May 9 2013
2141 lecturas

Opini贸nPol铆tica

Democracia olig谩rquica 2.0

eleccioLa ca铆da del muro de Berl铆n signific贸 el ocaso de los 鈥渟ocialismos reales鈥 y el fin de una f谩bula pol铆tica que marc贸 a Am茅rica Latina. En efecto, durante decenios, las izquierdas de la regi贸n conceb铆an su lucha en la certeza de que la contradicci贸n fundamental para nuestros pueblos radicaba en la oposici贸n Capitalismo liberal de estilo occidental o bien, un 鈥淪ocialismo real鈥 inspirado en la Revoluci贸n Rusa. | 脕LVARO CUADRA.*

 

Tal relato ideol贸gico oscureci贸 otras tensiones en nuestras sociedades: por de pronto y en lo inmediato, la persistencia de una pseudo democracia de car谩cter clasista y olig谩rquico, interrumpida por cruentos periodos dictatoriales.

 

Gran parte de las izquierdas latinoamericanas se dedicaron m谩s a seguir el ejemplo que a analizar las formas que adquiri贸 el modelo capitalista en la regi贸n. Hasta el presente, en la mayor铆a de los pa铆ses seguimos sumidos en un neoliberalismo extremo de inspiraci贸n norteamericano [estadounidense], de car谩cter financiero y neo-extractivista.

 

Las formas pol铆ticas se mantienen en el marco de lo hemos llamado Democracias Olig谩rquicas, esto es, elitistas, cupulares y, en el l铆mite, autoritarias. En este sentido, el caso de Chile resulta paradigm谩tico.

 

Una derecha atrincherada en una constituci贸n hecha a su medida por la dictadura de Augusto Pinochet, sigue jugando a la democracia con las cartas marcadas por el binominalismo. Esto le asegura un protagonismo hist贸rico que logra detener toda reforma significativa que ponga en riesgo su modelo. De este modo, la derecha chilena ha logrado mantener su poder hegem贸nico sin ocupar el sill贸n presidencial sino asegurando las mayor铆as parlamentarias para vetar las reformas constitucionales.
Todo esto, y hay que decirlo, con la complicidad y negligencia de los gobiernos concertacionistas.

 

En la actualidad, los sectores de derecha saben que la cuesti贸n pol铆tica se juega en las elecciones parlamentarias y no en las presidenciales. M谩s all谩 de los rostros de sus l铆deres, Allamand y Longueira, lo que interesa es asegurar un parlamento donde la derecha sea fuerte, es decir, con las mayor铆as necesarias para detener cualquier af谩n reformista que ponga en riesgo su actual hegemon铆a.
ocaLa derecha tambi茅n sabe que es altamente probable que sea la se帽ora Bachelet la que llegue a la Moneda. Sin embargo, tambi茅n sabe que ello no implicar铆a un cambio sustancial en las reglas del juego, mucho menos cuando el entorno pol铆tico partidista de la ex mandataria es m谩s que deficiente.

 

Una derecha parapetada en el parlamento con una figura amable en la presidencia es, fuera de duda, la mejor estrategia para mantener el actual estado de cosas y debilitar la conflictividad social.

 

En los a帽os venideros, Chile debiera entrar en la fase de 鈥渞eformas de baja intensidad鈥 con el acuerdo expl铆cito de todos los partidos del espectro pol铆tico, 煤nica manera de asegurar el equilibrio de fuerzas e intereses en el pa铆s.
En pocas palabras, todo apunta al mantenimiento de una Democracia Olig谩rquica 2.0 en que toda forma de participaci贸n ciudadana est谩 muy debilitada o, definitivamente, excluida de antemano.

 

Un proyecto de izquierdas en el presente solo posee sentido si es capaz de instalar el horizonte de una democracia otra, lo que exige en lo inmediato un cambio de la actual constituci贸n, un nuevo marco jur铆dico que asegure la soberan铆a ciudadana, sea por la v铆a de una Asamblea Constituyente o cualquier otra modalidad que resulte transparente y leg铆tima.
鈥斺
* Semi贸logo.
Acad茅mico Universidad ARCIS, Chile.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


A帽adir comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.