y las particularidades de nuestra econom铆a.

10. Comprender que, la gravedad de la crisis de la deuda, combinada con el proceso hiperinflacionario y la profunda paralizaci贸n del aparato productivo, no s贸lo pone en riesgo las victoria electoral (miop铆a pol铆tica) sino que adem谩s genera una cat谩strofe social donde los trabajadores sufren una depauperaci贸n brutal y al mismo tiempo las 鈥渇uerzas del mal鈥 intentan justificar una intervenci贸n imperialista para repartirse 鈥揳 pedazos- las riquezas del pa铆s, al mismo tiempo que tratan de arrasar de ra铆z la conciencia revolucionaria alcanzada por amplios sectores de la poblaci贸n.

11. Una de las primeras particularidades de Venezuela en su actual coyuntura de deuda externa, es que tiene una econom铆a cuyo principal bien de exportaci贸n es el petr贸leo. Esto marca una sustancial diferencia a favor, en comparaci贸n con otros pa铆ses de Am茅rica Latina. Producir y exportar petr贸leo es una peculiaridad que se traduce en fortaleza. Venezuela tiene petr贸leo y otras riquezas que bien gerenciadas pueden generar, en un horizonte de tiempo corto y mediano, importantes ingresos externos.

Es decir, su econom铆a atraviesa una cr铆tica situaci贸n de liquidez pero tiene solvencia. Con el proceso bolivariano se logr贸 fortalecer la capacidad de controlar la propiedad y administraci贸n del recursos natural (Ley de Hidrocarburo, rescate de PVDSA). Hay que fortalecer esta capacidad de controlar la actividad, reduciendo la influencia de las plagas propias del 鈥淪ocialismo Improvisado del Siglo XXI鈥 y de la corrupci贸n. Es importante defender a PDVSA y a sus activos, CITGO entre otros.

12. Otra particularidad del caso venezolano, es el relacionamiento externo que se fue construyendo a lo largo de los a帽os de los gobiernos de Ch谩vez y Maduro. La relaci贸n con China y con Rusia, son dos importantes ejemplos de esta particular visi贸n mundial. El refinanciamiento con los rusos (cuyo monto alcanza un significativo 3.150 millones de d贸lares) y las negociaciones con China Popular (cuya paciencia china ha sido puesta a prueba ante los problemas que atraviesa el desordenado e indisciplinado aliado venezolano) son dos factores importantes que colocan al gobierno, en una situaci贸n de negociaci贸n in茅dita en comparaci贸n con otros pa铆ses de la regi贸n.

13. Un tercer elemento, que debe considerarse, es que Venezuela no es la 煤nica que atraviesa por esta situaci贸n. Puerto Rico, se declar贸 en default en mayo pasado. No puede pagar su deuda, y luego de la devastaci贸n natural que sufri贸, est谩 atravesando un drama que ha tenido poco eco en los grandes medios de comunicaci贸n trasnacionales. Argentina, su presidente-empresario, est谩 llevando torpemente a un endeudamiento insostenible fiscalmente, aunque sostenible sobre la sangre de las familias trabajadoras argentinas y a costa de la entrega del pa铆s. Son s贸lo dos ejemplos, porque hay una alta probabilidad que otros pa铆ses de la regi贸n entren en situaciones de ajuste externo, por el peso de la deuda en sus presupuestos.

14. Las conexiones sist茅micas de ese mundo llamado 芦mercado financiero internacional鈥, configuran una situaci贸n compleja donde el problema de la deuda venezolana, por su tama帽o, por la distribuci贸n geogr谩fica de los tenedores y por su complejidad, debe evaluarse de manera cautelosa. Por eso, dudaron si calificaban los retrasos de pago como default o no. Saben que si el problema de la deuda venezolana se disloca, esto puede causar un evento de caos, por aquello de 芦el aleteo de la mariposa que afecta el otro lado del mundo禄.

15. Uno de los indicios de esta 煤ltima percepci贸n, es que los representantes del poder financiero y los mismos gobiernos de Am茅rica Latina, han guardado un aterrador silencio con la situaci贸n de la deuda en Venezuela. No han opinado nada! Saben que tienen un gran rabo de paja y no quieren acercarse a la candela. Esto, parad贸jicamente, puede ser una oportunidad donde lo que haga Venezuela marque la pauta, a nivel de Am茅rica Latina.

