El narcotraficante Sebastián Marset, uno de los hombres más buscados por la justicia de Bolivia, Uruguay, Brasil, acusado de liderar una red internacional de tráfico de cocaína y lavado de dinero que opera entre Bolivia, Paraguay, Uruguay y Europa, fue capturado en la madrugada de este viernes en la localidad boliviana de Santa Cruz de la Sierra, y trasladado a Estados Unidos en un avión de la Agencia para el Control de Drogas (DEA) estadounidense.

Autoridades bolivianas capturaron al narcotraficante uruguayo en un operativo ejecutado por su policía antinarcóticos con el respaldo de la Administración para el Control de Drogas (Drug Enforcement Administration – DEA) de Estados Unidos. Durante años, Marset logró eludir a las autoridades al apoyarse en una trama de conexiones poderosas que se extendía por Suramérica, Europa y Dubái.
En el operativo policial detuvieron además a otras tres personas —una mujer y dos hombres— y secuestraron varias armas. De nacionalidad uruguaya y de 34 años, está acusado de ser uno de los autores intelectuales del homicidio del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, asesinado durante su luna de miel en Cartagena de Indias, Colombia.
Por su parte, el ministro de Gobierno de Bollivia, Marco Antonio Oviedo, explicó que la tarea de inteligencia y seguimiento al uruguayo se realizó hace varias semanas y en “absoluta discreción” por parte de agentes policiales de Bolivia. El ministro descartó la presencia de la DEA durante el operativo. “No hubo participación de la DEA; su participación se limitó al traslado de Marset a EEUU porque hay un proceso judicial y un sello rojo emitido por Interpol; esos han sido los argumentos legales para expulsar al señor Marset”, afirmó Oviedo.
Tras la captura de Marset, el presidente uruguayo Yamandú Orsi dijo que el crimen organizado es un problema regional común y que “tiene que existir una coordinación mucho más aceitada”. Señaló que dar con el narcotraficante fue posible por un trabajo de coordinación “entre distintos ámbitos”. Al no poseer causas abiertas en ese país se descarta cualquier pedido de extradición por parte de la Justicia uruguaya.
El líder de Primer Cartel Uruguayo (cuya existencia está en duda) parecía un fantasma y tenía pedido de captura en cinco países. Fue jugador de fútbol y empresario en Paraguay y Bolivia y estaba detrás de los grandes cargamentos de cocaína que pasaban por la Hidrovía del río Paraná y en aeropuertos informales en grandes haciendas uruguayas.
Marset fue una figura más o menos desconocida para el público general uruguayo hasta 2021, cuando fue detenido en Dubái por viajar con un pasaporte paraguayo falso.Luego de que el gobierno de Uruguay le emitiera de forma urgente un nuevo pasaporte -lo cual desató numerosas renuncias e investigaciones judiciales-, Marset fue liberado y desapareció
En octubre del año pasado, una investigación interna responsabilizó al excanciller Francisco Bustillo y a su exjefe jurídico, Carlos Mata, por la eliminación del acta con los chats entre la entonces vicecanciller Carolina Ache y el exsubsecretario del Interior, Guillermo Maciel. El hallazgo contradice lo que sostuvo el expresidente Luis Lacalle Pou en 2023. El documento que contenía los mensajes donde se calificaba al narcotraficante uruguayo como “un narco peligroso”— sí formaba parte de un expediente formal y fue sustraída deliberadamente, en el marco de la polémica por la concesión del anterior gobierno de un pasaporte a Marset.
Marset es considerado un intermediario de cocaína clave y lavador de dinero que habría coordinado envíos de varias toneladas de droga hacia Europa y lavado millones de dólares en ganancias ilícitas. Uruguayo de origen, cumplió una condena por tráfico de marihuana en su país entre 2013 y 2018, para luego recorrer medio mundo construyendo su red y después huyendo de autoridades internacionales en Bolivia, Paraguay, Europa y Dubái. Antes de su captura, construyó una red criminal internacional que llevó a las autoridades de Estados Unidos a ofrecer una recompensa de dos millones de dólares por su cabeza.
Marset era buscado por el gobierno de Estados Unidos por presuntamente lavar dinero a través de su sistema bancario junto con su socio, Federico Ezequiel Santoro Vassallo, quien fue condenado a 15 años en una prisión estadounidense en 2025. Comenzó como un pequeño vendedor de drogas en las discotecas de Montevideo, según una entrevista televisiva que concedió en 2023. Luego pasó al tráfico de marihuana desde Paraguay, antes de que Uruguay creara un mercado legal para la droga.
Finalmente, fue arrestado y condenado a prisión en 2013 luego de ser sorprendido recibiendo un cargamento de marihuana enviado a Uruguay por vía aérea por el tío del entonces presidente de Paraguay. Tras salir de prisión, Marset se habría convertido en un intermediario clave en el tráfico de cocaína de Bolivia a Europa, y lavaba el dinero a través de clubes de fútbol, criptomonedas, concesionarios de autos de lujo y otras fachadas, principalmente en Paraguay.

