Jun 21 2023
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Pol铆tica

DOSSIER: Guatemala: elecciones en medio de la desconfianza popular

Guatemala celebra elecciones presidenciales el domingo 25 de junio en medio de creciente incertidumbre y desconfianza con las instituciones electorales y judiciales, y un extendido malestar con un entramado institucional que bloque贸 la participaci贸n de los candidatos que amenazaban la supervivencia del corrupto sistema.

Entre Guatemala y Guatepeor

Victoria Korn

En Guatemala, una veintena de candidatos aspiran a llegar al poder para reemplazar al actual mandatario, Alejandro Giammattei, que dejar谩 la Presidencia bajo acusaciones de malos manejos, mientras que los tres problemas que m谩s inquietan a los guatemaltecos son la inseguridad, el desempleo y la corrupci贸n.

Llama la atenci贸n聽la admiraci贸n de varios candidatos por el modelo autoritario instaurado en El Salvador por Nayib Bukele, que emprendi贸 聽una guerra contra las pandillas a costa de un deterioro palpable de las garant铆as democr谩ticas y los derechos humanos.

No hay ninguna descripci贸n de la foto disponible.

Jordan Rodas y Thelma Cabrera

Las elecciones se desarrollar谩n pese a las cr铆ticas a las autoridades electorales, se帽aladas por su poca independencia y credibilidad. Los magistrados del Tribunal Electoral negaron en febrero la inscripci贸n del Movimiento de Liberaci贸n de los Pueblos (MLP), organizaci贸n de izquierda encabezada por la l铆der maya Thelma Cabrera y el exprocurador de derechos humanos Jord谩n Rodas. De esta manera dejaban fuera a una organizaci贸n pol铆tica muy cr铆tica con Giammattei.

Adem谩s de los desmanes del poder electoral, el proceso electoral qued贸 marcado por el juicio contra el periodista Jos茅 Rub茅n Zamora, condenado 聽por lavado de dinero, en clara persecuci贸n pol铆tica contra el fundador de elPeri贸dico, medio que public贸 decenas de investigaciones por casos de corrupci贸n que involucraban al actual presidente y altos funcionarios.

Muy pocos candidatos se han pronunciado sobre este proceso o demostrado alg煤n tipo de simpat铆a hacia Zamora y criticado a las autoridades judiciales, acusadas de obedecer las 贸rdenes de Presidencia.

No debiera llamar la atenci贸n: las encuestas muestran el hartazgo hacia un sistema en el que prevalece la impunidad. El pa铆s ha sobrevivido entre crisis pol铆ticas desde 2019, cuando el entonces presidente Jimmy Morales, decidi贸 expulsar del pa铆s a la Comisi贸n Internacional contra la Impunidad聽(Cicig) que lo investigaba por presunta corrupci贸n.

El continuado voto de castigo al oficialismo y el voto antisistema est谩n impulsados por la persistente frustraci贸n social, a veces traducida en protestas (2015), que desencadenan la ca铆da de presidentes (P茅rez Molina) o estallidos de violencia (2021).

驴De d贸nde surge esa frustraci贸n? Es un problema multicausal con profundas ra铆ces hist贸ricas, resultado de un fracaso del estado, de las administraciones p煤blicas y de una elite pol铆tica y econ贸mica extractivista y monopolista, de escasa capacidad para construir un proyecto nacional, centrada en su control hegem贸nico.

El Estado tiene fuertes limitaciones para proveer bienes p煤blicos esenciales, como salud, seguridad p煤blica, educaci贸n o justicia, tanto en el 谩mbito nacional como en el subnacional y municipal. La 煤ltima encuesta de Prensa Libre聽(mayo de 2023) muestra que seis de cada 10 entrevistados afirman que conf铆an en las iglesias (evang茅lica y cat贸lica) y en el Ej茅rcito,

Pol铆ticos de Guatemala arrancan su campa帽a rumbo a las elecciones del 25 de junio - Revista SummaLos partidos pol铆ticos tienen el m谩s bajo nivel de confianza de los 煤ltimos 11 a帽os, igual que la presidencia, que en 2023 mostr贸 su peor calificaci贸n (11,4%). Lo mismo ocurre con el Congreso, que en alg煤n momento obtuvo un 24%, aunque este a帽o es la instituci贸n peor valorada (8,9%).

