Feb 1 2013
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Política

Venezuela: la economía del lucro en la base de la oposición

lucro1Es sabido que la economía está en la base de todas las otras manifestaciones sociales, como la política y la cultura. Aunque la política y la cultura tienen sin duda sus propias áreas de acción, sus características intrínsecas, lo que finalmente determina su esencia son las relaciones económicas entre los hombres, los sistemas económicos. | NÉSTOR FRANCIA.*

 

Nosotros nos cuidamos mucho de hablar demasiado sobre economía, sobre todo porque se trata de un tema altamente especializado y complejo, y no somos de quienes gustamos de piratear y pretender estar capacitados para hablar de todo. En fin, no somos toderos intelectuales. Confesamos sin rubor que nuestros conocimientos de economía son bastante limitados.

 

Sin embargo, no hay que ser muy ducho en estas complejidades para darnos cuenta de que la burguesía venezolana está en un momento de ofensiva contra las políticas económicas del gobierno venezolano, contra los controles del Estado, contra las leyes revolucionarias que tienden a la paulatina transformación de las relaciones económicas imperantes en la sociedad.

 

Ahora bien, ¿qué yace en el fondo de esta ofensiva?
Una primera impresión podría llevarnos a pensar que se trata de otra acción política más contra Chávez y la revolución. Eso es también verdad, sin duda, pero el meollo de la cuestión, para la burguesía financiera, industrial y mercantil, reside en la defensa del sistema económico burgués, del capitalismo, y, en última instancia, en el tema del lucro que genera el capital, la plusvalía.

 

“El doble de lo que necesita”
Un conocido burgués, el presidente de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga), Manuel Cipriano Heredia, llama de nuevo al “consenso” entre la Revolución y la burguesía:
“Todos debemos ser convocados para hacer una revisión de qué está pasando con los insumos, con la mano de obra, con los servicios, con la seguridad personal y jurídica”.

 

Este aparente espíritu colaborador queda al desnudo de inmediato con la siguiente frase que sigue al exhorto:
“También se debe revisar los costos de producción y establecer ganancias mínimas”. Y ahí está el quid de la cuestión, el tema de las ganancias.

 

El burgués no produce para el bienestar social, su lógica lo lleva a trabajar por el incremento constante de sus ganancias. Nunca está conforme, siempre quiere más. lucro2Esto lo lleva inclusive a la competencia atroz con sus congéneres, es una clase caníbal, que se canibaliza incluso a sí misma. El sueño del gran burgués es controlarlo todo, construir monopolios, eliminar cualquier obstáculo hacia la acumulación desmedida de riquezas.

 

Heredia deja colar, no obstante, un beneficio que ha traído la revolución a las mayorías, la evidente mejoría de su nivel de vida, cuando afirma: “Hay escasez de productos básicos de la alimentación venezolana porque la gente compra el doble de lo que necesita, pero también por otros factores”.

 

Precisamente la gente ahora pude darse el lujo de comprar más de lo que necesita, cuando antes ni se acercaba a la compra de lo mínimo necesario, debido a las políticas de justicia social que han apuntado a la redistribución de los ingresos del Estado y a la incorporación de la población a los beneficios de la actividad económica. Esto en una economía que sigue organizada en gran parte bajo las reglas del capitalismo, por lo que los grandes capitalistas siguen obteniendo buenas ganancias, quizá ya no tan jugosas, desde que no pueden nominar a los ministros del área económica.

 

La canalla mediática viene jugando un papel de primera línea en las acciones de sabotaje económico, fomentando la zozobra, exagerando algunas manifestaciones de escasez, promoviendo las compras nerviosas.

 

El vicepresidente para el área productiva del gobierno, Ricardo Menéndez, ha repetido en los últimos días que el desabastecimiento de algunos alimentos de consumo masivo obedece a que el sistema de distribución fue sobrepasado por una sobredemanda:
“Por presiones, llamémoslas mediáticas, se elevó la sobredemanda en más de un 30 % sobre los sistemas de distribución”.
Esto es uno de los factores principales, sin duda, de que en algunos momentos haya momentos de relativo desabastecimiento de algunos rubros.

 

El colmo es que algunos empresarios responsabilizan a los trabajadores y a sus sindicatos de la escasez y la baja producción, achacándolas inclusive a la “conflictividad laboral”. Según el periódico Marea Socialista, en el transcurso del mes de enero, sobre todo en estas dos últimas semanas, arrecian las declaraciones de los empresarios, reflejando claramente una aviesa campaña en sus medios de comunicación social en contra de la clase trabajadora y de sus sindicatos.  

