Jun 30 2021
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Opini贸nPol铆tica

Bienvenida, Convenci贸n Constitucional

Ustedes, convencionales,聽 son nuestra 煤ltima esperanza de tr谩nsito pac铆fico a una naci贸n con igualdad de derechos y deberes.聽Por eso les damos la bienvenida, ustedes son nuestros hermanos. Cuenten con nosotros.

El conservadurismo -de derechas e 鈥渋zquierdas鈥- les impidi贸 usar el nombre de Asamblea Constituyente. Pero 茅so es lo que ustedes verdaderamente son. Una Asamblea del pueblo que dictar谩 la nueva norma magna que regir谩 leyes, decretos聽 y reglamentos de una rep煤blica diferente. Por eso lo primero de lo primero es recuperar la identidad. Ustedes son una Asamblea Constituyente, la primera de nuestra historia. Dotada de todos los poderes para escribir una nueva Constituci贸n Pol铆tica.

En definitiva ser谩 el pueblo, en refer茅ndum, el que aprobar谩 o rechazar谩 vuestra propuesta. Por eso, la primera definici贸n que les espera es decidir si asumir谩n la plenitud de sus poderes, rechazando toda sumisi贸n a un orden que es necesario cambiar en sus ra铆ces. Confiamos en ustedes.

La nueva Constituci贸n Pol铆tica de la Rep煤blica de Chile tiene que colocarse, sin ambages, de lado de los pobres del campo y la ciudad. De los que sufren discriminaci贸n social, racial y de g茅nero en salud, educaci贸n, vivienda, trabajo, salarios,聽 pensiones, etc. Necesitamos que todo chileno que lo merezca, sin perjuicio de su origen, pueda ser juez de la Corte Suprema, comandante en jefe del Ej茅rcito, la Marina y la Fuerza A茅rea, diputado o Presidente de la Rep煤blica. Igualdad de derechos y deberes, es la medida democr谩tica de la nueva Constituci贸n que esperamos los chilenos.

Recuperado su car谩cter de Asamblea Constituyente, la 鈥淐onvenci贸n鈥 tiene que tomar partido por los pobres, por los que fingen ser 鈥渃lase media鈥 por un salario de 400 mil pesos y un auto usado. Ellos son la mayor铆a de nuestro pa铆s. Y hay los extremadamente pobres, los miserables de esta sociedad: las 81 mil familias que sobreviven en 969 campamentos de tablas, cartones y pl谩stico, sin agua potable ni ba帽o, los esperpentos de ni帽os y ancianos vagabundos del barro y la desesperanza.

驴C贸mo tolerar una Constituci贸n que admite que en tiempo de pandemia y aumento de la pobreza, un pu帽ado -entre ellos el presidente de la Rep煤blica- hayan aumentado sus riquezas en miles de millones de d贸lares?

Ustedes, constituyentes, tienen el deber de poner fin a la injusticia social desechando el modelo neoliberal que nos estrangula. Ustedes pueden escribir el mandato supremo que obligue a leyes e instituciones a ce帽irse a una 茅poca de cambios. La nueva Constituci贸n permitir谩 al pueblo demandar, sin obstrucciones leguleyas, los derechos que les son negados. Las instituciones civiles y militares, hoy en crisis profunda, tendr谩n que adaptarse a las nuevas reglas.

La Constituci贸n -esperamos- consultar谩 el mecanismo antigolpista que permita remover, mediante plebiscito, los gobiernos corruptos que traicionan sus promesas. Del mismo modo, la Constituci贸n democr谩tica seguramente abrir谩 paso a la iniciativa popular en materia de leyes y desbrozar谩 el camino legislativo eliminando el Senado y el Tribunal Constitucional, que hoy enmara帽an y facilitan el cohecho y prevaricaci贸n de las instituciones.

Una Asamblea Nacional con diputados que reciban salario similar al de un trabajador, y una Corte Suprema con magistrados de confiable probidad, deber铆an ser la v铆a de tr谩nsito de las nuevas leyes de la Rep煤blica. Una amplia mayor铆a ciudadana espera que la nueva Constituci贸n reconozca la autonom铆a de los pueblos originarios y el orgulloso mestizaje del pueblo chileno.

El derecho a manifestarse pac铆ficamente, a disentir y expresar opiniones cr铆ticas al gobierno y a la Asamblea Nacional, a formar sindicatos y partidos pol铆ticos, a profesar y practicar la religi贸n que cada cual desee, el aborto libre, el derecho a formar familia por matrimonios del mismo sexo, etc., ser谩n sin duda derechos que incluir谩 la nueva Constituci贸n.

Asimismo, hay un derecho que, sin duda, ser谩 motivo -como lo es hoy- de profunda discusi贸n. La libertad de expresi贸n. Esta, sin dudas, debe ser amplia en todos los terrenos. El rango y amplitud de la libertad de expresi贸n, debe ser sometido a escrutinio en la Convenci贸n. El derecho a informar y opinar, cuyo hermano gemelo es el derecho a estar informado, debe ce帽irse a ciertas reglas para ser aut茅nticamente democr谩tico.

La informaci贸n cumple una funci贸n social. Por lo tanto -como la salud o la educaci贸n- no puede ser un negocio privado.聽 La propiedad de los medios televisivos, radiales, escritos y digitales no puede estar en manos de emperadores de la opini贸n p煤blica. Tiene que ser la propiedad plebeya de cooperativas, organizaciones sociales, partidos pol铆ticos, municipalidades, congregaciones religiosas, etc., apoyados por el Estado si se ven excluidos de publicidad privada.

Los periodistas, que obedecen normas de 茅tica profesional, tienen que ser los que dirijan los medios, no los gerentes y agencias de publicidad como ahora. La informaci贸n crea corrientes de opini贸n pol铆tica y esa noble funci贸n, repetimos, no puede ser un negocio m谩s en el abanico de intereses de grandes empresarios. El pluralismo informativo y de opini贸n es absolutamente necesario en esta 茅poca de cambio social y pol铆tico. Pero los magnates de la prensa deben ser relevados de una tarea que es de responsabilidad colectiva si queremos avanzar resueltamente hacia el futuro.

Compatriotas constituyentes: 隆Rompan las cadenas que intenta imponerles el sistema! 隆Cumplan un deber de lealtad con la heroica lucha del pueblo chileno para llegar a este umbral de libertad!

 

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