16. Desde la anterior perspectiva, la discusi贸n si hubo o no default, hasta cierto punto es in煤til porque lo importante es como lo percibe el capital financiero: en una situaci贸n normal, cualquier retraso e incumplimiento es considerada falta y calificada como default, con todas las consecuencias que esto acarrea para el pa铆s emisor y para los tenedores. Pero como no estamos en 芦una situaci贸n normal禄, bien sea porque la mafia financiera percibe que Venezuela ha tenido y tiene disposici贸n (willingness) de pago y prioriza por el pago de la deuda externa ante otros pagos, construyendo forzadamente una capacidad (capability) de pago, o bien, porque el 鈥減roblema Venezuela鈥 puede desatar los demonios en un momento donde se pronostica que la pr贸xima crisis capitalista mundial explotar谩 precisamente en el mercado de los bonos.

17. El desenlace de esta situaci贸n, sino mejora la restricci贸n externa, conduce a una situaci贸n que los economistas llaman 鈥渄isyuntiva鈥: elegir entre pagar la deuda o pagar los alimentos y las medicinas que requiere el pueblo.

18. Hay suficientes herramientas legales que amparan a un gobierno y a un pa铆s, que decidan poner por encima del pago de la deuda el bienestar de la poblaci贸n. Si los Estados Unidos, en uni贸n con sus c贸mplices locales, continua promoviendo el genocidio de la poblaci贸n venezolana para lograr sus objetivos geopol铆ticos, ambos (gobierno y pa铆s) deben optar entre pagar la deuda externa o alimentar al pueblo. Por supuesto, ser铆a irresponsable promover el no pago de la deuda sin advertir las consecuencias sobre el gobierno y sobre PDVSA. Pero estamos ante una situaci贸n extraordinaria, que requiere decisiones extraordinarias. Al menos el haber tenido la iniciativa frente a los acreedores es un buen comienzo.

19. Es fundamental disponer de una estimaci贸n clara y transparente del monto del endeudamiento externo. Se han difundido cifras, no oficiales, que llegan a 183 mil millones de d贸lares, y hasta algunos voceros oficiales han asomado que la deuda supera los 100 mil millones de d贸lares. Sin embargo, parece que estas estimaciones est谩n sumando compromisos de diferentes naturaleza. Y lo que principalmente est谩 en el centro de la discusi贸n (y de la negociaci贸n) son la deuda p煤blica externa, mal llamada, soberana (emitida por el gobierno) y la deuda externa de PDVSA. Ambas, posiblemente, no deben representar m谩s de聽65 mil millones de d贸lares. Si bien es cierto que el esfuerzo de honrar ambas deudas se relaciona con la capacidad de pago de la econom铆a, el tratamiento jur铆dico de ambas es sustancialmente diferente.

20. Igualmente, es fundamental determinar en manos de qui茅n est谩n los bonos de la deuda, y no basta s贸lo su localizaci贸n geogr谩fica (Maduro, declar贸 que un 70% est谩 en manos de tenedores estadounidenses) sino la naturaleza de los tenedores. A mediados de este a帽o, algunos analistas hicieron la advertencia que una parte importante estaba en manos de fondos buitres. Es importante saber cu谩l es la fauna de actores del mercado financiero que est谩n orbitando el caso de la deuda venezolana

21.聽Llama la atenci贸n que muchos de los que integran la comisi贸n de reestructuraci贸n/refinaciamiento de la deuda son funcionarios sin mayores conocimientos econ贸mico-financieros, y mucho menos experiencia en temas tan delicados y de alta especializaci贸n, que deben y deber谩n enfrentarse a los tiburones de las finanzas globales, en condiciones por dem谩s desventajosas.聽Esto representa un gran debilidad en la negociaci贸n. En Venezuela hab铆an profesionales capacitados para sentarse en la mesa y que no se dejaran deslumbrar ni meter gato por libre por los tenedores y sus representantes. Ojal谩 se recurra a gente con capacidad t茅cnica, probidad y claridad pol铆tico-estrat茅gica. Los m谩s probables es que el gobierno tenga que contratar a asesores externos. De ser as铆, tendr谩 que tener mucho cuidado de no poner a un zamuro (zopilote, buitre) cuidando carne. Puede recurrir a profesionales latinoamericanos, que estuvieron en gobiernos progresistas (o los asesoraron en crisis similares) que conocen de la materia. Debe desconfiar de los europeos y todo lo que venga del norte

22. Finalmente, es importante se帽alar que el problema de la deuda externa no est谩 desvinculado de la definici贸n de un programa econ贸mico coherente. Pero en este punto, ya se va a cumplir cinco a帽os sin que el gobierno logre honrar esa otra deuda (interna).

*聽Economista venezolano de la Sociedad de Econom铆a Pol铆tica Radical (SER). Desde Ginebra, 22 de noviembre de 2017.聽

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