Oct 3 2012
1358 lecturas

Econom铆aPol铆tica

Chile: todos seremos pobres

Durante semanas hemos tolerado un debate de soci贸logos y estad铆sticos sobre la metodolog铆a de la encuesta Casen y la pertinencia de sus preguntas. Un debate numeral y porcentual, cuyo origen y efectos revela nuestra inmovilidad social y pol铆tica. La encuesta Casen, una herramienta estad铆stica elaborada para medir la eficacia de los gobiernos en la reducci贸n de la pobreza, tiene poco que ver con la pobreza misma. Habla de n煤meros. | PAUL WALDER.*

 

La cr铆ptica discusi贸n sobre los resultados tiene un objetivo evidente. Est谩 claro que hay intereses pol铆ticos contrapuestos: elecciones municipales ahora, presidenciales y legislativas el a帽o entrante y una masa electoral supuestamente manipulable. Porque una buena campa帽a apuntalada con nuevas bonificaciones y promesas puede cambiar el escenario de aqu铆 a 2013.

 

Este singular debate sobre m茅todos y resultados va m谩s lejos que la simple medici贸n de la pobreza o los intereses electorales. La pol茅mica ha sido sobre un eje conceptual nunca mencionado, tal vez por su obviedad: las t茅cnicas de medici贸n de la pobreza se realizan bajo las reglas del juego del modelo de libre mercado.

 

Tanto la Concertaci贸n como la Coalici贸n por el Cambio han aceptado el sistema neoliberal impuesto bajo el tutelaje de las armas hace casi cuarenta a帽os. En este escenario, que ha colocado al pa铆s como uno de los m谩s desiguales del mundo y a la vez con una concentraci贸n in茅dita de la riqueza, ambas caras del binominal miden sus aptitudes en la reducci贸n de la pobreza.

 

El absurdo debate ha soslayado otros aspectos. El asunto no es la reducci贸n de la pobreza ni los mecanismos empleados, sino la existencia de gran pobreza en un pa铆s que hace aspavientos de modernidad, estabilidad macroecon贸mica, solidez de sus instituciones, crecimiento econ贸mico y otras piezas del discurso neoliberal.

 

No hablemos de 茅xito en la reducci贸n de la pobreza, hablemos de fracaso, porque dos millones 447 mil 354 personas son pobres. En cualquier otro pa铆s con mejor distribuci贸n de la riqueza y bajo la misma herramienta de medici贸n, la pobreza quedar铆a erradicada.

 

El producto chileno anual se ubic贸 el a帽o pasado en 248.600 millones de d贸lares, lo que equivale a un PIB per c谩pita anual de 14.400 d贸lares o de casi 18 mil, seg煤n paridad de compra. Al cambio actual, esto significa un ingreso anual de ocho millones 640 mil pesos, o un sueldo mensual de 720 mil pesos. En otros pa铆ses los c谩lculos para determinar la pobreza se apoyan en este punto medio y no en el valor absoluto de una canasta familiar que s贸lo aumenta la rabia, el dolor y las humillaciones.

 

Incluso en Estados Unidos, donde el socialismo no goza de buena reputaci贸n, la medida de la pobreza arroja resultados m谩s altos que en Chile. Si la encuesta chilena decret贸 que la pobreza est谩 en 14,1 por ciento, en Estados Unidos superar谩 hacia el 煤ltimo trimestre el 15 por ciento.

 

驴Alguien puede creer en las estad铆sticas chilenas? 驴Sirve realmente la Casen para la superaci贸n de la pobreza? Es nada m谩s que un instrumento de medici贸n de la eficiencia de tecn贸cratas y bur贸cratas.

 

Algunos pol铆ticos lamentaban que esta discusi贸n sepult贸 la credibilidad de las encuestas. Nosotros creemos que es motivo de celebraci贸n. Porque se sepulta otro mecanismo para falsear la realidad.

 

La pobreza no se eliminar谩 en un despacho de bur贸cratas. Porque al ritmo que vamos la pobreza podr铆a desaparecer de las estad铆sticas. Durante la vigencia del sistema binominal-neoliberal la pobreza cay贸 desde 40 por ciento a los guarismos actuales.
驴C贸mo?
Muy f谩cil: quien tiene ingresos desde 72.100 pesos ya no es pobre.

 

Las estad铆sticas mal usadas no solo son una manera espuria de expresar la realidad, sino una manera de ocultarla, de mentir. Durante la dictadura muchos pobres fueron exiliados desde sus barrios hacia la periferia de Santiago. Esas 鈥渆rradicaciones鈥 fueron una forma benigna de hacer 鈥渄esaparecer鈥 a los pobres. Uno de los or铆genes de nuestra moderna segregaci贸n, la que se extiende no solo desde el espacio urbano cruzado por muros, vallas y autopistas, sino hacia otros aspectos de la vida, como sucede con la educaci贸n, que seg煤n el experto Mario Waissbluth es la m谩s segregada 隆del planeta!

 

La pobreza tiene muchas otras caras y no solo se encuentra bajo los 70.000 pesos. Tambi茅n est谩 en la humillaci贸n de la desigualdad y en aquellas maneras de no mirar, tan propia de la oligarqu铆a pero hoy bien difundida entre las clases pol铆ticas y aspiracionales. Pobre es tambi茅n el mapuche, el extra帽o, el estudiante, el diferente, el disidente.
En este Chile desigual y segregado, todos seremos pobres.
鈥斺
* Periodista.
En la revista Punto Final, edici贸n N潞 767, 28 de septiembre, 2012. www.puntofinal.cl
.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario