May 31 2018
1068 lecturas

Opini贸nPol铆tica

Venezuela: No es tiempo de ch谩charas, sino de solucionar la grave crisis

Con una holgada victoria, el presidente Nicol谩s Maduro, logr贸 su reelecci贸n en un escenario dram谩tico, de guerra econ贸mica, con un pueblo carente de alimentos, medicinas, transporte p煤blico, dinero en efectivo, con la impunidad de una galopante corrupci贸n, y atemorizado por las amenazas de intervenci贸n extranjera.

Pero igual sali贸 a votar. La victoria del 20 de mayo es el cuarto cheque en blanco que el pueblo le expide al sistema pol铆tico para que haga lo que debe hacer. Es un voto de confianza, expedido en duras y amargas condiciones de escasez e inseguridad, suscrito para que se las resuelva, y no para que se las ignore o sirvan como promesas de la pr贸xima campa帽a, se帽ala Luis Britto Garc铆a, el mayor intelectual venezolano.

Britto hace una serie de se帽alamientos al gobierno y se帽ala que el repunte del crudo a 67,15 d贸lares por barril vuelve a dotar de piso econ贸mico para recuperar la producci贸n, y de medios para asegurar un presente tolerable y un espl茅ndido futuro. Cuando el gobierno se muestra incapaz de atender las demandas de los gobernados, la crisis econ贸mica y social deviene crisis pol铆tica, dice.

鈥淣o puedo aqu铆 enga帽ar a nadie, (las sanciones) nos van a crear graves dificultades, dolorosas dificultades que vamos a enfrentar paulatinamente y las vamos a superar y las vamos a derrotar鈥, dijo el reelecto presidente Nicol谩s Maduro en su mensaje ante la Asamblea Constituyente, donde colg贸 el triunfalismo por un rato para aceptar el predecible agravamiento de la situaci贸n econ贸mica y social.

鈥淰engo con el esp铆ritu del futuro, de la construcci贸n de lo nuevo, Venezuela necesita un nuevo comienzo en revoluci贸n, con revoluci贸n y para hacer revoluci贸n, escuchemos bien el clamor de un pueblo y tambi茅n sus silencios (驴el 54% que no ejerci贸 su voto), aprendamos a escuchar los silencios y el clamor del pueblo鈥, agreg贸.

Seg煤n los datos oficiales vot贸 el 46%, bastante menos que lo tradicional para ese pa铆s, pero en un nivel semejante al que tuvieron las 煤ltimas elecciones de Chile y Colombia. En estas elecciones el bolivarianismo perdi贸 unos dos millones de votos respecto a sus mejores elecciones, de los a帽os 2012 y 2013.

La liberaci贸n del esp铆a

Joshua Holt fue recibido por el presidente Donald Trump en la Casa Blanca (AFP)La liberaci贸n del esp铆a estadounidense Joshua Holt se oficializ贸 tras una reuni贸n entre Maduro y el republicano Bob Corker, presidente del Comit茅 de Relaciones Exteriores del Senado, tras meses de negociaciones con congresistas estadounidenses (Dick Durban, Caleb McCarry, entre otros), y parece dibujar un nuevo momento en las tensas relaciones binacionales. McCarry y Maduro integraron hace 16 a帽os el Grupo de Boston de legisladores de ambos pa铆ses, tras el golpe de 2002.

La medida -con la cual Venezuela obtiene tiempo pol铆tico-, se enmarca en la primera l铆nea de acci贸n anunciada por y corresponde al inicio de un nuevo proceso de di谩logo, y sucede a la expulsi贸n del encargado de negocios, Todd Robinson, y del jefe pol铆tico de la embajada, Brian Naranjo, como respuesta a nuevas sanciones de la Administraci贸n Trump.

La liberaci贸n de Holt, que se logra por el t谩cito reconocimiento de la legalidad del gobierno venezolano, parece haber logrado un freno parcial de las nuevas acciones coercitivas que se anunciaban como respuesta inmediata al triunfo electoral de Maduro y que supon铆an presiones contra Rusia y China.

La sorpresiva negociaci贸n alcanz贸 al senador Marco Rubio, furibundo anticubano y antivenezolano, al secretario de Estado Mike Pompeo, y hasta al vicepresidente Mike Pence, quienes tomaron distancia de Corker afirmando que las sanciones seguir铆an, quiz谩 sorprendidos por la creaci贸n de un canal alternativo fuera de su control. La negociaci贸n de Corker desplaz贸 del escenario a los viajeros opositores, que intentan fungir como mediadores (con Washington), y a sus financistas y guionistas.

