Sep 17 2021
349 lecturas

Opini贸n

Afganist谩n: guerra, cultura y democracia

驴Se puede imponer la democracia en un pa铆s a trav茅s de la guerra y la ocupaci贸n, abstrayendo su realidad hist贸rica-cultural? La respuesta a este pregunta no es un铆voca. En Alemania, Jap贸n y Corea del Sur, s铆 ocurri贸 y son pa铆ses que gozan de legitimidad democr谩tica. No ha pasado lo mismo en Irak, Libia, Siria, Yemen o Afganist谩n.

En el primero se inici贸 una guerra en 2003 dirigida por Estados Unidos, junto a una inusual coalici贸n formada por Inglaterra, Australia y Polonia bajo argumentos falsos: la existencia de armas de destrucci贸n masiva que nunca fueron encontradas. Se invadi贸 el pa铆s, se derrib贸 y ejecut贸 al dictador Sadam Hussein, pero ni la democracia ni el desarrollo econ贸mico han llegado en un contexto con fracturas religiosas y culturales entre chiitas, sunitas y kurdos.No ha pasado lo mismo en Irak, Libia, Siria, Yemen o Afganist谩n

A帽os despu茅s ocurri贸 la llamada 鈥減rimavera 谩rabe鈥, iniciada en T煤nez en 2011 -que tuvo un 鈥渆fecto mariposa social鈥- derribando gobiernos, amenazando autocracias y golpeando a reg铆menes autoritarios de la regi贸n. En Libia, 聽la poderosa OTAN con Francia a la cabeza dirigi贸 los ataques y bombardeos en 2011 contra el r茅gimen de Muamar Gadafi, quien fue asesinado, desatando una guerra civil e inestabilidad que dura hasta hoy.

En el caso sirio, la guerra civil iniciada ese mismo a帽o respondi贸 a id茅ntico patr贸n impulsado por Washingtonen su visi贸n geopol铆tica de defender sus intereses, derrocar dictadores que no les son favorables, imponer la democracia, pero sin tocar gobiernos semifeudales como el de Arabia Saudita. La diferencia en el caso sirio, es que el r茅gimen de Bashar al Asadha permanecido inc贸lume gracias al apoyo irrestricto de Rusia, China, e Ir谩n.

La participaci贸n de las potencias grandes y medianas regionales, junto a la precaria estabilidad de la zona, han prolongado la guerra y destrucci贸n con m谩s de cien mil v铆ctimas, ciudades arrasadas y cientos de miles de refugiados. Yemen, de mayor铆a chiita, uno de los pa铆ses m谩s pobres y que hab铆a logrado su unificaci贸n en 1990, entr贸 en guerra civil en 2014.

Primavera 谩rabe en EgiptoArabia Saudita y otros pa铆ses 谩rabes, apoyados por Estados Unidos, Inglaterra y Francia, comenzaron a bombardear la capital controlada por los hut铆es chiitas, provocando una de las peores tragedias y violaciones a la ley humanitaria internacional, seg煤n Naciones Unidas. En estos a帽os grupos islamistas han ganado posiciones profundizando el conflicto, acentuando la tragedia y aumentando la intervenci贸n de dos de las potencias regionales antag贸nicas: Ir谩n y Arabia Saudita.

Afganist谩n, con casi 40 millones de habitantes y una superficie similar a Francia, fue atacado y ocupado militarmente por Estados Unidos y un peque帽o grupo de pa铆ses aliados en 2001. El gobierno talib谩n colaps贸 en solo dos meses y se implant贸 uno gatillado por Washington. El pa铆s est谩 compuesto por diferentes etnias: pastunes, tayicos, uzbecos, turcomanos, baluchis, baouis, nuristanis, hazaras y otras menores.

Si bien a todas ellas las une la fe musulmana en sus diferentes variantes, la mayoritaria es la de los pastunes (sunitas) que conforman los talibanes, mientras que sus enemigos son los hazaras (chiitas). En 1973 se proclam贸 la rep煤blica y cinco a帽os despu茅s el gobierno fue derrocado por uno cercano a Mosc煤, por lo que la entonces poderosa Uni贸n Sovi茅tica se sinti贸 llamada a protegerlo.

Fue el inicio de la intervenci贸n y ocupaci贸n militar, en 1979, donde termin贸 humillada y derrotada.聽 Se retir贸 del suelo afgano en 1988 con un saldo de alrededor de 25 mil soldados muertos, junto a miles de heridos y mutilados.

En el marco de la guerra fr铆a en el siglo pasado, y ante el temor de Estados Unidos de la hist贸rica expansi贸n que siempre ha buscado Rusia -como se帽ala Henry Kissinger- Washington foment贸 y apoy贸 materialmente desde el inicio a la resistencia y por tanto a quienes ser铆an despu茅s sus enemigos: las guerrillas islamistas en sus diferentes fracciones que fueron en buena parte adiestradas y armadas por la CIA, incluyendo Al Qaeda.El fracaso militar va acompa帽ado de la derrota pol铆tica de Washington

Este a帽o se produjo el retiro desde Afganist谩n de las fuerzas de ocupaci贸n estadounidenses y de la OTAN que los acompa帽aron luego de 20 a帽os que le costaron alrededor de 2.500 muertos a los primeros y m谩s de 1.000 a los segundos.聽 El mundo fue testigo de las dram谩ticas y tr谩gicas im谩genes que hemos visto en la televisi贸n desde el aeropuerto de Kabul y el desamparo de millones de personas, sobre todo de mujeres, que por dos d茅cadas gozaron de un espacio de mayor libertad personal.

El fracaso militar va acompa帽ado de la derrota pol铆tica de Washington ante sus aliados y de los pa铆ses que conf铆an en la seguridad que puede otorgar. Para los libertadores o portadores de la democracia cada situaci贸n es obviamente distinta y tambi茅n lo son las respuestas, dependiendo del continente, del pa铆s y de la diversidad cultural.

La exsecretaria de estado de los Estados Unidos, Condoleezza Rice, se帽alaba que en pa铆ses como Alemania, Jap贸n y Corea del Sur, que fueron gobernados por tiran铆as y luego liberados por las tropas aliadas, se establecieron reg铆menes basados en la democracia representativa y la libertad. Agregaba que ello ocurri贸 pese a que los dos 煤ltimos nunca conocieron la democracia 聽pero hoy, luego de un largo camino, consolidaron un sistema democr谩tico, exitoso.

Esa fue la concepci贸n que prim贸 bajo la presidencia de George Bush Jr. -luego delos ataques del 11 de septiembre de 2001- para lanzar la guerra de castigo en Afganist谩n, en Irak e incendiar posteriormente gran parte de la regi贸n: el convencimiento que el derrocamiento de las dictaduras y la presencia militar estadounidense traer铆an la consolidaci贸n del sistema democr谩tico occidental y el desarrollo econ贸mico.

Ello no ha ocurrido y Afganist谩n, luego de 20 a帽os de ocupaci贸n es una prueba respecto de que no basta el uso del llamado 鈥渉ardpower鈥 o poder duro en sociedades culturalmente tan diversas como las musulmanas.

El haber obviado las ra铆ces hist贸ricas, 茅tnicas, religiosas y culturales, o las propias complejidades del Islam y sus variantes, anteponiendo intereses pol铆ticos inmediatos, ha sido el error de los 聽Estados Unidos y las potencias occidentales, desde Irak hasta Afganist谩n, tal como se equivocaron los sovi茅ticos en el pasado.

La transformaci贸n de Estados Unidos en la primera potencia planetaria luego de la SGM no fue acompa帽ada en las d茅cadas posteriores de la sabidur铆a y prudencia de sus pol铆ticos, quienes abusaron del poder duro sufriendo grandes derrotas militares, como lo fue en el sudeste asi谩tico. Los derrocamientos de gobiernos democr谩ticos por la CIA en Ir谩n, Chile y muchos otros pa铆ses generaron dictaduras que solo han da帽ado la imagen estadounidense en el mundo.

Lo mismo ocurri贸 con las fallas de inteligencia y vulneraci贸n de su seguridad nacional con los ataques terroristas de Al Qaeda a los s铆mbolos del poder econ贸mico, militar y pol铆tico en Nueva York y Washington, que exigieron una larga planificaci贸n. La respuesta fue otra vez el uso de la fuerza sin saber bien a qui茅n atacar, para terminar iniciando una guerra y ocupando Afganist谩n e Irak, convencidos de que con ello vendr铆a la paz, seguridad y estabilidad.

Tal como ocurri贸 en Vietnam, Laos y Camboya, se han gastado billones de d贸lares para dejar toneladas de armas abandonadas ycientos de miles de v铆ctimas que han demostrando lo equivocado de la hip贸tesis que la ocupaci贸n militar traer铆a la democracia como hab铆a ocurrido en otros lugares. Las complejidades culturales han sido la gran barrera que ha impedido la derrota de las fuerzas islamistas.

Guerrilleros pobremente equipados -en comparaci贸n con los soldados estadounidenses y los de la OTAN- han sido imposibles de vencer, tal como ocurri贸 con los franceses y estadounidenses en Vietnam.

 

*Economista de la Universidad de Zagreb en Croacia y M谩ster en Ciencia Pol铆tica de la Universidad Cat贸lica de Chile. Exembajador, actualmente es Subdirector de Desarrollo Estrat茅gico de la Universidad de Chile.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


A帽adir comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.