Feb 7 2022
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EconomíaPolítica

Argentina entra a la Ruta de la Seda y consigue financiamiento chino

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, firmó acuerdos en Beijing para la incorporación de su país a la iniciativa china del Cinturón y Ruta de la Seda, la cual involucra financiamientos de la nación asiática por 23 mil 700 millones de dólares y es vista con cierto recelo por países más ricos, como Estados Unidos.

La iniciativa Nueva Ruta de la Seda, es un ambicioso proyecto de comercio, transporte, comunicaciones e infraestructura que China ha venido desarrollando en colaboración con otros países desde 2013, y que se ha expandido desde Asia central y el Pacífico sur a otros continentes, hasta sumar 140 naciones.

Argentina se adhiere as√≠ al grupo de pa√≠ses latinoamericanos que con o sin convenios formales, como Brasil, Chile, Per√ļ, Bolivia y Venezuela, hoy tienen a China como primer socio comercial. El canciller Santiago Cafiero afirm√≥ que la incorporaci√≥n del pa√≠s a la Ruta de la Seda se trata de ¬ęuna decisi√≥n estrat√©gica¬Ľ y ¬ęun nuevo hito en la relaci√≥n bilateral¬Ľ con China.

Los acuerdos a los que se lleg√≥ est√°n relacionados al desarrollo verde, econom√≠a digital, desarrollo espacial, tecnolog√≠a e innovaci√≥n, educaci√≥n y cooperaci√≥n universitaria, agricultura, ciencias de la tierra, medios p√ļblicos de comunicaci√≥n y energ√≠a nuclear.

En el marco de la inauguraci√≥n de los Juegos Ol√≠mpicos de Invierno, Fern√°ndez tambi√©n consigui√≥ que el presidente chino Xi Jinping se√Īale que China est√° dispuesta a estudiar proyectos de canalizaci√≥n de Derechos Especiales de Giro del FMI. Destac√≥ que ¬ęla decisi√≥n de China de incentivar un mayor uso de las monedas nacionales en el comercio y las inversiones y de apoyar el reclamo argentino de la revisi√≥n de la pol√≠tica de sobrecargos del FMI son avances cruciales¬Ľ.

De acuerdo con un comunicado de la presidencia, Argentina recibirá financiamiento en dos tramos, uno inicial de 14 mil millones de dólares divididos en diez proyectos de infraestructura -infraestructura entre los que estará una cuarta Central Nuclear, líneas de transmisión, gasoductos, represas y ferrocarriles- y otros nueve mil 700 adicionales.

Los mandatarios destacaron la renovaci√≥n del Acuerdo de SWAP en 2020 y China expres√≥ su respaldo a Argentina en sus esfuerzos para preservar la estabilidad econ√≥mica y financiera y se comprometi√≥ a incentivar un mayor uso de las monedas nacionales en el comercio y las inversiones y facilitar a las empresas de ambos pa√≠ses la rebaja de los costos y la reducci√≥n del riesgo de cambio, seg√ļn el comunicado oficial argentino.

El documento se√Īala que se promover√° la inversi√≥n extranjera de China en la Argentina en sectores estrat√©gicos como energ√≠a y electromovilidad y las exportaciones del pa√≠s sudamericano. Se trabajar√° para ampliar la participaci√≥n de los proveedores argentinos en las obras de infraestructura y se acelerar√°n las negociaciones sanitarias, fitosanitarias y las habilitaciones para estimular las exportaciones argentinas a China, a√Īade.

Además ambos países firmaron acuerdos para potenciar áreas de tecnología e innovación como el desarrollo verde, la economía digital, el ámbito espacial y educación y agricultura; así como energía nuclear, una línea de inversión que ha levantado polémica en el país.

China es el primer socio comercial extra-Mercosur del país, el segundo destino para las exportaciones agroindustriales y su primer inversor en energías renovables. A su vez, financia diversos proyectos de infraestructura, energía y transporte, a lo que se suma la colaboración entre ambos países en materia de agricultura, educación, cultura y deportes.

De esa forma, el gigante asiático consolida su ya vasta presencia en América Latina, región de la que es el segundo socio comercial después de Estados Unidos y uno de los principales acreedores.

El acelerado incremento de la cooperación entre China y Latinoamérica representa un desafío para Washington, en la medida en que durante casi dos siglos el poderío estadounidense ha ejercido en esta región una influencia política, económica y estratégica indisputada, y que sus estrategas la han considerado desde siempre como su patio trasero.

Cabe recordar que el neocolonialismo de Washington no s√≥lo se tradujo en permanentes intervenciones y conformaci√≥n de gobiernos sumisos sino tambi√©n en una inmensa depredaci√≥n econ√≥mica y humana en los √°mbitos extractivo, agr√≠cola e industrial. El surgimiento en la regi√≥n de gobiernos que reivindicaron la soberan√≠a se√Īal√≥ el declive de la hegemon√≠a estadounidense en Am√©rica Latina.

Junto a ellos, en la segunda mitad del siglo pasado la competencia europea y, en tiempos más recientes, el desinterés de la administración del gobierno de Donald Trump en los países de la región coadyuvaron al declive. Mientras Washington intentaba revivir su aislacionismo histórico en los tiempos anteriores a la segunda guerra mundial, Xi Jinping realizaba constantes giras por Sudamérica y cosechaba acuerdos de libre comercio con las naciones del área.

Con estos acuerdos logrados con Argentina, la presencia china en Latinoamérica es un hecho consumado. Pero, a diferencia de estadounidenses y europeos, Beijing ha dejado al margen las cuestiones políticas y las ideologías y se ha centrado en el desarrollo de vínculos económicos. Cabe esperar que ello no ahonde las tensiones entre Estados Unidos y China y que quienes paguen las mismas no sean nuestras naciones.

* Periodista y politólogo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

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