Jun 12 2012
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Política

Venezuela, los candidatos en las huinchas: la marcha con Chávez

Cantidad y calidad. Son dos substantivos que nos refieren a la manifestación de ayer cuando se inscribió el candidato Hugo Chávez Frías. En cuanto a la cantidad, debemos insistir en que las marchas no definen el panorama electoral de acuerdo a la cantidad de gente que reúnen. Las asistencias siempre son minoritarias con relación a la población electoral total. El cuento del “millón de personas” siempre es falso.| NÉSTOR FRANCIA.*

 

Para nosotros es claro que había más gente apoyando a Chávez ayer que a Capriles el domingo, ya que pudimos observar ambas manifestaciones en situación privilegiada. Esto lo que refleja es que el chavismo está mejor organizado y tiene mayor capacidad de movilización y como dicen en Barquisimeto: ¡cuánto no es eso! Pero vamos a insistir aquí en el tema de la calidad, analizándolo desde varios puntos de vista.

 

En primer lugar abordaremos lo de la militancia

 

La oposición insiste siempre, para tratar de moderar el impacto de las grandes movilizaciones chavistas, en que estas son producto de que se obliga a los empleados públicos a asistir a ellas. Pero las entrevistas que hacen a la gente los reporteros de los medios públicos revelan una realidad muy diferente. No solo que hay convicción profunda y entusiasmo sincero en estas personas, sino que su discurso es mucho más coherente y tiene más propiedad que el de los manifestantes opositores.

 

Estos últimos declaran casi siempre con balbuceos que denotan orfandad político-ideológica y repiten tres o cuatro conceptos básicos aprendidos a través de Globovisión. El manifestante chavista hilvana un discurso político que denota un aprendizaje paulatino y creciente, un grado de conciencia que va en incremento.

 

En nuestra opinión, entre otras razones está el tema de la procedencia de clase. La clase media alta que constituye el alimento principal de las movilizaciones de la derecha es bastante inculta e ignorante (son dos cosas distintas). En este último sentido, la vida le ha entrado a través de la televisión y vive en un mundo de fantasía (a lo Walt Disney, en la versión mayamera del famoso animador norteamericano).

 

En cuanto a las clases populares, aun no alcanzan las cotas de formación cultural deseables, pero es claro que están avanzando en ese sentido. Es un pueblo que lee, que se informa y que tiene la gran escuela de la Revolución que comanda un líder fuera de lo común. Y además, posee una sabiduría natural, forjada en las asperezas de la exclusión y de la lucha por la sobrevivencia.

 

Por eso el pueblo chavista es cualitativamente superior a la base social escuálida, lo cual no es poca cosa de cara al futuro, sobre todo en el sentido de la frase bolivariana de que “un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción”.

 

La calidad del discurso

 

El otro asunto que queremos referir es la calidad del discurso. Mientras Capriles habló unos breves minutos de generalidades y apelando a lugares comunes y frases hechas, Chávez presentó un discurso de tres horas y sin desperdicio, proyectando una visión estratégica del país, del continente y del mundo, contenida en los cinco grandes objetivos de su programa de gobierno. La mayoría de los lectores [en Venezuela] lo oyeron, si acaso no todos, por lo que no vamos a abundar en esto.

 

Una de las cosas más importantes que asomó el presidente es que su propuesta de gobierno será conocida y debatida por los venezolanos. Esto debe convertirse en uno de los ejes principales de la campaña. Se dice entre expertos electorales que la gente no vota por programas, pero se está hablando de situaciones muy distintas a la que se vive en la Venezuela revolucionaria, donde el pueblo pobre tiene sed de información y ha aprendido a actuar con conocimiento de causa.

 

El debate de la propuesta puede convertirse en un poderoso instrumento de movilización y participación social, y significar un factor determinante en el logro del objetivo de una victoria contundente el 7 de octubre.

 

La derecha, entre tanto, ha comenzado a reaccionar ante la contundente demostración chavista del día de ayer. Su desmedida sobrevaloración de la manifestación opositora se desinfló un poco, y esto para ellos no es bueno, ya que su plan es prolongar el efecto de esa marcha el mayor tiempo posible para, como dijimos ayer, tratar de superar entre los suyos la sensación de derrota que ha venido rodeando a la candidatura burguesa.

 

Por eso lo primero es que han vuelto sobre el tema de la salud del presidente y dicen que mientras Capriles caminó diez kilómetros, Chávez se movilizó en un camión. Por supuesto, aunque muestra gran recuperación, es evidente que aun está convaleciente de la dura enfermedad que lo ha afectado. Sin embargo, ayer se demostró que el pueblo chavista más bien valora el coraje, la voluntad y el espíritu de lucha contra la adversidad del líder: la circunstancia lo ha engrandecido en su liderazgo, en vez de debilitarlo.

 

Pero la derecha insiste e insistirá en el tema, apuntando seguramente a los sectores menos conscientes de la sociedad, tratando de generarles miedo y desconfianza. Para ello apelará a cualquier patraña, como esta que apareció hoy en la web de Globovisión:
“Durante el acto de postulación del candidato presidencial Hugo Chávez Frías, surgieron varios momentos de preocupación expresados por sus hijas, debido a la enfermedad que lo aqueja.
“Según algunas fuentes, en el Consejo Nacional Electoral Rosinés Chávez manifestó a su padre: ‘Tte sientes bien, quieres agua?’… Una vez rumbo a la Plaza Diego Ibarra, la más joven de las descendientes del mandatario preguntó a su hermana Rosa Virginia: ‘¿Falta mucho?’, afligida por el ajetreo del jefe de Estado…
“Se conoció que la otra hija de Chávez, María Rosa, no acudió al acto por estar en desacuerdo con que su padre se exponga de esa manera, pues asegura que esto ‘Acelera la enfermedad’”.
“’Según algunas fuentes’, Se conoció’, es el típico lenguaje de la manipulación y el engaño. Pero con eso hay que vivir por ahora, no hay remedio. En todo caso, la presentación de Chávez ayer tuvo gran impacto en el país. Ayer Leopoldo Castillo se veía desencajado en su programa, carcomido por el odio y la frustración.

 

Mientras Chávez cantaba alegremente con Cristóbal Jiménez, Reyna Lucero y Cristina Maica, Castillo interrumpió la transmisión señalando que “vanos a un corte mientras se ordena esa tarima”. Claro, la alegría y la impronta popular del momento contrastó con la íngrima soledad del candidato majunche mientras decía su discurso del domingo. Son imágenes imperdibles.

 

Lo cierto es que Chávez estuvo más tiempo cantando que lo que habló el candidato burgués. La diferencia de calidad se refleja en todos los sentidos. Y por lo que se ve, la cosa pinta a ponerse peor para los contrarrevolucionarios.

 

Y hablando de las elecciones… es sumamente importante que se haya aprobado ayer tanto la creación del Consejo Electoral de Unasur como la presencia en Venezuela de una misión de ese organismo suramericano como acompañantes del evento del 7 de octubre. Se le pone cuesta arriba a la derecha la concreción de su plan de cantar fraude.
——
* Periodista.

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