Mar 26 2020
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Opini贸nPol铆tica

A las puertas de un nuevo orden mundial

El hecho de que las 鈥渄emocracias鈥 europeas hayan copiado los modos chinos de abordar la epidemia de coronavirus es una muestra de que el drag贸n ya es referente y ejemplo en cuanto al control social de la poblaci贸n.

La pandemia supone la profundizaci贸n de la decadencia y crisis del sistema que, en el tiempo corto, habr铆a comenzado en 2008, y en el largo se extiende desde la revoluci贸n mundial de 1968. Entramos en un per铆odo de caos del sistema-mundo, que es la condici贸n previa para la formaci贸n de un nuevo orden global.

En efecto, las principales tendencias en curso 鈥攎ilitarizaci贸n, declive hegem贸nico de Estados Unidos y ascenso de Asia Pac铆fico, fin de la globalizaci贸n neoliberal, reforzamiento de los Estados y auge de las ultraderechas鈥 son procesos de largo aliento que se aceleran en esta coyuntura.

Desde una mirada geopol铆tica, China ha mostrado capacidad para salir adelante, sobreponerse a las dificultades y continuar su ascenso como potencia global que en pocas d茅cadas ser谩 hegem贸nica. La cohesi贸n de la poblaci贸n y un Gobierno eficiente son dos aspectos centrales que explican en gran medida la resiliencia/resistencia china.

La dura experiencia vivida por su pueblo en los dos 煤ltimos siglos 鈥攄esde las guerras del opio hasta la invasi贸n japonesa鈥 ayuda a explicar su capacidad para sobrellevar tragedias. La revoluci贸n socialista de 1949, adem谩s de la nacionalista de 1911, y la notable mejora en la calidad de vida del conjunto de la poblaci贸n, explican la cohesi贸n en torno al Partido Comunista y al Estado, m谩s all谩 de las opiniones que se tengan de esas instituciones.

Por el contrario, la divisi贸n interna que vive la poblaci贸n estadounidense 鈥攅videnciada en las 煤ltimas elecciones y en la epidemia de opi谩ceos que ha disminuido la esperanza de vida鈥 se conjuga con un Gobierno err谩tico, imperial y machista, del que desconf铆an incluso sus m谩s cercanos aliados.

La Uni贸n Europea est谩 a煤n peor que Estados Unidos. Desde la crisis de 2008 perdi贸 su br煤jula estrat茅gica, no supo despegarse de la pol铆tica de Washington y del Pent谩gono y evit贸 tomar decisiones que incluso la benefician, como la finalizaci贸n del gasoducto Nord Stream 2, paralizado por presiones de Trump. El euro no es una moneda confiable y la nunca concretada salida del Reino Unido de la Uni贸n Europea ense帽a la debilidad de las instituciones comunes.

La financiarizaci贸n de la econom铆a, dependiente de la gran banca corrupta e ineficiente, ha convertido la eurozona en una 鈥渆conom铆a de riesgo鈥澛 sin rumbo ni orientaci贸n de larga duraci贸n. La impresi贸n es que Europa est谩 destinada a acompa帽ar el declive estadounidense, ya que ha sido incapaz de romper el cord贸n umbilical amarrado desde el Plan Marshall.

Tanto Estados Unidos como la Uni贸n Europea, ni qu茅 decir de los pa铆ses latinoamericanos, sufrir谩n los efectos econ贸micos de la pandemia con mucha mayor intensidad que los asi谩ticos. Estos han mostrado, desde Jap贸n y China hasta Singapur y Corea del Sur, una notable capacidad para superar esta adversidad.

Una reciente encuesta de Foreign Policy entre doce intelectuales destacados concluye que Estados Unidos perdi贸 su capacidad de liderazgo global y el eje del poder mundial se traslada a Asia. La pandemia es la tumba de la globalizaci贸n neoliberal, en tanto la del futuro ser谩 una globalizaci贸n 芦m谩s amable禄, centrada en China y Asia Pac铆fico.

