Jul 20 2022
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Política

Argentina: Poco gobierno para tanto reclamo

La fecha patria del 9 de Julio no trajo tranquilidad. Todo lo contrario. A partir de ese d√≠a se fueron desencadenando acontecimientos, que no por esperados dejaron de conmover a la sociedad argentina. La renuncia de quien se supon√≠a que era el poderoso ministro de Econom√≠a fue la principal se√Īal, pero su reemplazo no produjo tranquilidad.

Martín Guzmán había llegado a ese cargo de la mano de Joseph Stiglitz, un economista keynesiano que llegó a ser primer vicepresidente del Banco Mundial. A la cholula dirigencia política argentina le pareció suficiente título para entregarle el manejo de la economía.Joseph Stiglitz sobre la renuncia de Martín Guzmán: "Sus profundos principios hicieron que le fuera imposible continuar"

Tal vez nunca se sepa si vino a buscar soluciones favorables al pa√≠s o si su objetivo principal fue cubrir las espaldas de los funcionarios del Fondo Monetario Internacional (FMI), firmantes del fraudulento endeudamiento que hab√≠a tomado el expresidente neoliberal Mauricio Macri, para verg√ľenza de su funci√≥n institucional y sacrificio de las grandes mayor√≠as.

La nueva ministra de Econom√≠a lleg√≥ rodeada de expectativas que le daban un halo de fortaleza que se disolvi√≥ m√°s r√°pidamente que la blancura de las heladas que acompa√Īaron la llegada del invierno. La se√Īora Silvina Batakis ven√≠a con el pergamino de haber sido Ministra de Econom√≠a de un ‚Äúgobierno peronista‚ÄĚ (‚Äúperonista‚ÄĚ como su jefe, el excandidato presidencial y exgobernador de la provincia de Buenos Aires Daniel Scioli).

Pero al momento de irse conociendo sus primeras medidas ellas traían sonoridades que las colocaban más cerca del pensamiento del renunciante Guzmán que de las aspiraciones del promedio de los peronistas, que las padecerían.

Debilitado el apoyo de quienes se supone que eran los ‚Äúpropios‚ÄĚ, quedaba la posibilidad que en los portavoces del mercado tuviera una mejor recepci√≥n. Pero, de ese costado de la tribuna, vinieron m√°s palos que aplausos. De all√≠ en m√°s, sus decisiones parec√≠an m√°s cerca de quien se propone ‚Äúaguantar‚ÄĚ que la de aquellos que piensan en alguna forma de continuidad o reelecci√≥n. Pero para las elecciones de 2023 a√ļn falta.

De esta situación nacen los ejes de las próximas decisiones: del gobierno, de la oposición y de las luchas que preocupan al Ejecutivo, particularmente ante la escasez de recursos para seguir con las políticas que serían de su agrado.

La falta de recursos

Las dificultades para reunir los recursos necesarios para mantener las políticas actuales se han constituido en el eje de los problemas que hoy acechan al gobierno. Un peronismo acostumbrado a gobernar cuando no faltan recursos. Esas restricciones abarcan al dólar pero también se hacen sentir respecto del peso.

El peronismo se caracterizó, en los tiempos de las vacas gordas, en una redistribución de mayores recursos. Ahora tiene que gobernar bajo situaciones claramente opuestas. Tiene que hacerlo en medio de estas restricciones. Carente de voluntad política para torcer el rumbo de la economía, poniéndola al servicio de las mayorías, inclina la cabeza y queda en manos del poder económico y sus intereses.

Las políticas del gobierno se proclaman incapaces de responder a las vastas demandas populares. Declara no estar en condiciones para poner en marcha alguna forma de Ingreso Universal. En función de ello solo puede atender a una mínima parte de los sectores más vulnerables, los que fueron su natural base social.

Los planes Potenciar Trabajo llegan a menos de un mill√≥n y medio de habitantes, sobre una cifra de personas con dificultades para sobrevivir que ronda los nueve millones. A√ļn para esa reducida proporci√≥n de beneficiarios no logra mantener el ritmo de incremento de la inflaci√≥n.

Respecto a los sectores medios está lejos de satisfacer sus demandas. Por el contrario diariamente toma medidas que los alejan del gobierno. A partir del jueves aumentaron los impuestos a las compras de bienes y servicios fuera del país. Esta medida se extiende a ciertos consumos de aplicaciones de Netflix, Amazon y otras empresas semejantes, utilizadas por estos sectores.

La aplicación de ciertas medidas, condenadas por gran parte de la población, le restan credibilidad. En este sentido una de las más sentidas es la confirmación del Plan de Ajuste (aunque prefieran no usar esa palabra) oportunamente firmado con el FMI, el aumento de las tasas de interés y la segmentación de las tarifas, entre otras.

Las restricciones para contar con los d√≥lares suficientes para mantener funcionando a pleno la econom√≠a traen oscuras se√Īales desde varios sectores productivos. La necesidad de contar con recursos para pagar a los barcos que traen gas est√° influyendo para que m√°s de uno conf√≠e en que los fr√≠os se vayan lo m√°s r√°pido posible. Mientras tanto la sociedad transita por una situaci√≥n que nos acerca a la mentada frase de ‚Äúbailando en la cubierta del Titanic‚ÄĚ.