Voto castigo

En el actual contexto latinoamericano, marcado por el voto de castigo al oficialismo, Guatemala lo practica de forma constante desde el regreso de la democracia en 1985. La ciudadan铆a ha votado siempre contra el gobierno de turno. Esa perenne frustraci贸n explica una ley no escrita de la pol铆tica guatemalteca: nunca un partido en el poder consigui贸 revalidar la confianza ni regresar al poder en la siguiente elecci贸n ni en otras posteriores

Esta vez lo hace en unas elecciones marcadas por una creciente desconfianza con las instituciones electorales y judiciales, un extendido malestar con las 茅lites y el sistema pol铆tico y partidista. Son elecciones at铆picas, que a menos de un mes de su celebraci贸n han visto como el outsider Carlos Pineda, el candidato favorito, que abanderaba el voto antipol铆tico y anti establishment, quedaba fuera de la campa帽a.

La posibilidad de ganar la presidencia de Guatemala se esfum贸 en menos de un mes para Pineda, que lideraba las encuestas desde principios de mayo. El 23% en la intenci贸n de voto que le infundi贸 fortaleza para verse ya en la segunda vuelta, tambi茅n se convirti贸 en su mayor vulnerabilidad, porque le pusieron en el foco de acciones legales para despojarle de la candidatura.

Pineda, un empresario de provincia que escal贸 en las encuestas gracias a su campa帽a en TikTok, es el tercer presidenciable que denuncia el bloqueo institucional para participar en las elecciones y聽la anulaci贸n de su candidatura eleva las voces que denuncian fraude ante la aplicaci贸n de criterios arbitrarios para excluir a candidatos inc贸modos para el sistema.

Guatemala: Corte deja afuera de contienda a candidato presidencial puntero en encuestas - Los Angeles Times

Carlos Pineda encabezaba las encuestas

鈥淟a elecci贸n adquiere el car谩cter de elecciones restringidas donde la autoridad electoral se convierte en el primer y gran elector del proceso, restringiendo el voto ciudadano a la oferta preseleccionada鈥, proclam贸 recientemente la organizaci贸n Mirador Electoral.

Entre los candidatos ca铆dos que llaman 鈥渇raude鈥 al proceso electoral est谩n el hijo del expresidente 脕lvaro Arz煤,Roberto Arz煤 Garc铆a-Granados y la lideresa ind铆gena Thelma Cabrera. Los tres han sido excluidos de forma legal, pero en circunstancias que muchos opositores consideran arbitrarias y en un contexto de 鈥渃ooptaci贸n institucional鈥, seg煤n Arz煤, mientras Cabrera y Pineda fueron m谩s all谩 al hablar de s铆ntomas de una 鈥渄ictadura鈥.

La lideresa ind铆gena Thelma Cabrera y el exprocurador de los Derechos Humanos Jordan Rodas聽han quedado fuera de la contienda electoral porque el tribunal electoral invalid贸 la solvencia de administraci贸n de fondos p煤blicos que Rodas present贸 para su postulaci贸n. La funci贸n p煤blica de Rodas no se hab铆a cuestionado hasta d铆as despu茅s de que el Movimiento para la Liberaci贸n de los Pueblos (MLP) lo proclamara como candidato a vicepresidente.

Con una propuesta de conformaci贸n del estado plurinacional y de nacionalizaci贸n de los recursos p煤blicos, Cabrera qued贸 en el cuarto puesto en las presidenciales de 2019. En el quinto qued贸 Roberto Arz煤 Garc铆a-Granados, que se presentaba como una opci贸n 鈥渄isruptiva, de rechazo a la corrupci贸n鈥 y que pretend铆a retomar el legado de su padre, el expresidente 脕lvaro Arz煤 Irigoyen del conservador partido Unionista.

La salida de聽Pineda, seg煤n una encuesta de CID-Gallup, podr铆a favorecer el ascenso del presidenciable Edmond Mulet, un exfuncionario de Naciones Unidas y abogado se帽alado por participar en adopciones ilegales de ni帽os en los ochenta. Sin embargo, Mulet afronta la amenaza de un caso penal que surgi贸 desde el despacho del fiscal Rafael Curruchiche, designado como actor antidemocr谩tico por Estados Unidos.

La fiscal铆a se帽ala como obstrucci贸n de la justicia los mensajes de solidaridad y apoyo que Mulet emiti贸 a favor del presidente de elPeri贸dico, Jose Rub茅n Zamora,聽procesado por un caso de lavado de dinero que se arm贸 en tres d铆as.