Marset viajó inicialmente a Bolivia poco después de salir de prisión en Uruguay en 2018, pero luego se trasladó a Paraguay, donde estableció su base de operaciones. Cuando las autoridades paraguayas lanzaron una gran ofensiva contra el narcotráfico, Marset volvió a pasar a la clandestinidad. Su paradero era desconocido hasta que las autoridades bolivianas realizaron un allanamiento en julio de 2023, del cual escapó por poco. Más tarde aseguró que oficiales de la policía boliviana le habían avisado que el operativo era inminente.
Está acusado de ser un intermediario clave en el comercio internacional de cocaína y de coordinar operaciones masivas de tráfico que conectaban a productores de droga en Bolivia con mafias europeas. Organizaba la logística, gestionaba las relaciones y procesaba los pagos. Su rol difería del de capos más tradicionales como Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”, y organizaciones como el Cartel de Sinaloa, que se enfocan en controlar territorio y rutas de tráfico.

Inseight Crime señala que la presunta red criminal de Marset sufrió un golpe considerable tras una gran operación antinarcóticos en Paraguay conocida como Operación A Ultranza PY. El operativo desmanteló varios negocios utilizados para lavar dinero y llevó al arresto de actores clave, entre ellos un senador que fue condenado por lavado de dinero y asociación criminal por sus vínculos con Marset. Con la participación de la DEA en su arresto, Marset fue puesto en un avión rumbo a Estados Unidos, donde enfrentará cargos de lavado de dinero.
Santoro Vassallo, su principal socio, ya fue condenado por lavado de dinero en Estados Unidos. Las autoridades paraguayas anunciaron que solicitarán la extradición de Marset.
El ministro del Interior uruguayo Carlos Negro dijo que el narcotraficante uruguayo está siendo trasladado a Estados Unidos para ser juzgado en dicho país: “Es un duro golpe al narcotráfico”. Por su parte, el ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay, Jalil Rachid, señaló que en el operativo para su detención la Policía se desplegó desde las 2.00. “Realmente [tenía] muchos vehículos blindados, con mucha custodia. La información que yo recibí es que es positivo; ya se le tiene asegurado a él”, sostuvo el jerarca.
El narcotraficante uruguayo estaba prófugo desde febrero de 2022, cuando se llevó adelante en Paraguay la operación A Ultranza. Uno de sus exsocios lo acusó por el secuestro de sus familiares y había denunciado que se encontraba “en la zona del Urubo”, en Santa Cruz.
Marset fue detenido en una casa en el barrio Las Palmas y que no hubo enfrentamiento armado durante el operativo, en el que también fueron detenidas otras tres personas, una mujer y dos varones. Las fuentes señalaron que desde hace varios días la Policía había intensificado su presencia tanto en el barrio Las Palmas como en la zona de Urubo.
“Estados Unidos tiene mejores condiciones para su detención”, señaló Riera, y agregó que la DEA participó en la información que determinó el operativo y recalcó que existen líneas directas con Estados Unidos. Riera reiteró que está de acuerdo con que Marset sea trasladado a “donde esté más seguro, donde más información se obtenga”, y agregó que al ser extraditado a Estados Unidos “dejamos un tipo peligroso fuera de Paraguay”. “Lo importante es tener la mayor información para que caigan todos, hasta el último, con o sin protección”, afirmó.

En el mismo sentido se expresó el fiscal general del Estado paraguayo, Emiliano Rolón Fernández, quien dijo al mismo medio que si bien su país pedirá formalmente la extradición, hay información “semioficial” de que Estados Unidos quiere llevárselo.
En cuanto a la información que permitió concretar el operativo, Riera dijo que a partir de un análisis del último video que publicó Marset se determinó que parte de las armas que exhibió pertenecían al Ejército boliviano.
Su esposa, Gianina García Troche, continúa presa en Paraguay y el propio Marset había cuestionado su permanencia en prisión, además de reiterar que no tenía previsto entregarse. La Sala Penal de la Corte paraguaya rechazó el hábeas corpus reparador planteado a su favor. Fue procesados en el caso A Ultranza Paraguay. En el informe de la jueza Rosarito Montanía se señala que la mujer había conseguido diversas comodidades no autorizadas en el penal de Viñas Cué.
*Sociólogo y periodista bolivano, colaborador del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)
Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.