Sep 6 2022
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OpiniónPolítica

Democracia en peligro

Cada vez que la democracia entra en el imaginario popular como instrumento para luchar contra la injusticia social, se convierte en blanco de fuerzas antidemocráticas, una amplia gama de fuerzas nacionales e internacionales con diferentes matices políticos que van desde los nuevos movimientos fascistas y neonazis hasta los sectores capitalistas y las élites más retrógradas de los países. Esta es la conclusión que se puede extraer (una vez más) de los acontecimientos más recientes en América Latina.

El 1 de septiembre, la vicepresidenta de Argentina y posible precandidata a un nuevo mandato presidencial, Cristina Fern√°ndez de Kirchner, fue v√≠ctima de un intento de asesinato por parte de un individuo neonazi. El d√≠a 4, el borrador de la nueva constituci√≥n de Chile fue rechazado por el 61,86% de los votos contra el 38,14% despu√©s de una campa√Īa dominada por la pol√≠tica del odio, las noticias falsas y una burda manipulaci√≥n medi√°tica por parte de las fuerzas que se opon√≠an al nuevo texto constitucional.

Estos dos acontecimientos ilustran dos de los cuatro instrumentos principales que las fuerzas antidemocráticas utilizarán en un futuro próximo para neutralizar el movimiento democrático que surge de las clases populares contra la injusticia y la discriminación social tanto en América Latina como en el resto del mundo. Los otros dos instrumentos son, por un lado, la neutralización político-judicial de los líderes políticos o de las medidas políticas a través de lo que se llama convencionalmente lawfare, guerra legal, y, por otro lado, el fraude electoral. Estos cuatro instrumentos merecen una atención detallada.

Hay que entender que no son instrumentos separados por alg√ļn desacuerdo ideol√≥gico entre las fuerzas antidemocr√°ticas. Cualquiera de estos instrumentos puede ser utilizado por las mismas fuerzas y la decisi√≥n de utilizarlos depende √ļnicamente del c√°lculo de su eficacia. Por ejemplo, cuando la aspiraci√≥n democr√°tica de las clases populares se condensa en una figura pol√≠tica que por su trayectoria pol√≠tica o su fuerza carism√°tica da a las fuerzas que le siguen una ventaja que no puede ser neutralizada por la manipulaci√≥n de la opini√≥n p√ļblica o por la persecuci√≥n pol√≠tico-judicial, la liquidaci√≥n f√≠sica se convierte en el instrumento privilegiado, especialmente si el fraude electoral es dif√≠cil de realizar.

Cuando, por el contrario, no se trata de personalidades pol√≠ticas concretas, sino de medidas o pol√≠ticas que, mediante legislaci√≥n o refer√©ndum, pueden poner en peligro los intereses o privilegios de clases o grupos poderosos, tanto a nivel nacional como internacional, los instrumentos preferidos son la neutralizaci√≥n pol√≠tico-judicial, la manipulaci√≥n de la opini√≥n p√ļblica o el fraude electoral.¬† Por ello, las fuerzas democr√°ticas deben estar preparadas para estos cuatro tipos de ataque. Para ello es bueno que conozcan un poco m√°s en detalle su funcionamiento. En este texto me centrar√© en los dos instrumentos de mayor actualidad pol√≠tica en Estados Unidos: el asesinato de l√≠deres y activistas pol√≠ticos y la manipulaci√≥n de la opini√≥n p√ļblica.

El asesinato de l√≠deres pol√≠ticos y activistas. Este instrumento es el m√°s antiguo e incluso se puede decir que siempre existi√≥. Su uso depende de muchos factores y parece oscilar seg√ļn una l√≥gica de oleadas. Adem√°s, cuando se instala una atm√≥sfera de elevada polarizaci√≥n pol√≠tica y sobre todo de violencia pol√≠tica es posible que el asesinato sea utilizado tanto en contra de pol√≠ticos de izquierda como de pol√≠ticos de derecha. La verdad es que en tiempos recientes los pol√≠ticos de izquierda han sido de lejos los blancos de la violencia pol√≠tica.

Todo nos lleva a creer que estamos entrando en una nueva oleada. Durante el siglo pasado, el asesinato se ha producido ya sea para impedir la profundización democrática (medidas que mejoran las condiciones de vida de las poblaciones más vulnerables o ponen en riesgo los intereses de las élites nacionales o de potencias extranjeras) o, más radicalmente, para allanar el camino a la dictadura. La mayoría de los asesinatos e intentos de asesinato nunca se ha aclarado completamente ni sobre quién mató ni, mucho menos, sobre quién mandó a matar.

Durante las d√©cadas de 1960 y 1970, varios pol√≠ticos y sindicalistas africanos fueron asesinados o murieron en circunstancias misteriosas (accidentes, por ejemplo) que nunca se aclararon. En el momento de los hechos se consideraron actos aislados y s√≥lo mucho m√°s tarde se supo de la participaci√≥n de los servicios secretos belgas, franceses y estadounidenses. En Am√©rica Latina, es necesario recordar la Operaci√≥n C√≥ndor, la campa√Īa secreta promovida por Estados Unidos y dictadores de Am√©rica Latina desde 1975 para asesinar a los pol√≠ticos de izquierda. Algunas estimaciones indican 60.000 muertos, 30.000 de ellos en Argentina.

En tiempos m√°s recientes, los asesinatos, consumados o no, tienen tres caracter√≠sticas. En primer lugar, en tiempos de redes sociales y noticias falsas, el asesinato siempre est√° precedido por un discurso de odio promovido por las mismas fuerzas antidemocr√°ticas con el objetivo de trivializar simb√≥licamente el acto de matar. En los √ļltimos tiempos, la consigna ¬ęmuerte a Cristina¬Ľ ha sido frecuente en las manifestaciones de la derecha argentina. Es muy perturbador que en democracia se cree un ambiente de pol√≠tica abismal: o nosotros o el abismo. En estas condiciones, quien tenga temor del ‚Äúcandidato del abismo‚ÄĚ puede ser tentado a matar para impedir que ese candidato llegue al poder.

En segundo lugar, el uso del asesinato es más probable cuando la neutralización político-judicial no puede activarse a tiempo para evitar la manipulación electoral y mediática y el fraude electoral no garantiza la eficacia frente a la fuerte tradición de movilización popular en las calles, una tradición que, como sabemos, es muy fuerte en Argentina.

Finalmente, el perpetrador es un ser despreciable con posibles vínculos extremistas, pero que fácilmente puede considerarse que ha actuado solo. Obviamente que en situaciones de polarización elevada el acto solitario es bien probable, pero debe advertirse que este tipo de agentes ha sido utilizado en el pasado como estratagema elegido para desalentar la investigación sobre cualquier vínculo más amplio, nacional o internacional, con el crimen.

El intento de asesinato contra Cristina Fernández de Kirchner ha provocado, por sus propias características, otro efecto todavía más insólito: el intento de dar crédito a la idea de que este hecho haya sido un show montado por los seguidores de la vicepresidenta para promover su capital político. Cuando se llega a este bajo nivel, lo que parece estar en causa es la despolitización y banalización total de la vida humana en cuanto recurso político. Si aceptamos esto, llegaríamos al grado cero de la democracia.

La manipulaci√≥n medi√°tica de la opini√≥n p√ļblica. No es este el lugar para evaluar los m√©ritos y posibles defectos del proyecto de la Constituci√≥n de Chile. Para que no haya duda sobre mi opini√≥n, estoy muy orgulloso de haber sido invitado como consultor de la Asamblea Constituyente para los temas de la plurinacionalidad y del pluralismo jur√≠dico, dos temas muy importantes para los pueblos ind√≠genas de Chile. Tambi√©n estoy consciente que el contexto pol√≠tico que llev√≥ a la elecci√≥n de la Asamblea Constituyente cambi√≥ significativamente en los tiempos posteriores como se ha visto en las √ļltimas elecciones presidenciales.

Debe a√Īadirse que la calidad pol√≠tica del desempe√Īo del presidente Gabriel Boric en los √ļltimos meses no fue de lo mejor y no hay duda de que su presidencia estaba muy identificada con la nueva Constituci√≥n. Por √ļltimo, debe considerarse que despu√©s de cuarenta a√Īos de una de las Constituciones m√°s conservadoras del mundo (la Constituci√≥n de la dictadura de Pinochet) no ser√≠a f√°cil pasar a una de las Constituciones m√°s progresistas del mundo.

Pero nada de esto est√° en discusi√≥n en este texto. Lo que discuto es el hecho que el proceso electoral que condujo al rechazo a la nueva constituci√≥n de Chile es un ejemplo extremo de manipulaci√≥n de la opini√≥n p√ļblica para condicionar el sentido del voto. Manipulaci√≥n ciertamente responsable de la pesada derrota del proyecto.

Los instrumentos que se movilizaron para embriagar a la opini√≥n p√ļblica con falsedades sobre el texto de la nueva Constituci√≥n fueron utilizados anteriormente en la campa√Īa del Brexit en Inglaterra (2016), en la campa√Īa contra el refer√©ndum de los acuerdos de paz en Colombia (2016) y en las campa√Īas electorales de Donald Trump en EU (2016 y 2020) y Jair Bolsonaro en Brasil (2018),¬† en la campa√Īa contra Evo Morales en Bolivia (2019) y en un intento de impedir que Pedro Castillo asuma la presidencia en Per√ļ (2021). Pero fueron utilizados en Chile con tal virulencia que merecen la atenci√≥n especial de los dem√≥cratas de todo el mundo y especialmente de los latinoamericanos. Las caracter√≠sticas principales son las siguientes.

En primer lugar, se benefician del benepl√°cito de las fuerzas conservadoras internacionales que, con alg√ļn aviso previo, enumeran las razones para rechazar al candidato o la medida pol√≠tica (por ejemplo, el acuerdo de paz o la nueva constituci√≥n). Crean un aura de respetabilidad a la posici√≥n que defienden. Por ejemplo, durante el √ļltimo a√Īo The Economist ha recomendado encarecidamente el rechazo de la nueva Constituci√≥n.

En segundo lugar, la manipulaci√≥n de la opini√≥n p√ļblica se basa en un bombardeo intenso y dirigido de mensajes falsos cuyo patr√≥n tiene como objetivo inducir el miedo de la manera m√°s efectiva que aumenta la inseguridad del votante y su familia. En Chile, un activista de derecha arrepentido denunci√≥ un enorme conjunto de redes de WhatsApp que diariamente se combinaban para hacer un trending (una tendencia en redes sociales) contra alguien o alguna medida. El contenido concreto de los mensajes falsos var√≠a de un pa√≠s a otro. Fake news: 5 consejos de Chile Check para reconocer una noticia falsa en Internet

Por ejemplo, en el caso de Chile, aquí hay algunos seleccionados de una inmensa cloaca de basura informativa: si votas sí, serás un ciudadano de segunda clase; el nombre de tu país cambiará y la bandera también cambiará; dividirá el país en varios; no habrá policía que te proteja de los inmigrantes y los indígenas que tomarán el poder; las mujeres podrán abortar horas antes de dar a luz; las mujeres no podrán ir al parque a dar un paseo porque tendrán miedo de los inmigrantes que pueden violarlas; no se podrá comprar agua embotellada ni hielo; no habrá educación privada ni salud privada; no habrá propiedad privada en general; nos quitarán nuestras casas y nuestra tierra; prohibirán la religión; hay que votar no a la Constitución, pero todavía están tratando de hacer fraude electoral; van a llevar a venezolanos y haitianos a votar sí; si eso no es suficiente, harán que las personas muertas y desaparecidas voten; eso está pasando en el registro electoral.

En tercer lugar, hay una organizaci√≥n internacional en red detr√°s de la desinformaci√≥n masiva. En el caso de Chile, fue muy importante una vasta red de organizaciones, fundaciones, institutos, think tanks, que involucran a pol√≠ticos, influencers y periodistas de derecha y extrema derecha, todos pertenecientes al Atlas Network (Red Atlas). Una vasta organizaci√≥n financiada originalmente por los hermanos Koch en los Estados Unidos, industriales petroleros bien conocidos por su ideolog√≠a de extrema derecha. Seg√ļn su propia descripci√≥n, es una organizaci√≥n no gubernamental con sede en los Estados Unidos que proporciona capacitaci√≥n, contactos, redes y fondos a grupos libertarios y de libre mercado en todo el mundo. Cuenta con 500 organizaciones asociadas en casi 100 pa√≠ses.

Sus cuadros se forman en EU y la ideolog√≠a es muy homog√©nea y corresponde enteramente a la de la escuela de Chicago a la cual el dictador Pinochet entreg√≥ la conducta econ√≥mica del pa√≠s en 1973 (el neoliberalismo extremo con el desmantelamiento del Social Estado, la privatizaci√≥n de las pol√≠ticas p√ļblicas, la minimizaci√≥n fiscal, el libre mercado como regulador de las relaciones econ√≥micas y sociales).¬† La Red Atlas es un intermediario entre quienes tienen dinero y quienes tienen el talento para difundir las ideas que defienden. Est√° bien presente en Brasil y sin duda ser√° muy activo en el actual proceso electoral.

Tanto los asesinatos de activistas y l√≠deres pol√≠ticos como la manipulaci√≥n de la opini√≥n p√ļblica requieren hoy en d√≠a un vasto ecosistema digital que convierte a los adversarios pol√≠ticos en enemigos, torne a las v√≠ctima contra las v√≠ctimas como medio para ocultar a los verdaderos opresores, alimente el discurso del odio e incite los instintos de venganza y cree indiferencia ante la injusticia social. A la larga, convertir√° a los ciudadanos en s√ļbditos y destruir√° la democracia.

 

*Académico portugués. Doctor en sociología, catedrático de la Facultad de Economía y Director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coímbra (Portugal). Profesor distinguido de la Universidad de Wisconsin-Madison (EU) y de diversos establecimientos académicos del mundo. Traducción de Antoni Aguiló y José Luis Exeni Rodríguez. Traducción de Bryan Vargas Reyes.

 

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