Hasta marzo, las encuestas marcaban聽un escenario estancado, que preve铆a una segunda vuelta in茅dita entre dos mujeres: Sandra Torres (Unidad Nacional de la Esperanza, UNE) y Zury R铆os (Partido Unionista, VALOR-PU).

Poco a poco, Edmond Mulet (CABAL) y Pineda (Prosperidad Ciudadana) fueron mejorando, al atraer el voto del descontento y canalizar el respaldo de los candidatos que quedaban fuera de la carrera. El apoyo que inicialmente recibi贸 el discurso populista y anti-茅lite de Roberto Arz煤, excluido por hacer campa帽a anticipada, vir贸, sobre todo, a Pineda, que pas贸 de una intenci贸n de voto del 3% al 10% en abril.

Manuel Conde, el candidato de la oficialista聽Vamos, nunca mejor贸 su intenci贸n de voto pese al respaldo del aparato del Estado y de la red de alcaldes pro gubernamentales.

Manuel Conde, el diputado hijo y nieto de congresistas

Manuel Conde

La 煤ltima聽etapa de la campa帽a (mayo-junio) ha estado centrada en la pugna por conquistar los votos que dejaba Pineda. Todo apunta a que esos votos ir谩n en buena medida a la abstenci贸n, aunque hay alg煤n candidato con opciones de hacerse con una parte.

Una encuesta de Cid Gallup de finales de mayo se帽alaba que si bien Torres sub铆a tres puntos, hasta el 22%, Mulet era el que m谩s crec铆a (del 14 al 21%) y R铆os apenas avanzaba hasta el 19%, desde el 16%.

El voto urbano de Pineda se lo llevaban principalmente los otros dos candidatos, de mayor fuerza en las zonas urbanas (sobre todo Mulet y en menor medida R铆os), mientras Torres, m谩s fuerte en las zonas rurales, se beneficiaba menos por esta exclusi贸n. Pineda, por su parte, ha promovido el voto nulo para deslegitimar el proceso y obligar a repetir las elecciones si el voto nulo superara el 50%.

Cada uno de los llamados 鈥減rincipales candidatos鈥 promete ser la may煤scula con la que comenzar谩 una nueva historia para Guatemala. Pero unas son聽figuras recicladas y otras recuerdan a los fantasmas del pasado. Edmond Mulet聽(72 a帽os), Zury R铆os (55 a帽os) y Sandra Torres (67 a帽os) son quienes figuran entre los primeros lugares en las encuestas. Los tres聽navegan聽por el espectro de la derecha, en unas elecciones marcadas por un extendido malestar con las 茅lites y el sistema pol铆tico actual.

Edmon Mulet y Max Santa Cruz

La trayectoria de Mulet聽qued贸 manchada a inicios de los a帽os 80, cuando ejerc铆a como abogado. Fue capturado y enfrent贸 un proceso penal bajo sospechas de pertenecer a una red de adopciones ilegales de ni帽os para parejas canadienses.聽Zury R铆os no puede dejar de ser asociada a su padre: los medios internacionales no olvidan que es 芦hija del dictador禄 o 芦hija del genocida禄.

Sandra Torres fue esposa del exmandatario 脕lvaro Colom, de quien se divorci贸 en 2011聽para cumplir con la ley que no permit铆a a familiares directos del presidente en turno buscar la presidencia.聽Fue detenida el 2 de septiembre de 2019 por supuesta financiaci贸n electoral ilegal y asociaci贸n il铆cita,聽tres semanas despu茅s de perder las elecciones. Reci茅n聽en noviembre de 2022, un juzgado decidi贸 cerrar el proceso penal.

*Periodista venezolana, analista de temas de Centroam茅rica y el Caribe, 聽asociada al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

Cambiar caras para que nada cambie

Marcelo Colussi

En pocos d铆as habr谩 elecciones generales para elegir presidente, legisladores, alcaldes y miembros del Parlamento Centroamericano. Una visi贸n ingenua -por decirlo suavemente- ve en esto una 鈥渇abulosa fiesta democr谩tica鈥. Siendo realistas, lo 煤nico que puede preguntarse es: 驴para qu茅 esta parafernalia? 驴Qu茅 habr谩 de nuevo luego de esta justa electoral? Nada, absolutamente nada.