Las l铆neas de Maduro, 驴y el proyecto?

鈥淟o primero que llamo es a la transformaci贸n del liderazgo de la Revoluci贸n鈥β No estamos haciendo lo suficiente, no lo estamos haciendo bien鈥 Hace falta una gran rectificaci贸n profunda, un aprendizaje profundo, hacer las cosas de nuevo y mejor m谩s all谩 de la consigna, del aplauso, no estamos haciendo las cosas bien y tenemos que cambiar este pa铆s, pero tenemos que empezar por nosotros鈥, dijo Maduro en su discurso ante la ANC. Algunos de los presentes se mostraron nerviosos..

Una vez reelecto, Maduro parece decidido a afianzar su liderazgo marcando distancia de la figura de Hugo Ch谩vez, lo qued贸 evidente en una campa帽a electoral deschavizada y no ser铆a nada sorpresiva que haga cambios en el gabinete y otros espacios de poder, abri茅ndola la puerta a la generaci贸n de su hijo del mismo nombre, y dejar de usar la herencia del Comandante.

Y esboz贸 seis l铆neas, el anuncio de otro cat谩logo de buenas intenciones que parece m谩s un maquillaje que un cambio radical, que un gran viraje hacia un proyecto desconocido. La primera, la del di谩logo nacional y la pacificaci贸n, y la segunda de avance hacia un acuerdo econ贸mico con los sectores empresariales y productivos, p煤blicos, mixtos y privados para lograr la estabilizaci贸n de la econom铆a (驴con qui茅n, para qu茅?). Ambos debieran mostrar elementos t谩cticos, claros, para el mediano plazo, que permitan respirar a la ciudadan铆a y marquen un sendero a seguir que conduzca hacia la luz al final un t煤nel en apag贸n.

Para conjurar los peligros de la situaci贸n nacional y las amenazas externas es necesario construir un esquema de cohabitaci贸n entre los factores en pugna por el poder, ya que ninguno de ellos dispone de la fuerza suficiente para ser considerado como hegem贸nico ni est谩 en condiciones de plasmar un programa de largo plazo. Las circunstancias obligan, por lo tanto, a retomar la negociaci贸n, se帽ala el polit贸logo Leopoldo Puchi.

Pero le corresponde al gobierno desatar los nudos explosivos de la econom铆a y la pol铆tica, impulsando la producci贸n nacional en el 谩rea industrial y agr铆cola y detener la hiperinflaci贸n a trav茅s de un programa macroecon贸mico que incluya la autorizaci贸n para que el sector privado utilice sus divisas para la importaci贸n de insumos y bienes de consumo, a帽ade.

La tercera l铆nea de acci贸n propone 鈥渦na lucha renovada y frontal contra todas las formas de corrupci贸n y por el surgimiento de una nueva 茅tica鈥, que debiera comenzar por investigar la extracci贸n de 600 mil millones de d贸lares del Estado hacia cuentas privadas en el exterior. La cuarta l铆nea se refiere a medidas sociales necesarias, que buscan ayudar al pueblo a sobrellevar la carga de las dificultades, como el Carnet de la Patria y el programa Hogares de la Patria, o sea la insistencia en soluciones paliativas y no estructurales.

La quinta l铆nea -que cuando Ch谩vez era siempre la primera- es la Defensa de Venezuela, y dej贸 la duda si era considerado un problema pol铆tico o militar. La sexta l铆nea se refiere a buscar el socialismo para consolidar la paz del pueblo, que parece ser expuesta para complacer a aquellos sectores, nacionales y latinoamericanos, que reivindican volver a ese camino.

Mientras Maduro convoca a 鈥渦na nueva jornada de di谩logo permanente y de reconciliaci贸n鈥 con todos los sectores pol铆ticos, sociales y econ贸micos del pa铆s; Henri聽 Falc贸n, en un segundo lejano lugar, cuestiona y desconoce el proceso electoral, dando as铆, tard铆amente, la raz贸n a la estrategia abstencionista de la oposici贸n.

Para algunos la abstenci贸n es una suerte de marginaci贸n, pero puede obedecer a la conducta electoral m谩s o menos previsible de la oposici贸n; y tambi茅n al cr铆tico contexto en el cual se realizan los comicios, donde se encuentran聽 las causas del descenso del voto por Maduro.