Hegemon铆a tecnol贸gica

En las principales y decisivas tecnolog铆as, China est谩 a la cabeza. Se mantiene al frente en la construcci贸n de redes 5G, en inteligencia artificial, computaci贸n cu谩ntica y superordenadores. El economista 脫scar Ugarteche, del Observatorio Econ贸mico de Am茅rica Latina (Obela), sostiene que 鈥淐hina es la fuente de cinco ramas de la econom铆a mundial: farmoqu铆mica, automotriz, aeron谩utica, electr贸nica y telecomunicaciones鈥.

De modo que el cierre de las f谩bricas frena la producci贸n de estas cinco ramas en el mundo. China produc铆a ya en 2017 el 30% de la energ铆a solar del mundo, por encima de la UE y el doble que Estados Unidos. La lista Top 500 de los mayores superordenadores del mundo revela que China posee 227 de 500 (el 45%), frente a solo 118 de Estados Unidos, su m铆nimo hist贸rico. Diez a帽os atr谩s, en 2009, China ten铆a solo 21 superordenadores frente a 277 de la entonces superpotencia.

El triunfo chino en la carrera tecnol贸gica no quiere decir que su sociedad sea la deseable desde el punto de vista de quienes deseamos una sociedad poscapitalista, democr谩tica y no patriarcal. El control social en China es asfixiante: desde los millones de c谩maras que vigilan a las personas hasta el diab贸lico sistema de 鈥渃r茅dito social鈥 que otorga y quita puntos seg煤n el comportamiento correcto de sus ciudadanos, as铆 como la estigmatizaci贸n y discriminaci贸n de las personas LGBTI.

En el resto del mundo las cosas no van mejor. El hecho de que las 鈥渄emocracias鈥 europeas hayan copiado los modos chinos de abordar la epidemia de coronavirus es una muestra de que el drag贸n ya es referente y ejemplo en cuanto al control social de la poblaci贸n. 芦El mundo ha aprendido del pa铆s asi谩tico禄, destaca el peri贸dico empresarial El Economista.

El auge de los fascismos en Europa y en Am茅ricas Latina 鈥攏o solo a nivel de partidos, sino ese fascismo social difuso pero contundente, focalizado contra disidentes y emigrantes porque lucen comportamientos distintos y otro color de piel鈥 va de la mano del vaciamiento de las democracias. Estas van quedando apenas como ejercicios electorales que no garantizan el menor cambio, ni la menor influencia de la poblaci贸n en las pol铆ticas estatales.

La experiencia del Gobierno de Syriza en Grecia, as铆 como del Partido de Trabajadores en Brasil, deber铆a ser motivo de reflexi贸n para las izquierdas del mundo sobre las dificultades para mover la aguja de la econom铆a y la pol铆tica. Aun concediendo que se llevaron adelante con las mejores intenciones, el saldo de sus gestiones no solo es pobre, sino regresivo en los aspectos macroecon贸mico y respecto al empoderamiento de las sociedades.

El panorama para los movimientos es m谩s que complejo, pero no es uniforme. Los que han hecho de la manifestaci贸n y otras acciones p煤blicas su eje central son los m谩s afectados. Sin embargo, los de base territorial tienen una situaci贸n potencialmente mejor. A todos nos afecta, empero, la militarizaci贸n.

Los pueblos originarios y negros de Am茅rica Latina, con destaque del zapatismo, los nasa-misak de Colombia y los mapuche, est谩n en mejores condiciones. Algo similar puede suceder con los proyectos autogestionados, las huertas o los espacios colectivos con posibilidades de cultivar alimentos.

En todo caso, el militarismo, el fascismo y las tecnolog铆as de control poblacional son enemigos poderosos que, aunados, pueden hacernos un da帽o inmenso, al punto de revertir los desarrollos que han tejido los movimientos desde la anterior crisis.

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