May 30 2023
167 lecturas

OpiniónPolítica

Chile: El influjo populista e insurrecto

Al leer a algunos analistas pol√≠ticos retardatarios se aprecia su malestar ante el hecho de que las diversas expresiones de derecha no sean capaces de consolidar un entendimiento entre estas para encarar con m√°s √©xito su oposici√≥n al gobierno de Gabriel Boric. Les irrita que haya colectividades de la llamada centro derecha que se empe√Īen en mostrar sus diferencias con el Partido Republicano liderado por Jos√© Antonio Kast, colectividad que acaba de resultar victoriosa en las √ļltimas elecciones para elegir a los miembros de la nueva Convenci√≥n Constitucional.

Ciertamente no existen muchas diferencias ideol√≥gicas entre ellos si asumimos que todos en el pasado fueron entusiastas partidarios de la Dictadura, como lo han sido posteriormente del legado de Pinochet, por m√°s que algunos hoy se sonrojen de las severas violaciones a los Derechos Humanos cometidas por el R√©gimen Militar. En unos y otros, de verdad, se aprecia la misma complacencia respecto del r√©gimen institucional autoritario todav√≠a vigente y, sobre todo, del modelo econ√≥mico social ultracapitalista francamente consagrado por todos los gobiernos que se han sucedido en los √ļltimos treinta a√Īos.

Ya sabemos que las propias administraciones de la Concertación y de la Nueva Mayoría terminaron encantándose con las políticas neoliberales y muy poco hicieron para encarar las profundas desigualdades, frenar la extrema riqueza y procurar una más justa distribución del ingreso.

Es evidente que lo que mejor explica el auge del Partido Republicano es la forma en que ha explotado a su favor el clima de inseguridad que vive el país, asolado por una verdadera explosión del crimen organizado. Es decir, por la forma en que le ha imputado al gobierno actual su debilidad en cuanto a combatir estas lacras, cuando en realidad los crímenes que hoy afligen a la población no son nuevos y es innegable que desde La Moneda se ha entregado prácticamente un cheque en blanco a la actuación de las policías, además de otorgarles ingentes recursos a su tarea represiva.

No puede desconocerse la secuencia de estados de emergencia decretados por La Moneda, la militarizaci√≥n de la Araucan√≠a y esos miles de soldados y polic√≠as repartidos por todo el pa√≠s. Cuesti√≥n que repugna, por supuesto, a sectores de la izquierda, los que hasta hace apenas unos meses coincid√≠an en que hab√≠a que implementar una profunda reforma al Cuerpo de Carabineros, despu√©s de comprobarse los abusos represivos cometidos por muchos uniformados en contra de quienes protagonizaron el Estallido Social. Junto con comprobar que su oficialidad incurriera en graves actos de corrupci√≥n y malversaci√≥n del erario p√ļblico.

Quiz√°s sea el principal pecado de gobierno de Gabriel Boric su incapacidad para neutralizar las acusaciones que se le hacen y al respecto, en la cual sus m√°s extremos detractores cuentan con la televisi√≥n y el conjunto de la prensa para exacerbar la situaci√≥n de inseguridad que efectivamente vive la poblaci√≥n, junto con emitir cotidianamente alabanzas, a los polic√≠as y sectores castrenses que los induzcan a desafiar el orden institucional. De la misma forma en que procedi√≥ la derecha hace cincuenta a√Īos para soliviantar a las Fuerzas Armadas y de Orden, como a materializar el Golpe de Estado de 1973.

Mucho explica la desventaja ideol√≥gica actual de la izquierda, la incapacidad de los gobernantes en definir una pol√≠tica comunicacional y fomentar el desarrollo de medios de informaci√≥n libres que nos sean cooptados por la publicidad que en realidad rige en la orientaci√≥n de los medios y noticiarios. En este sentido, parece inexplicable que todav√≠a el Estado no indemnice a los due√Īos del diario El Clar√≠n despu√©s de un fallo arbitral internacional que lo conmin√≥ a hacerlo. Un matutino que lideraba la circulaci√≥n de peri√≥dicos antes que fuera asaltado por el R√©gimen Militar. Sobre todo, cuando se sabe que sus propietarios lo que se proponen es reeditar un medio en Chile que contrarreste la enorme influencia del duopolio El Mercurio y la Tercera de la Hora.

