Dic 11 2022
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Pol铆tica

Argentina y Per煤: dos golpes blandos a favor de EU y la ultraderecha

El golpe legislativo perpetrado el mi茅rcoles en Per煤 representa la apuesta de las 茅lites para cortar de tajo cualquier intento de emprender la urgente renovaci贸n institucional que el pueblo peruano exige y merece y poner otro escollo a la posibilidad de rearmar el proceso de integraci贸n regional.

Lo que se produjo en Per煤 fue un golpe de estado parlamentario con apoyo militar que destituy贸 al maestro rural y sindicalista Pedro Castillo, detenido por su propio jefe de custodia y trasladado a un cuartel en Lima, para que asumiera la vicepresidenta Dina Boluarte, quien no fue electa para ese ni otro cargo, traicionando as铆 el mandato popular para sumarse el golpismo.

Pedro Castillo fue elegido por el voto popular con la promesa de convocar a un proceso constituyente que pusiera fin al caos pol铆tico y permitiera devolver una gobernabilidad m铆nima a una naci贸n que hoy por hoy se encuentra sumida en una especie de dictadura parlamentaria.

Sab铆a que deb铆a sacar a las calles el pueblo de las regiones hist贸ricamente olvidadas por las 茅lites y 聽las clases medias y altas de Lima, que con un 35% del padr贸n electoral, hab铆a definido siempre qui茅n ser铆a el Presidente, para llegar a una nueva Constituci贸n en sustituci贸n de la promulgada por el dictador Alberto Fujimori en 1993. En Per煤 hay un Parlamento unicameral, pensado como contrapeso al poder presidencial, que hiciera surgir un poder capaz de generar los equilibrios necesarios.

Nuevamente la OEA

Pero Castillo intent贸 gobernar, incluso con las reglas del enemigo, disparando desde ese momento el proceso destituyente que termin贸聽 con su prisi贸n. En ese escenario de ingobernabilidad, el gobierno invoc贸 la aplicaci贸n de los art铆culos 17 y 18 de la Carta Interamericana Democr谩tica de la OEA y solicit贸 su presencia como facilitador del di谩logo. La demanda fue atendida por aclamaci贸n y la OEA envi贸 una misi贸n conformada por cancilleres y vicecancilleres de la Argentina, Belice, Colombia, Ecuador, Guatemala, Paraguay y Costa Rica.

El informe del Grupo de Alto Nivel de la OEA (GAN) no dej贸 satisfecha a la oposici贸n, ya que se帽alaba que聽 los medios de prensa est谩n concentrados en pocas manos, carecen de objetividad y en algunos casos son desestabilizadores, y que existen sectores que promueven el racismo y la discriminaci贸n y no aceptan que una persona ajena a los c铆rculos pol铆ticos tradicionales ocupe la silla presidencial. Tampoco gust贸 que se atribuyera la crisis de gobernabilidad a la 鈥済uerra civil鈥 entre los poderes Ejecutivo y Legislativo.

El GAN propuso una tregua de 100 d铆as e hizo una invocaci贸n al di谩logo, pero ninguna de las partes acept贸. Castillo nombr贸 a Betssy Ch谩vez, una ministra ya censurada por el Congreso, como presidenta del Consejo de ministros en reemplazo de An铆bal Torres, buscando que el Congreso le negara la confianza cuando presentara a su nuevo Gabinete en un plazo m谩ximo de 30 d铆as. Al denegarse por segunda vez, el Ejecutivo estar铆a facultado a disolver constitucionalmente el Congreso y a convocar a nuevas elecciones.

Pero el juego se termin贸 el 7 de diciembre con su anuncio del quiebre institucional. El Consejo Permanente de la OEA celebr贸 en Washington una sesi贸n extraordinaria, en la que su secretario general, Luis Almagro, llam贸 al di谩logo y tild贸 de 鈥渁lteraci贸n del orden constitucional鈥 las acciones de Castillo (disolver el Parlamento), y casi inmediatamente, reconoci贸 a 聽Boluarte como nueva presidenta.

En la sesi贸n de la OEA hubo algunas voces que alertaron sobre la constante conspiraci贸n que enfrent贸 Castillo, y el gobierno de M茅xico comunic贸 que ofreci贸 asilo pol铆tico para el presidente destituido, a quien ahora le espera un proceso penal, motorizado por un poder judicial que tambi茅n colabor贸 en ponerlo contra las cuerdas, por intentar dar un golpe de Estado.

