Ago 31 2004
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Opini贸n

Argentina: mentiras o nuestro feroz mundo virtual

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

La Argentina, en especial Buenos Aires, vive bajo la sombra de una realidad virtual provocada por los medios de comunicaci贸n. Es una especie de 芦terror virtual禄, que la prensa vuelve real y sensibiliza en la ciudadan铆a una realidad delincuencial atemorizante, a pesar de que han variado poco en estos 煤ltimos a帽os las estad铆sticas delictivas.

Un muchacho de 18 a帽os secuestr贸 otro de 17, lo someti贸 sexualmente y pidi贸 dos veces rescate, la primera cien pesos (33 d贸lares) y doscientos la segunda, antes de liberarlo. Los dos chicos viv铆an a dos cuadras de distancia uno del otro y eran amigos.

Muchos delitos -como el citado- que son parte de la cr贸nica policial habitual en cualquier gran ciudad del mundo, son interpretados por los medios como una gran amenaza a la seguridad. Pero utilizando el sentido com煤n se pueden evitar estas distorsiones. Es significativo, pr otra parte. que prensa existente hoy callaba cuando los desaparecidos de la dictadura eran millares, incapaces de la menor creatividad para dar una se帽al, a煤nque m铆nima, al pueblo. Los due帽os de esa prensa son los mismos.

En Brasil, donde se sufri贸 el mismo tipo de r茅gimen, el diario O Estado y su vespertino O Jornal Da Tarde publicaban recetas culinarias o poes铆as en el lugar del texto de la nota censurada por la dictadura. Los lectores, entonces, sab铆an que tal nota hab铆a sido recortada -o eliminada- porque, adem谩s, esa receta de cocina no estaba completa.

Muy ingenioso. De esta manera el medio no perd铆a su dignidad y, cuando las condiciones pol铆ticas cambiaron pusieron a disposici贸n de sus lectores el contenido de esas partes censuradas. Cuando la mente quiere siempre se encuentra una manera de sobrevivir y actuar.

Mentira o realidad virtual n煤mero uno

Un solo secuestro ocup贸 por 25 d铆as la primera plana de todos los diarios y el impacto de la primera informaci贸n de los noticieros. El secuestro del joven Nicol谩s Garnil lo promovi贸 la prensa de tal manera que instal贸 en la conciencia de los ciudadanos la sensaci贸n que fueran mil los secuestrados.

Durante todo el arco del d铆a, ma帽ana, tarde y noche, la televisi贸n le daba un amplio espacio a la noticia sin olvidar de mencionarla con tintes dram谩ticos y sensacionales. La misma actitud histri贸nica de la familia Garnil, el carisma natural de la madre y la sensaci贸n teatral de lo tr谩gico que los medios captan con oficio, sirvieron para construir un gran impacto period铆stico. (Ver: http://noticias.arcoiris.tv/modules.php?name=News&file=article&sid=312).

No intentamos en absoluto relativizar este hecho terrible, s贸lo contextualizarlo; y lo cierto es que ese secuestro no se diferenci贸 de otros, en los que los padres de las v铆ctimas no supieron llorar adecuadamente frente a las c谩maras de televisi贸n. Sin embargo el caso Garnil fue el que m谩s aport贸 un trasfondo pol铆tico definido. 驴Asesor铆a de la derecha? Con tanto esc谩ndalo es dif铆cil discernir.

Mentira -a secas- n煤mero dos

fotoLa cantidad de personas que asistieron a la marcha promovida por Juan Carlos Blumberg para invocar mayor seguridad no parece haber sido calculada con accierto. Las cifras entregadas como informaci贸n fueron disparatadas: 120.000 mil personas seg煤n el matutino La Naci贸n, 70.000 para el diario Clar铆n, 30.000 estimados por la Polic铆a Federal. La cifra m谩s cercana a la verdad es de unos de 15.000 manifestantes.

El c谩lculo no es complejo ni dif铆cil. Para lograrlo se tom贸 una foto de vista general del acto, exactamente la publicada por Clar铆n en la p谩gina tres del d铆a viernes 27 de agosto, y se cont贸 una hilera de personas en vertical y otra en horizontal por el ancho de la avenida Entre R铆os y la plaza de los Congresos. 140 en horizontal por 40 en vertical. Una simple multiplicaci贸n dio como resultado 6.400. A eso hay que a帽adir otro tanto por los bolsones de gente que ocupaban el monumento del congreso y los alrededores. Al sumar las dos cifras se obtiene un n煤mero cercano a las 13.000 personas. A帽adiendo un plus -que por otro lado fue amplio en la cuenta- tal vez se puede calcular con buena voluntad una cifra de 15.000 personas en total.

Dirigentes de la derecha, como el ex candidato presidencial L贸pez Murphy y Mauricio Macri -que postul贸 al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires- presenciaron el acto y demostraron tener un especial inter茅s en el 茅xito de la manifestaci贸n.
Blumberg, aquel padre dolorido por la muerte de su hijo a manos de los secuestradores, que manifiesta su dolor frente a las c谩maras, el mismo, casi anciano que con su 芦驴me entiende?禄 tanto sensibiliz贸 a la opini贸n p煤blica, por fin pareci贸 develar su verdadero inter茅s: ubicarse en un lugar visible en la derecha pol铆tica.

Ciertamente sentir谩 dolor por su Axel (el hijo asesinado), pero es evidente que consigui贸 ver y acertar con el camino que probablemente le signifique ocupar un lugar expectable en el futuro pr贸ximo. As铆, como por virtud de un 芦谩brete S茅samo禄, pronunci贸 un discurso que hizo foco sobre aspectos pol铆ticos y contingentes que nada ten铆an que ver con la seguridad. Los caminos que conducen al mercadeo de la vida son infinitos.


fotoLa mentira piquetera y su realidad virtual

El l铆der piquetero Ra煤l Castells 隆por fin! logr贸 ir preso. Era algo que deseaba: volverse un 芦perseguido pol铆tico禄. Astuto como David (茅l, que siempre mostr贸 alma de Goliat) su m谩xima aspiraci贸n era estar entre rejas para aumentar su popularidad, en franco descenso, y conseguir un escenario digno para sus alocuciones.

Muchos de sus compa帽eros de piquete y de ruta sonr铆en ante su encarcelaci贸n y dejaron en claro que Castells preso era, a todas luces, una ventaja que favorec铆a sus objetivos.

El se帽or Castells hizo varias maniobras para que eso sucediera. No se present贸 a declarar cuando el juez lo cit贸, dijo que a la 芦justicia se la pasaba por el traste禄 Que todos en el gobierno 芦son una manga de delincuentes禄. Por fin, cuando la polic铆a lo llevo esposado para declarar frente a la jueza hizo una arenga fatigosa e incomprensible que no ten铆a nada a que ver con la pregunta que se le formulaban. Y se neg贸 a responder.

Un par de d铆as despu茅s, la polic铆a, hizo algo que no tiene antecedentes en su historial: dej贸 que Castells empleara el patio de la comisar铆a donde estaba detenido para otro discurso contra el gobierno; su mujer, Nina Pelozo -la de la bombacha expuesta como al descuido-, comentaba paralelamente con aspecto triste en un canal de televisi贸n que su marido estaba incomunicado y tratado como un delincuente com煤n. Regalo divino de la libertad que gozamos y que no apreciamos en su totalidad.

La realidad de Castells era otra. Una prisi贸n para tocar la cumbre de sus aspiraciones so帽adas: arengaba, como nuevo Mes铆as, a sus seguidores y a la prensa toda, mientras los representantes de las fuerza de la derecha, L贸pez Murphy y Patricia Bullrich en primera fila, elevaban una protesta p煤blica en los medios por su detenci贸n.

驴La derecha defendiendo a Castells? Pero, 驴Castells no es de izquierda? 驴Se puede decir con eso que la derecha 芦gana punto禄 con la izquierda? Y por 煤ltimo 驴Acaso la extorsi贸n de 11.000 pesos realizada por Castells a un casino en la provincia de Chaco no es un acto delincuencial?

Todo por merito de la realidad virtual que nos proporcionan los medios, a la cual la gente es inducida a considerar quintaescencia de la realidad concreta. Una buena frase de Cristina Kirchner, esposa del presidente de la republica: 芦La libertad de prensa no es s贸lo de los medios de comunicaci贸n. Sino es un derecho de todos los ciudadanos. No es para el que escribe sino para el que lee禄. (En la comida mensual organizada por la Asociaci贸n de Entidades Period铆sticas Argentinas (ADEPA).

Excelente pensamiento, en una 茅poca donde no hace falta utilizar recetas o poes铆as para completar una noticia forzadamente trunca. Am茅n.

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