Ago 21 2016
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Econom铆aPol铆tica

Comienzo del fin del TPP en Chile

El gobierno chileno, que suscribi贸 en febrero pasado el TPP (Acuerdo Transpac铆fico de Cooperaci贸n Econ贸mica), ten铆a en agenda su ratificaci贸n por el Legislativo durante el a帽o, tr谩mite que tras diversos desv铆os y obst谩culos ha comenzado a postergarse con posibilidades de replegarse a los 煤ltimos meses del a帽o. Los escenarios pol铆tico y social internos se han enrarecido y el global est谩 en un interregno. Las elecciones en Estados Unidos, que se celebrar谩n en noviembre pr贸ximo, ser谩n una fecha clave que definir谩 el futuro de este Tratado. Porque es en EE.UU., eje y promotor de esta nueva oleada de tratados comerciales globales, donde se despliegan las mayores incertidumbres. Los dos candidatos a la Presidencia, Hillary Clinton y Donald Trump, han declarado su rechazo al TPP, lo cual sellar铆a su suerte.

En este trance, Chile, como pieza subordinada del imperio, esperar谩 movimientos externos antes de decidir. Esta es la percepci贸n que tienen en la Plataforma Chile Mejor sin TPP, instancia que agrupa a 130 organizaciones sociales que se oponen a la ratificaci贸n del Tratado. Pese a ello, seg煤n la Plataforma, Chile no est谩 totalmente libre de la vigencia del tratado aun con un eventual rechazo parlamentario. 鈥淧ara su entrada en vigencia, el TPP debe ser ratificado al menos por los Parlamentos de seis de los pa铆ses suscriptores, los que deben a su vez representar al menos el 85% del PIB del total de pa铆ses miembros. Estados Unidos representa el 67%, lo que implica que sea una condici贸n necesaria que EE.UU. apruebe el TPP para que este entre en vigor鈥.

El actual escenario, que trasciende tanto el accionar del Poder Legislativo como, a partir de ahora, la capacidad de presi贸n de las organizaciones, se ordena en torno a los factores interno y global. Ambos frentes juegan en contra de este tratado de 煤ltima generaci贸n, que ensanchar谩 la desregulaci贸n de mercados y reforzar谩 la protecci贸n de inversiones en favor de las grandes corporaciones con evidentes y comprobados efectos sobre los trabajadores y consumidores.

El an谩lisis sobre el frente interno que realiza Chile Mejor sin TPP apunta al muy desfavorable clima social y pol铆tico para el gobierno, el cual se presenta poco propicio para continuar empujando un tratado comercial de tal magnitud e implicaciones negativas para las comunidades. Sin duda, afirman, un nuevo foco de conflicto social se abrir铆a para el Ejecutivo. En este escenario hay que considerar tambi茅n el bajo apoyo pol铆tico al gobierno, que a inicios de agosto marc贸 m铆nimos hist贸ricos, con una presidenta bajo el 19 por ciento de apoyo y un gabinete con escaso 13 por ciento. Todo ello agregado al inminente ingreso en un periodo electoral, que a partir de octubre, con las elecciones municipales, no dar谩 tregua en adelante.

En este escenario de peque帽os conflictos pol铆ticos y crecientes movilizaciones sociales, el rechazo al TPP, que se extiende a m谩s de un centenar de organizaciones representativas de numerosos territorios y sectores, tiene tambi茅n una de sus m煤ltiples puntas instalada en el masivo repudio ciudadano y laboral a las AFP. En medio del fragor por un cambio al sistema de capitalizaci贸n individual, la Fundaci贸n Sol advirti贸 que una eventual ratificaci贸n del TPP por el Congreso cerrar铆a a煤n m谩s las posibilidades de cambiar el modelo previsional para dar paso a un sistema de reparto administrado por el Estado, en cuanto el TPP refuerza las protecciones a las inversiones extranjeras.

 

Protecci贸n de inversiones a todo eventoch tpp

En documentos del TPP conocidos a trav茅s de WikiLeaks y otras filtraciones, uno de los puntos m谩s riesgosos que derivar铆an en graves da帽os y efectiva p茅rdida de soberan铆a para los Estados, son los recargados poderes traspasados a las corporaciones, en su gran mayor铆a estadounidenses. Bajo las normas de soluci贸n de controversias propuestas por el TPP, las grandes empresas pueden demandar a los Estados ante un tribunal comercial internacional por introducir nuevas leyes -desde las que protegen al consumidor a cambios como pretende la ciudadan铆a con el sistema de AFP- que da帽en sus inversiones y negocios.

