Ago 8 2022
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Pol铆tica

Colombia: renace la esperanza y la lucha hasta que la dignidad se haga costumbre

Cada 7 de agosto en Colombia se celebra la derrota militar del invasor espa帽ol en la Batalla de Boyac谩 en 1819, de la mano del Libertador Sim贸n Bol铆var, que marca el final de la colonizaci贸n. Al menos la de la espa帽ola. Esa es la fecha en que, cada cuatro a帽os, toman posesi贸n los nuevos presidentes del pa铆s.

Pese a las dificultades, en la Colombia profunda hay muchas esperanzas depositadas en el nuevo Gobierno popular que arranc贸 este domingo ante el j煤bilo popular. Lleg贸 el momento de hablar y apostar por el di谩logo. Gustavo Petro, un economista progresista, exguerrillero y ecologista, y Francia M谩rquez, una lideresa popular de las comunidades negras, ecologista y feminista. La conjunci贸n de ambos afirm贸 el imaginario colectivo con que se inicia un gobierno popular.

Ante cientos de miles de personas en la c茅ntrica plaza Bol铆var del centro de Bogot谩, Petro tom贸 juramento en una emotiva ceremonia cargada de simbolismo: el recuerdo a su compa帽ero Carlos Pizarro -asesinado por el terrorismo de Estado en 1990- y la primera decisi贸n presidencial, que quiebra una orden de Iv谩n Duque.

Hacia las 3:20 de la tarde de este 7 de agosto, 203 a帽os despu茅s de la batalla de Boyac谩, el centroizquierdista Gustavo Petro jur贸 como nuevo primer mandatario. El evento lo presidi贸 el presidente del Congreso, Roy Barreras. Luego, Gustavo Petro le tom贸 el juramento a la nueva vicepresidenta de la Naci贸n, Francia M谩rquez Mina.

鈥淟lamo ahora a una hija de la izquierda, a una hija de la historia, una historia que fue interrumpida por las balas asesinas pero que gracias a que usted -Petro- encarn贸 esa voluntad, hoy retoma el cauce, la senadora Mar铆a Jos茅 Pizarro鈥, se帽al贸 Barreras, desatando ovaciones y aplausos entre los miles de personas que arribaron a la Plaza de Bol铆var para presenciar la toma de posesi贸n de Petro.

Mar铆a Jos茅, senadora, artista pl谩stica y copresidenta de la Comisi贸n de Paz, es hija del comandante del Movimiento 18 de Abril (M-19) 鈥揺l movimiento guerrillero donde militara Petro- y candidato presidencial Carlos Pizarro Le贸ng贸mez, asesinado el 26 de abril de 1990.

Tras asumir el poder, Petro le orden贸 a la Casa Militar que trajera la Espada de Bol铆var, la misma que el M-19 rob贸 y luego entreg贸. El expresidente Iv谩n Duque no dio el aval para que la misma fuera usada en la posesi贸n de su sucesor, por lo que esa solicitud fue el primer decreto que Petro tom贸 como nuevo presidente.

Gustavo Petro recibi贸 la banda presidencial de manos de la senadora Mar铆a Jos茅 Pizarro y del presidente del Senado, Roy Barreras. (Photo by JUAN BARRETO / AFP)Acto seguido, le tom贸 el juramento a Francia, quien asegur贸: Juro a Dios y al pueblo cumplir fielmente la Constituci贸n y las leyes de Colombia, tambi茅n juro ante mis ancestros y ancestras, hasta que la dignidad se haga costumbre鈥.

En el Macondo de Gabriel Garc铆a M谩rquez, la historia da vueltas en redondo y lo cierto es que el conflicto con los importadores que golpean y arrasan la producci贸n nacional sigue siendo casi el mismo y se refleja en la quiebra del campesinado y de los medianos productores. Los Tratados de Libre Comercio (TLC) han paralizado progresivamente la industria.

Y la Colombia de los gobiernos derechistas y ultraderechistas, era un pa铆s algodonero con sus propios telares industriales, hoy no produce ni algod贸n ni telas, aunque s铆 tiene maquilas de telas importadas. El pa铆s del mejor caf茅 del mundo importa caf茅. Pero tambi茅n importa arroz, ma铆z y granos, fertilizantes y alimento pecuario, mientras los productores empobrecen.

