Feb 23 2015
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Opini贸nPol铆tica

Venezuela: Decimocuarto a帽o de golpe continuo

Desde hace casi tres lustros, ante sus reiterados y sucesivos fracasos electorales, algunos sectores de la oposici贸n venezolana se han planteado estrategias poco democr谩ticas para derrocar al gobierno bolivariano, y aun hoy hablan de forzar la renuncia del presidente Nicol谩s Maduro y del derecho a la rebeli贸n.

 

En 2002 fue la primera vez que qued贸 al descubierto la injerencia de Washington en las intentos golpistas; esa conspiraci贸n amainaba, pero no ces贸 nunca. Siempre estuvo en estudio, de bajo perfil, y desde mayo de 2004 se hizo m谩s activa y gradualmente se desarrollaron lo que ahora se ha definido como 鈥済uerra econ贸mica鈥, acciones en el frente medi谩tico nacional e internacional, se帽ala el director de 脷ltimas Noticias, Eleazar D铆az Rangel.

 

De este nuevo complot desbaratado formaban parte algunos militares, sectores empresariales y pol铆ticos. Su patrocinio y preparaci贸n ven铆an de los Estados Unidos que unos d铆as antes (2 de febrero) anunciara nuevas sanciones al Estado Venezolano. Pero esta vez no sembraron la muerte las calles (驴da帽os colaterales?) y la intentona fue frenada a tiempo.

 

Ese acto ser铆a la culminaci贸n de una guerra econ贸mica que incluye vastas maniobras de desabastecimiento destinadas a producir insatisfacci贸n y conflictos en la poblaci贸n. El mencionado golpe incluir铆a el asesinato de Maduro bombardeando el palco de un acto de masas que estaba presidiendo. Tales artefactos ser铆an arrojados desde un avi贸n Tucano procedente de una base militar extranjera. Haber abortado ese hecho permiti贸 la detenci贸n de varios civiles y militares complotados, entre ellos el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledesma.

 

Desde algunos sectores seudoprogresistas se especula con que el gobierno no ha medido las consecuencias pol铆ticas de esos actos e incluso se critica el hecho de que Ledesma haya sido puesto a disposici贸n de la justicia, en lo que llaman 鈥渏udicalizaci贸n de la oposici贸n鈥, que bien suena a El Pa铆s de Espa帽a. La pregunta ser铆a: 驴Qu茅 hay que hacer con los que atentan contra la democracia, 驴llevarlos ante la justicia, desaparecerlos, torturarlos en Guant谩namo o Abu Ghraib, ajusticiarlos鈥 o convalidar su impunidad?聽ven ledesma preso

Como comparaci贸n, la legislaci贸n estadounidense considera como un crimen federal cualquier acto de un nacional que 鈥渙rganice, ayude o intente organizar una sociedad, grupo o conjunto de personas que ense帽an, promueven o alientan el derrocamiento o destrucci贸n del gobierno鈥, que no necesariamente debe ser ejecutado para que se configure el delito. Por esta ley, Oscar L贸pez Rivera -l铆der independentista de Puerto Rico y veterano de la guerra en Vietnam- fue condenado a 70 a帽os de prisi贸n por conspiraci贸n sediciosa y otros delitos.

 

Vale la pena recordar que al d铆a siguiente del anuncio de Obama de reanudar relaciones con Cuba, el mandatario estadounidense firm贸 la ley para juzgar y sancionar a altos funcionarios venezolanos, con cualquier agumento. Con cierta regularidad se detectan indicios de intromisi贸n, algunas de las cuales han sido denunciadas, e incluso se han tomado acciones como la expulsi贸n de oficiales responsables de tratar de infiltrarse en la Fuerza Armada y de funcionarios consulares.

 

No es un problema de 鈥減sicosis鈥 o 鈥渆xcesiva paranoia鈥 del gobierno. Este intento, lamentablemente, no sorprende, si bien pareciera carecer de los objetivos claros de un t铆pico golpe, pero era evidente que buscaba la desestabilizaci贸n y generar un caos que ayudara a crear condiciones para un eventual desplazamiento de Maduro. Y estos intentos continuar谩n鈥ientras Venezuela tenga las m谩s grandes reservas de petr贸leo del mundo. Volver谩n鈥 y seguramente fracasar谩n, dice D铆az Rangel.

 

Pero, volver al neoliberalismo y a la entrega de la soberan铆a y las riquezas nacionales a potencias extranjeras no parece ser aceptable para la mayor铆a de los venezolanos, mucho menos cuando se pretende que ello se imponga a trav茅s de la fuerza, se帽ala Sergio Rodr铆guez Gelfestein. Lo cierto es que pese a la intensa campa帽a internacional, al terrorismo medi谩tico, el uso de mercenarios y paramilitares, la guerra econ贸mica y los desaciertos bolivarianos, el grueso de la poblaci贸n sigue junto al gobierno constitucional.

