Feb 28 2012
606 lecturas

OpiniónPolítica

Venezuela: el 27 de febrero no fue, en 1989, un día más

La clara diferencia de cómo asumen cada aniversario del 27-F los revolucionarios y los contra en Venezuela refleja nítidamente para que lado hala cada quien en nuestro país. El 27 de febrero de 1989 y días subsiguientes se produjo, como sabemos, una extensa rebelión popular contra las medidas económicas neoliberales anunciadas por Carlos Andrés Pérez.

 

No hubo un liderazgo central que la orientara, pero sí la presencia de múltiples liderazgos populares en todo el país, con mayor fuerza en Guarenas y en Caracas. Eso lo dejan en claro diversos vídeos que muestran a líderes populares manifestando aquel día las profundas razones del levantamiento. Esto va a contrapelo de quienes definen esa rebelión como una especie de malandraje colectivo que se dedicó al saqueo y la violencia.

 

Han pasado 23 años del Caracazo y no tenemos dudas de que entonces el pueblo venezolano dio una gran campanada que anunció los cambios que sobrevendrían. Fue un auténtico sacudón popular, pleno de héroes anónimos y de mártires abatidos a mansalva por el gobierno de la burguesía. Ayer los revolucionarios conmemoraron en su memoria de mucha maneras, encumbrando esta fecha histórica.

 

Por su parte, los voceros de la derecha casi ni mencionaron el hecho y cundo lo hicieron fue para desnaturalizar sus razones o atacar al Gobierno bolivariano anunciando nuevos “caracazos” que solo están en su mente.

 

Según el periodista de derecha Manuel Felipe Sierra “Hoy existe una conflictividad social multiplicada al infinito de lo que había en aquel momento. Si se suman todos los factores del país que están en ebullición, te das cuenta de que en Venezuela no hay un Caracazo, sino una rebelión social inconmensurable”.
Esta opinión se corresponde con el plan de mostrar a Venezuela como un país inestable y al borde del caos.

 

En Venezuela hay un pueblo libre que protesta cuando quiere sin temor a ser asesinado en las calles, como ocurrió entonces. Por otro lado, las protestas populares se refieren a problemas puntuales y no ponen en entredicho el modelo que desarrolla la Revolución Bolivariana. Son protestas reivindicativas, no referidas a las políticas globales del Estado, lo cual hace una gran diferencia con lo ocurrido aquel 27 de febrero.

 

En Venezuela las protestas que atacan el modelo son minoritarias, desarrolladas siempre por militantes de la derecha en acciones focalizadas que se agotan rápidamente.

 

Otro vocero de la derecha, el militar retirado y conspirador Fernando Ochoa Antich, justifica abiertamente las medidas que tomara CAP entonces y pretende despolitizar la rebelión popular refiriéndola a un simple problema de publicidad:
“Al paquete económico le faltó publicidad. Carlos Andrés Pérez tuvo que saber vendérselo a la población como un hecho realmente necesario, cosa que sí ha sabido hacer el presidente. Actualmente tenemos un gobierno que le dedica mucho tiempo a tratar de explicar sus medidas y convencer a la población de que el gobierno no es el responsable. Chávez logra tranquilizar a los sectores populares con su prédica engañosa”.

 

Con razón Armando Briquet, jefe de campaña del candidato de la derecha, Henrique Capriles, aseguró este lunes que la oposición, de llegar a gobernar, no descartaría la aplicación de las medidas neoliberales del Fondo Monetario Internacional. A confesión de parte, relevo de pruebas.

 

La razón de las diferencias al abordar el 27-F no puede ser más clara: el pensamiento neoliberal, del cual son representantes Capriles Radonski, la MUD y la canalla  mediática, no acepta aun la crítica que le hizo el pueblo con aquella gran rebelión. Ellos insisten en restaurar el modelo que causó el alzamiento popular.
 

 

El ataque foráneo.El diario español ABC, de raíces franquistas, introduce un nuevo elemento de terror en la campaña internacional de la derecha que apoya a los majunches venezolanos en la coyuntura electoral de este año: que Venezuela está al borde de la quiebra, que solo nos quedan divisas para dos meses de importaciones. Para ello saca de contexto frases y manipula cifras.

 

En medio del desconcierto que ha producido la enfermedad de Chávez, esta campaña busca introducir nuevos factores de zozobra e incertidumbre. Como ya hemos asomado en otros análisis, las debilidades de los dirigentes opositores para enfrentar a Chávez, hacen que la derecha ponga en juego otros “candidatos”: el terror y la muerte.
 

 

En un análisis análisis en diciembre de 2011 apuntamos:
“Mientras más pasa el tiempo y más se prolonga el conflicto armado, más se extiende el aislamiento internacional de las FARC y el ELN. A lo interno, vienen sufriendo significativas derrotas unas tras otras, y ya se sabe que su capacidad de combate está notablemente mermada desde hace años.

 

“Las FARC son todavía muy fuertes, se habla de alrededor de 10.000 combatientes, además de su influencia en regiones y poblaciones colombianas. No están acabadas, pero tampoco están avanzando. Nosotros no tenemos el suficiente conocimiento de la realidad colombiana para señalarles caminos a las FARC. Pero sí creemos que los caminos recorridos deben ser revisados y nuevos caminos deben ser abiertos. Para eso hace falta coraje político y real perspectiva de poder. Están a tiempo de un viraje”.

 

Al fin parece que los dirigentes de las FARC comienzan a darse cuenta de esto. Sin duda que el anuncio de no secuestrar más civiles es un paso, si bien pequeño, en la dirección correcta hacia la revaloración de este importante movimiento político colombiano, que puede ser el inicio de un cambio en cierta mentalidad militarista y marginal que lo ha venido acorralando. 

——
* Periodista.

X

Envíe a un amigo

Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

Añadir comentario