Dic 21 2016
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CulturaSociedad

Curiosidades

Las investigaciones de los eruditos han comprobado que para¬† lo √ļltimo¬† que se utiliz√≥ el pa√Īuelo fue para sonarse las narices. Su primitivo empleo parece ser que se limitaba a limpiar el sudor de la frente y del rostro en general; de ah√≠ su nombre facialia.¬† Tambi√©n serv√≠a para sacudir las moscas, para vendar una herida,¬† y para guardar un objeto precioso.
Seg√ļn la tradici√≥n, ni refutada, ni comprobada, el pa√Īuelo de bolsillo apareci√≥ en Europa en el a√Īo 1540, en Venecia, bajo el nombre de fazzoletto. De all√≠ cruz√≥ los Alpes y se introdujo¬† en la Corte de Francia, donde el rey Enrique II y las damas lo adoptaron, convirti√©ndolo en un objeto de lujo.
Hasta el Siglo XVIII, y desde el tiempo de la antigua Roma, las dimensiones del pa√Īuelo no se sujetaban a normas fijas, El emperador Aureliano (270-275 d. de J), impuso a los romanos el pa√Īuelo de grandes dimensiones, con el nombre de oraria: serv√≠a agit√°ndolo, para mostrar al auditorio su aprobaci√≥n en el teatro y en los juegos p√ļblicos.
Parece ser que se debe a la reina Mar√≠a Antonieta el que los pa√Īuelos sean cuadrados. La infortunada soberana de Francia, expuso en varias ocasiones¬† a su ilustre esposo el absurdo de que los pa√Īuelos se fabricasen en distintas y a veces extravagantes dimensiones, y Luis XVI, orden√≥ que, debieran de tener¬† las mismas medidas tanto de largo como de ancho. La disposici√≥n fue bien acogida y esa proporci√≥n ha llegado a nuestros d√≠as, sin que los vaivenes de la moda jam√°s hayan ni siquiera¬† pretendido alterarla.

Boxeo  

-Para muchas personas el boxeo es de invención moderna. No es así.
Resultado de imagen para boxeo primitivoEl pugilato consist√≠a entre los helenos de la Edad Cl√°sica uno de los principales atractivos de todos los concursos atl√©ticos. Sus or√≠genes legendarios no ced√≠an en celebridad ni alcurnia a los de los otros juegos. Nada menos que a Teseo, seg√ļn afirma P√≠ndaro, se debe su introducci√≥n en las¬† palestras. Y¬† el divino H√©rcules lo aprendi√≥ de Harpalice, hijo de Hermes. De modo que,¬† pese¬† a su manifiesta e indiscutible brutalidad, el boxeo tiene noble abolengo. El dioscuro P√≥lux y el rey de los b√©brices, Amico, ventilaron sus diferencias, cual puede comprobarse en la f√°bula de los argonautas, a morrada limpia. Como ocurre en la actualidad, el p√ļgil profesional griego y romano era mimado y glorificado por sus co√©taneos; las luchas se consideraban, generalmente el clou de toda fiesta atl√©tica, y hasta la ciencia m√©dica les daba su sanci√≥n aprobatoria, afirmando que el pugilato era eficaz contra los mareos y jaquecas. Es claro que har√° de ser dif√≠cil convencer al¬† boxeador moderno de que un uppercut, un crochet, un corkscrew, un golpe en fin, de esos que deciden con un knock-out cualquier contienda, dejando fuera de combate a cualquiera de los adversarios, es una verdadera panacea para el dolor de estomago o para la cefalea pertinaz. Por lo dem√°s, estar√° perfectamente conforme el p√ļgil de nuestros d√≠as con la alta opini√≥n que merec√≠a su arte a los remotos contempor√°neos de Daretes y Alcidamas.Resultado de imagen para boxeo primitivo
El 6 de junio de 1717 se celebro en Londres un campeonato original. James Figg, ‚Äúmaestro de la noble danza personal‚ÄĚ lucho contra Ned Sutton, el campe√≥n de Kent, consiguiendo el primero la victoria en los tres primeros combates: con sable, con los pu√Īos desnudos y con bast√≥n. Figg obtuvo as√≠ el primer t√≠tulo de campe√≥n mundial de boxeo.
Aunque estaba muy mal visto, no supon√≠a violaci√≥n de las reglas del boxeo establecidas por el reglamento de Broughton ‚Äďvigente desde 1743 hasta 1838,-¬† cuando se impusieron las London Prize Ring Rules, el que un boxeador agarrara a su antagonista por los cabellos. De ah√≠ que muchos de los profesionales tomaran la precauci√≥n de¬† cortar el pelo al rape, para evitar un ‚Äúgolpe‚ÄĚ de esa naturaleza.
Con motivo de la coronación de Jorge IV de Inglaterra, en l821, las autoridades de Londres solicitaron la cooperación de John Jackson, antiguo boxeador y campeón de Inglaterra, para que al frente de algunos profesionales de dicho deporte, contribuyesen al mantenimiento del orden. La reputación que seguía conservando Jackson y también la de los notables luchadores de que se rodeo para cumplir el cometido, fueron suficientes para que la ceremonia se desarrollara sin el menor incidente.
Resultado de imagen para Jim Braddock-Jim Braddock no puede ser considerado como una de las grandes figuras del boxeo, pero su carrera es, sin duda, una de las m√°s extraordinarias en la historia del ring.
Naci√≥ en el a√Īo 1905, en un suburbio de Nueva York, busco en el boxeo la forma de combatir la miseria que le rodeaba. Sus principios no fueron demasiados felices y tras de siete de victoria y derrotas, y despu√©s de haberse roto las mu√Īecas al enfrentarse con Abe Feldman -1933-, decidi√≥ apartarse del ring. Se puso a trabajar en los muelles y volvi√≥ la miseria a rondar en torno suyo, con la agravante situaci√≥n¬† que ahora ten√≠a mujer y tres ni√Īos que mantener. Requerido por un organizador de combates, y apremiado por su desastrosa situaci√≥n econ√≥mica, decidi√≥ calzarse otra vez los guantes. En el transcurso de un a√Īo, el cargador de los muelles alcanzo el t√≠tulo de campe√≥n de los pesos pesados. Joe Luis le arrebat√≥ el t√≠tulo en el a√Īo 1937. Aunque econ√≥micamente ya no sent√≠a preocupaciones, todav√≠a sigui√≥ boxeando durante un a√Īo m√°s.¬† Al fin lo dej√≥. Particip√≥ en algunos buenos negocios y cuando los Estados Unidos intervinieron en la segunda Guerra mundial sirvi√≥ a su patria como capit√°n en una unidad de¬† transporte.