驴Tropicalismo?

A muchos, sobre todo en el exterior, es inexplicable que, en medio de la actual situaci贸n, haya sido reelecto maduro, cuando Venezuela tiene una hiperinflaci贸n que 鈥揺ste mes- ronda el 13.000% anual, faltan alimentos y medicamentos, se produce un desangramiento diario por la emigraci贸n, en busca de nuevos horizontes.

El triunfo de Maduro fue posible por un pueblo que resisti贸 al Golpe de Estado de 2002; que, a pesar de todos los errores, fue formado en la m铆stica de construir otra realidad con mayor dignidad y a la que no est谩 dispuesto a renunciar.

Ese pueblo ahora no acepta que los sectores dominantes y/o el poder del imperialismo derroten la autoestima construida, y le dio a los actuales gobernantes una 煤ltima oportunidad para que se desprendan de quienes vienen da帽ando su sacrificio, haciendo realidad los sue帽os que todav铆a los mantienen en pie.

El Gobierno va a tratar de mostrar acciones de cambio para rescatar algo de confianza interna, y para ello no basta otra declaraci贸n del Presidente quien, obviamente, va a tratar de mostrar cambios, profundos o cosm茅ticos -茅l y sus asesores sabr谩n-, en busca de los equilibrios pol铆ticos internos y el respeto en la relaci贸n internacional.

Y Maduro corre con una gran ventaja: no tendr谩 elecciones presidenciales por seis a帽os y medio, lo que a 茅l le debiera dar tranquilidad para esbozar un proyecto en el tiempo. Pero, por el otro lado, ni el chavismo no madurista ni la oposici贸n podr谩n apostar a una estrategia electoral, y ah铆 es que surgen los fantasmas.

Si el pueblo no percibe soluciones en el corto y mediano plazo, la presi贸n puede llegar a ser muy grande, capaz de fracturar al bolivarianismo civil y castrense y, con una opci贸n electoral clausurada, obligar铆a a buscar otras soluciones.

La generaci贸n de relevo

Resultado de imagen para nicolas maduro hijoDe los 31 ministerios con que cuenta actualmente el Ejecutivo, muy probablemente Maduro cambie a muchos de sus titulares, para marcar su distancia del chavismo, lo que no significar谩 mucho sin un proyecto coherente. La gente reclama gente nueva, que no necesariamente deben ser del Movimiento Somos Venezuela MSV), creado por Maduro en esta etapa de superaci贸n del chavismo, seg煤n le propusieron sus asesores extranjeros.

Las informaciones desde el palacio Miraflores hablan de nepotismo, con el nombramiento de Nicol谩s Maduro Guerra, hijo de presidente, en el despacho de la Presidencia o en la cartera de Juventud y Deporte, para el cual tambi茅n se postulan Alexander Vargas y la cantautora y actual constituyente Rodbexa Poleo.

Integrantes del MSV, son las hermanas Luz Mar铆a y Carolina Escarr谩, hijas del fallecido jurista y diputado Carlos Escarr谩, y aspiran a altos cargos en la Canciller铆a, mientras Ricardo S谩nchez, convertido no hace mucho al chavismo y Carlos Vargas, Superintendente de la Criptomoneda, son evaluados para ocupar la cartera de Econom铆a y Finanzas, hoy en manos de una ficha de Maduro, Sim贸n Zerpa.

El portal supuestonegado.com, se帽ala que Winston Vallenilla (Presidente de Tves), Roberto Mesutti (titular de la Casa del Artista) y Roque Valero, actual constituyente, son candidatos al ministerio de Cultura, mientras que Orlando Camacho, vocero de los empresarios que apoyan a Maduro desde 2013, desea la cartera de Industria y Comercio.

Dos nombres importantes en el armado de MSV son los hermanos Rodr铆guez, Jorge y Delcy. Jorge, Tras ser presidente del Consejo Nacional Electoral y alcalde de Caracas por dos per铆odos, reci茅n entr贸 al gabinete presidencial con su nombramiento en la cartera de Comunicaci贸n. Delcy, presidenta de la Asamblea Constituyente y excanciller鈥 tambi茅n presidenta del MSV, puede aspirar a ocupar la Vicepresidencia ejecutiva, ubic谩ndose en el primer escal贸n de la sucesi贸n presidencial.

