Jun 25 2014
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Cultura

Antonio Gramsci y el periodismo

Mi objetivo con este art铆culo es contribuir para hacer m谩s conocida la trayectoria y los escritos period铆sticos del fil贸sofo marxista italiano Antonio Gramsci (1891-1937), desde sus a帽os de iniciaci贸n en Tur铆n hasta la fundaci贸n de ‘L鈥橴nit脿’, peri贸dico oficial del Partido Comunista de Italia (PCI), del cual fue redactor-jefe. Sus actividades como periodista se vinculan, en la mayor parte del tiempo, a la militancia como intelectual, activista revolucionario y dirigente comunista.
S贸lo se interrumpieron el 8 de noviembre de 1926, cuando fue detenido por la dictadura fascista en base a leyes de excepci贸n decretadas por Benito Mussolini, despu茅s de revocadas sus inmunidades como diputado electo por el PCI el 6 de abril de 1924. A煤n en las terribles condiciones de la c谩rcel, Gramsci encontr贸 谩nimo para redactar apuntes te贸ricos sobre la prensa, el periodismo y los periodistas. Sus textos ofrecen contribuciones relevantes a la reflexi贸n cr铆tica sobre la 茅tica profesional y la necesidad de diversidad informativa y pluralidad de voces en los noticieros y espacios de opini贸n.

Antonio Gramsci ejerci贸 el periodismo en etapas importantes de su corta pero intensa jornada. Desde 1910, cuando public贸 el primer texto en L鈥橴nione Sarda, hasta ser detenido por el fascismo en 1926, escribi贸 1.700 art铆culos. Equivalen a m谩s del doble de las p谩ginas reunidas en los Cuadernos de la c谩rcel, redactados entre 1929 y 1935. 鈥淓n diez a帽os de periodismo, escrib铆 l铆neas suficientes para llenar quince o veinte vol煤menes de cuatrocientas p谩ginas鈥, resalt贸 en una carta a su cu帽ada Tatiana Schucht, redactada en la Penitenciaria de T煤ri el 7 de septiembre de 1931. (1)

Fue a partir de 1915, en Tur铆n, que Gramsci se dedic贸 al periodismo, despu茅s de desistir del curso de Letras (aunque haya mantenido la fascinaci贸n por los estudios literarios). Ya adepto del marxismo, colabor贸 en los peri贸dicos Il Grido del Popolo y Avanti!, vinculados al Partido Socialista Italiano. En 1917, dirigi贸 el 煤nico n煤mero de la revista La Citt谩 Futura, que estimulaba debates sobre la actualidad nacional y el socialismo, y en la cual divulg贸 textos de Gaetano Salvemini y Benedetto Croce, intelectuales cuyas ideas, a su juicio, deber铆an ser m谩s conocidas y discutidas. En 1919, al lado de Palmiro Togliatti, Umberto Terracini y Angelo Tasca, Gramsci fund贸 el semanario L鈥橭rdine Nuovo (鈥淩ese帽a semanal de cultura socialista鈥).

鈥淒ecir la verdad es revolucionario鈥

Teniendo a Gramsci como editor jefe, L鈥橭rdine Nuovo circul贸 del 1潞 de mayo de 1919 al 24 de diciembre de 1920. El 1潞 de enero de 1921, el peri贸dico pas贸 a ser diario, bajo el lema 鈥淒ecir la verdad es revolucionario鈥. Veinte d铆as despu茅s, se convirti贸 en el vocero del reci茅n fundado Partido Comunista Italiano (PCI). Gramsci fue su redactor jefe y articulista hasta 1924, cuando L鈥橭rdine Nuovo fue sustituido por L鈥橴nit脿 (鈥淒iario de los obreros y de los campesinos鈥).