Los procesos destituyentes

Las derechas latinoamericanas han sustituido los sangrientos cuartelazos y las dictaduras militares por campa帽as de difamaci贸n y de siembra de odio y de p谩nico, por la subversi贸n y la ingobernabilidad inducidas por el llamado y por las asonadas legislativas.

La condena a la vicepresidenta argentina Cristina Fern谩ndez de Krichner es un nuevo cap铆tulo de la articulaci贸n en Am茅rica Latina de los poderes judiciales, econ贸micos y medi谩ticos contra los gobiernos populares como ha sucedido estos 煤ltimos a帽os.

A su imposibilidad de apelar al Poder Militar como disciplinador como en el siglo XX apelan a los otros poderes del Estado. Ahora lo que se trata no es s贸lo de proscribir a Cristina e inhabilitarla pol铆ticamente, sino de desmantelar un movimiento popular que no pudieron destruir en el pasado y seguramente tampoco lo podr谩n hacer ahora.

El apuro de Washington

Washington reaccion贸 dando luz verde al golpe de Estado antes de que ocurriera y festej谩ndolo una vez consumado: cuando Castillo anunci贸 la disoluci贸n del Congreso, el inicio de un gobierno de emergencia excepcional, la reorganizaci贸n del Poder Judicial y la Fiscal铆a de la Naci贸n, y la convocatoria a una Asamblea Constituyente, la embajada estadounidense en Lima rechaz贸 categ贸ricamente cualquier acto extraconstitucional para impedir que el Congreso cumpla con su mandato,.Antony Blinken se reuni贸 con Pedro Castillo en Per煤 - Noticias de Asia - ReporteAsia

Y llam贸 a revertir el intento de cerrar el Parlamento para proseguir el funcionamiento normal de las instituciones democr谩ticas. El jueves, el Departamento de Estado elogi贸 a las instituciones peruanas y a las autoridades civiles por asegurar la estabilidad democr谩tica o sea para seguir su libreto de golpe blando. Ya un portavoz del Departamento de Estado hab铆a declarado que considera a Castillo un 鈥渆x presidente鈥.

Este gobierno 鈥渄em贸crata鈥 estadounidense, sigue imperturbable en su desprecio a las soberan铆as del resto de los pa铆ses y en su creencia de que posee atribuciones para dictar a los gobernantes lo que pueden o no hacer. Lo peor es que hay dirigentes en nuestras naciones que siguen esos dictados a rajatabla. El sabotaje parlamentario contra el gobierno de Castillo fue permanente en estos 16 meses.

脡sto oblig贸 a realizar 60 cambios en el gabinete en ese lapso, y que en los 煤ltimos seis a帽os ha removido a tres presidentes. 驴Es normal el funcionamiento de las instituciones para referirse a un sistema pol铆tico que desde 2016 ha impedido el desarrollo completo de un t茅rmino presidencial y ha hecho desfilar a seis presidentes, con episodios tan bochornosos como la presidencia de cinco d铆as de Manuel Merino o la juramentaci贸n de Mercedes Ar谩oz sin siquiera permitirle llegar a ocupar el cargo?

La profunda disfuncionalidad del sistema pol铆tico vigente solo favorece a la derecha olig谩rquica y a las imposiciones de Washington para la elecci贸n de otro presidente corrupto (siete de los 煤ltimos 11 presidentes han sido procesados por este cargo), o dejar el pa铆s en manos de un Parlamento con poderes omn铆modos, lo que har铆a imposible gobernar el pa铆s.

Golpe a golpe, verso a verso

La destituci贸n y el arresto del presidente Pedro Castillo en Per煤 tiene paralelos ineludibles con el acoso medi谩tico y judicial en Argentina en contra de la vicepresidenta Cristina Fern谩ndez, con la persecuci贸n medi谩tica, legislativa y judicial que depuso a Dilma Rousseff en Brasil y llev贸 a la c谩rcel al ahora presidente electo Luiz In谩cio Lula da Silva, as铆 como con la ilegal destituci贸n de Fernando Lugo en Paraguay.

Es m谩s, tiene relaci贸n directa con las maquinaciones medi谩ticas y judiciales que antecedieron los golpes de Estado perpetrados en contra de Jos茅 Manuel Zelaya (Honduras, 2009) y de Evo Morales (Bolivia, 2019).

Hay un denominador com煤n: todos ellos son dirigentes progresistas que han buscado revertir con variado 茅xito las injusticias sociales que padecen sus pa铆ses y la vergonzosa sumisi贸n a la pol铆ticas dictadas por Washington que practican las oligarqu铆as, los poderes f谩cticos, la prensa hegem贸nica, cuando logran encaramarse en el poder pol铆tico.

El suicidio pol铆tico televisivo de Castillo, fue el cap铆tulo final una suerte de golpe de Estado en c谩mara lenta que se hab铆a venido construyendo desde el momento mismo en que el maestro rural asumi贸 la presidencia; que ten铆a como prop贸sito acorralar al gobernante para hacer imposible el ejercicio de su cargo e impedir que cumpliera el mandato popular que recibi贸 de la ciudadan铆a.

En 18 meses de gobierno, Castillo no pudo llevar a cabo su propuesta, que inclu铆a la convocatoria a un congreso constituyente y la desactivaci贸n del Tribunal Constitucional, porque su gesti贸n fue sistem谩ticamente saboteada por la derecha y la ultraderecha fujimorista y militar, en los 谩mbitos legislativo, judicial y medi谩tico.

La propuesta de reorganizaci贸n institucional fue saludada por 15 meses de una ingobernabilidad, habitual en Per煤 de las 煤ltimas d茅cadas. Que hace inviable la gesti贸n del Ejecutivo. Los datos no dejan dudas: desde 2018, el pa铆s ha tenido seis presidentes, varios de ellos destituidos por el Legislativo, e incluso procesados, por acusaciones (reales o falsas) de corrupci贸n, que llevaron al suicidio del exmandatario Alan Garc铆a.

La disfuncionalidad de las instituciones fue aprovechada desde el primer d铆a de su gobierno por una derecha corrupta, racista y olig谩rquica que vivi贸 como un agravio la llegada al Palacio de Gobierno de un sindicalista ind铆gena dispuesto a aplicar un programa de justicia social, soberan铆a y recuperaci贸n de las potestades m谩s b谩sicas del Estado en materia de econom铆a. Quiz谩 con la ingenuidad de que pod铆a llevarlas a cabo.

La clase gobernante peruana nunca pudo aceptar que un maestro rural y l铆der campesino pudiera ser llevado a la presidencia por millones de pobres, negros e ind铆genas que ve铆an en Castillo la esperanza de un futuro mejor. Ante los permanentes ataques, Castillo se fue distanciando cada vez m谩s de su base pol铆tica. Form贸 cuatro gabinetes diferentes para apaciguar a los sectores empresariales, cediendo cada vez m谩s a las exigencias de la derecha de destituir a los ministros de izquierda que desafiaban el聽statu quo. Rompi贸 con su partido, Per煤 Libre, y fue cuestionado por sus dirigentes.

Pidi贸 ayuda a la ya desacreditada Organizaci贸n de Estados Americanos para buscar soluciones pol铆ticas, en lugar de movilizar a los principales movimientos campesinos e ind铆genas del pa铆s. Al final, Castillo luchaba solo, sin apoyo de las masas ni de los partidos de la izquierda. Y la OEA, le ofrec铆a un salvavida de plomo: afianzaba el golpe parlamentario con la excusa del traspi茅 del exmandatario, quiz谩 sugerido por la misma organizaci贸n desestabilizadora de Am茅rica.

Aun antes de las elecciones de 2021, la derecha y la ultraderecha promilitar emprendi贸 una campa帽a de linchamiento en contra de Castillo, para lo cual ech贸 mano de sus medios y de sus partidos y de todas las posiciones de poder que controla, y no dud贸 en cerrar filas en torno a la candidatura de Keiko Fujimori, hija del dictador Alberto Fujimori, uno de los mandatarios m谩s corruptos y represores de la historia reciente.

Boluarte asume la presidencia sin tener un partido que la apoye, sin una bancada parlamentaria en -un Congreso dirigido por un militar represor, Jos茅 Williams-, enfrentada al que era su partido y con una derecha que ya ha demostrado estar dispuesta a todo para defender sus intereses subalternos. Mientras, el clamor de la calle sigue siendo el mismo que desde hace casi dos d茅cadas: que se vayan todos.

*Periodista y comunic贸logo uruguayo. Mag铆ster en Integraci贸n. Creador y fundador de Telesur. Preside la Fundaci贸n para la Integraci贸n Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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