Navidad

El intercambio de felicitaciones en la √©poca de Navidad parece ser que tuvo su origen en el reinado de R√≥mulo, el a√Īo 744 antes de Jesucristo, con lo cual ya est√° dicho que a la saz√≥n, ese intercambio nada ten√≠a que ver con el nacimiento de Nuestro Se√Īor.
Resultado de imagen para corona de olivosSe dice que R√≥mulo regal√≥ a T√°cito unos ramos cortados de un √°rbol frutal del bosque de la diosa Strenia. Este obsequi√≥ lo recibi√≥ T√°cito como un indicio de buen augurio para el a√Īo venidero y as√≠ quedo establecida la costumbre, a la sombra de aquella deidad pagana, y como sucedi√≥ con la fiesta del 25 de diciembre, la cristiandad, la hizo suya y, con el cristianismo se extendi√≥ por todo el mundo.
Los antiguos celebraban con pródigos festejos el solsticio de invierno. Su celebración culminaba el 25 de diciembre. Roma desbordaba de manifestaciones de idolatría en esos días henchidos del palpitante paganismo.
-Liturgistas y comentaristas religiosos afirman que no ser√≠a extra√Īo que la iglesia hubiese establecido el 25 de diciembre como la fiesta del Nacimiento de Jes√ļs, para luchar con alegr√≠as cristianas, contra la loca y desbordante exuberancia del paganismo.
-El aguinaldo, es de origen n√≥rdico y alcanza los remot√≠simos tiempos de los druidas. Su leyenda, es una bella y emotiva p√°gina de la Mitolog√≠a de los antiguos pueblos escandinavos. Su etimolog√≠a, -salto de Escandinavia a las antiguas Galias- viene del compuesto au-guil‚Äôanneul (al gui, el a√Īo nuevo) por contracci√≥n aguilanne, en espa√Īol aguilano, por corrupci√≥n aguinaldo. Resultado de imagen para aguinaldos de navidad
-El origen del √Ārbol de Navidad no ha llegado verdaderamente a ser establecido. Existe en Alemania esta curiosa leyenda: Lutero, -dicen-, contemplaba¬† el firmamento en una noche serena¬† y quiso en cierto modo, reproducirlo el d√≠a de Navidad en su hogar. Cort√≥ un pino que ten√≠a cerca de su casa, lo instal√≥ en la habitaci√≥n m√°s amplia y colg√≥ en sus ramas diversas luces con la intenci√≥n de reprodujera el fulgor de las estrellas entre el verdor del √°rbol.
-El curioso y sencillo origen de la tarjeta de navide√Īa se debe a que en 1845, W. E. Dobson, de la Real Academia de Bellas Artes de Londres, hizo un dibujo art√≠stico en la tarjeta de felicitaci√≥n que enviaba a un amigo. √Čste¬† lo mostro¬† como una curiosa y bella originalidad en el club, y la interesante¬† y genial ocurrencia agrad√≥ tanto que tuvo pronto muchos imitadores y en poco tiempo se fue extendiendo tan r√°pidamente que alcanz√≥ los vuelos universales que todos conocemos.
-La costumbre de intercambiar regalos con ocasi√≥n del a√Īo nuevo, procede de los romanos. Eran entonces unos obsequios muy sencillos: tres higos secos guarnecidos de hojas de laurel, emblema de la gloria, y ramitas de olivo, emblema de la paz. Tambi√©n era frecuente¬† donar por tales fechas unas peque√Īas l√°mparas de tierra cocida o de bronce, en las cuales aparec√≠a grabada la leyenda:¬† Anno novo fastum frelix tibi sit. Hay museos donde se conservan ejemplares de estas l√°mparas.

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