Jul 2 2012
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OpiniónPolítica

Venezuela en el Mercosur y Paraguay rumbo al Estado policial

¿Qué decir del inicio de la campaña electoral de ayer, cuando todo el mundo lo vio? El contraste entre la alegría triunfal de la concentración chavista, y la soledad y la tristeza de los escenarios teatrales montados por el candidato de la derecha fue espeluznante. Lo de teatro le viene bien al candidato majunche, porque lo que está viviendo es un verdadero drama.| NÉSTOR FRANCIA.*

 

En un análisis señalamos: “Solo si se inserta el tema paraguayo en el escenario de la creciente lucha de clases a nivel mundial, y particularmente en América, se podrá comprender a profundidad lo que significa este nuevo zarpazo.

 

“No se trata, pues, de legalismos ni de una lucha entre la “democracia” y la dictadura, sino de un episodio más de lo que previó Carlos Marx: la agudización de la lucha de clases en el mundo, que desembocará necesariamente en un resumen histórico final: el enfrentamiento depurado de la burguesía contra el proletariado, del 1% contra el 99%, del capitalismo contra el socialismo”.

 

En ese mismo contexto, muy rápidamente las fuerzas de clase, nacionales e internacionales, se han alineado según sus intereses, con relación al ingreso de Venezuela al Mercosur. Tomemos como ejemplo conspicuo a la Unión Industrial del Paraguay (UIP), poderoso gremio empresarial muy activo en los prolegómenos del golpe de Estado en ese país, que propuso el viernes realizar un referéndum nacional para lograr que su país abandone el Mercosur.

 

En Uruguay la contrarrevolución no espero mucho para pronunciarse. Los ex presidentes neoliberales uruguayos Jorge Battle y Luis Alberto Lacalle criticaron ácidamente el ingreso de Venezuela. Este último no se anduvo por las ramas y cargó contra la izquierda del continente:
“Lamentablemente los gobiernos de izquierda le han dado un tono de solidaridad ideológica que nada tiene que ver con el Mercosur”.

 

El senador derechista y ex canciller del Partido Nacional Sergio Abreu afirmó que Argentina, Brasil y Uruguay provocaron un “golpe de estado” al Mercosur al decidir la suspensión de Paraguay del bloque y permitir el ingreso de Venezuela: “Es un golpe de estado en el Mercosur, es una ruptura de la relación jurídica, una interpretación abusiva de los derechos que tienen los estados”.

 

En Brasil la derecha también intervino. En un comunicado, Sergio Guerra, presidente del Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB) —los adecos de allá—afirmó que la suspensión de Paraguay del Mercosur y el ingreso de Venezuela al bloque como miembro pleno fue una decisión “precipitada” y tachó de “frágil democracia” al gobierno del presidente Chávez:
“Si el bloque considera que las reglas democráticas fueron quebradas en el proceso de ‘impeachment’ al presidente paraguayo Fernando Lugo, hay muchas más razones hoy para cuestionar la frágil democracia mantenida por Venezuela”.

 

Otro que no ocultó el matiz político de estas diatribas fue el ex embajador brasileño José Botafogo Goncalves:
“El problema de que Venezuela entre al Mercosur es Chávez, que no le gusta el libre comercio y quiere transformar el bloque en una plataforma política”.

 

En la misma línea opinó Rubens Barbosa, presidente del Consejo de Comercio Exterior de la Federación de Empresarios de Sao Paulo, otro gremio de la gran burguesía en el continente, para quien “el Mercosur hoy como instrumento de política comercial terminó, no vale nada para la apertura de comercio, ahora se transformó en un foro político”.

 

Mientras tanto en Venezuela la burguesía, que se encuentra embarcada de lleno en el proceso electoral en apoyo a su candidato Henrique Capriles, trató de esconder su molestia tras palabras matizadas. El presidente de Fedecámaras, Jorge Botti, celebró el ingreso de Venezuela al Mercosur (¡qué impopular sería expresar abiertamente su verdadero pensamiento!) Sin embargo, el directivo burgués criticó que “no se haya discutido con la empresa privada los estatutos del acuerdo”.

