Jun 26 2023
122 lecturas

Política

Chile: Miedo al pueblo

(En Memoria de Rodrigo Pica)

En realidad, debemos considerar un acierto la advertencia del ministro de Hacienda, Mario Marcel, en cuanto a que si el Estado no recauda lo necesario para implementar sus políticas sociales, Chile podría enfrentar un nuevo y severo estado de convulsión. Qué duda cabe que los chilenos ya han perdido su esperanza en que el actual gobierno de Gabriel Boric logre, con el asentimiento de la oposición de derecha, satisfacer las agudas demandas pendientes en materia de salud, trabajo, salario, educación, previsión, vivienda y otros temas.

Por algo las encuestas y los √ļltimos resultados electorales indican una alta desaprobaci√≥n de las autoridades y un descr√©dito muy severo del conjunto de la clase pol√≠tica. Se comprueba, as√≠ mismo, un estado de gran irritabilidad social que se expresa de las m√°s diversas formas, entre ellas con el aumento del crimen organizado que asola a todo el territorio y que se manifiesta con mucho m√°s encono que antes.

Por supuesto que no est√° en la idea del se√Īor Ministro apelar al pueblo para que con su movilizaci√≥n y protesta presione en favor de la reforma tributaria y una mayor recaudaci√≥n fiscal. Lo que hace el titular de Hacienda es nada m√°s que atemorizar a la derecha y a los grandes empresarios a fin de que apoyen esta y otras iniciativas oficiales que, por lo dem√°s, son bastante tibias y nada de revolucionarias. Sin embargo, inmediatamente la prensa opositora, la mayor√≠a parlamentaria derechista y las entidades patronales han acusado a el ministro Marcel de ‚Äúchantajearlos‚ÄĚ para lograr sus prop√≥sitos. Advirti√©ndole a La Moneda de que no van a aceptar su pol√≠tica de elevar los impuestos en una de las naciones de mayor asimetr√≠a en el mundo entre los ingresos de ricos y pobres.

Por lo demás, el miedo ya existe respecto de un nuevo estallido en la población. Profesores y estudiantes anuncian paros y marchas una vez que retornen de sus vacaciones de invierno. Prácticamente la mitad de los usuarios del transporte se niegan, además, a pagar sus pasajes y mucho se teme que el alza en los cobros del peaje, la electricidad y otros servicios se constituyan en julio próximo en un detonador del descontento, tal como ocurriera en el pasado.

A pesar de la bravata ministerial, la oposici√≥n pol√≠tica y empresarial conf√≠a m√°s bien en que el Gobierno va a reprimir el descontento social, as√≠ como lo hace actualmente en la macrozona sur con las reivindicaciones ind√≠genas. Encarcelando, como sabemos, a dirigentes que en el pasado eran considerados h√©roes por quienes hoy est√°n en La Moneda. Adem√°s de darle a los militares y polic√≠as licencia hasta para matar en virtud de los estados de emergencia que decreta. Cobrando v√≠ctimas todos los d√≠as entre quienes no se sabe muchas veces si se trata de verdaderos delincuentes (entre ellos no pocos menores de edad). Algo dif√≠cil de explicarse cuando hasta solo un a√Īo atr√°s el nuevo gobierno promet√≠a implementar una renovaci√≥n profunda en Carabineros en consideraci√≥n a su desmedida represi√≥n y flagrantes violaciones de los Derechos Humanos.

A esta altura, es muy improbable que el Gobierno vaya a apelar a la movilizaci√≥n del pueblo para acompa√Īar y hacer cumplir su programa. Boric y las agrupaciones pol√≠ticas que lo acompa√Īan no son Allende ni la Unidad Popular. M√°s bien lo que se observa es que la centro izquierda gobernante quiere conciliar posiciones con la derecha y las organizaciones patronales. Ilusionados por conseguir de los sectores m√°s refractarios alguna sensibilidad social. Sin reconocer que estos est√°n cada vez m√°s envalentonados por el rev√©s que le provocaron al Ejecutivo en su proyecto constitucional y por el apoyo que hip√≥critamente estos sectores vienen cosechando de los esc√°ndalos a la probidad que afectan a las nuevas autoridades.

Escandalosos episodios, ciertamente,¬† en que otra vez ingentes recursos fiscales son traspasados ilegalmente a fundaciones y operadores pol√≠ticos pertenecientes a partidos que, hasta unos meses atr√°s, se ufanaban de representar una nueva √©tica en la pol√≠tica. Fustigando, de paso a los concertacionistas que resultaron derrotados en los √ļltimos comicios presidenciales y parlamentarios y que ahora, curiosamente, son convocados a integrar los equipos de nuevo gobierno.

No hay que enga√Īarse: el miedo al pueblo que siempre y en todo lugar sienten las derechas, sus medios de prensa y las poderosas entidades patronales es compartido tambi√©n por quienes arribaron al poder sin demostrar contundencia ideol√≥gica, coraje y solvencia program√°tica. Tanto as√≠ que lo que afanosamente buscan es sacudirse de la responsabilidad que les cupo en aquel Estallido Social del 2019 que fuera mitigado, en realidad, por la Pandemia que afect√≥ al mundo y a nuestro pa√≠s. Una revuelta social que, por supuesto, puede reeditarse cuando las desigualdades persisten y se reiteran las impunidades cometidas por los enemigos del pueblo. Entre los que se reconoce ahora al conjunto de la clase pol√≠tica.

 

* Periodista y profesor universitario chileno de vasta trayectoria. Premio nacional de Periodismo y, Pluma de Oro de la Libertad, otorgada por la Federación Mundial de la Prensa.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


A√Īadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.