El pa铆s hace ya casi cuatro d茅cadas que retom贸 esta tradici贸n de votar cada cuatro a帽os, a lo que se llama 鈥渄emocracia鈥. En ese lapso pasaron once presidentes (nueve llegados por voto popular y dos producto de regulaciones administrativas), y la masa votante y la poblaci贸n en general no encontr贸 ninguna diferencia con ninguno de ellos. Como siempre, las decisiones fundamentales no se tomaron en la casa de gobierno sino a partir de los verdaderos factores de poder, que siguen siendo el alto empresariado con unos cuantos grupos econ贸micos al frente (quienes financian las campa帽as de los partidos pol铆ticos), y la embajada de Estados Unidos.

Sandra R铆os y su padre Efra铆n R铆os Mott

El proceso electoral se ha mostrado hiperjudicializado, con continuas denuncias de un lado y otro. No hay ninguna propuesta concreta por parte de ning煤n partido que la gente tome en serio, y los problemas estructurales del pa铆s contin煤an igual que siempre, incluso profundiz谩ndose: pobreza extrema, exclusi贸n social, racismo, patriarcado, violencia ciudadana, migraciones masivas hacia Estados Unidos como salida a la crisis.

Nada indica que con estas elecciones pueda cambiar algo. Como se ha dicho en alguna oportunidad: estamos ante 鈥m谩s de lo mismo鈥. O, lo que es peor:聽lo mismo con m谩s. Pareciera que con cada nueva administraci贸n el campo popular se siente crecientemente defraudado.

En realidad, todo resulta un聽show donde 鈥渄emocracia鈥 es una mera palabra vac铆a. El Tribunal Supremo Electoral est谩 volcado a ayudar a la derecha tradicional contra la izquierda y contra nuevas opciones tambi茅n de derecha (Carlos Pineda), pero contrarias al guion ya escrito por los poderes arriba se帽alados, perdiendo as铆 su situaci贸n de supuesta objetividad. Todo sigue igual y nada parece poder cambiar el pr贸ximo 25 de junio.

La poblaci贸n votante est谩 muy desesperanzada. Con alrededor de cuatro d茅cadas de retorno a la democracia, y con ning煤n gobierno que ha pasado en este per铆odo, se han visto cambios reales. Tampoco ahora se vislumbran. Tal como se aprecian las campa帽as electorales, centradas en buena medida en banalidades superficiales, es muy probable que haya una baja participaci贸n, porque la gente ya est谩 cansada de esto, que m谩s bien suena a burla.

No hay ninguna esperanza de cambio. Los partidos de derecha no ofrecen nada nuevo, solo consignas vac铆as y alg煤n regalo por all铆 (una gorra, una camiseta), mucho menos programas concretos adecuados a la realidad. Para la poblaci贸n votante, en definitiva, da lo mismo que gane cualquier candidato, porque no se esperan cambios de ninguna naturaleza. Por su parte, la izquierda pr谩cticamente no existe.

Sandra Torres estuvo casada con 脕lvaro Colom, pero se separ贸 del entonces presidente para participar en las elecciones de 2011

Alguien ganar谩 y ser谩 el pr贸ximo presidente, pero seguramente sin mayor legitimidad popular. Todo indica que nadie se impondr谩 en la primera vuelta, por lo que habr谩 que esperar la segunda ronda en agosto. Esto muestra que el presidente no pasa de ser un administrador, un gerente de los grandes negocios que hacen los grandes capitales, y que la masa de electores mira con desd茅n. La legislaci贸n es una forma de darles el benepl谩cito a esos sectores dominantes, formulando leyes a su medida.

Por su parte la izquierda est谩 muy fragmentada, sin ning煤n planteamiento profundo de cambio, sin rumbo. Al 煤nico partido de izquierda que pod铆a dar batalla verdadera para la presidencia: el Movimiento para la Liberaci贸n de los Pueblos (partido con base campesina de origen maya, muy numeroso en los departamentos del pa铆s), la derecha en el poder se encarg贸 de frenarlo a trav茅s de artima帽as legales, impidi茅ndole su participaci贸n.

Los peque帽os grupos de izquierda que van a la contienda electoral no tienen mayor chance de hacer un buen papel. A duras penas podr谩n obtener algunas diputaciones y, eventualmente, algunas alcald铆as municipales.

No se pueden esperar cambios estructurales profundos con ninguna de sus acciones. Luego de la Firma de la Paz en 1996, que abri贸 limitadas esperanzas de cambio terminando el sangriento conflicto armado interno que dej贸 secuelas que a煤n hoy persisten, la izquierda qued贸 muy debilitada, y en estos a帽os a煤n no ha podido reaccionar adecuadamente.

Las perspectivas reales para superar esta enorme crisis multifac茅tica que vive el pa铆s, en realidad no se avizoran. La situaci贸n sigue empeorando d铆a a d铆a. En t茅rminos de macroeconom铆a, Guatemala no est谩 mal. Tiene una econom铆a pr贸spera, entre las diez m谩s grandes de Latinoam茅rica, pero muy inequitativamente repartida.Simpatizantes de Thelma Cabrera durante un mitin en la ciudad de Guatemala.

Un peque帽o grupo lo tiene todo, y una gran mayor铆a no tiene nada. Los problemas sobran. A la pobreza hist贸rica (60% de la poblaci贸n bajo el nivel de la pobreza) se suma una ola de violencia delincuencial imparable, producto de esa miseria generalizada y de la cultura de violencia que dej贸 la pasada guerra.

Aunque suene pat茅tico, esto es una cruda realidad: pueden llegar a matar por robar un tel茅fono celular. Eso tiene a la poblaci贸n sumamente asustada, maniatada, conden谩ndola a ir de la casa al trabajo o estudio y viceversa, con miedo. Junto a todo eso persisten otros problemas enormes, estructurales e hist贸ricos, como el racismo contra los pueblos originarios (poblaci贸n de origen maya, que representan la mitad del pa铆s) y el machismo patriarcal.

Todo eso no se ve como elemento que alg煤n gobierno enfrente con posibilidad, o voluntad, real de 茅xito. El panorama a futuro es m谩s bien sombr铆o. 驴Nueva guerra civil en el horizonte? Quiz谩.

 

* Psic贸logo y Lienciado en Filosof铆a. De origen argentino, hace m谩s de 20 a帽os que radica en Guatemala. Docente universitario, psicoanalista, analista pol铆tico y escritor.

Guatemala, el Estado secuestrado

Jes煤s Gonz谩lez Pazos*

Guatemala. el Estado secuestrado - Resumen LatinoamericanoAunque pase inadvertida para la mayor铆a de medios de comunicaci贸n, el pr贸ximo domingo 25 de junio habr谩 elecciones en Guatemala y supondr谩n un paso m谩s hacia el autoritarismo.

A聽partir de los a帽os 90 del siglo pasado empez贸 a usarse, especialmente de la mano de periodistas y analistas pol铆ticos, el t茅rmino Estado fallido para definir de forma sencilla, pero muy gr谩fica, la situaci贸n de algunos pa铆ses en el mundo. Esta nueva realidad sociopol铆tica se origina finalizada la guerra fr铆a y en relaci贸n directa con el apoyo pol铆tico y econ贸mico por parte de Estados Unidos a diferentes pa铆ses inmersos en profundas crisis institucionales.

As铆, entre una larga y diversa suma de caracter铆sticas, se podr铆an citar como algunas de las principales aquellas que hacen referencia a la p茅rdida del Estado de su control sobre la totalidad del territorio, o no poder garantizar su propio funcionamiento ni los servicios b谩sicos a la poblaci贸n. En este escenario, tendr谩 una funci贸n determinante la corrupci贸n pol铆tica generalizada, la cual alcanza a la pr谩ctica totalidad de la estructura institucional, con algunos estamentos clave como el mismo poder policial-militar, el judicial o el legislativo, usados ahora al servicio de los intereses criminales y corruptos de determinadas 茅lites dominantes.

Con esas caracter铆sticas es f谩cil poner la mirada, adem谩s de en pa铆ses como Somalia, Congo o Libia en el continente africano, en la Guatemala de los 煤ltimos a帽os. Sin embargo, acontece en este caso que esa condici贸n viene precedida de otra que habla del Estado en situaci贸n de secuestro. Porque esto es en lo que se ha convertido en los tiempos m谩s recientes este pa铆s centroamericano: en un Estado raptado al servicio de los intereses de unos pocos mientras las grandes mayor铆as se hunden o caminan en la m谩s estricta sobrevivencia.聽聽 Guatemala: Joven que cree fue secuestrado busca a su familia

Esto es en lo que se ha convertido en los tiempos m谩s recientes este pa铆s centroamericano: en un Estado raptado al servicio de los intereses de unos pocos.

En Am茅rica Latina los Estados tienen una larga trayectoria de p茅rdida de la libertad, sobre todo, a manos de los diferentes ej茅rcitos que, con la reiterativa excusa de evitar la ca铆da del pa铆s en manos del comunismo y la subversi贸n, protagonizaron crueles dictaduras desde la d茅cada de 1960 en adelante. Guatemala pas贸 tambi茅n por esta situaci贸n, habiendo sido en los a帽os 80 escenario de la brutalidad militar, con la aquiescencia de la oligarqu铆a tradicional y la vigilancia para ello del 鈥減a铆s del Norte鈥.

