Mar 3 2013
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CulturaOpinión

Violeta no se fue a los Cielos, sigue con nosotras. Cantando

viola1Durante mucho tiempo me resist√≠ a ver la pel√≠cula Violeta se fue a los Cielos, del cineasta Andr√©s Wood, basada en la vida de Violeta Parra. Pero, como la sequ√≠a es total en TVN, √ļnico canal a mi alcance, decid√≠ instalar una maquinita y ver pel√≠culas. Mi reticencia estaba m√°s que justificada. | SANDRA LIDID.*

 

La pel√≠cula, como todas las obras machistas pone el centro de la vida de una mujer en el factor amoroso rom√°ntico, en este caso heterosexual. Seg√ļn este filme Violeta se suicida por ‚Äúamor‚ÄĚ del malo: mujer mayor, fea (la pel√≠cula insiste en im√°genes de ella observando y corrigiendo su tez) y pobre que para colmo de males se enamora de un hombre menor que la abandona.

 

Quien tiene tal poder sobre Violeta es un rubiecito europeo, medianamente m√ļsico y medianamente buen mozo seg√ļn los c√°nones patriarcales, y sin ning√ļn otro atributo que le diera una cierta dignidad que justifique el inter√©s de la Violeta por el sujeto.

 

Seg√ļn la te√≥rica feminista Kate Millet:
‚ÄúLa imagen de la mujer, tal como la conocemos, es una imagen creada por el hombre y trabajada de manera de satisfacer sus necesidades‚ÄĚ.
viola2Sabemos que es un acto rutinario de la propaganda machista ‚ÄĒen el sentido gen√©rico/pol√≠tico‚ÄĒ repetir una y otra vez que el motivo fundamental de vida de las mujeres se encuentra en una relaci√≥n tan poco democr√°tica como es la relaci√≥n de pareja. Pero, darle a esa tontera la intensidad y el peso que llevar√≠a a La Violeta Parra a poner fin a su vida‚Ķ es un insulto a la raz√≥n.

 

La pel√≠cula ‚Äúolvida‚ÄĚ que en el momento de poner fin a su vida Violeta ten√≠a otros amores y que ninguno, ni el suizo ni otros criollos, le daban sentido existencial, ni a su arte, ni a su vida. Representarla de esa manera es reducir pol√≠ticamente la acci√≥n libertaria de Violeta a la vulgar y difundida ideolog√≠a del sufrimiento de la mujer por un hombre, ocultando precisamente lo que le daba un sello particular y rupturista: su rebeld√≠a ante todas las convenciones y prisiones culturales y su capacidad de hacer de ello una creaci√≥n art√≠stica.

 

De hecho, la tragedia de Violeta fue tener plena conciencia de su libertad, de su capacidad creativa, de lo genuino de su arte, y la impotencia frente a una sociedad machista, fascista, clasista y racista.

 

El Gavil√°n, que es la obra donde se ancla la tesis del suicidio por amor, formaba parte de un ballet llamado Gavil√°n, del cual habla Violeta en una entrevista efectuada por Mario C√©spedes el 5 de enero de 1960 para Radio Universidad de Concepci√≥n en el Hotel B√≠o B√≠o de Concepci√≥n, varios a√Īos antes de su suicidio.

 

La √ļnica derrota que tuvo la Violeta fue con su entorno pol√≠tico y cultural que ‚ÄĒpor limitaciones de mente colonizada, sumisa y plagada de envidias‚ÄĒ no tuvo ni la inteligencia ni la capacidad de reconocer a la mejor de las mejores creadoras que hemos conocido en el territorio, a la mejor fruta del pa√≠s.

 

El¬† fascismo ‚Äúnaturaliza‚ÄĚ la cultura y quiere convencernos que por estar suscritos a la naturaleza los hechos de la cultura son inevitables. Y cuando este argumento es muy poco digerible‚Ķ ah√≠ est√° su dios para justificar todo.
viol3De esta manera quienes tienen el poder político se (des)responsabilizan de sus crueldades y abusos.

 

Usando esta metodología fascista la película de Wood se sirve de la canción El Gavilán para significar la muerte de la Violeta: agarra a una pobre gallina doméstica y se la pone a un gavilán para que la descuartice: y ellos filmando aquello en vivo y en directo;  y nosotras mirándolo con la distancia que da la pantalla, entendiendo que eso es lo que le pasó a la Violeta con el suizo.

 

El film, al igual que muchos otros, pretende hacernos espectadoras pasivas de la crueldad. Esta escena no es un hecho de la naturaleza, sino que ha sido producida por la intervenci√≥n de la mente y la mano humana. Los animales han sido puestos en ‚Äúescena‚ÄĚ para usar el sufrimiento en la ‚Äúest√©tica‚ÄĚ del espect√°culo.
Una vez más la ideología patriarcal miente descaradamente al encubrir los actos de los humanos como hechos de la naturaleza. Eso se llama fascismo.
‚ÄĒ‚ÄĒ
* Feminista.

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