La Plataforma Chile Mejor sin TPP advierte que el mecanismo que el tratado establece permite a las empresas transnacionales situarse en un nivel de igualdad frente a los Estados y tiende a favorecer las reclamaciones de las empresas, pues se presentan en instancias de arbitraje como el Ciadi (tribunal del Banco Mundial) que hoy se encuentran fuertemente cuestionadas por su sesgo en favor de las grandes transnacionales. Esto, porque al considerar como base jur铆dica de sus decisiones solamente los tratados de protecci贸n de inversiones, dejan al margen las leyes del Estado acusado y otra normativa del derecho p煤blico internacional. Asimismo, la composici贸n de los tribunales arbitrales favorece a la empresa querellante, la que designa uno de los tres jueces e interviene en la designaci贸n del presidente. Esto sucede adem谩s dentro de un listado de abogados cuya objetividad ha sido cuestionada, puesto que existe una verdadera industria del arbitraje motivada por los elevados honorarios de estos jueces, a lo que se a帽ade que muchos de ellos han sido empleados de grandes multinacionales, lo que constituye un grave conflicto de intereses.

En mayo pasado, la activista altermundista Susan George hizo unas reflexiones en torno al hermano gemelo del TPP, que es el TTIP (Asociaci贸n Trasatl谩ntica para el Comercio y la Inversi贸n), entre Estados Unidos y la Uni贸n Europea, pacto sin duda m谩s sim茅trico que el de marras al cual Chile se ha suscrito. Para George, estos tratados son un regalo para las grandes corporaciones transnacionales ya que se les da la libertad de denunciar a los gobiernos si no les gustan las leyes que 茅stos aprueban.

Existen muchos ejemplos de la judicializaci贸n para la protecci贸n de las inversiones a煤n sin el TPP o el TTIP. El gobierno de Egipto, cita George, aument贸 el salario m铆nimo y entonces Veolia, una empresa francesa, demand贸 al Estado al sentirse obligada a aumentar sus costos laborales. Ecuador, en tanto, no autoriz贸 que una empresa petrolera norteamericana pudiera perforar en una zona concreta. Ecuador ha sido castigado con una multa de 1.800 millones de d贸lares.

Otro episodio de evidente sesgo empresarial ha sido el bullado caso de Metalclad Corporation contra M茅xico bajo las normas del Nafta o Tratado de Libre Comercio de Am茅rica del Norte. El tribunal arbitral resolvi贸 en 1997 contra M茅xico por la negaci贸n del permiso municipal para comenzar a construir un proyecto minero y la declaraci贸n que hizo el Estado mexicano de convertir la zona en un Parque Nacional. Entonces M茅xico fue obligado a indemnizar da帽os con 16,7 millones de d贸lares.

 

ch afp16El perverso vinculo TPP Y AFP

El caso de las AFP se ajusta a la perfecci贸n a estas condiciones. Es un negocio que administra m谩s de 180 mil millones de d贸lares, concentrado en pocas manos y transnacionalizado. Hoy tres AFP, Provida (MetLife) Habitat (C谩mara de la Construcci贸n) y Capital (grupo internacional Sura), administran casi el 80 por ciento de los fondos de los trabajadores chilenos. Junto a 茅stas, aparece Cuprum (del grupo internacional Principal) y Planvital (controlada por el grupo italiano Generali).

El TPP mejora sin duda la protecci贸n de los inversionistas al incorporar el criterio de la expectativa leg铆tima de ganancia, utilizado por los tribunales arbitrales para expandir su competencia. Sin perjuicio de que el TPP aclara que el mero hecho que un gobierno afecte la expectativa del inversionista no es suficiente para constituir un reclamo, el TPP reconoce expresamente que la expectativa de leg铆tima ganancia merece protecci贸n, perjudicando la posici贸n de los Estados en los juicios arbitrales.

Todo lo anterior tendr谩 consecuencias negativas para Chile. Para empezar, el menoscabo de la capacidad regulatoria de los Estados. Debido a ello, distintas organizaciones, no s贸lo en Chile, sino en todos los pa铆ses participantes, e incluso autoridades de la ONU, han llamado a rechazar el TPP.