Las 谩reas estrat茅gicas y las Fuerzas Armadas

Once de los 31 ministerios -de 谩reas estrat茅gicas como alimentaci贸n; construcci贸n de Resultado de imagen para venezuela ministros militaresviviendas y obras de gran envergadura; energ铆a (el茅ctrica, petrolera, minas) y transporte- est谩n controlados por militares, tanto activos como retirados: Despacho, Interior y Justicia, Defensa, Agricultura y tierras, Pesca y acuicultura, H谩bitat y vivienda, Ecosocialismo, Petr贸leo, Obras p煤blicas, Transporte terrestre, Electricidad.

Una de las preguntas sin respuesta por ahora es si dar谩 Maduro m谩s protagonismo y poder al ala militar en el gobierno. Se habla del general Carlos Osorio en la Vicepresidencia, lo que marcar铆a la presencia castrense en el 谩rea pol铆tica y la posibilidades de que otras 谩reas estrat茅gicas, como Econom铆a y Desarrollo minero tambi茅n queden en manos militares.

驴Qui茅n es la oposici贸n?

El pueblo vot贸 – dice Carlos Manuel Rodr铆guez- esperando propuestas del presidente reelecto para solucionar los ingentes problemas ocasionados por la guerra econ贸mica, los errores cometidos durante 2014-2018 y las debilidades del gobierno para avanzar en el proceso revolucionario (profundizar las transformaciones econ贸mico-sociales) y en lo referido a la soberan铆a popular, fortalecimiento pol铆tico, pero sobre todo para establecer mecanismos que impulsen la seguridad agroalimentaria, de salud, industrial y personal.

No vot贸, agrega, para seguir oyendo ch谩charas, discursitos latosos, sin ofertas reales ni concretas, sin propuestas que permitan abordar desde ya los problemas y elaborar sus soluciones de manera pronta y efectiva; ni para que sigan los mismos bur贸cratas enriqueci茅ndose con los d贸lares del pueblo, derrochando el erario p煤blico, disfrutando de lujos, hoteles suntuosos, altas comisiones sin que se vea los resultados a su gesti贸n.

鈥淓l liderazgo de la Mesa de Unidad Democr谩tica tiene 19 a帽os de fracasos鈥, sentenci贸 el joven dirigente del partido socialcristiano Copei Pedro Pablo Fern谩ndez, retratando . fielmente el proceso de reveses y derrotas de los partidos y dirigentes de oposici贸n, sin atisbo de esfuerzo o inter茅s alguno por la reflexi贸n y la autocr铆tica, dependientes de las orientaciones del exterior.

Va a ser dif铆cil superar la desarticulaci贸n de la oposici贸n que, sostenida por Washington, Bogot谩 y Madrid, despleg贸 un feroz golpe de Estado contra el presidente Hugo Ch谩vez en 2002 y una desestabilizaci贸n terrorista desde 2014, que dur贸 varios meses y que signific贸 muchos muertos. Esa oposici贸n qued贸 totalmente a merced de las decisiones de sus padrinos, patrocinantes, guionistas y financistas externos (el gobierno estadounidense, la OEA, el Grupo de Lima, sectores de la Uni贸n Europea).

Y cuando se cre铆a que Henry Falc贸n pod铆an conformar un nuevo liderazgo en la oposici贸n, asumieron posiciones que buscan el perd贸n de la MUD. Los espacios est谩n abiertos, pero el liderazgo opositor est谩 vac铆o y, quiz谩 por eso, tienen una oportunidad los outsiders, los l铆deres nuevos que los viejos dinosaurios no dejan aparecer.

El pueblo est谩 cansado y su paciencia tiene un l铆mite, como lo demostr贸 en 1989 cuando sali贸 a la calle contra el ajuste del FMI y Carlos Andr茅s P茅rez鈥 y cuando el 13 de abril de 2002 tom贸 nuevamente las calles para exigir que los golpistas restituyeran a su presidente constitucional. Ese pueblo que a煤n recuerda que Ch谩vez los hizo sujetos de pol铆tica (y no meros objetos de ella), no va a esperar seis a帽os y medio: puede decir basta en cualquier momento.

*Periodista y comunic贸logo uruguayo. M谩gister en Integraci贸n. Fundador de Telesur. Preside la Fundaci贸n para la Integraci贸n Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario