Abr 4 2017
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Opini贸nPol铆tica

Venezuela: El nuevo juego de poder

El gobierno de Nicol谩s Maduro subestim贸 las consecuencias que tendr铆an las decisiones judiciales 155 y 156 emitidas por la Sala Constitucional, que disuelven formalmente las competencias y la autonom铆a parlamentaria de la Asamblea Nacional, tanto en el plano internacional como en las mismas fuerzas del chavismo.

No midi贸 el impacto que las fricciones generadas por la disoluci贸n de la Asamblea Nacional generaba dentro mismo del oficialismo, donde la Fiscal General, Luisa Ortega, opin贸 abiertamente sobre las implicaciones que derivaban de las decisiones del TSJ, obviamente con el aval de otros dirigentes chavistas. El gobierno escogi贸 el Consejo de Defensa de la Naci贸n para dirimir la controversia interna, y retractarse parcialmente.

Asimismo, el gobierno de Nicol谩s Maduro evalu贸 mal la declaraci贸n conjunta de 20 pa铆ses en el seno de la Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA), suponiendo un triunfo el hecho de que no se activara la Carta Democr谩tica, y la reacci贸n internacional parece haber tomado al gobierno por sorpresa.

Y as铆, el Consejo Permanente de la OEA aprob贸 el martes 3 de abril una resoluci贸n en la que expresa su profunda preocupaci贸n por la grave alteraci贸n inconstitucional del orden democr谩tico en Venezuela, y calific贸 las decisiones del Tribunal Supremo de Justicia de incompatibles con la pr谩ctica democr谩tica, y una violaci贸n del orden constitucional. Venezuela y Bolivia calificaron de ileg铆tima la reuni贸n y como 鈥渦n golpe de Estado鈥 la forma de la resoluci贸n, orquestada por M茅xico y la canciller argentina Susana Malcorra a pedido de EE.UU.

Luis Alfonso de Alba (M茅xico) y la canciller argentina Susana Malcorra, articuladores de la decisi贸n

Tampoco pareciera haber hecho un an谩lisis certero sobre la pol铆tica exterior de Washington desde la llegada de Donald Trump a la presidencia, donde figuras de extrema derecha como Marco Rubio 鈥搎uien hasta denuncia vinculaciones del gobierno venezolano con el terrorismo y el narcotr谩fico- han tomado (junto al Pent谩gono)聽 la batuta en la agenda sobre Am茅rica Latina, desplazando al Departamento de Estado. Rubio amenaz贸 a Hait铆 y Rep煤blica Dominicana con aplicarles 鈥渞ecortes masivos鈥 a las ayudas por no respaldar la intervenci贸n contra Venezuela.

El catedr谩tico chileno-espa帽ol Marcos Roitmann se帽ala que mientras se urd铆a el plan para dar la puntilla al orden constitucional en Venezuela, se hac铆an p煤blicas las conversaciones de enero de 2016 entre el almirante Kurt Tidd, comandante en jefe del Comando Sur, y el actual secretario general de la OEA, Luis Almagro, para coordinar la acci贸n de los organismos regionales contra el poder leg铆timo del gobierno de Caracas. Servicios de inteligencia, ONG, corporaciones privadas de comunicaci贸n, prensa radio, televisi贸n y redes sociales deb铆an entrar en sincron铆a y asestar el golpe definitivo.

La meta era inaugurar un Estado paralelo, encabezado por el Parlamento, en manos de la oposici贸n, tensionando el Poder Judicial, desacreditando sus resoluciones, obligando al gobierno a tomar medidas de excepci贸n y, de esa manera, justificar la intervenci贸n para salvaguardar, curiosamente, el orden constitucional, agrega.

Para el analista opositor Michael Penfold, no se trata de un asunto sem谩ntico que pueda aclararse simplemente con distinguir entre impasse (como dijo Maduro) y ruptura: pues detr谩s de todo estos tr谩gicos eventos comienza a reflejarse un importante cambio en el juego de poder, restringido por las fuerzas internacionales y por las mismas fisuras internas del chavismo, m谩s que por la propia capacidad de movilizaci贸n de la oposici贸n.

鈥淓l presidente Maduro ahora tiene que enfrentar una realidad sumamente compleja y a un grupo chavista que probablemente sea mucho m谩s poderoso que la misma oposici贸n (cuyos partidos lamentablemente muestran un gran m煤sculo electoral, pero hasta ahora han revelado muy poco tino pol铆tico)鈥, se帽ala, al alertar sobre el profundo problema de credibilidad de la derecha venezolana.