Sus art铆culos, suscritos o con iniciales, o con otras indicaciones de autor铆a, aparecen en estas publicaciones cuyo trazo convergente era el compromiso con las luchas sociales y la renovaci贸n pol铆tico-partidaria y cultural. El esp铆ritu que lo impulsaba al periodismo fue resumido en carta a Tatiana Schucht, de 12 de octubre de 1931: 鈥淣unca fui periodista de profesi贸n, que vende su pluma a qui茅n pagar mejor y debe continuamente mentir, porque la mentira forma parte de sus calificaciones. Fui periodista absolutamente libre, siempre de una sola opini贸n, y nunca tuve que esconder mis profundas convicciones para agradar a los patrones鈥. (2)

El periodista Gramsci no huy贸 de controversias partidarias y te贸ricas; defendi贸 posiciones 茅ticas y pol铆ticas; y propuso estrategias, alianzas y t谩cticas de acci贸n para la lucha de clases. 脡l hizo del periodismo el principal medio para el ejercicio de la cr铆tica, asociada por 茅l, en art铆culo publicado en el Il Grido del Popolo en 1916, a los esp铆ritus insumisos que rechazan la alienaci贸n y el conformismo y se gu铆an por el compromiso con la libertad y la humanizaci贸n de la vida.

Evoluci贸n intelectual

Gran parte de la producci贸n period铆stica de Gramsci reflejan su evoluci贸n intelectual y la actuaci贸n pol铆tica en medio de 鈥渄ram谩ticos acontecimientos hist贸ricos (el primer conflicto mundial, la revoluci贸n y la eclosi贸n de la primera etapa de la guerra fr铆a contra la Rusia sovi茅tica, el proceso de radicalizaci贸n ideol贸gica y pol铆tica del movimiento obrero en Occidente, el despertar de los pueblos coloniales y las persistentes ambiciones imperialistas de las grandes potencias liberales, el advenimiento del fascismo), y radicaliza la cr铆tica al liberalismo y profundiza, en todos los niveles, el pasaje al comunismo鈥. (3)

Gramsci trata de cuestiones pol铆ticas, asuntos culturales y problemas filos贸ficos, algunos de los cu谩les abordar铆a, de manera m谩s detallada, en los Cuadernos de la c谩rcel, aunque sin disponer de condiciones adecuadas para estudiar. La variedad tem谩tica super贸 los l铆mites de la pol铆tica, incluyendo acontecimientos de lo cotidiano, personalidades p煤blicas, econom铆a, religi贸n, pedagog铆a, artes, literatura, est茅tica, prensa, moral, etc.

El estilo combativo de traducir el mundo en constante ebullici贸n, a partir de la ventana de contemplaci贸n de Tur铆n, transformar铆a a Gramsci, seg煤n su mejor bi贸grafo, Giuseppe Fiori, 鈥渆n la revelaci贸n del nuevo periodismo socialista y, en los a帽os de guerra, pr谩cticamente en su protagonista exclusivo鈥:

鈥淓n todos los escritos de Gramsci, desde los breves ensayos te贸ricos hasta las cr贸nicas casi teatrales, se percib铆a un estilo nuevo: el paso del 茅nfasis grandilocuente de un Rabezzana y de un Barberis al gusto por el movimiento; un lenguaje cuidado, a veces de una pureza neocl谩sica, tan lejana de la prosa ins铆pida de los 鈥榲iejos鈥; la coherencia, el hilo que un铆a todos los escritos y convert铆a las notas aparentemente alejadas entre s铆 en otras tantas ocasiones sucesivas para el desarrollo de una argumentaci贸n nunca interrumpida; y la originalidad y la concreci贸n de las propuestas pol铆ticas, iluminadas siempre por el convencimiento de que la teor铆a que no se puede traducir en actos es una abstracci贸n in煤til y que las acciones que no se fundamentan en la teor铆a son impulsos est茅riles.鈥 (4)

Los 茅nfasis de su obra period铆stica pueden ser agrupados en tres etapas (5). En la primera fase (1916-1918), 茅l reprob贸 tendencias reformistas y positivistas dentro del Partido Socialista Italiano, poniendo de relieve la participaci贸n activa de los trabajadores en las luchas por el socialismo, a partir de una formaci贸n pol铆tica que favorezca el compromiso consciente y ayude a la clase obrera a superar una visi贸n econ贸mico-corporativista.