 

El factor global27 tpp

Pero es sin duda el factor externo el que juega con m谩s fuerza en contra del TPP. Las declaraciones de los dos candidatos a la Presidencia de Estados Unidos han reconocido que el TPP, del mismo modo que otros tratados de libre comercio, como el mismo Nafta, han eliminado millones de puestos de trabajo, los que se han ido a otras latitudes junto a las inversiones. En sus discursos, Clinton y Trump -al prometer revitalizar la econom铆a y la creaci贸n de empleos- han apuntado a los acuerdos comerciales globalizadores como el factor que ha deteriorado la econom铆a estadounidense. Por ello, ambos rechazan el TPP.

Clinton, que lidera las encuestas, afirm贸 que, de ganar en noviembre, se opondr谩 al TPP para defender el empleo en EE.UU. 鈥淒etendr茅 cualquier acuerdo comercial que destruya trabajos y rebaje los salarios, incluido el TPP鈥, declar贸 en un acto de campa帽a, en referencia a las insinuaciones de que podr铆a cambiar de opini贸n una vez que llegue a la Casa Blanca, puesto que lo defendi贸 cuando era secretaria de Estado en el gobierno de Barack Obama. 鈥淢e opongo ahora, me opondr茅 tras las elecciones y me opondr茅 como presidenta鈥, insisti贸.

En su discurso, en una zona otrora emblem谩tica del desarrollo industrial estadounidense y hoy muy golpeada por los efectos de la globalizaci贸n y los acuerdos comerciales, Clinton explic贸 parte de su plan econ贸mico: 鈥淒emasiadas empresas han presionado para lograr acuerdos comerciales para poder vender sus productos en el extranjero y, en su lugar, se trasladaron fuera鈥, con la consiguiente p茅rdida de empleos estadounidenses. Como efecto de este fen贸meno, la riqueza se ha concentrado de forma in茅dita en los due帽os del capital llevando a su vez a la pobreza a millones de trabajadores hoy precarizados y desempleados.

Como medida econ贸mica, Clinton propone 鈥渋nvertir diez mil millones de d贸lares en asociaciones 鈥楬azlo en EE.UU.鈥 para apoyar un renacimiento manufacturero鈥 en el pa铆s.

Las propuestas, tanto de Trump como de Clinton apuntan hacia un cambio sustantivo en las pol铆ticas econ贸micas de EE.UU. en las 煤ltimas d茅cadas, impulsadas por las grandes corporaciones en busca de menores costos de elaboraci贸n bajo el amparo de sus gobiernos y los organismos financieros internacionales. Estas declaraciones, que intentan ganar apoyo electoral entre los atemorizados trabajadores, sin duda van a contrapelo de los intereses de los grandes capitales, por lo que despliegan un gran manto de duda sobre su real aplicaci贸n. Porque es un hecho que la globalizaci贸n financiera, industrial y comercial ha fortalecido y empoderado a las grandes corporaciones norteamericanas.

Pese a ello, est谩 la otra cara, la que padecemos desde Chile y todos los pa铆ses al sur de Estados Unidos: la concentraci贸n de la riqueza, el aumento de la desigualdad y el malestar social. El TPP, que s贸lo busca amplificar estas contradicciones extremas del capital, detona rechazos en el mismo establishment del imperio. Pero en pa铆ses dependientes como Chile sus pol铆ticos corruptos contin煤an con un discurso servil y enga帽oso que s贸lo favorece a las grandes compa帽铆as.

 

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 858, 19 de agosto 2016.

Ahora los jueces

Margarita Labarca Goddard

 

Es curioso c贸mo en Chile se reflejan fen贸menos que se dan en Europa. La globalizaci贸n ha influido en todo. En el mundo entero y en especial en Europa, se est谩 produciendo algo raro, que es el asunto de los jueces. Se llama la 鈥渏udicializaci贸n de la pol铆tica鈥 y ocurre en Francia, Espa帽a, Italia y m谩s. Berlusconi es un superviviente de procesos penales; Sarkozy se ha visto envuelto en casos judiciales muy sonados, igual que Hollande a causa del enjuiciamiento de sus ministros. Para qu茅 decir en Espa帽a, donde hasta una hermana y un cu帽ado del rey est谩n pasando susto a causa de los procesos penales a que han sido sometidos. Y de all铆 es el juez Baltazar Garz贸n, que enjuici贸 a Pinochet y es uno de los precursores de la teor铆a de la jurisdicci贸n universal.

La crisis de confianza frente al Poder Ejecutivo y al Legislativo, junto al debilitamiento de los partidos pol铆ticos, ha generado en los presentes sistemas pol铆ticos que los ciudadanos vuelquen su mirada hacia el Poder Judicial(1).