El Partido Comunista, por su parte, evalu贸 que las sentencias y aclaratorias del TSJ, y lo sucedido en torno a ellas, tiene que ver 鈥渃on la agudizaci贸n de la lucha por el control y el poder en Venezuela鈥; con la agudizaci贸n de las contradicciones en el seno del bloque del Gobierno y el de la oposici贸n.

Desinflando el globo del golpe

La gran prensa hegem贸nica nacional y sobre todo internacional insiti贸 cartelizadamente en que hubo un golpe de Estado o un autogolpe, en una nueva ofensiva contra la Revoluci贸n Bolivariana. Causa gracia que autoridades de los gobiernos neoliberales de la regi贸n se preocupen por la poblaci贸n venezolana, que seg煤n los informes de la ONU sigue tendiendo mejores indicadores sociales que casi todos los pa铆ses de la regi贸n.

La actual coyuntura pol铆tica requiere jugar estrat茅gicamente tanto en el tablero nacional como en el internacional. Amerita plantarse en la l贸gica de las decisiones pol铆ticas y actuar a partir de la evaluaci贸n de las condiciones reales. Comunicacionalmente demanda un discurso argumentativo con pretensiones de validez y provisto de una 鈥渞acionalidad鈥 estrat茅gica. Urge la construcci贸n pol铆tica de significados que doten de sentido las decisiones, m谩s la din谩mica confrontacional impone una estrategia discursiva desgastada y reiterativa, se帽ala la soci贸loga Marycl茅n Stelling.

El tan publicitado 鈥済olpe鈥 sirvi贸 tambi茅n para tapar las miserias de estos gobiernos: la crisis institucional, social y humanitaria que vive Paraguay, el sistem谩tico asesinato de l铆deres sociales en Colombia (156 en los 煤ltimos 14 meses), la mataz贸n en Honduras, las fosas comunes y los asesinatos masivos y continuos en M茅xico (m谩s de 30 mil desde marzo), la corrupci贸n galopante y la crisis social del Brasil golpista鈥

Hablan de democracia quienes avalaron desde la OEA los golpes de Estado e invasiones estadounidenses desde 1948 y por eso se hace indispensable 鈥渕atar鈥 al chavismo, locomotora en la 煤ltima d茅cada de los impulsos integradores en la regi贸n (Unasur, ALBA, Petrocaribe, Celac).

Nuevamente se ha usado la presi贸n internacional como estrategia central de la ofensiva con el 煤nico fin de terminar con el chavismo, convencidos que no se puede confiar en lo que internamente pueda hacer la tan publicitada oposici贸n. No lo han logrado con el sabotaje econ贸mico, aunque s铆 han descalabrado al pa铆s. Es oportuno, para la derecha, apelar a la comunidad internacional en momentos en que la correlaci贸n de fuerzas le favorece y cuando el gobierno de Maduro sigue perdiendo aliados.

Y el asedio externo es cada vez m谩s fuerte, y no solo desde el Mercosur o de la OEA, sino tambi茅n desde organismos de Naciones Unidas. Por eso, m谩s de 30 dirigentes de la oposici贸n salieron del pa铆s para recorrer el mundo en busca de su 煤nica salida: la intervenci贸n externa.

Elecci贸nes 驴cu谩ndo?

La evoluci贸n de la situaci贸n pol铆tica de Venezuela tendr谩 un momento decisivo en las 鈥揳煤n sin definici贸n- elecciones presidenciales de 2018, para las cuales ni oficialistas ni opositores tienen candidato definido y mucho menos un proyecto de pa铆s para debatir.聽 Y el problema de la falta de candidatos condiciona planes y tiempos.

Mientras los expresidentes聽 Mart铆n Torrijo (Panam谩), Leonel Fern谩ndez (Rep煤blica Dominicana) y Jos茅 Luis Rodr铆guez Zapatero (Espa帽a) ratificaron su compromiso de continuar como mediadores en el proceso de di谩logo 鈥渇ruct铆fero鈥漜onvocado por el gobierno venezolano, la sola menci贸n de la palabra di谩logo desata la furia en la oposici贸n. 鈥淟a decisi贸n es disparar a mansalva contra la posibilidad de que el di谩logo frustre la aventura鈥, se帽ala el exvicepresidente Jos茅 Vicente Rangel.

En todos estos a帽os de desestabilizaci贸n por parte de la oposici贸n, los sectores de la derecha no han logrado consensuar sobre un candidato. La llamada Mesa de Unidad Democr谩tica (MUD), tras dilapidar en solo un a帽o la mayor parte de un capital pol铆tico enorme (cay贸 de 80 % de apoyo en diciembre del 2015, apenas ganadas las elecciones parlamentarias hasta menos del 15% en marzo de 2017), ahora se dispone a reestructurarse ella misma y en las mejores escuelas de administraci贸n del mundo deben estar pendientes.

La arremetida internacional no logr贸 que la oposici贸n lograra concretar su prometido levantamiento popular contra el gobierno, y apenas insinu贸 alguna que otra acci贸n callejera aislada y una escu谩lida concentraci贸n, bien cubierta por medios nacionales y extranjeros, claro. Como dice Gerardo Szalkowicz, a la desestabilizaci贸n le sigue faltando pueblo. El descontento y el hast铆o por esta dif铆cil cotidianeidad no parecen dar consenso para una salida violenta o una intervenci贸n externa. Por ahora.

Henrique Capriles Radonsky es el eterno candidato, tras dos fracasos anteriores. Leopoldo L贸pez, el m谩s radicalizado y con mayor prensa internacional, est谩 inhabilitado pol铆ticamente, y preso. Henry Ramos Allup, l铆der de la socialdem贸crata Acci贸n Democr谩tica, viene en ca铆da libre en las encuestas. Mar铆a Corina Machado es la figura femenina, amiga de Bush. Henry Falc贸n, gobernador de Lara, no encuentra rendijas por donde filtrar una candidatura m谩s conciliadora.

Pareciera que tampoco Washington tiene definido qu茅 candidato le conviene para la transici贸n con la que sue帽a, y all铆 aparece recurrentemente el nombre de Lorenzo Mendoza, el due帽o de la mayor empresa del pa铆s -Polar-, que repite desde hace a帽os que 茅l no quiere ser presidente, pero鈥

Cuadro pol铆tico, cuadro econ贸mico

El analista Leopoldo Puchi se帽ala que, de avanzarse en el proceso de di谩logo, es probable que se produzca una alternancia y que el candidato de la oposici贸n se convierta en Jefe de Estado. De no concretarse estas negociaciones, ser谩 dif铆cil que la alternancia tenga lugar, porque supondr铆a, para quienes est谩n hoy en el Gobierno, consecuencias equivalentes al derrocamiento por la v铆a de un de golpe militar: destierro del sistema, exclusi贸n de las instituciones y hasta un posible aniquilamiento.

M谩s all谩 de las elucubraciones pol铆ticas, los resultados electorales de 2018 estar谩n determinados esencialmente por los efectos del cuadro econ贸mico sobre las condiciones de vida de la gente, m谩xime cuando el respaldo electoral al sector gubernamental se ha venido deteriorando de manera persistente por el descontento que han generado la escasez y el aumento de los precios de los bienes y servicios, lo que impide que sean cubiertas las necesidades b谩sicas de la poblaci贸n, en particular las de alimentaci贸n.

Las dificultades econ贸micas por las que atraviesa el pa铆s tienen que ver con el descenso de los precios del petr贸leo y con acciones de la denominada guerra econ贸mica en la que se inscriben acciones de boicot en el sistema financiero internacional y pr谩cticas comerciales il铆citas como la especulaci贸n y el contrabando, junto a los sistem谩ticos y continuos errores en la conducci贸n de las l铆neas macroecon贸micas, que incluyen elementos fiscales y monetarios y, de manera fundamental, las pol铆ticas cambiarias.

En la actualidad solo hay 5 partidos legales: tres son muy peque帽os y quedaron en pie debido a pr谩cticas poco honestas de sus patrocinantes. Los otros dos son el PSUV y la Mud que est谩 en manos de 5 personas que presentaron la tarjeta ante el Consejo Nacional Electoral, que ha llamado a la reafiliaci贸n, que no solo caer谩 sobre la oposici贸n sino tambi茅n en el Gran Polo Patri贸tico, donde el Partido Comunista y Redes est谩n a punto de convertirse en v铆ctimas de la medida