 

El presidente de Fedecámaras, Jorge Botti, se mostró a favor de la integración de Venezuela en el Mercosur. Después de la “celebración” hipócrita, Botti se fue de bruces y afirmó que en el Mercosur “hablan de libre comercio y libre competencia”, lo que “pareciera estar en contraposición a lo que plantea el socialismo del siglo XXI”. Aseguró que la economía venezolana “está bastante golpeada” como para ingresar al Mercosur, según reseñó Noticias 24.

 

Botti aseveró que las condiciones que se tienen para ingresar a este nuevo mercado no fueron consultadas con las empresas en Venezuela.
“Estos procesos antes de suceder, tiene que pasar por una muy aguda consulta que hable de las asimetrías o complementos que debe haber entre una economía y otra, de lo contrario se puede hacer muchísimo daño”.

 

Mandando al diablo la supuesta “celebración”, el presidente de Fedecámaras expresó que “nuestra industria que ya está bastante golpeada por la amenazas y la cantidad de procedimientos, marcos regulatorios, va a ser una de las más lesionadas en esta complementación”.

Botti finge ignorar, a conciencia, por supuesto, que el presidente Chávez anunció que designará una comisión presidencial para abordar el ingreso al Mercosur:
“Quiero crear una comisión presidencial del Mercosur (…) y que no solo esté un grupo de ministros, sino otros venezolanos, una comisión integral, puede haber incluso miembros del sector privado productivo, ese sector privado que produce y trabaja”. El problema de Botti no es que se le haya consultado, sino que el ingreso al Mercosur es una victoria de Chávez y la Revolución Bolivariana, un tremendo jalón en medio de la campaña electoral.

 

Por supuesto, los “expertos” del patio no dejaron de opinar. El derechista consumado y economista Pedro Palma, en sintonía con Fedecámaras, afirmó
“Los grandes productores como Brasil y Argentina van a ser los mayores beneficiarios de esta adhesión porque van a tener mayor apertura al mercado venezolano, muy dependiente de las importaciones” y que “se ha desmantelado el aparato productivo privado, en el que muchas empresas han sido estatizadas y al pasar a manos del Estado han perdido su competitividad y nivel de productividad”.

 

El columnista escuálido Manuel Malaver no dejó de espetar su odio contra la izquierda del continente:
“Que la primera decisión de los miembros de lo que queda del Mercosur (Brasil, Argentina y Uruguay) fuera desincorporar a uno de sus miembros plenos porque trató de honrar la “Carta Constitutiva” de la unión y el “Acuerdo de Ushuai” (Paraguay), para incorporar a un país cuyo gobierno los deshonra en todo (el de Hugo Chávez, en Venezuela), es una prueba concluyente de que el mercado del sur se precipita a un colapso irremediable, y lo que fue una señal de que la democracia y el estado de derecho imperarían en el subcontinente, termina hecha pavesas
“… Culpables, la ola de gobiernos izquierdistas que bajo la batuta de Fidel Castro y Hugo Chávez, empezaron a infestar la región desde 1998, y unas élites políticas y económicas que, embriagadas por los negocios y sobornos que empezaron a llover, según Venezuela se inundó de petrodólares por efecto del ciclo alcista de los precios del crudo, se hicieron cómplices y participaron en el desguace del Mercosur”.

 

Entretanto, en el editorial de El Nacional de ayer, titulado “Venezuela y Mercosur”, se asienta:
“El anuncio apresurado del ingreso de Venezuela como miembro pleno del Mercosur, en medio del proceso de suspensión temporal de Paraguay, ensombrece el sentido y propósito de la posición de ese acuerdo de integración ante el caso paraguayo, a la vez que confirma que las elaboraciones y reelaboraciones regionales de cláusulas democráticas son hechas a la medida de los caprichos de los presidentes y no para salvaguardar el Estado de Derecho y los derechos de los ciudadanos
“…Para los venezolanos, este nuevo compromiso, como ha ocurrido con centenares, quizá miles de otros acuerdos, solo ha tenido en cuenta los cálculos geopolíticos presidenciales y las referencias de un proyecto estatista y desindustrializador”.