La memoria colectiva, en lucha permanente con el olvido intencionado, habla de unos resultados que son sobradamente conocidos: miles de asesinatos y desapariciones, cientos de aldeas arrasadas, y cientos de miles de personas desplazadas tanto en el interior como hacia el exterior. Y todo ello en una planificada guerra que lleg贸 a calificarse como la del genocidio maya (el segundo, si se considera la conquista colonial como el primer intento de ello), sin olvidar la represi贸n dirigida, tambi茅n de forma brutal, sobre otros sectores sociales y populares no ind铆genas.

Con la firma de los Acuerdos de Paz (1996), se puso cierto freno a este proceso y se abrieron, gracias a la peque帽a apertura pol铆tica y al fin del conflicto armado, peque帽as esperanzas para la construcci贸n de un nuevo Estado, ahora s铆, verdaderamente democr谩tico y preocupado por la mejora de las condiciones de vida de toda la poblaci贸n. Y esa fue la apariencia que le dieron las mismas 茅lites que se hab铆an beneficiado de las dictaduras militares que, h谩bilmente, se hab铆an adaptado a la nueva coyuntura pol铆tica de la paz, sin perder un 谩pice de su poder econ贸mico; segu铆an, por tanto, conservando su viejo poder.

Ira, asco por corrupci贸n marcan elecciones en Guatemala | AP NewsEs lo que se conoce, incluso m谩s all谩 de las fronteras guatemaltecas, como el 鈥減acto de corruptos鈥. A partir de ah铆 se puede afirmar que Guatemala es un Estado secuestrado que deriva, en poco tiempo, en fallido.

Sin embargo, las m谩scaras siempre caen, se deterioran, se desgastan y cuando a partir de 2015 los poderes verdaderos de Guatemala vieron peligrar su estatus decidieron redefinir los par谩metros del Estado, una vez m谩s, con el objetivo de mantener sus privilegios y beneficios exclusivos. As铆, las viejas oligarqu铆as, ahora de la mano de militares enriquecidos por mil y un oscuros negocios de los tiempos de la guerra, capitales transnacionales beneficiados por la implantaci贸n del modelo neoliberal y la clase pol铆tica tradicional, inician un proceso concertado para la cooptaci贸n de todas las estructuras del Estado. Es lo que se conoce, incluso m谩s all谩 de las fronteras guatemaltecas, como el 鈥減acto de corruptos鈥. A partir de ah铆 se puede afirmar abiertamente que Guatemala es un Estado secuestrado que deriva, en poco tiempo, en fallido.

Y el 煤ltimo acto de este teatro ser谩n las pr贸ximas elecciones del 25 de junio de las que se ha excluido a todo aquel o aquella que pudiera hacer peligrar el mantenimiento del sistema. De esta forma, gane quien gane, siempre ser谩 el sistema el que triunfe. Lo que es lo mismo que decir que ese pacto de corruptos gana y mantendr谩 al pa铆s engrilletado y encerrado en una cada vez m谩s oscura mazmorra que impedir谩 la llegada de la eterna primavera que siempre se anuncia en este pa铆s.

Desde el mismo momento de la convocatoria electoral las diferentes instituciones cooptadas han articulado los instrumentos, burdos pero efectivos, para dejar fuera del proceso a aquellas opciones pol铆ticas que pod铆an molestar y que ten铆an serias opciones de reunir el voto del descontento, de la protesta, de las ans铆as por otro pa铆s posible. Desde acusaciones falsas u ocultas hasta aperturas de procesos judiciales sin pruebas; desde campa帽as de difamaci贸n hasta presiones contra los medios de comunicaci贸n cr铆ticos. Todo vale para conseguir dejar el paso libre a aquellas candidaturas que el sistema decidi贸 de antemano que ser铆an las elegibles.Elecciones 2019: pol铆ticos repiten las mismas promesas, pero guardan silencio sobre CICIG - Con Criterio

As铆, Guatemala reabre una v铆a en la que el esperpento electoral se hace parte de la triste comedia en que se ha convertido la vida pol铆tica e institucional del pa铆s. El fraude ya no se comete el d铆a de las elecciones, lo que siempre podr铆a traer consigo reclamaciones y alguna protesta interior y exterior. Por el contrario, ya est谩 hecho al definir el sistema de corruptos cuales deben de ser las candidaturas que compiten en los 煤ltimos metros de la carrera. Al fin y al cabo, todas las que quedan con posibilidades son parte del pacto, por lo que el sistema se asegura, m铆nimo, otros cuatro a帽os de reinado en una rep煤blica coronada por el desprestigio nacional e internacional que camina, no hacia la democracia, sino hacia el autoritarismo.