En la segunda etapa (1919-1920), Gramsci insisti贸 que no se debe reducir el proceso revolucionario a las dimensiones econ贸micas y pol铆ticas, ni a tentaciones insurreccionales que no correspond铆an, a su modo de ver, al an谩lisis de la realidad objetiva. Destac贸 la necesidad de expandir la dimensi贸n cultural de la lucha de clases a trav茅s de medios de difusi贸n y de acciones pedag贸gicas capaces de denunciar las estructuras excluyentes de la sociedad capitalista, profundizar la conciencia de los trabajadores y exigir la transformaci贸n radical de las relaciones sociales de producci贸n.

En la tercera etapa (1921-1926), como dirigente del PCI, Gramsci evalu贸 los obst谩culos decurrentes del ascenso del fascismo. Se convenci贸 de que las contradicciones del capitalismo no llevar铆an inexorablemente al socialismo, lo que obligaba a las fuerzas populares y socialistas a esbozar nuevas estrategias de lucha considerando las complejidades de los pa铆ses desarrollados. Destac贸 el enorme peso del factor cultural en una sociedad civil m谩s densa, poblada de organizaciones complejas, en la cual inciden m煤ltiples perspectivas intelectuales, sin contar la muy problem谩tica interferencia de los medios de comunicaci贸n en la conformaci贸n de la opini贸n p煤blica. (6)

Subordinaci贸n al poder y control de la informaci贸n y la opini贸n

En los textos pre-carcelarios, Gramsci critic贸 la subordinaci贸n de los principales diarios al poder, as铆 como las f贸rmulas verticalizadas del control de la informaci贸n y la opini贸n. El 26 de abril de 1922, fue contundente: 鈥淟os peri贸dicos del capitalismo habr铆an hecho vibrar todas las cuerdas de los sentimientos peque帽o-burgueses; y son estos peri贸dicos que aseguran a la existencia del capitalismo el consenso y la fuerza f铆sica de los peque帽o-burgueses y de los imb茅ciles鈥. (7)

Para el fil贸sofo italiano, los peri贸dicos burgueses 鈥減resentan los hechos, aun los m谩s simples, de modo que favorezcan a la clase burguesa y la pol铆tica burguesa en perjuicio de la pol铆tica y de la clase obrera鈥. Ejemplific贸 con la cobertura tendenciosa de las huelgas: 鈥淧ara la prensa burguesa los trabajadores est谩n equivocados. 驴Hay una manifestaci贸n? Los manifestantes, simplemente porque son trabajadores, son siempre los revoltosos, los intransigentes, los delincuentes鈥.

As铆, el convencimiento sobre los irremediables conflictos ideol贸gicos entre la clase trabajadora y la prensa burguesa justifica la actitud pol铆tica que Gramsci defend铆a ser la m谩s consecuente: boicotear los peri贸dicos vinculados a las elites. Y justific贸: 鈥淭odo lo que se publica [en la prensa burguesa] es constantemente influenciado por una idea: servir a la clase dominante, lo que se traduce en un hecho: combatir la clase trabajadora. (鈥) No hablaremos de todos los temas que los peri贸dicos burgueses o censuran, o tergiversan o falsifican para poder enga帽ar, ilusionar, y mantener en la ignorancia al pueblo trabajador鈥. (8)