La traici贸n

La falta de unidad y las acusaciones de traici贸n est谩n a la orden d铆a. El que tir贸 la primera piedra fue el presidente Nicol谩s Maduro que denunci贸 que 鈥渢endencias reformistas de derecha, algunas encabezadas por traidores abiertos, y tienen asesores de marketing y mucho dinero detr谩s鈥 (鈥) 隆Alerta, bolivariano, que a Nicol谩s Maduro le quieren meter una pu帽alada por la espalda traidores de nuevo cu帽o para asumir un proyecto reformista para entregar la Revoluci贸n bolivariana al capitalismo internacional!鈥

En vez de ubicar las causas y condiciones que permiten comprender y explicar la actual 鈥渃risis de gobernabilidad popular鈥 se construye fundamentalmente una narrativa de 鈥渁taques y traiciones鈥 como contradicci贸n principal, hecho que elude las responsabilidades propias y los factores de debilidad interna del movimiento bolivariano, popular y revolucionario, en un cuadro complejo que no deja de reconocer que estamos en una situaci贸n de 鈥済uerra pol铆tica鈥, con aristas de sabotaje econ贸mico y presiones internacionales inocultables, se帽ala el soci贸logo Javier Biardeau..

Desde tiempo atr谩s se sabe que el monol铆tico cuerpo pol铆tico estructurado por Hugo Ch谩vez hab铆a dejado de ser todo eso. Los corrillos pol铆ticos hablan de una fuerte puja interna por el poder, pero tambi茅n por el financiamiento. Los cambios permanentes de gabinete 鈥搑eincorporando a miembros de la familia Ch谩vez- parecen conducir a Maduro a rodearse con s贸lidos aliados, mientras Diosdado Cabello, Arist贸bulo Ist煤riz, El铆as Jaua, Alcal谩 Cordones, transitan por otras veredas.

驴Qu茅 ocurre cuando el arma que antes se utiliz贸 para limpiar la maleza al r茅gimen anterior empieza a talar las ra铆ces del movimiento popular?, se preguntan Chris Gilbert y Cira Pascual desde la Escuela de Cuadros. En el momento en el que el auge popular de una revoluci贸n entra en declive, abundan los fantasmas que 茅sta evoc贸, ahora peleando no por los ideales revolucionarios sino por el poder en s铆.

鈥淓videntemente no podemos ver con indiferencia este estrepitoso ocaso de los 铆dolos bajo la suposici贸n de que, con la ca铆da de las m谩scaras, se desatar铆a un nuevo impulso revolucionario鈥, a帽aden. Y el tema de la corrupci贸n galopante, la ineficiencia y la ineficacia, que denunciara el propio Ch谩vez, siguen galopando.

(Auto) candidatos hay demasiados en el oficialismo. Una nueva candidatura de Maduro llevar谩 al fracaso al PSUV: el 58% de los ciudadanos considera que su salida del poder es la soluci贸n a todos los problemas que atraviesa el pa铆s, seg煤n una encuesta de Hinterlaces.

Hay quienes quieren apoyar a una mujer, la esposa del presidente y exparlamentaria, Cilia Flores (a quien sindican como cabeza de las decisiones de la Sala Constitucional), aunque ahora le saliera competencia de la Fiscal General Ortega Pe帽a; otros al alcalde caraque帽o Jorge Rodr铆guez o el vicepresidente Tarek El Aissami. Distanciados de Maduro est谩n 鈥減residenciables鈥 como Diosdado Cabello, Ist煤riz, Jaua, pero ninguno aparece con fuerza suficiente.

M谩s alejados, dentro de lo que podr铆a calificarse como chavismo no madurista (fuera del PSUV) est谩n ex ministros de Ch谩vez (Jorge Giordani, H茅ctor Navarro , Ana Elisa Osorio, Gustavo M谩rquez) junto a Marea Socialista.

El debate est谩 instalado en el chavismo, quiz谩 no en la c煤pula del gobierno ni en los consejos de sus asesores externos. 鈥淟a falta de discusi贸n se debe a que se ha ido reduciendo en los hechos la trama de la democracia revolucionaria. Esta situaci贸n es una oportunidad para el debate, para preguntarnos qu茅 estamos construyendo, si nos acercamos a la idea de democracia que imaginamos o si por el contrario retrocedemos a concepciones que nos hab铆amos planteado superar鈥, se帽ala la organizaci贸n popular Corriente Revolucionaria Bol铆var y Zamora.

Mientras, las Fuerzas Armadas se han mantenido silentes.

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