En medio de la violencia, con mil vientos en contra, cada nuevo d铆a, los colombianos saben 聽hay que rebuscar c贸mo seguir viviendo y sobreviviendo.

Ra铆ces

El Parque Tercer Milenio se bambole贸 el s谩bado con un ritual ind铆gena que le dio la bienvenida primero a Francia M谩rquez y m谩s tarde a Gustavo Petro. Entre el millar de asistentes hab铆a familias con hijos, j贸venes, militantes, pertenecientes a pueblos originarios, afrodescendientes y zonas rurales de toda Colombia.

Con c谩nticos en lenguas ancentrales de los 芦mayores禄 y un gran mandala lleno de elementos de la naturaleza, la vicepresidenta y el presidente electos por la alianza Pacto Hist贸rico fueron investidos espiritualmente en la v铆spera de la toma de posesi贸n formal del domingo.

Ser谩 el primer gobierno de izquierda en la historia de Colombia y all铆 Petro se dirigi贸 a los diversos movimientos sociales. 芦Les quiero agradecer su presencia en este acto ceremonial. Aqu铆 va a comenzar un gobierno de la paz, de la justicia ambiental, de la justicia social. El poder real est谩 aqu铆, en el movimiento popular禄.

Prometi贸 inaugurar 芦un gobierno con los movimientos sociales y no sobre los movimientos sociales. El presidente los convoca a organizarse禄 y construir una democracia multicolor. 芦Es una construcci贸n nueva, democr谩tica. Nunca se ha vivido en el pa铆s una democracia multicolor. El gobierno se pone al servicio de su pueblo禄.

De Boyac谩 a la actualidad

Dos horas. Eso fue lo que dur贸 la batalla de Boyac谩, el enfrentamiento entre las tropas reales y las libertadoras cerca de Tunja, que marc贸 el fin del dominio espa帽ol sobre el territorio de lo que entonces era Nueva Granada el 7 de agosto de 1819 y dio paso a la creaci贸n de la 芦Gran Colombia禄 de Sim贸n Bol铆var.

El presidente m谩s cercano al progresismo fue el influyente dirigente liberal Alfonso L贸pez Pumarejo (1934-1938 y 1942-1945), miembro de la elite y a quien le correspondi贸 llevar a cabo reformas que respond铆an, por miedo o por contagio, a una ola de transformaciones que se presentaban en Am茅rica Latina bajo el influjo pol铆tico de la Rep煤blica Espa帽ola. Desde entonces, la mayor铆a de sus reformas fueron desmontadas.

Ella

Francia M谩rquez, vicepresidenta de ColombiaFrancia es mucho m谩s que la vicepresidenta, es el puente de lo particular a lo universal pol铆tico; es un impulso desde el territorio hacia un horizonte de dignidad compartida, que habla de un futuro mucho m谩s f茅rtil. Francia Elena M谩rquez Mina naci贸 en 1981 en la vereda Yolomb贸, corregimiento de La Toma, al sur de Colombia, una regi贸n monta帽osa, f茅rtil y rica en oro, cercana al oc茅ano Pac铆fico y justo antes del valle geogr谩fico del r铆o Cauca.

Francia聽 es la articuladora del mundo popular. Esta mujer afrodescendiente, feminista, anticapitalista, dijo que tienen enfrente a la 芦elite m谩s peligrosa de la regi贸n禄, en clara alusi贸n al probable acecho que tendr谩n de los sectores m谩s conservadores del pa铆s. Por eso, insisti贸 en el Gran Acuerdo Nacional para trabajar por el respeto a la vida y la paz.

Durante la Colonia, todas las minas eran propiedad de la Corona y se daban en concesi贸n a familias acaudaladas. Cuenta Alfredo Molano Bravo 鈥揺l m谩s notable cronista del conflicto social en Colombia鈥 que al principio la mano de obra en esa regi贸n fue ind铆gena, pero las rebeliones fueron constantes y los espa帽oles decidieron comprar esclavos africanos para la explotaci贸n del oro, pero tambi茅n para el trabajo complementario en las haciendas de la planicie: la ganader铆a y la ca帽a de az煤car.

Para disminuir costos de alimentaci贸n los patrones permit铆an a los esclavos que trabajaran la tierra cercana a la mina. Eso determin贸 que, desde mediados del siglo XVII hasta hoy, las familias tradicionales de la regi贸n no fueran s贸lo mineras, sino adem谩s agricultoras.

