Abr 9 2012
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OpiniónPolítica

Venezuela: se fue Semana Santa y viene un período nada santo

Ha pasado el último asueto largo del año (primero fue carnaval) y es hora de mirar en perspectiva hacia lo que queda de 2012, cuando se realizarán dos actos electorales de singular importancia, sobre todo el del 7 de octubre, definitorio sin duda del destino de la Revolución y el de sus enemigos.

 

No deja de ser notable que el arranque de esta etapa sin más vacaciones generales hasta las elecciones, coincida con la conmemoración de los 10 años del 11 de abril y la celebración del 13 del mismo mes de 2002. El gobierno y los revolucionarios han iniciado ya lo que será, durante toda esta semana, una especie de juicio popular de las figuras del fascismo que perpetraron la asonada.

 

Ayer en el programa de José Vicente Rangel hubo una muy interesante entrevista a Ramón Rodríguez Chacín, quien era el ministro del interior de Chávez en aquellos días. Allí este dirigente revolucionario desnudó con ejemplos vivos la verdadera catadura de dos personajes emblemáticos de las intenciones de la derecha de restaurar en Venezuela el reino del neoliberalismo: el candidato Capriles Radonski y su carnal Leopoldo López.

 

La derecha tratará de serpentear por la selva de las verdades para no salir tan vapuleada. Para ello usará, por una parte, cierta dosis de silencio, ya que es imposible que acalle del todo la conmemoración de tan relevante efeméride. Por otra parte, seguirá tratando de echar mantos de dudas sobre lo que realmente pasó en aquellos días y además intentará hilvanar un discurso que responsabilice a Chávez por los hechos.

 

Pero la evidencia de lo ocurrido entonces es tan abrumadora, que no podrá salir del todo indemne, sobre todo si nuestras denuncias se hacen con la intensidad y la calidad necesarias. En fin, avanza la campaña de las presidenciales, aun no iniciada oficialmente, pero en marcha desde hace meses, de lado y lado

 

¿Qué es lo más característico de este momento desde el punto de vista meramente electoral? La patética situación de la candidatura de la derecha, por supuesto, y por ende la creciente brecha a favor del presidente Chávez.

 

Ayer dos agudos periodistas se refirieron a esa situación, los dos “Rangel”. Uno de ellos, Eleazar Díaz Rangel, citó incluso, en su columna dominical de Ultimas Noticias, reveladores párrafos de un documento interno de la MUD preparado por su Unidad de análisis político, el boletín número 107.

 

Según Díaz Rangel “Basta con leer el boletín número 107 de la Unidad de Análisis Político, en cuyas recomendaciones reconoce que el comando de la candidatura y la dirección de la MUD no han encontrado cómo compatibilizar el ‘protagonismo principal del candidato, con una fuerte presencia institucional de la MUD’”.

 

El periodista cita textualmente el siguiente fragmento del boletín: “Es necesario que la unidad de estrategia de la MUD y el comando de la candidatura establezcan las comunicaciones necesarias para el diseño de una estrategia integral de la candidatura y de la MUD para los meses que vienen”. Sobre esto, Díaz Rangel apunta: “Si esas son las divergencias reconocidas, pueden imaginarse la intensidad de las que surgen de sus discusiones internas”.

 

Siempre según Díaz Rangel, “El otro asunto para la reflexión y algo más es el de la candidatura carente “de una estrategia integral” y de un discurso que carece de impacto, según su Unidad de Análisis Político”. Y cita una vez más el documento: “La actual actividad del candidato está diseñada, según se entiende, para hacer de discreto perfil nacional… Hay que tener en cuenta también que se alejan los efectos de las primarias y sus tres millones de votos, por lo cual la actividad de su candidatura pierde presión”.

 

Por su parte, José Vicente Rangel, en su sección Confidenciales de su programa de TV emitido ayer, reiteró que las relaciones entre el sector Capriles-Primero Justicia y los partidos Acción Democrática (AD), Copei y Un Nuevo Tiempo no mejoran, debido la negativa del candidato opositor a incorporar a su comando de campaña a dirigentes de esas organizaciones:
“Capriles insiste en un comando de los más allegados, presidido por Armando Briquett, el hombre fuerte de la campaña, y que tanto AD, como Copei y Un Nuevo Tiempo conformen comandos propios separados”.

 

También señaló Rangel los rumores de que se está planteando en la oposición la posibilidad de sustituir al candidato, y asomó el nombre de Henrique Salas Römer como alternativa apoyada por sectores imperiales. Pero eso lo dejaremos por ahora en el campo de las especulaciones.

 

De hecho, nos resulta difícil creer que esto vaya a ocurrir, puesto que sería una funesta reedición de lo ocurrido en 1998, cuando AD y Copei defenestraron a sus candidatos Luis Alfaro Ucero e Irene Sáez, ante el empuje de la candidatura de Chávez. Esto sería para la derecha un “autosuicidio”, como dijera alguna vez Carlos Andrés Pérez. Pero tampoco podemos descartarlo porque tratándose de la oposición desesperada, habría que recodar el título de una famosa viñeta surrealista de mediados del siglo XX: Todo es posible en “El extraño mundo de Subuso”.

 

Así pues, el escenario para la oposición es sumamente negativo. No solo porque la ventaja en la mayoría de las encuestas, corroboradas por el pulso que late en la calle, es sólida, y además representa una tendencia, sino además porque la fulana “unidad” no es real y porque el candidato es, simple y llanamente, demasiado majunche y carga encima una imagen de perdedor que hace casi imposible que repunte

 

¿Cuáles son las consecuencias de estas tres variantes?

 

La tendencia creciente de Chávez no va a ser fácil detenerla. Tratan de hacerlo con, por ejemplo, el tema de su enfermedad, pero, a pesar de los pesares, la manera valiente, conmovedora, heroica como el presidente está enfrentando esta adversidad más bien lo encumbra en la admiración del pueblo.

 

Por otra parte, la Revolución sigue mostrando su rostro realmente justiciero, con la presencia y extensión de las misiones, con las leyes revolucionarias que se aprueban unas tras otras, con medidas populares como el nuevo aumento de 32% del salario mínimo, con el notable esfuerzo por controlar la inflación, el fin, con la acción permanente del Estado a favor de las mayorías más vulnerables socialmente.

 

En cuanto a la división en la oposición, esto era previsible, y en efecto muchos la previmos. Ya en el desarrollo de las primarias de la derecha eran notables las fisuras y los enfrentamientos. Ahora resulta que el adalid de la “reconciliación” no puede conciliarse ni siquiera con quienes lo apoyan. Esto es una gran debilidad, porque se reflejará en la desmoralización de los equipos y maquinarias. Hay quien dice por ahí, medio en serio y medio en broma, que muchos adecos terminarán votando por Chávez.

 

Por otro lado, las funestas características del candidato fascista son una marca propia de la presente campaña electoral. Nunca antes la oposición se había presentado con un candidato tan deficiente, y eso que estamos hablando de gente como Salas Römer y Manuel Rosales. Esto es para ellos un problema grave, puesto que pueden cambiarle el discurso, ponerle un peluquín, encasquetarle un “programa”, pero la mona, aunque se vista de seda, mona se queda.

 

Es un jardín sin flores, sin más ni más, y colocarle a ese mustio jardín flores de plástico puede terminar de afearlo. Capriles ha terminado siendo el majunche paradigmático, y eso es casi imposible cambiarlo.

 

Ahora bien ¿qué puede hacer la derecha hoy por hoy?

 

Sus campañas mediáticas son a veces contraproducentes. Es el caso de la campaña sobre el agua contaminada, que se ha derrumbado con más pena que gloria. Por supuesto, ellos seguirán jugando a la fabricación y profundización de matrices negativas, como hacen con temas como la inseguridad y los apagones, combinando ello con el sabotaje y el uso de agentes tarifados para desarrollar acciones contra el Estado, algunas de ellas terroristas (como la campaña de terror que montaron en el mencionado caso del agua). Pero nuestro pueblo parece estar curado de espantos, y hasta ahora las campañas mediáticas sobre todo logran reforzar los apoyos que ya la derecha tiene, pero no convocan nuevos afectos.

 

Todo este cuadro hace que este sea, hay que repetirlo, el año que viviremos en peligro (o uno más, realmente).

 

A eso también se refirió José Vicente Rangel ayer, cuando se refirió a “la radicalización de algunos sectores que nunca han pensado en salidas electorales y que todavía creen que sólo es posible la derrota de Chávez mediante vías violentas. En ese sentido, nunca hay que perder de vista la acción de los halcones de los centros de poder de los Estados Unidos”.

 

La desesperación es muy mala consejera, así que no podemos dormirnos en nuestros laureles, ni tampoco dejarnos dominar por el triunfalismo, porque para los revolucionarios no se trata solo de ganar el 7 de octubre, sino que hay que arrollar con la mayor contundencia posible. Eso diluiría las pretendidas denuncias de fraude y allanaría el camino para barrerlos de gobernaciones y alcaldías en las regionales de diciembre.
––
* Periodista.

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1 Comentário

Comentarios

  1. Antonio Casalduero Recuero
    12 abril 2012 1:07

    No deja de sorprenderme el agitado dinamismo de la política venezolana, pero ellos deberán tener siempre en cuenta que la oposición y el fascismo cuentan permanentemente con el apoyo encubierto de los EE.UU.; éstos son los verdaderos dueños de la pelota, ellos pueden tanto defenestrar como inventar presidentes, una prueba al canto lo constituyó el hoy llamado “Carmona el Breve”, ese personaje que levantaron de un momento para otro y lo invistieron como presidente de Venezuela, aunque no haya durado más de 48 horas, una patética caricatura de la política, un esperpento fabricado por la CIA. Igualmente jamás deben olvidar los chavistas lo sucedido en Chile, todo lo acontecido al presidente Mártir Salvador Allende, derrocado con aquel gigantesco juego fabricado por la CIA gracias a su dinero, lo que tentó al fascismo chileno.