Pensamiento y acci贸n

L鈥橭rdine Nuovo represent贸 para Gramsci la experiencia m谩s n铆tida de 鈥渦ni贸n entre pensamiento y acci贸n鈥. Entre 1919 y 1920 (el llamado 鈥渂ienio rojo鈥 en Italia, marcado por manifestaciones obreras), el peri贸dico asumi贸 decididamente la defensa de las comisiones o consejos de f谩bricas, las c茅lulas de autogesti贸n proletaria concebidas como instituciones semejantes a los soviets creados por la Revoluci贸n Rusa de 1917. Las p谩ginas de L鈥橭rdine Nuovo se sumaron a la movilizaci贸n en torno a las comisiones de f谩brica, organizadas como n煤cleos de organizaci贸n de la lucha obrera, dentro de una estrategia compatible con las circunstancias de la sociedad italiana. El punto de partida fue el art铆culo de Gramsci 鈥淒emocracia obrera鈥, publicado en junio de 1919, en el cual sosten铆a:

鈥淟a f谩brica, con sus comisiones internas, los c铆rculos socialistas, las comunidades campesinas son los centros de vida proletaria en que es preciso trabajar directamente. Las comisiones internas [de f谩brica] son los 贸rganos de la democracia obrera, fundamentales para liberar a los trabajadores de las limitaciones impuestas por los empresarios, y en las cuales se puede infundir y estimular la vida y nuevas energ铆a. Hoy, las comisiones internas limitan el poder del capitalista en la f谩brica y desempe帽an funciones de arbitraje y disciplina. Desarrolladas y fortalecidas, deber谩n ser ma帽ana los 贸rganos del poder proletario que sustituir谩 el capitalista en todas sus funciones 煤tiles de direcci贸n y de administraci贸n鈥.

El prop贸sito de L鈥橭rdine Nuovo era llegar, sobre todo, a los estudiantes, intelectuales y obreros, a las f谩bricas, organizaciones sindicales y movilizaciones p煤blicas, con la finalidad de difundir las reivindicaciones, fortalecer la organizaci贸n de los trabajadores y aumentar su conciencia sobre su propia condici贸n social y las funciones que desempe帽an en el proceso productivo y en el conjunto de la sociedad.it antonio gramsci1

鈥淎 partir de ese momento, la idea de una nueva estructuraci贸n de poder que partiera de la c茅lula de la comisi贸n interna de la propia f谩brica, y que fuera ampliada por las masas de obreros cada vez m谩s conscientes de su propio rol, pas贸 a ser la meta de L鈥橭rdine Nuovo. (鈥) La revista pas贸 a actuar, por lo tanto, en un campo muy diferente de aquel que era com煤n a las otras revistas que ya tuvimos ocasi贸n de mencionar. Actu贸 muy pr贸xima a los obreros, mucho m谩s que Critica Sociale, hasta entonces la revista del Partido socialista. Y los obreros italianos, por primera vez en la historia, encontraron en los socialistas de L鈥橭rdine Nuovo la determinaci贸n de concretizar, de poner en pr谩ctica lo que hace tiempos se ven铆a afirmando te贸ricamente.鈥 (9)

La revoluci贸n socialista como posibilidad concreta

Estimulados por la ola de protestas y rebeld铆a en Rusia, Alemania, Hungr铆a y la propia Italia, Gramsci y los articulistas de L鈥橭rdine Nuovo estaban convencidos que la revoluci贸n socialista era una posibilidad concreta. Sus textos combat铆an los argumentos de la derecha en camino hacia el fascismo (que acusaba a las comisiones de f谩brica de llevar adelante 鈥渦n sindicalismo revolucionario, subversivo y fuera de la ley鈥) y debat铆an con corrientes de izquierda que diverg铆an de sus concepciones estrat茅gicas y m茅todos de acci贸n.

La batalla de las ideas en la trinchera period铆stica, le infundi贸 a Gramsci la certeza de que la publicaci贸n, de all铆 en adelante, ser铆a indispensable para la lucha revolucionaria. Inclusive despu茅s del reflujo de los consejos de f谩brica en 1920, cuando el peri贸dico public贸 autocr铆ticas sobre errores e ilusiones en torno al movimiento, como, por ejemplo, la creencia de que podr铆a expandirse, con el 铆mpetu inicial de Tur铆n y Piemonte, por todo el pa铆s, lo que finalmente no se verific贸. En el balance de la experiencia, Gramsci resalt贸 la sinton铆a moral, espiritual y pol铆tica de L鈥橭rdine Nuovo con las causas populares:

鈥淟os art铆culos de L鈥橭rdine Nuovo no eran fr铆as arquitecturas intelectuales, sino que brotaban de nuestra discusi贸n con los mejores obreros, elaboraban sentimientos y pasiones reales de la clase obrera de Tur铆n, que hab铆an sido experimentados y provocados por nosotros. Y porque los art铆culos de L鈥橭rdine Nuovo eran casi como 鈥榰na toma de conciencia鈥 de eventos reales, momentos de un proceso de liberaci贸n y expresi贸n de la clase obrera.鈥 (10)

L鈥橴nit脿, peri贸dico de la izquierda obrera

En cuanto a la L鈥橴nit脿, lo calific贸 como 鈥渦n peri贸dico de izquierda, de la izquierda obrera, que permaneci贸 fiel al programa y a la t谩ctica de la lucha de clase, un peri贸dico que publicar谩 las actas y las discusiones del partido, pero tambi茅n, en la medida del posible, aquellas manifestaciones de los anarquistas, de los republicanos, de los sindicalistas鈥. Y a帽adi贸: 鈥淚mporta asegurar a nuestro partido (鈥) una tribuna legal que le permita llegar, de modo continuo y sistem谩tico, las amplias masas.鈥

El mismo a帽o en que surgi贸 L鈥橴nit脿, Gramsci concibi贸 una revista trimestral de estudios marxistas y de cultura pol铆tica, intitulada Cr铆tica Prolet谩ria, y lanz贸 una revista te贸rica quincenal, reeditando el t铆tulo L鈥橭rdine Nuovo. La propuesta era difundir el ideario del PCI y 鈥渆ducar y esclarecer la vanguardia obrera鈥, una vanguardia que necesitar铆a mostrarse capaz de construir, en la larga lucha anticapitalista, el Estado de los consejos obreros y campesinos, estableciendo las bases para la emergencia y la consolidaci贸n de la sociedad socialista.

Inspir谩ndose en las tesis de Karl Marx y Vladimir I. Lenin sobre la prensa comunista como instrumento de agitaci贸n, propaganda, esclarecimiento, educaci贸n y formaci贸n de la conciencia, Gramsci analiz贸 el v铆nculo org谩nico entre prensa y activismo pol铆tico. En primer lugar, el peri贸dico deber铆a realzar cuestiones relativas a la clase obrera italiana y mundial, el papel hist贸rico del Partido Comunista en la conducci贸n revolucionaria y las relaciones del partido con los sindicatos.

En segundo lugar, el diario s贸lo cumplir铆a sus prop贸sitos si consiguiera 鈥渋nfundir en las masas obreras que un peri贸dico comunista es carne y sangre de la clase obrera, y no puede vivir, luchar y desarrollarse sin el apoyo de la vanguardia revolucionaria, o sea, de aquella parte de la poblaci贸n obrera que no se amilanaba ante ning煤n fracaso, que no se desmoraliza de cara a ninguna traici贸n, que no pierde la confianza en s铆 y en los destinos de su clase, aunque todo parezca sumergirse en el caos m谩s negro y cruel鈥. (11)

Siendo as铆, Gramsci clasificaba al peri贸dico partidario como int茅rprete y medio de difusi贸n de las reivindicaciones populares, atribuy茅ndole la tarea de concientizar a las masas sobre la exigencia insuperable de derrotar el capitalismo, que promueve la explotaci贸n del hombre por el hombre.

