Ene 15 2008
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Política

Chile. – SEGUNDO TIEMPO

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

A los agoreros que sostienen: ‚ÄúSegundas partes nunca fueron buenas‚ÄĚ, es necesario recordarles que muchos partidos de f√ļtbol se dan vuelta en el segundo tiempo. En otras √°reas, ejemplos sobran, incluso b√≠blicos. ¬ŅQu√© es la resurrecci√≥n, sino una segunda oportunidad? Podr√≠amos seguir, pero no hace falta.

Lo concreto es que la presidenta Michelle Bachelet ha entrado en la etapa final de su mandato. Para eso reordenó su equipo y aunque las nuevas caras no son tan nuevas, convengamos en que es posible que su estrategia funcione. Finalmente, los técnicos pueden cambiar sobre la marcha. Que al comenzar el partido dijo que todos los jugadores serían nuevos y salidos de la cantera, bueno. Los hinchas no obtendrán explicaciones, aunque pifien.

Lo que viene no es f√°cil. Sobre todo, porque los chilenos est√°n creyendo que la democracia es una realidad. Y empiezan a exigir participar en las decisiones que les incumben.

Si usted lee la prensa escrita local, llega a la conclusi√≥n que estamos parados en el cr√°ter de un volc√°n. La explosi√≥n social es cosa de d√≠as. Se trata de otra patra√Īa para atemorizar a la gente y exigir nuevas medidas represivas contra quienes se atrevan a desafiar el esquema que dej√≥ la dictadura y que la Concertaci√≥n ha maquillado de manera bastante burda.

La llegada de Edmundo P√©rez Yoma a la jefatura del Gabinete hizo exclamar parabienes a Sebasti√°n Pi√Īera, l√≠der de la derecha y √ļnico candidato presidencial ya lanzado. Son amigos personales por lo que el empresario anunci√≥ que estaba dispuesto a colaborar con el gobierno. Dej√≥ establecido, s√≠, que su actitud no era como la de su competidor por el liderazgo de la Alianza por Chile, Joaqu√≠n Lav√≠n.

Este √ļltimo se declar√≥ en alg√ļn momento bacheletista aliancista. Dijo estar dispuesto a colaborar con la presidenta Michelle Bachelet, sin dejar las huestes opositoras. Para marcar diferencias, Pi√Īera explic√≥ su propuesta: que el gobierno se ordene y escuche a la oposici√≥n. Nada sustancial. Casi como las brillantes intervenciones del vocero de Palacio, el ministro Francisco Vidal.

Este episodio deja ver lo pobre que est√° el condumio de la pol√≠tica chilena. Poca creatividad, escaso contenido. La pugna de Pi√Īera con Lav√≠n es porque √©ste, al declararse dispuesto a colaborar con el gobierno subi√≥ siete puntos en las encuestas. Pero el oficialismo no est√° haciendo mejor las cosas. Pareciera que las ideas, al igual que las caras nuevas, se han agotado.

El segundo tiempo trae desafíos. Y los trae en educación, en las relaciones laborales, en la macro y, especialmente, en la microeconomía. Por lo que se ha visto hasta el momento, las soluciones no serán espectaculares por lo inéditas. En todo caso, parece que la presidenta se está haciendo cargo de un tema relevante dejado de lado por sus antecesores. En realidad, ellos lo crearon. La economía impone sus condiciones a la política. O sea, el Ejecutivo está cautivo de los técnicos.

Por lo tanto, la política, que debe ser la que aporte soluciones diferentes, se encuentra atada siguiendo los dictados de la economía.

El nuevo gabinete parece demostrar que la presidenta está escuchando a los partidos. Más de lo que los escuchó el ex presidente Ricardo Lagos, por ejemplo. Claro que esto es planteado casi con visos de escándalo por la derecha. Y es aquí donde se pueden explicar muchas cosas. Por ejemplo, el 70% de apoyo que tenía Lagos al terminar su administración y las ovaciones que le brindaba el empresariado cada vez que se topaba con él.

Fue un estupendo gobierno de derecha que protegió al gran capital.

Si la presidenta Bachelet ha decidido no ser más que otra gerente del modelo neoliberal, tendrá que verse pronto. Será una decisión de fondo, de una mujer de carácter que no acepta deslealtades. Así lo demuestra la salida abrupta y casi con cajas destempladas, de Belisario Velasco del Ministerio del Interior.

Sigue pendiente el futuro de la democracia chilena. Los ciudadanos contin√ļan sin contar con mecanismos de participaci√≥n eficientes. Y cada d√≠a las resoluciones de la c√ļpula son adoptadas sin su conocimiento. Eso atenta contra las bases de la democracia. El pueblo chileno es, quiz√°s, el menos informado de Am√©rica Latina, para compararnos con los cercanos. Pero no s√≥lo se afecta la democracia por la concentraci√≥n del poder econ√≥mico, pol√≠tico, comunicacional en pocas manos, tambi√©n es da√Īada cuando se tuerce la voluntad del electorado.

Hoy, el gobierno ha perdido peso de manera trascendente en el Parlamento. Por intrigas intra Partidos, dos senadores y cinco diputados se alejaron de la Concertaci√≥n. ¬ŅQu√© intereses defienden al partir? La respuesta seguramente la exigir√°n los electores a los que se fueron y a los partidos.

Va a comenzar el segundo tiempo. Ojal√° que haya algunos preciosistas que rescaten la pol√≠tica. Mientras tanto, nos quedamos con la b√ļsqueda de aprobaci√≥n f√°cil.

Que el Estadio Nacional pase a llamarse Julio Martínez es demostración de ello. Se trata de un sitio histórico en que ocurrieron hechos de gran significación política, dolorosos y venturosos. Que lleve el nombre de un comentarista deportivo que siempre obvió el acontecer político no es adecuado, por más que éste derrochara simpatía.

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foto

* Periodista.

wtapiav@vtr.net.

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