Nov 16 2023
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Opini贸nPol铆tica

Chile: Propuesta constitucional,聽econ贸mica y socialmente inservible

La propuesta constitucional que ha entregado la derecha a la sociedad chilena es inservible. Es una defensa del modelo econ贸mico y social instalado por la dictadura de Pinochet, que no se modific贸 durante el per铆odo de transici贸n a la democracia. Y es ese modelo el que ha generado una gran brecha de desigualdades e injusticias, con una in茅dita concentraci贸n del ingreso y de la propiedad en el 1% de las personas m谩s ricas de Chile.

El lamentable fracaso de la primera propuesta constitucional dio paso a una nueva propuesta que, en vez de tener origen en el pueblo, naci贸 de un Parlamento, con escasa legitimidad en la ciudadan铆a, el que organiz贸 un proceso que abri贸 camino para que la derecha, con una mayor铆a circunstancial, redactara un documento que en lo econ贸mico, social, pol铆tico y cultural ensombrece el futuro de nuestro pa铆s.crash

La reciente propuesta constitucional, impulsada por la derecha, perpet煤a el modelo neoliberal, caracterizado, en primer lugar, por pol铆ticas sociales focalizadas para enfrentar la pobreza, desechando pol铆ticas universales. As铆, se construy贸 una muralla que divide social y territorialmente a las familias chilenas, al convertir a la salud, educaci贸n y previsi贸n en negocios de mercado en vez de derechos universales.

Por otra parte, en el plano productivo el estricto accionar del libre mercado, con un Estado subsidiario (favorecido por la Constituci贸n de 1980), concentr贸 los frutos del crecimiento en las grandes empresas. La subsidiaridad y 鈥渘eutralidad鈥 del Estado cerr贸 las puertas para que el sector p煤blico protegiera a las medianas y peque帽as empresas y, al mismo tiempo, impidi贸 que nuevas actividades econ贸micas, con potencial a futuro, pudiesen ser impulsadas o promovidas por el Estado. Ese Estado fr谩gil tampoco ha tenido la capacidad para frenar la concertaci贸n de precios del empresariado, con dolorosos costos para las familias m谩s pobres.

Finalmente, junto al Estado subsidiario, la decisi贸n de abrir radicalmente la econom铆a al mundo, sin regulaci贸n alguna, cerr贸 las puertas a la diversificaci贸n productiva y, sobre todo, provoc贸 la quiebra de l铆neas de producci贸n que tradicionalmente abastec铆an el mercado nacional.

La apertura econ贸mica al mundo para una econom铆a peque帽a, como la chilena, es insoslayable; pero, la radicalidad adoptada en esa apertura ha sido un error. El bajo arancel del 6% (parejo para todos los bienes), se redujo a 0%, con una gran cantidad de Tratados de Libre Comercio (TLC), lo que afect贸 l铆neas de producci贸n que podr铆an haberse conservado o potenciado con un Estado m谩s inteligente que las protegiera de la apertura comercial.

Al mismo tiempo, la pol铆tica p煤blica de 鈥渘eutralidad鈥, tampoco le ha permitido al Estado orientar las inversiones provenientes del exterior en favor de sectores manufactureros y m谩s bien se han dirigidos a los sectores de mayores ventajas comparativas, los productores de recursos naturales.

El sistema econ贸mico se concentr贸 entonces en la producci贸n-exportaci贸n de recursos naturales: cobre, agricultura primaria y pesca. Se expandieron, al mismo tiempo, la banca, el comercio y los servicios, muy ligados a esas actividades primarias. As铆 las cosas, la industria manufacturera -los procesos de transformaci贸n- se han reducido a una m铆nima expresi贸n.

En consecuencia, no es casual que la oferta de trabajo se vea reducida, con salarios bajos y una creciente econom铆a informal, la que, adem谩s, potencia v铆nculos con la delincuencia. No obstante, un grupo relativamente reducido de economistas, abogados e ingenieros de alta calificaci贸n obtienen elevados salarios en empresas y consultoras ligadas al gran empresariado.

Con esa base econ贸mica limitada, el inter茅s por el desarrollo tecnol贸gico es escaso y la productividad se mantiene estancada por m谩s de una d茅cada. Ello tambi茅n afecta el sistema educacional, porque no existe motivaci贸n por extender su calidad al conjunto de los j贸venes. En efecto, al gran capital y los sectores econ贸micos que controla le resulta suficiente el contingente de estudiantes que surgen de las escuelas privadas, que se profesionalizan en las mejores universidades y que luego se especializan en universidades norteamericanas.

En estas condiciones, junto a las desigualdades sociales, el din谩mico crecimiento de los a帽os noventa se ha visto seriamente afectado en los 煤ltimos a帽os.