 

Lo cierto es que ni al gobierno ni a la oposici贸n democr谩tica le puede interesar que Maduro sea desalojado por la fuerza del palacio de Miraflores, reconoce el opositor Leopoldo Puchi. Deben militar para garantizar la continuidad institucional, que en estas democracias se asienta en la voluntad popular expresada mediante el voto y se articula en los procesos comiciales ya previstos.

 

ortizpozo_fichasDELimperioA nadie puede sorprender que cada tanto se produzcan o se anuncien actos de violencia de calle y dos por tres alg煤n intento de golpe tambi茅n, 煤nicos mecanismos que algunos sectores de la oposici贸n asumen como v铆a para un retorno conservador. Si hasta ahora no han ocurrido hechos m谩s graves, es por la mesura que han mostrado los sectores chavistas (no responder a las provocaciones) y quiz谩 tambi茅n, por la falta de respaldo (m谩s all谩 de lo entusiastas apoyos desde el exterior y los partidos conservadores) que ha sumado la oposici贸n.

 

Quiz谩 los venezolanos est茅n acostumbrados a este juego de ajedrez y no le den demasiada importancia a un nuevo golpe develado -驴incluido en la rutina-pa铆s?, donde se esperaba un 鈥済oteo鈥 de militares que se ir铆an sumando a la intentona, lo que no sucedi贸-, sino piensen en c贸mo planificar los movimientos para evitar uno nuevo, pr贸ximo, previsible. En este contexto, lo m谩s inquietante no es el reciente movimiento desmantelado, sino lo que pudiera venir.

 

El desabastecimiento supero a la inseguridad como problema m谩s grave percibido por los venezolanos, es decir, hoy son los problemas econ贸micos lo que realmente preocupa e importa a la mayor铆a de los venezolanos, se帽ala Oscar Schemel, de la encuestadora Hinterlaces. Si el gobierno falla y la MUD sigue jugando en varios escenarios, podr铆an llegar tiempos de tinieblas.

 

No sabemos qu茅 porcentaje de venezolanos crey贸 la palabra del gobierno sobre el denunciado golpe. Y la credibilidad se logra con informaci贸n 鈥搊portuna, veraz-, transparencia, seguimientos de los temas. La necesidad de generar confianza en torno a esas graves denuncias, debiera ser prioritario en la pol铆tica comunicacional (de haberla).ven ledesma maduro

 

Con el episodio del apresamiento de Ledezma, el pa铆s estuvo recibiendo por las redes sociales informaciones generadas por la oposici贸n, que iban formando un imaginario colectivo, mientras ni voceros del gobierno ni del PSUV, el partido oficial, se animara a decir nada. Hasta que habl贸 Maduro.

 

鈥淓l Gobierno debe hacer un esfuerzo mayor para lograr que m谩s y m谩s venezolanos tengan confianza en sus denuncias. Y en ese sentido, pienso que el juicio a los presuntos responsables, militares y civiles, debe ser lo m谩s abierto posible, que permita conocer las pruebas, los indicios, las declaraciones y las acusaciones de los involucrados, que ayude a despejar las dudas鈥, se帽ala D铆az Rangel.

 

Es deber del gobierno desmontar los elementos de malestar y preocupaci贸n que crean el clima propicio para el complot y la conjura. La situaci贸n econ贸mica 鈥揹esabastecimiento, inflaci贸n- pesa y desestabiliza.

 

Del lado de la oposici贸n, la Mesa de Unidad Democr谩tica (MUD) reafirm贸 p煤blicamente o su estrategia electoral, pero se abstuvo de condenar directamente la conspiraci贸n del grupo

de oficiales detenidos ese d铆a. Esta conducta dubitativa le brinda de manera objetiva piso social a los grupos que apuestan a una 鈥渢ransici贸n (antidemocr谩tica)鈥 en lugar del camino de la alternancia electoral.

 

Pero, 驴qui茅n le dio autoridad a EEUU para pretender 鈥渆ncauzar鈥 la democracia venezolana por los caminos que interesen a Washington y sus mandantes de las trasnacionales y fondos buitres? Hace poco, Obama habl贸 de torcerles el brazo a aquellos pa铆ses que no hagan lo que ellos quieran, y ahora anuncian que, en el caso de Venezuela, los 鈥渆ncauzar谩n鈥.

Que no se equivoquen otra vez.

 

 

 

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