 

Los acusan  de ser los responsables del desabastecimiento que se ha agudizado en los últimos meses  y de la baja producción industrial, y cita un titular del diario El Universal (28-01-2013): Conflictividad laboral afecta a la  industria y limita la producción.   

 

Mientras se preparan para profundizar su batalla contra las medidas económicas revolucionarias y contra la LOTTT, los burgueses siguen viviendo a sus anchas, en sus palacetes custodiados por guardias de corps, comprando sus vituallas en París y Nueva York, vacacionado en los exclusivos clubes de los ricos alrededor del mundo. Es ese grosero modo de vida, en un mundo plagado de miseria, lo que realmente defienden.

 

Por supuesto, para ello cuentan con sus representantes políticos. El gobernador de Miranda, Henrique Capriles, dijo ayer que cree en un Estado que “apoya la iniciativa y el esfuerzo junto con el sector privado”. Y agregó, sin tapujos, que “hoy se está luchando contra un modelo económico en el país que cada vez cierra más puertas”.
Es verdad: cierra puertas a la burguesía y abre otras al pueblo trabajador. De eso se trata este cuento.

 

Tenemos que insistir en el peligro que representa el actual proceso de agrupamiento de los sectores más radicales de la derecha. No pueden ser descuidados, pues tienen un plan y lo están desarrollando, queriendo pescar en el río revuelto que es la base social opositora. Y tienen oportunidad, pues pueden sacar provecho del creciente desprestigio de la MUD y de sus voceros, que cada vez es mayor entre los escuálidos de a pie, que sobreviven en medio de la sensación de derrota y de fracaso, y se sienten desmoralizados y abandonados a su suerte por una dirigencia inepta.
Por eso había cuatro gatos en el “Papá” Carrillo el 23 de enero, en un acto que se realizó en la Meca de la clase media antichavista, el Este de Caracas.

 

Diego, el inefable
Las más recientes declaraciones de quien se está convirtiendo en la cabeza más visible de la derecha radical y su “Junta Patriótica”, Diego Arria, reafirman nuestra percepción. Arria se deslinda de los “moderados” y afirma:
Arria“El momento que enfrenta Venezuela no es realmente un evento electoral. Lo que estamos enfrentando es un gobierno de facto. La ausencia de un jefe de Estado, el estado cuasi terminal de nuestra economía, de nuestra seguridad, y la injerencia de Cuba en las decisiones que definen nuestro futuro…
“Entonces en vez de estar enfrentando esos problemas, en vez de convocar a los venezolanos para enfrentar lo que es realmente un régimen de facto, están más interesados en ver como relanzan a sus propios candidatos”.

 

Este discurso puede ir arraigando en la base social de la contrarrevolución, además de que contiene un claro ataque a Capriles, a la MUD y en general a los partidos de la derecha.

 

Ahora bien, Arria no aparece como desesperado, y asoma un plan pensado para cristalizarse en el tiempo:
“La idea es crear una extensa red para activar a ciudadanos que aun cuando no forman parte de la maquinaria operativa de los partidos políticos, están preocupados por la situación en Venezuela y que tendrá representación en las principales ciudades del país y algunos centros de concentración de venezolanos en el exterior, como Miami, pero también pretende alcanzar a la población en los pequeños pueblos”.
Y también: “Hay que cambiar el centro de gravitación política de Venezuela, porque ésta no puede estar en el Este de Caracas. Tiene que estar moviéndose en todo el país porque el país no se agota en la capital, como tampoco se agota en los partidos políticos…
“Queremos incluir a todos y crear las condiciones para que los ciudadanos se activen en un momento tan peligroso en nuestro país”.

 

Aquí hay una frase que no puede pasar desapercibida: “crear las condiciones para que los ciudadanos se activen en un momento tan peligroso en nuestro país”. Se está hablando de una acumulación de fuerzas sociales contrarrevolucionarias que se activen para la conspiración como parte de las condiciones necesarias para la aventura inconstitucional.

 

Arria arremete contra los derrotados, como si él no fuera uno de ellos: “Aquí hay que discutir nacionalmente, con distintos sectores, y con otros grupos que vayan más allá de los mismos que vienen cometiendo los mismos errores todos estos años”.

 

Por supuesto, este plan no daría resultados en el corto plazo, no hay condiciones para ello. Y aun en el mediano y largo plazo va a ser difícil su éxito, dada la fuerza política actual de los factores revolucionarios, que seguramente se verá acrecentada con los resultados electorales del próximo 14 de julio.
Pero allí está ese sector, agazapado, trabajando y, como dice Lawrence de Arabia (Peter O’Toole) en la conocida película: “Nada está escrito”. Valga el retruécano: cuidado con descuidarnos.
——
* Periodista.

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