Oct 23 2023
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Sociedad

Decir

Existen formas de decir y maneras de hacer. El aut茅ntico decir brota como comportamiento reactivo ante una situaci贸n y perduran registros diferentes para poder decir. Est谩 el registro solemne 鈥搇o que Sancho Panza llamaba hablar de oposici贸n- y se conserva el de la lengua burlesca, del hablar en broma, el del chiste como escape para da帽ar con el rid铆culo y vengarse en una risa. Est谩 el tono ir贸nico y sutil; el decir por decir. Hay tambi茅n estudios del decir cuando se prefiere silenciar o cuando se opta por el ascetismo que supone callar. Pero, a veces, se necesita decir.

Las palabras no lo son sino cuando est谩n expresadas por alguien a uno. Solo as铆 funciona como acci贸n viviente de un ser humano a otro, tienen realidad verbal y adquieren plena significaci贸n. Y como las personas ante quienes las palabras se dicen son seres humanos, y lo que con ella se dice, es inseparable de qui茅n la dice, de a qui茅n va dicha, de cu谩ndo y d贸nde es dicha.

Para entender lo que alguien quiso decir, hace falta realizar un esfuerzo por saber tanto qu茅 se dijo como qui茅n lo dijo.

Como el ser humano necesita decir, la vida constituye un perpetuo combate y un constante compromiso entre el querer decir y el tener que callar, entre el declarar y el silenciar. Y, 聽como el decir brota 聽siempre de una situaci贸n y se refiere a ella, ante la situaci贸n, hay quienes han dicho; quienes no osan decir; quienes insin煤an que no se siga diciendo; quienes iban a decir y se les dijo que no dijeran, y quienes han tenido que aclarar lo que ya estaba dicho.

Hay quienes dicen c贸mo hay que decir y quienes dicen lo que hay que decir. Hay quienes dicen menos 聽de lo que quieren, quienes dan a entender m谩s de lo que se proponen y quienes nada dicen. Hay quienes dicen por decir. Hay cosas que no se dicen y cosas que tienen que ser dichas. Hay quienes dicen por defender sus principios y quienes callan por defender sus intereses. Pero, a veces, se necesita decir, y, cuando hay mucho que decir y porque son muchas las cosas que mueven a decir: que hay algo que anda muy mal.Debate Abierto PNG , Im谩genes Predise帽adas De Debate, Vector Png, Debate PNG y PSD para Descargar Gratis | Pngtree | Que es la democracia, Caricaturas politicas, Personajes caricaturas

Eso que no anda o anda muy mal lo intuimos en nuestra propia intimidad y lo ratificamos diariamente, al enfrentarnos a un mundo donde se respira descontento; donde se palpan la desilusi贸n, la frustraci贸n, el desencanto y el desenga帽o; donde declina la confianza; donde campean la desaz贸n, la angustia y la inquietud; donde aumentan la perplejidad y la incertidumbre; donde se entronizan el hast铆o y el desaliento; donde son cada vez menos los satisfechos y m谩s los saciados de esperas y desesperaci贸n; donde impera el caos y se vive azarosamente, sin orden ni concierto, en franca divergencia, en continua discrepancia, en abierto antagonismo, dependiendo de voluntades que operan seg煤n los m谩s absurdos e inesperados caprichos; donde el orden se ve alterado por una infracci贸n permanente, permitida, consentida e impune; donde, por todo ello, se evidencia un creciente, ostensible y ostentoso deterioro.

Y, cuando existen elementos s贸lidos sobre los cuales actuar, desde los cuales arrancar y en los cuales afianzarse; se oye un clamor de alerta, se impone una revisi贸n a fondo y un an谩lisis imparcial de las maneras de hacer鈥 porque hay algo que anda mal.

Hay quienes hablan de oportunidades desperdiciadas; quienes alegan errores deliberados: quienes aducen torpezas imperdonables; quienes critican medidas que se esfuman, dispersan y volatilizan sin jam谩s llegar a cristalizar; quienes opinan que toda la energ铆a se ha gastado en fustigar a un determinado sector; quienes esgrimen que se peca por comisi贸n y por omisi贸n; quienes se preguntan s铆 es que no se puede hacer, o no se quiere hacer, o no se sabe hacer, o no interesa hacer, o si se hace m谩s de lo que se debe, como no se debe o cuando no se debe; quienes se ufanan y comienzan a restregar el presentido fracaso con un: 聽all谩 los que creyeron, los que se equivocaron y los que esperaban un milagro de un cambio de estilo con el mismo material humano.

Por eso cuando es grande la discrepancia, ha llegado el momento de la reflexi贸n para detener la irreflexi贸n. Es preferible, cuando todav铆a hay tiempo de enmendar.

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