Si se ampl铆a el campo de an谩lisis se podr谩 ver como este escenario enlaza de forma directa con aquel otro m谩s amplio que en las 煤ltimas d茅cadas, de alguna forma, combate contra los procesos progresistas en Am茅rica Latina. Cuando el sistema, comandado por las derechas conservadoras, ha visto peligrar su estructura de dominaci贸n y los privilegios de los 鈥渟iemprepoderosos鈥 ha virado a煤n m谩s hacia el extremismo y ha dejado en evidencia el nulo valor que dan a la democracia.

Esta solo les sirve si responde y da cobertura a sus intereses y privilegios. De lo contrario est谩n dispuestos a contradecir abiertamente aquellos discursos que antes bendec铆an la democracia como el mejor y 煤nico sistema posible, para articular ahora procesos que cierren el paso a los procedimientos democr谩ticos.

El racismo un mal enquistado en GuatemalaEn Guatemala, y gran parte de Am茅rica Latina (tambi茅n de Europa), est谩 en juego el crecimiento y fortalecimiento de un proceso autoritario

As铆, en el escenario continental se encuentran en los 煤ltimos a帽os desde golpes de Estado, ahora denominados como blandos, hasta el sabotaje econ贸mico o el impechment聽parlamentario, pasando por campa帽as medi谩ticas de difamaci贸n y desgaste de los liderazgos populares; todo es v谩lido si se trata de recuperar el poder puesto en peligro por las decisiones democr谩ticas de las mayor铆as en los procesos electorales.

Se vuelva a la vieja idea clasista, y en muchos casos tambi茅n racista y machista, de que los pobres no saben lo que les conviene, por lo que quienes siempre mandaron deben de recuperar, o no perder, el lugar que les corresponde en lo m谩s alto de la pir谩mide social, pol铆tica y econ贸mica del Estado.

Y en este sentido Guatemala reinventa ahora un viejo procedimiento que se puso en marcha con los primeros pasos de implantaci贸n de la democracia. Entonces votaban quienes ten铆an ese privilegio, quienes sab铆an leer y escribir, eran hombres, blancos o criollos y ten铆an cierto nivel de riqueza; ahora que, te贸ricamente, todos y todas pueden ejercer el derecho a votar, se cambian las reglas del juego y se define quienes son los elegibles. Y as铆, se sigue controlando el Estado, una vez m谩s, Secuestrado y Fallido.Racismo actual en Guatemala, Centroam茅rica y M茅xico 鈥 Desinform茅monos

Pero, a pesar de todo lo se帽alado, a pesar de lo atado que las 茅lites tienen el modelo de Estado, este proceso electoral y el propio sistema de corrupci贸n y cooptaci贸n en Guatemala ha sido profundamente cuestionado. Desde diferentes fuerzas pol铆ticas y desde distintos sectores sociales se ha denunciado y desnudado como nunca en exposici贸n p煤blica un modelo como el descrito.

Ya no hay la tranquilidad y seguridad que se aparenta, ya no hay el control f茅rreo que se pretende sea interiorizado por la poblaci贸n. Por el contrario, el sistema dominante est谩 perdiendo su car谩cter hegem贸nico y cada vez m谩s y m谩s sectores abren nuevas brechas en 茅l y lo resquebrajan. Incluso, y aunque Guatemala no cuenta demasiado en la geopol铆tica del continente, hay un evidente desenmascaramiento que empieza a ser injustificable tambi茅n desde las canciller铆as hist贸ricamente m谩s cercanas.

Al fin y al cabo, en Guatemala, y gran parte de Am茅rica Latina (tambi茅n de Europa), est谩 en juego el crecimiento y fortalecimiento de un proceso autoritario o la eterna primavera y la construcci贸n de un Estado no secuestrado por quienes siempre mandaron, un Estado Liberado.

*Licenciado en Antropolog铆a y Etnolog铆a de Am茅rica, postgrado en Derechos Humanos y responsable del 脕rea Ind铆gena de la ONGD Mugarik Gabe, desde hace casi quince a帽os, en relaci贸n con las organizaciones y pueblos ind铆genas del continente americano.