Y en Chile parece que comienza a pasar lo mismo. 驴Pero c贸mo puede ser esto, despu茅s de la dura experiencia que tuvimos con los jueces durante la dictadura? Porque todo el mundo sabe que los jueces y en particular los de la Corte Suprema, se portaron como bellacos, fueron unos miserables c贸mplices de los cr铆menes que se comet铆an a diario.

驴Los movi贸 la ambici贸n, el miedo o sus odios m谩s inconfesables? Quiz谩s fue miedo a que los echaran de sus puestos, a no tener la jubilaci贸n a que aspiraban. 驴C贸mo puede ser que ahora los jueces aparezcan transformados en adalides de la justicia? Bueno, no todos, pero unos cuantos, en procesos muy representativos.

驴Qu茅 est谩 pasando? Parece que cada juez se ha dicho: 鈥淓sta es la m铆a, los pol铆ticos desprestigiados, los milicos igual, el gobierno por el suelo, el Congreso Nacional fuera de combate, la gran prensa desacreditada porque apoy贸 a la dictadura鈥. Y se han agarrado de la moderna teor铆a de la judicializaci贸n de la pol铆tica para convertirse en h茅roes de la justicia, la democracia y los derechos humanos. No es que tengan ambiciones pol铆ticas. Son jueces honrados, que han le铆do a Ferrajoli(2) y se han convencido de que ha llegado su hora.

Todo comenz贸 con el juez Juan Guzm谩n, que proces贸 a Pinochet. Se hizo famoso aunque no obtuvo ventajas econ贸micas. Pero, 驴acaso no es mejor tener fama de juez justo, que de sinverg眉enza y andar en Mercedes Benz? A la gente decente le interesa m谩s lo primero, tambi茅n a algunos jueces. Esperemos que sean cada vez m谩s.

驴C贸mo puede haber gente honrada? Pues f铆jense que s铆, porque como la corrupci贸n y la desverg眉enza se pegan, la honradez tambi茅n se pega. En el mundo est谩 de moda que los jueces sean honrados y a los chilenos se les est谩 pegando.

Es bueno tener un poder judicial honesto y preocupado de la democracia y de los derechos humanos.

Como los jueces est谩n haciendo cosas buenas, me voy a referir a una sola: el caso Cheyre. Cortito, porque sobre esto ya se ha escrito mucho. No hay duda que el asunto es sensacional: meter preso a un sujeto que fue comandante en jefe del ej茅rcito, es algo muy importante. Y no es que hiciera carrera solo bajo la dictadura. La Concertaci贸n lo premi贸 d谩ndole buenas pegas. Y m谩s encima Ricardo Lagos lo defiende, diciendo que el pobrecito s贸lo ten铆a 25 a帽os y est谩bamos en guerra. En realidad, Lagos se defiende a s铆 mismo, porque 茅l lo nombr贸 comandante en jefe.

Bueno, este caso ya se conoce, pero lo que no se entiende es por qu茅 unos gobiernos que se dec铆an democr谩ticos -en especial el de Lagos- encumbraron tanto a Cheyre. Es de suponer que se investiga el pasado de un milico antes de nombrarlo comandante en jefe. Ser铆an demasiado ineptos si no lo hubieran hecho. Bueno, ineptos son, pero tambi茅n descarados, porque no les import贸 y optaron por quedar bien con las fuerzas armadas. 驴Todav铆a les tienen miedo? No lo creo, porque los milicos est谩n tan desprestigiados como los pol铆ticos.

Hay gente que est谩 contra el llamado 鈥済obierno de los jueces鈥, dicen que no es democr谩tico porque nadie los ha elegido. Es verdad pero, 驴acaso las autoridades elegidas son muy democr谩ticas? No, porque a nadie le preguntan nada, porque aunque todo el mundo est茅 clamando contra las AFP, por ejemplo, no hacen caso, no las cambian, porque esas autoridades est谩n vendidas a los intereses del mercado y de las empresas due帽as de Chile.

Por lo tanto, est谩 bien lo que hacen los jueces honestos y decentes. Hay que apoyarlos y cuidarlos, que nadie los toque. Pero tambi茅n hay que vigilarlos, por aquello de vigilar al vigilante.

 

Notas

1 John Garrido, 鈥淓l gobierno de los jueces鈥, informaci贸n en l铆nea en www.ilustrados.com/tema/8468/gobierno-jueces.html.

2 Ferrajoli, Luigi 鈥淚l diritto come sistema di garanzie鈥, revista Region practica, a帽o 1, n煤mero 1, Roma,Italia, 1993.

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 858, 19 de agosto 2016.

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