La nueva propuesta constitucional

La nueva propuesta constitucional es una defensa del modelo de desarrollo existente y sigue el mismo camino de la Constituci贸n de 1980, asegurando el sistema productivo primario, la apertura radical al mundo y de r茅gimen de negocios para la salud, educaci贸n y previsi贸n.

En efecto, en el plano social defiende la segregaci贸n en materia de salud, educaci贸n y previsi贸n. Es decir, se constitucionalizan las desigualdades, con la capitalizaci贸n individual, la imposibilidad de crear un sistema integrado de salud y la permanencia de la desigualdad en el sistema educativo.
En el plano productivo, se mantiene el Estado subsidiario y la concepci贸n de 鈥渘eutralidad鈥, lo que impide el despliegue de pol铆ticas p煤blicas que favorezcan a peque帽as y medianas empresas y tambi茅n impide al Estado crear empresas p煤blicas o apoyar iniciativas privadas que sean de inter茅s p煤blico.

Y, no hay cambios en la pol铆tica comercial de apertura indiscriminada, la que apoyada en un Estado subsidiario, seguir谩 promoviendo un tipo de crecimiento basado en la explotaci贸n de recursos naturales, sin avances hacia su manufacturaci贸n.

As铆 las cosas, se perpetuar谩 la crisis econ贸mica y social que vive nuestro pa铆s, lo que conducir谩 inevitablemente a nuevos movimientos sociales como los vividos en octubre de 2019.

Nuestro pa铆s demanda urgentes cambios para terminar con las desigualdades y promover el crecimiento econ贸mico. Ello exige un nuevo modelo de desarrollo que, junto con asegurar derechos sociales fundamentales y distribuir poder, logre crear riqueza en forma sostenida y as铆 asegurar en el largo plazo dichos derechos. Para ello la actual propuesta constitucional no sirve. El pa铆s necesita:

En primer lugar, terminar con el Estado subsidiario y contar un Estado activo, emprendedor, que deje de lado la neutralidad y que tenga la capacidad para desplegar alianzas con el sector privado y/o participar directamente en impulsar actividades productivas. El Estado tambi茅n debe tener la fortaleza suficiente para regular la concertaci贸n de precios que se presenta en los mercados.Este 17 de diciembre, nuevamente ser谩 la ciudadan铆a quien decida si acepta o no la propuesta de una nueva Constituci贸n para Chile. Invito a鈥 | Instagram

En segundo lugar, para superar el car谩cter extractivo de nuestra matriz productiva y exportadora, junto con un Estado emprendedor se necesita replantear la estrategia comercial seguida en las 煤ltimas d茅cadas. Una pol铆tica comercial, con una nueva estrategia de desarrollo no es que deba terminar con la apertura al mundo, porque una econom铆a peque帽a necesita de los mercados externos. Pero, al igual que en el mercado interno, los movimientos de bienes, servicios y de capitales deben regularse, en favor de las prioridades productivas y sociales que se ha propuesto la nueva estrategia de desarrollo.

A ello debe agregarse la urgente necesidad del Estado en fomentar y financiar el desarrollo tecnol贸gico para apoyar la transformaci贸n productiva. Ello es relevante para todas las actividades y especialmente en lo que se refiere a las industrias verdes y digitales.

Finalmente, es preciso terminar con la focalizaci贸n y garantizar derechos sociales en educaci贸n, previsi贸n, salud, vivienda, junto a la construcci贸n de un sistema nacional de cuidados. Para ello es imprescindible implementar pol铆ticas sociales universales. Es lo que har谩 posible avanzar hacia un Estado social de derecho, terminando as铆 con el negocio de mercado en la salud, educaci贸n y previsi贸n.

Empleo formal, salarios dignos y pol铆ticas sociales universales son las que nos conectan con una sociedad integradora. Es lo que permitir谩 derrumbar la muralla que divide a las familias chilenas y construir una naci贸n para todas y todos.

La nueva propuesta constitucional hace crecer la muralla divisoria en la salud, educaci贸n y previsi贸n, entre hombres y mujeres, entre trabajadores y due帽os del capital, entre peque帽as y grandes empresas, entre las regiones y Santiago. Al mismo tiempo, consolida el sistema productivo depredador de los recursos naturales, impide el avance de la industria, el desarrollo tecnol贸gico y el mejoramiento de la productividad.

Por tanto, la propuesta constitucional es inservible, porque no ayudar谩 a reimpulsar la econom铆a y tampoco servir谩 para reducir las brechas sociales.

 

*Economista, acad茅mico, consultor y pol铆tico socialista chileno, exministro de Estado del presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle y exrector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

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