 

El candidato presidencial de la derecha habló de la misma forma ladina en que lo hizo Fedecámaras. Tal como pasó con el tema del golpe de Estado en Paraguay, el majunche trató de disimular su verdadero pensamiento acudiendo a eufemismos y medias palabras. Según este personajillo:
“Nos tocará desarrollar la producción Hecho en Venezuela para que los venezolanos veamos beneficios en el proceso de integración. Sabemos que con el modelo del actual Gobierno solo somos importadores y se benefician otros. Con el progreso exportaremos. Ese es el camino”.

Estamos, pues, ante la lucha de clases en todo su esplendor.

 

Ante el desarrollo de la movilización popular en Paraguay después del golpe de Estado, el ministerio paraguayo del Interior, la Policía Nacional y la Fiscalía General decidieron crear una “Comisión de Crisis” para enfrentar el notable incremento de las protestas populares. Como dijimos, los golpistas no podrán dormir tranquilos. Una información oficial señaló que la decisión fue tomada tras deliberaciones sostenidas por el titular del Interior, Carmelo Caballero, el comandante de la Policía, Aldo Pastora, y el Fiscal General del Estado, Javier Díaz.

 

Entretanto, el movimiento de protesta crece en todo el país con la multiplicación de movilizaciones de campesinos, trabajadores y organizaciones sociales quienes ocupan carreteras y puentes, llegando a interrumpir el flujo de vehículos en puestos fronterizos que comunican a Paraguay con Argentina y Brasil.

 

En la explicación pública sobre el nacimiento de la Comisión de Crisis, el Ministerio del Interior señaló que contará con un gran dispositivo de inteligencia en puntos claves, el cual permitirá la detención de toda persona que se estime haya cometido algún delito. Las fuerzas armadas, en cualquier momento, podrán prestar el apoyo logístico y acompañar a las fuerzas de seguridad, recalcó el propio ministro Caballero.

 

En este último sentido, habíamos señalado que “…un comunicado de las Fuerzas Armadas de Paraguay, así como un reportaje del diario ABC, apuntan a que los militares se están preparando para reprimir al pueblo, de ser necesario”. Y también que el diario ABC “informó que fuerzas especiales policiales y militares se preparan en cuarteles para intervenir si la crisis política en Paraguay empeora. En su edición web, el rotativo señala que tropas con caras pintadas y poderoso armamento realizan movilizaciones, por el momento, dentro de cuarteles.
“La nota indica que un equipo recorrió varias zonas en las que existen unidades militares y que en la localidad chaqueña de Cerrito, por ejemplo, se observó el preparativo de uniformados con trajes especiales y poderoso armamento. También -según el medio- se pudo constatar un despliegue de fuerzas de seguridad en un aeródromo que suelen utilizar tropas militares y policiales, en inmediaciones de Cerrito. Ahí se aprestaban helicópteros y un avión que se utiliza normalmente para transporte de funcionarios del Gobierno”.

 

Total que en torno al inicio oficial de la campaña del candidato de la Patria, Hugo Chávez, se ha preparado un sabroso “sándwich”: una tapa, el victorioso ingreso al Mercosur; la otra, la realización esta semana del XVIII Foro de Sao Paulo en Caracas. La diputada socialista al Parlamento Latinoamericano, Ana Elisa Osorio, reiteró este viernes que durante la celebración del XVIII Foro de Sao Paulo, entre el 4 y el 6 de julio,
“Caracas se convertirá en la capital de la izquierda mundial, que se reunirá justamente en respaldo a la candidatura del presidente Hugo Chávez…Todos ellos vienen conscientemente a apoyar la candidatura del presidente Chávez, a apoyar la Revolución Bolivariana, que es un proceso político que no es local sino que tiene trascendencia mundial”.

 

Amén.
——
* Periodista.

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