Ideolog铆a y rentabilidad

En los Cuadernos de la c谩rcel, Gramsci retoma los an谩lisis sobre la prensa, acentuando que la funci贸n de los peri贸dicos trasciende la esfera pol铆tico-ideol贸gica e incluye las determinaciones econ贸micas y financieras de las empresas period铆sticas, que buscan atraer el mayor n煤mero posible de lectores, ampliando su rentabilidad e influencia. Enfatiza que la prensa burguesa se mueve en direcci贸n a lo que pueda agradar al gusto popular (y no al gusto culto o refinado), con el prop贸sito de conquistar 鈥渦na clientela continuada y permanente鈥. (12)

Y a帽ade que, por m谩s que las directrices editoriales tengan su propia l贸gica de definici贸n y aplicaci贸n, es el factor ideol贸gico el que estimula y favorece las identificaciones entre los lectores y los peri贸dicos. Los componentes socioecon贸micos e ideol贸gicos est谩n en la base de lo que el fil贸sofo italiano denomina de 鈥減eriodismo integral鈥, es decir, 鈥渆l periodismo que no solamente quiere satisfacer todas las necesidades (de una cierta categor铆a) de su p煤blico, sino que pretende tambi茅n crear y desarrollar estas necesidades y, consecuentemente, en cierto sentido, generar su p煤blico y aumentar progresivamente su 谩rea [de influencia]鈥. (13)

Al detenerse sobre la prensa italiana de las primeras d茅cadas del siglo XX, Gramsci afirma que es 鈥渓a parte m谩s din谩mica鈥 de la superestructura ideol贸gica, caracteriz谩ndola como 鈥渓a organizaci贸n material empe帽ada en mantener, defender y desarrollar el 鈥榝rente鈥 te贸rico o ideol贸gico鈥 (14), o sea, un soporte ideol贸gico del bloque hegem贸nico. En la visi贸n gramsciana, en tanto aparatos privados de hegemon铆a (organismos relativamente aut贸nomos con respecto al Estado en sentido estricto), la prensa elabora, divulga y unifica concepciones del mundo. O sea, cumple la funci贸n de difundir contenidos que ofrezcan orientaciones generales para la comprensi贸n de los hechos sociales, a partir de 贸pticas sintonizadas con determinada agrupaci贸n social m谩s o menos homog茅nea y preponderante.

En esa perspectiva, Gramsci situ贸 a los peri贸dicos como verdaderos partidos pol铆ticos, en la medida en que interfieren, con 茅nfasis espec铆ficos, en los modos de selecci贸n e interpretaci贸n de los acontecimientos: 鈥淧eri贸dicos italianos mejor editados que los franceses: ellos cumplen dos funciones, de informaci贸n y direcci贸n pol铆tica general; de influencia cultural, literaria, art铆stica, cient铆fica (鈥). En Francia, (鈥) tienen una apariencia de imparcialidad (Action Fran莽aise 鈥 Temps 鈥 D茅bats). En Italia, por la falta de partidos organizados y centralizados, no se puede prescindir de los peri贸dicos: son los peri贸dicos los que constituyen los verdaderos partidos鈥. (15)

Antes y durante los injustos, sombr铆os y extremadamente penosos a帽os de c谩rcel, Antonio Gramsci demostr贸 tener una exacta noci贸n sobre el papel clave de la prensa como aparato privado de hegemon铆a bajo la influencia de clases, instituciones y elites dominantes. Los medios de comunicaci贸n buscan intervenir en los planos ideol贸gico-cultural y pol铆tico con el objetivo de diseminar informaciones e ideas que contribuyen a la formaci贸n y consolidaci贸n del consenso en torno a determinadas concepciones de mundo. La mayor铆a de ellos act煤a para fortalecer lo que Jos茅 Paulo Netto defini贸 como 鈥渆l orden social comandado por el capital鈥 (16).

En ese sentido, como apunta Gramsci, es fundamental ocupar y crear espacios informativos alternativos y contrahegem贸nicos que estimulen la diversidad y el pluralismo, permitiendo que otras voces sociales se expresen de manera aut贸noma y permanente.