Esta grave falta de diversidad informativa es lo que m√°s pone en duda de que en Chile exista un verdadero r√©gimen democr√°tico. Lo que no solo afecta la imagen de quienes gobiernan sino que, adem√°s, contribuye a alentar la defensa corporativa de los m√°s poderosos empresarios. Por lo que no es de extra√Īarse la soberbia de las grandes patronales y la forma en que los intereses que se mantienen en la administraci√≥n de pensiones y la salud privada est√©n empe√Īados en bloquear las reformas tributaria y previsional, as√≠ como incumplir con un fallo de la Corte Suprema que obliga a las isapres a devolverle a sus usuarios los millonarios cobros abusivos de los √ļltimos quince a√Īos.

Es tanta la influencia ideol√≥gica que ejercen las fuerzas opositoras que es posible visualizar dentro del propio oficialismo y de algunas expresiones autodenominadas de centro izquierda una progresiva defensa del sistema de asociaciones de fondos de pensiones y administradoras de salud privada. En un proceso que se sabe han sido sobornados parlamentarios y otros funcionarios p√ļblicos que se empe√Īan en bloquear la mayor√≠a parlamentaria que La Moneda debe conseguir para aprobar tales reformas.

El descaro de los grandes empresarios ha llegado al extremo de rechazar la generosa oferta del gobierno de promover la explotaci√≥n del litio mediante la asociaci√≥n conjunta de empresas p√ļblicas y privadas. Cuando se sabe que este recurso pertenece totalmente al Estado y bien podr√≠a este desahuciar o esperar que caduquen las actuales concesiones a privados. Un negocio que redit√ļa millonarias utilidades a sus administradores. Por encima, incluso, de los recursos tributados por el cobre.

Tienen raz√≥n algunos analistas en augurar una polarizaci√≥n de la pol√≠tica y el riesgo de que, por un d√©bil desempe√Īo de la centro izquierda, la balanza electoral se incline hacia la derecha m√°s extrema y mucho m√°s h√°bil de explotar a su favor el descontento. Sumando apoyos entre los millones de chilenos desencantados¬† incluso de la propia democracia, seg√ļn lo expresan las m√°s recientes encuestas.

Sin desistirse de las reformas que m√°s hostigan a la derecha, el Presidente Boric debiera proponerse cumplir con todas las promesas comprometidas, entre ellas la condonaci√≥n de las deudas de miles de estudiantes universitarios con serias dificultades para financiar sus estudios. Del mismo modo que destrabar en el Congreso Nacional los proyectos de ley ya se√Īalados en materia tributaria y derechos sociales. Medidas que lograr√≠an aglutinar a las bases de la abigarrada centro izquierda, muchos de los que muestran formas de frustraci√≥n y tienden a engrosar el enorme voto nulo.

Pero muy importante ser√° tener √©xito en el debate de ideas y la consolidaci√≥n de medios de expresi√≥n que contrarresten el influjo populista de la derecha. Preocuparse m√°s de afianzar la lealtad de los sectores pol√≠ticos y sociales que sin duda esperan las reformas, sin pedirle auxilio a algunos partidos y dirigentes de derecha, empe√Īados en propiciar de nuevo la retardataria ‚Äúpol√≠tica de los acuerdos‚ÄĚ.¬† Cuyas bases, como ya se ve, son irremediablemente arrastradas hacia el redil del Partido Republicano que concita tantas voluntades entre los chilenos que nunca han tenido vocaci√≥n democr√°tica, formaci√≥n ideol√≥gica y cometido ciudadano. Como la historia de este √ļltimo medio siglo lo comprueba.

 

* Periodista y profesor universitario chileno de vasta trayectoria. Premio nacional de Periodismo y, Pluma de Oro de la Libertad, otorgada por la Federación Mundial de la Prensa.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


A√Īadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.