 

Jos茅 Rub茅n Zamora y la corte de los milagros

Rafael Cuevas Molina

 

El periodista Jos茅 Rub茅n Zamora Marroqu铆n cumple nueve meses de prisi贸n en Guatemala - InfobaeLa justicia guatemalteca conden贸 al periodista Jos茅 Rub茅n Zamora a seis a帽os de prisi贸n aduciendo lavado de dinero.聽El alegato del periodista聽-que no pudo terminar de leer ante el tribunal- deja claras las innumerables tergiversaciones, omisiones, inventos y malas interpretaciones que utiliza la Fiscal铆a, que fungi贸 como parte acusadora, y la jueza, que funcion贸 como un eslab贸n m谩s en la cadena mafiosa que utiliz贸 el Estado guatemalteco para condenarlo y sacarlo de circulaci贸n.

Como ya ha sido ampliamente difundido, Zamora era director de un diario que investig贸 casos de corrupci贸n, impunidad, compadrazgo y dem谩s maquinaciones que caracterizan al Estado en Guatemala y que, desde que echaron a la Comisi贸n Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), de la ONU, han venido en aumento.

Todo esto sucede a escasos d铆as de que se realicen elecciones generales en el pa铆s, otro proceso te帽ido de irregularidades, esta vez cometidas no por el sistema judicial sino por el Tribunal Supremo Electoral, que ha vetado unas candidaturas y favorecido otras con tal de lograr que quienes tienen la venia de los corruptos encumbrados en el poder se abran camino.

A todo este conglomerado de intereses institucionalizados que viste de apariencias democr谩ticas la vida pol铆tica de Guatemala se le conoce como el Pacto de Corruptos. Se ha construido para proteger las espaldas de quienes conciben al Estado como bot铆n, y han cooptado a sus principales instituciones.

Este Pacto de Corruptos es una colusi贸n que incluye pol铆ticos, empresarios y crimen organizado, a la que le incomoda terriblemente que sus componendas salgan a la luz; de ah铆 la persecuci贸n contra Zamora y su peri贸dico, que tuvo que cerrar ante el acoso al que se vio sometido de m煤ltiples formas: econ贸micamente, por un lado, y judicialmente, por otro, al ser acusados varios de sus periodistas de obstrucci贸n a la justicia por el simple hecho de El periodista Jos茅 Rub茅n Zamora Marroqu铆n (REUTERS/Luis Echeverria)oponerse en art铆culos de investigaci贸n y opini贸n a las maquinaciones del juzgado al que estaba consignado el director del peri贸dico.

Este no es un caso aislado en Centroam茅rica. Solo a manera de ejemplo consignamos aqu铆 el caso de El Faro, diario digital salvadore帽o que, al igual que el diario que dirig铆a Rub茅n Zamora, se ha caracterizado por las investigaciones que incomodan al poder. Ante procesos judiciales parecidos al sufrido por el director de peri贸dico guatemalteco, tuvo que trasladar su sede en San Salvador a San Jos茅 Costa Rica, en donde espera tener mayor seguridad jur铆dica.

En toda Centroam茅rica se incrementan las tendencias autoritarias que le tienen puesta la vista a los medios de comunicaci贸n. Incluso, un pa铆s como Costa Rica, que siempre se hab铆a caracterizado por tener una libertad de prensa aceptable, ha visto retroceder su lugar privilegiado en los聽rankings聽internacionales dada la actitud belicosa de su presidente con los medios de comunicaci贸n que denuncian irregularidades que el gobierno comete.

Es importante leer el alegato de Zamora porque en 茅l se pone en evidencia lo burdo de los mecanismos utilizados por la justicia guatemalteca. Cuando se ha ca铆do bajo la lupa del poder, su demoledor aparato se pone en funcionamiento y no habr谩 escr煤pulo que lo detenga. Una verdadera corte de los milagros al servicio de un mundo maloliente en el que el pa铆s se encuentra atrapado.

 

* Historiador, escritor y artista pl谩stico. Licenciado en filosof铆a y mag铆ster en Historia por la Universidad de La Habana. Catedr谩tico, investigador y profesor en el Instituto de Estudios Latinoamericanos (IDELA), adscrito a la Facultad de Filosof铆a y Letras de la Universidad Nacional (UNA), Costa Rica. Presidente de AUNA-Costa Rica.

 

 

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