Jul 10 2022
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Pol铆tica

Cabieses: La nueva Constituci贸n abre camino para hacer realidad los derechos sociales

Manuel Cabieses Donoso (89), periodista. Director de la revista Punto Final. Estuvo preso dos a帽os en varios campos de prisioneros (1973-75), expulsado del pa铆s regres贸 en 1979 para incorporarse a la direcci贸n clandestina del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). Ha sido dirigente sindical, del Colegio de Periodistas de Chile y de la Federaci贸n Latinoamericana de Periodistas (Felap). En esta entrevista, afirma que la nueva constituci贸n, que se plebiscitar谩 el 4 de setiembre, abre un camino para hacer realidad, mediante lucha organizada, los derechos sociales.

鈥揗anuel, 驴cu谩l es tu an谩lisis de la coyuntura pol铆tica, la que vivimos desde el 18/O de 2019? O 驴c贸mo se lleg贸 hasta aqu铆? En lugar de las causas, te pregunto en t茅rminos de la genealog铆a de los sucesos鈥 de lo que a tu juicio han sido las decisiones importantes tomadas por los diferentes actores pol铆ticos; movimiento popular organizado o espont谩neo, movimiento estudiantil, Gobiernos, izquierdas, partidos pol铆ticos institucionales, clases sociales dominantes y clase trabajadora, etc.

– Creo que es inevitable aludir a las causas. Se dice 鈥攃on evidente raz贸n鈥 que vivimos 鈥渦n cambio de 茅poca鈥. Pero no se asume esa realidad que est谩 subvirtiendo valores e instituciones anquilosadas que ya no tienen pertinencia ni autoridad alguna. Esta pesta帽a de tierra firme sobre el oc茅ano que es Chile es uno de los pa铆ses m谩s atrasados, desiguales y conservadores del mundo. Desde la batalla de Lircay y la Constituci贸n de 1833 en adelante, Chile es un reducto olig谩rquico que mediante la fuerza bruta ha resistido guerras civiles, golpes de estado, rebeliones, masacres, conspiraciones, transitorias victorias electorales del pueblo, etc. El Estado portaliano del siglo XIX permanece en pie. Es el dique que contiene progreso, cultura y democracia y que permite la depredaci贸n de recursos naturales que deber铆an asegurar la vida de nuevas generaciones de chilenos.

Esto permite que una rebeli贸n como la de octubre y noviembre de 2019, que remeci贸 las instituciones civiles y militares, podridas por la corrupci贸n, encauzara la agon铆a de este sistema institucional por cauces burocr谩ticos. M谩s de un mill贸n y medio de personas en Santiago y cientos de miles en provincias 鈥攅n una alianza pluriclasista de clases medias y bajas nunca antes vista鈥 exig铆an la destituci贸n del presidente de la Rep煤blica y la convocatoria de una Asamblea Constituyente. Pero este magn铆fico esfuerzo del pueblo, debido a la carencia de una direcci贸n revolucionaria, llev贸 a una 鈥渟alida de emergencia鈥: la Convenci贸n Constitucional, una imitaci贸n 鈥chilensis鈥 de Asamblea Constituyente, atada de pies y manos por un qu贸rum de dos tercios y una intricada mara帽a de limitaciones y reglamentos.

Sin embargo, el tiro conservador sali贸 por la culata. Los 154 convencionales 鈥揾ombres y mujeres elegidos por el pueblo鈥 construyeron su propia mayor铆a de 2/3 y si no fueron m谩s all谩 en sus conclusiones fue porque no estuvieron acompa帽ados por una amplia movilizaci贸n de masas. Una vez m谩s la ausencia de una direcci贸n revolucionaria inclin贸 la balanza a favor de la oligarqu铆a gobernante. As铆 y todo, en el plebiscito del 4 de septiembre se pondr谩 en juego, otra vez, la alternativa pueblo鈥搊ligarqu铆a; explotados鈥揺xplotadores; pobres鈥搑icachones; democracia鈥損lutocracia; igualdad鈥損rivilegios.

Por supuesto, la nueva Constituci贸n no es la Revoluci贸n Socialista como de mala fe se intenta hacerla aparecer. La Revoluci贸n Socialista no se hace en el papel. Pero el proyecto abre condiciones para la organizaci贸n sindical, social y pol铆tica, el respeto a los derechos humanos y sociales, la protecci贸n del medio ambiente, etc.

En 1992 el ilustre estadista revolucionario Fidel Castro caracteriz贸 nuestra 茅poca con palabras de fuego: 鈥淯na importante especie biol贸gica 鈥dijo鈥 est谩 en riesgo de desaparecer por la r谩pida y progresiva liquidaci贸n de sus condiciones naturales de vida: el hombre鈥(1). Han pasado casi 30 a帽os y en pa铆ses dependientes como Chile, la realidad obliga a apurar el tranco en la construcci贸n de una alternativa de solidaridad entre los seres humanos, de freno al lucro y la usura, a un sistema que permita compartir los frutos del trabajo y proteger las riquezas naturales y el medioambiente que constituyen la herencia de nuestros descendientes.

鈥揟e cito:La Convenci贸n Constitucional no tuvo las facultades ni el esp铆ritu de una Asamblea Constituyente. No obstante, pasar谩 a la historia como la primera en dos siglos en que 154 hombres y mujeres, en paridad de g茅nero y elegidos por el pueblo, proponen una Constituci贸n que habitualmente era redactada y promulgada por un pu帽ado de leguleyos designados por la clase dominante. Prisionera en una mara帽a de cortapisas y reglas que le restaron independencia y autoridad, la Convenci贸n ni siquiera pudo examinar los tratados de libre comercio que someten la soberan铆a nacional a tribunales extranjeros. Y no reivindic贸 la nacionalizaci贸n del cobre, el 鈥渟ueldo de Chile鈥 como lo llam贸 el Presidente Salvador Allende, que seguir谩 casi todo en manos privadas para no provocar la ira de antiguos y nuevos imperialismos [鈥 Con todas sus limitaciones la nueva Constituci贸n es mil veces superior al engendro de 1980. Hay que interpretarla como un 鈥減aso adelante鈥 que convoca a proseguir la lucha por objetivos democr谩ticos superiores鈥.

La anterior frase tuya Manuel me lleva a preguntarte si no es como una especie de maldici贸n de la izquierda chilena (sobre todo la institucional) aceptar siempre los males menores y auto construirse dispositivos que acaban siempre siendo utilizados para fines que, desde la dictadura, son los mismos: mantener la dominaci贸n con formas institucionales m谩s suaves, pero que permiten que el poder econ贸mico permanezca en manos de la oligarqu铆a empresarial, es decir con las riendas para manejar el poder 鈥 驴Qu茅 te dice tu experiencia pol铆tica de militante y de periodista revolucionario?

Quiero decir que no podemos seguir ech谩ndole la culpa al empedrado si no somos capaces de construir una alternativa revolucionaria. El 鈥mal menor鈥 seguir谩 siendo un camino evasivo inevitable si no hay alternativa pol铆tico-social plausible. Esa ausencia permite subsistir a una 鈥渋zquierda鈥 aguachenta y sin principios. Seguir谩 imperando la resignada filosof铆a de que 鈥peor es mascar lauchas鈥.
En ese sentido, tienes raz贸n: el 鈥mal menor鈥 es una especie de maldici贸n. Pero es tambi茅n una forma de disfrazar nuestras propias debilidades. Chile vive una profunda crisis del Estado olig谩rquico. Instituciones civiles, militares y policiales, partidos pol铆ticos, organizaciones sindicales y gremiales, se debaten entre la corrupci贸n y el burocratismo. Sus decisiones y sus leyes son despreciadas e ignoradas por la inmensa mayor铆a ciudadana. 驴Se podr铆an pedir mejores condiciones para levantar una alternativa socialista?

鈥揧 puesto que tocamos el tema de la izquierda鈥 驴qu茅 pasa con las izquierdas chilenas?

-Da pena referirse a ella, a su fragmentaci贸n, a sus odiosidades, a su c贸mica arrogancia, a su penoso infantilismo. No obstante, si en el Apruebo logramos movilizar a una mayor铆a del pueblo que luego ponga presi贸n sobre gobierno y parlamento, creo que estar铆an dadas las condiciones para empezar a hablar en serio de una alternativa social y pol铆tica independiente que el movimiento popular necesita para despegar.

鈥揈n Ecuador hay una Constituci贸n 鈥榓ctualizada鈥 podr铆amos decir, que reconoce a los pueblos ind铆genas, afirma la democracia representativa e incluso la democracia directa, popular; y, sin embargo, esto no impide la terrible represi贸n del Estado gobernado por el derechista Guillermo Lasso en contra de las movilizaciones populares lideradas por la Confederaci贸n de Organizaciones Ind铆genas del Ecuador CONAIE. Situaci贸n derivada, como bien lo sabemos, de las condiciones de vida de miseria impuestas por el neoliberalismo a los pueblos de Ecuador鈥 驴Qu茅 opina?

El ejemplo de Ecuador demuestra que no basta con una Constituci贸n para cambiar la relaci贸n de fuerzas al interior del Estado. Una Constituci贸n es solo papel y tinta si no existen las fuerzas sociales y pol铆ticas que la hagan realidad. La heroica lucha del pueblo ecuatoriano 鈥揺ncabezado por el campesinado ind铆gena鈥, sin embargo, no ha sido en vano. El gobierno conservador ha debido ceder y negociar con la CONAIE y dem谩s organizaciones populares. Me parece que el actual es un momento de respiro en la lucha y que los ecuatorianos vencer谩n prejuicios pol铆ticos y raciales para levantar frentes de combate m谩s avanzados. Por lo dem谩s es el aire que se respira en Am茅rica Latina.

鈥揈s un hecho completamente ignorado a prop贸sito por las izquierdas partidarias y el FA: fueron los paros convocados por las organizaciones de trabajadores 鈥搎ue se sintieron interpelados por la Rebeli贸n popular y ciudadana del 18/O algunos d铆as antes del pacto burgu茅s de gobernabilidad del 15 de noviembre de 2019鈥 los que obligaron al Gobierno de Pi帽era y a los partidos oficialistas y de la oposici贸n de la 茅poca (PS,DC, PR y a Gabriel Boric por su lado) a sentarse a pactar鈥 驴Cu谩l es tu reacci贸n? Necesariamente esto nos lleva analizar el rol del Partido Comunista y del Partido Socialista鈥

– Creo haber respondido en parte esta pregunta. Sobre los partidos que firmaron y los que no firmaron el acuerdo del 15 de noviembre 鈥搎ue tuvo, dicen, ruido de sables como m煤sica de fondo鈥, ya el juicio est谩 hecho. El resultado, de una parte 鈥搚 la principal鈥 es la propuesta de Constituci贸n de una Convenci贸n hist贸rica para Chile, aunque debilucha a nivel mundial. Por otra parte, aunque de menor en significado 鈥揳l menos por ahora鈥, el resultado es un Gobierno que repite en lo esencial el esquema de la ex Concertaci贸n.

Ah铆 est谩n los partidos social dem贸cratas y un Frente Amplio que resulta dif铆cil caracterizar por lo heterog茅neo de los grupos que lo componen. Lo evidente es que el FA carece de base social organizada y de cuadros pol铆tico-administrativos. Los partidos que lo acompa帽an en el gobierno, maltrechos y desprestigiados, pero con presencia parlamentaria y dirigentes sociales burocr谩ticos, le proporcionan el necesario bal贸n de ox铆geno. En esa constelaci贸n falta la Democracia Cristiana que afortunadamente parece estar en v铆as de operarse de sus bacalaos de derecha. As铆 se desprende de la decisi贸n de votar Apruebo de la Junta Nacional de la Democracia Cristiana.

Por supuesto que hay que votar Apruebo por esta Constituci贸n salida de esta Convenci贸n Constitucional, por sus aspectos de actualizaci贸n progresista, en un mundo donde nada garantiza que las fuerzas reaccionarias no logren imponer retrocesos morales y sociales importantes, y es cosa de mirar la situaci贸n Europea, donde se ha interiorizado el estado de guerra permanente para ver que no hay happy end en esta guerra 鈥 驴pero, en Chile, y despu茅s del 4 de septiembre, cuando gane el Apruebo y se obtenga una derrota t谩ctica de la ultraderecha neoliberal y conservadora, qu茅? Todo esto en un contexto d贸nde se estar铆a dibujando una situaci贸n de gobiernos progresistas en A.L. y un dise帽o global con pretensiones de corte militaro-imperialistas en Occidente.

-En tu pregunta asoma otro problema contempor谩neo: el peligro de una Tercera Guerra mundial que parece estar en camino por el conflicto Rusia-Ucrania y los aprestos guerreros de la OTAN. Esa amenaza es un factor que debe tomar en cuenta cualquier proyecto de Izquierda. Los efectos de la amenaza b茅lica ya lo estamos sintiendo. Chile es un pa铆s dependiente del exterior para su alimentaci贸n. La tierra cultivable se dedica a frutas y madera de exportaci贸n. Las legumbres, el trigo, la carne y la leche, tradicionales en nuestra dieta, hoy se importan. El mar 鈥揺l granero de Chile- est谩 siendo saqueado por grupos nacionales y extranjeros. La parte del le贸n en las ganancias del cobre 鈥搎ue es nuestro sueldo- se la llevan consorcios extranjeros.

No obstante, la victoria del Apruebo 鈥揷on todas las insuficiencias de la nueva Constituci贸n鈥 abre un camino para hacer realidad, mediante lucha organizada, los derechos sociales en salud, educaci贸n, salarios y vivienda, y avanzar luego en pos de objetivos m谩s elevados. Todos los esfuerzos de la diezmada Izquierda chilena deber铆an concentrarse en el objetivo del 4 de septiembre. Si no procedemos en esta forma, un retroceso antidemocr谩tico es previsible. En varias de las declaraciones que llaman al Rechazo, se huele un tufillo golpista imposible de soslayar. Mucho menos en un pa铆s con la experiencia de Chile en esta materia.

Notas
1.- Comandante Fidel Castro Ruz, Conferencia de la ONU sobre Medio Ambiente y Desarrollo, R铆o de Janeiro, 12 de junio de 1992.
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