Notas:

1C onsultar la introducci贸n de Carlos Nelson Coutinho en el volumen 1 (1910-1920) de los Escritos pol铆ticos, de Antonio Gramsci. R铆o de Janeiro: Civiliza莽茫o Brasileira, 2004 .
2 Antonio Gramsci. Cartas do c谩rcere (vol. 2: 1931-1937). Org. de Luiz S茅rgio Henriques. R铆o de Janeiro: Civiliza莽茫o Brasileira, 2005, p. 103.
3Dome nico Losurdo, 鈥淥s prim贸rdios de Gramsci: entre o Risorgimento e a I Guerra Mundial鈥, Cadernos Cedes, Campinas, vol. 26, n潞 70, septiembre-diciembre de 2006, p. 17.
4 Giuseppe Fiori. Vida de Antonio Gramsci. Buenos Aires: Pe贸n Negro, 2009, p. 132.
5 Thiago Chagas Oliveira y Sandra Cordeiro Felismino. 鈥淔orma莽茫o pol铆tica e consci锚ncia de classe no jovem Gramsci (1916-1920)鈥. Anales del VI Seminario del Trabajo: Trabajo, Econom铆a y Educaci贸n el Siglo XXI, Unesp, Mar铆lia, 2008, p. 1-5.
6 Daniel Campione. Para leer a Gramsci. Buenos Aires: Ediciones del Centro Cultural de la Cooperaci贸n Floreal Gorini, 2007, p. 20..
7 Antonio Gramsci. Escritos pol铆ticos (vol. 2: 1921-1926). Org. de Carlos Nelson Coutinho. R铆o de Janeiro: Civiliza莽茫o Brasileira, 2004, p. 116-117.
8 Antonio Gramsci, 鈥淟os peri贸dicos y los obreros鈥. Marxists Internet Archive, disponible en http://marxists.org.
9 Maria Teresa Arrigoni, 鈥淕ramsci: universidade, jornalismo e pol铆tica鈥, Perspectiva, Florian贸polis, vol. 5, n潞 10, enero-junio de 1988, p. 74-75 .
10 Antonio Gramsci. Escritos pol铆ticos (vol. 1: 1910-1920). Org. de Carlos Nelson Coutinho. R铆o de Janeiro: Civiliza莽茫o Brasileira, 2004, p. 404.
11 Antonio Gramsci. Escritos pol铆ticos, ob. cit., vol. 1, p. 431-432.
12 Antonio Gramsci. Cadernos do c谩rcere, (vol. 2: Os intelectuais. O princ铆pio educativo. Jornalismo). Org. de Carlos Nelson Coutinho, Marco Aur茅lio Nogueira y Luiz S茅rgio Henriques. R铆o de Janeiro: Civiliza莽茫o Brasileira, 2000, vol. 2, p. 218.
13 Antonio Gramsci. Cadernos do c谩rcere, ob. cit., vol. 2, p. 197.
14 Antonio Gramsci. Cadernos do c谩rcere, ob. cit., vol 2, p. 78.
15 Antonio Gramsci. Cadernos do c谩rcere, ob. cit., vol. 2, p. 218 .
16 Jos茅 Paulo Netto. O leitor de Marx. R铆o de Janeiro: Civiliza莽茫o Brasileira, 2012, p. 7.

*Doctor en Comunicaci贸n y Cultura por la Universidad Federal de R铆o de Janeiro y profesor e investigador del Departamento de Estudios Culturales y Medios de la Universidad Federal Fluminense, en Brasil. Autor y coordinador de varios libros publicados en la lengua espa帽ola.
Este texto es una versi贸n parcial de la investigaci贸n Gramsci y la prensa: periodismo, hegemon铆a y contra-hegemon铆a, que D锚nis de Moraes coordina en Brasil con los apoyos del Consejo Nacional de Desarrollo Cient铆fico y Tecnol贸gico y de la Fundaci贸n Carlos Chagas Filho de Amparo a la Investigaci贸n del Estado de R铆o de Janeiro.
Fuente original: http://www.revistapueblos.org/?p=17234

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