En la Colonia, y luego en la Independencia, cambiaban poco a poco los beneficiarios de las concesiones en la regi贸n, los grandes apellidos y hasta comunidades religiosas se repart铆an la tierra y las minas, negociaban monta帽as enteras desde las ciudades, pero las familias afrodescendientes permanec铆an.

Con la abolici贸n de la esclavitud en 1851 hubo una indemnizaci贸n a los esclavistas, pero se les dijo a los esclavos libertos que si quer铆an seguir trabajando las minas 鈥搎ue ya hab铆an trabajado en condici贸n de esclavitud por doscientos a帽os鈥 deb铆an arrendarlas o comprarlas. Es decir, no s贸lo no los indemnizaron por la injusticia hist贸rica, sino que pasaron de trabajar como esclavos a pagar para poder trabajar en su propio territorio.

Francia tuvo su primer hijo a los diecis茅is a帽os (con un hombre que se fue). Trabaj贸 en la mina hasta el d铆a anterior al parto, que fue asistido por su madre, as铆 como el de su segundo hijo algunos a帽os despu茅s. Le toc贸 ser madre soltera, pero viv铆a en la casa familiar, y a veces viv铆an all铆 hasta m谩s de veinte personas. Mam谩, abuela, hermanas y hermanos, t铆os… todos daban una mano en la crianza.

Muchas veces, por dedicar jornadas enteras al activismo, temi贸 que al no trabajar en la mina no tendr铆a con qu茅 alimentar a sus hijos, pero su familia grande estuvo all铆. Cuando estudiaba derecho en Cali no ten铆a el dinero de la matr铆cula, y algunos profesores la sacaban antes de los ex谩menes al comprobar en una lista que a煤n no hab铆a pagado. Tuvo que posponer varios semestres por falta de recursos.

Trabaj贸 como empleada dom茅stica, donde no le pagaban ni el salario m铆nimo, y lleg贸 a montar un peque帽o local de tamales con sus primas 鈥搎ue tuvieron que cerrar despu茅s de recibir amenazas鈥 para el que se despertaba a las tres de la ma帽ana. Entre tanto continuaba su activismo pol铆tico. Si bien 茅sta es la historia de Francia M谩rquez, tambi茅n es la historia de la mayor铆a social en uno de los pa铆ses m谩s desiguales del planeta.

El 17 de noviembre de 2014, 15 mujeres salieron de La Toma 鈥搄unto a treinta j贸venes que se convirtieron en guardianes cimarrones鈥, pasaron por otras comunidades, dialogando, explicando la necesidad de interpelar directamente al gobierno nacional, y muchas otras mujeres se fueron sumando en el camino. Despu茅s de nueve d铆as de marcha, cuando llegaron a Bogot谩, ya no eran quince sino ochenta mujeres.

La marcha de los turbantes 鈥揺l nombre de la movilizaci贸n鈥 empez贸 a sonar en cada vez m谩s medios, y Santos se vio forzado a establecer una mesa de di谩logo. Se lograron valiosos reconocimientos y una serie de acuerdos (que, como de costumbre, el gobierno termin贸 incumpliendo), pero sobre todo se logr贸 una gran visibilidad nacional e internacional.

Francia M谩rquez: historia de un milagro social | Biodiversidad en Am茅rica LatinaLa marcha de los turbantes era la muestra de una crisis ecol贸gica y social que se replicaba en todo el pa铆s, pero tambi茅n de una sociedad civil que 鈥揺n simult谩neo al Proceso de Paz con las FARC鈥 ya no estaba dispuesta a soportar impotente hasta que las instituciones les prestaran atenci贸n, sino que estaba dispuesta a tomarse las instituciones mismas.

En Bogot谩 y en toda Colombia se sigue festejando, con la convicci贸n de que Iv谩n Duque fue el 煤ltimo presidente de la vieja Colombia. El lunes empezar谩 la tarea tit谩nica: la paz, la distribuci贸n de la riqueza, la igualdad, la Colombia Humana, ya no como slogan, sino como realidad de construcci贸n pol铆tica, por primera vez desde el Estado colombiano.

* Economista y docente universitario colombiano, analista asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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