El ‚Äúd√≥lar barato‚ÄĚ y lo que se denomina como el ‚Äúfactor nunca m√°s‚ÄĚ (la posibilidad que por largo tiempo esta situaci√≥n no se vuelva a repetir) ha transformado al pa√≠s en la sede de un festival de shows art√≠sticos extranjeros. Aqu√≠, en medio de esta crisis se venden m√°s entradas para ver espect√°culos con artistas mundiales que los que vende Brasil, con una poblaci√≥n cuatro veces mayor, o Gran Breta√Īa, con todo su poder√≠o econ√≥mico.CEF Noticias - Serrat agreg√≥ otra funci√≥n en su despedida de la Argentina

Coldplay; Guns N‚ÄôRoses; Joan Manuel Serrat; Michael Bubl√©; Demi Lovato, son algunos de los nombres que desfilar√°n por las canchas de River y V√©lez o el Movistar Arena, antes de fin de a√Īo. Seg√ļn el Banco Central los d√≥lares para pagar esas actuaciones y las trasferencias de jugadores de f√ļtbol que vienen del exterior no provienen de fondos estatales, sino de los productores o de los clubes.

Tampoco sobran los pesos para pagar, a sus respectivos vencimientos, diversos bonos que vencen en los próximos tiempos. La cifra total ronda los 500 mil millones de pesos, la mitad de los cuales lo tienen organismos vinculados al Estado, por lo cual serán renovados.

Un 25% -aproximadamente- es posible que se logre refinanciarlo, pero siempre queda ese otro 25% que habr√° que pagar y ya est√°n las autoridades monetarias haciendo malabares para hacerlo. El Acuerdo con el FMI y la Carta Org√°nica del Banco Central, le pone l√≠mites al accionar de la ‚Äúmaquinita‚ÄĚ. Por todo lo dicho, circula en los pasillos oficiales la idea que el gobierno ‚Äúhoy firmar√≠a‚ÄĚ tener para fines de a√Īo una inflaci√≥n del 90% y un d√≥lar paralelo a 400 pesos.

Las luchas que se vienen

También el 9 de julio marcó una novedad en la presencia callejera. Ese día hubo, en diferentes lugares, manifestaciones contra el acuerdo del gobierno con el FMI. Pero también se hizo presente una movilización de opositores de la derechista Juntos por el Cambio (JpC) y sectores liberales. Allí se reclamó contra el gobierno con consignas pidiendo su renuncia.

El miércoles 13, sectores del campo -convocados por la empresarial Mesa de Enlace- nuevamente se movilizaron, aunque no lo hicieron en la medida esperada por sus dirigentes. Los guiaron dispersas consignas lo cual, para el oficialismo, es una prueba del carácter político de dicha movida.

Al d√≠a siguiente, el jueves 14, hubo otra movilizaci√≥n, convocada por los sectores piqueteros m√°s combativos. Lo extra√Īo es que, a √ļltimo momento, se le sumaron sectores oficialistas, particularmente del Movimiento Evita. Sus reclamos: m√°s planes Potenciar Trabajo y la denuncia contra allanamientos a merenderos y comedores, raz√≥n por la cual se hab√≠an reunido con el Presidente el d√≠a anterior.

Pero allí no termina la cosa. Para el miércoles 20 están convocando estos mismos sectores, cuando se espera una marcha más que multitudinaria, con la adhesión de más sectores.

Estamos ante una situaci√≥n novedosa, sus efectos son dif√≠ciles de predecir. Pero, ¬Ņde qu√© se trata? En los √ļltimos meses las principales marchas tuvieron como protagonistas a los sectores m√°s humildes convocados ‚Äďb√°sicamente- por agrupamientos trosquistas. Pero, digamos ‚Äďaproximadamente- dos tercios de los integrantes de las mismas, eran id√©nticos sectores sociales a quienes ven√≠an acompa√Īando a quienes constitu√≠an el grueso de las movilizaciones oficialistas.

Habrá que ver qué pasa de darse la continuidad de esta metodología de convocatorias unitarias. Es posible imaginar que allí se abran tres tendencias diferentes. Una, que esta  expresión unitaria no pase de ser un hecho puntual, sin mayores efectos futuros.

Otra alternativa es que la dirigencia trosquista transforme ese acompa√Īamiento en un salto, con una masificaci√≥n de su militancia y de su peso en la sociedad o ‚Äďpor √ļltimo- que al verse juntos quienes vienen moviliz√°ndose en agrupamientos distintos se comience a desarrollar la idea de imponer esa masividad y sus necesidades por encima de las diferencias ideol√≥gicas existentes entre los n√ļcleos dirigentes.

Para hacer cart√≥n lleno, dirigentes de la peronista Confederaci√≥n General del Trabajo (CGT) vienen anunciando que durante el mes de agosto, posiblemente el 17, decretar√≠a un paro o movilizaci√≥n nacional contra la inflaci√≥n, pero no contra el gobierno. (¬ŅExtra√Īo, no?). Y con la duda sobre la participaci√≥n de las otras centrales sindicales, de las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA).

De todos modos y m√°s all√° de las palabras, todo ello parecen demasiados reclamos para tan poco gobierno.

*Analista político y dirigente social argentino, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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