Sep 5 2021
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Política

El fin del bacheletismo (y otros ismos)

El paup√©rrimo resultado presidencial de Paula Narv√°ez y la escasa injerencia de la expresidenta en estas elecciones son s√≠ntomas -para muchos- del t√©rmino de uno de los √ļltimos grandes liderazgos de nuestro pa√≠s. A este final, que la fundaci√≥n Horizonte Ciudadano niega con varios argumentos, se suma la anterior expiraci√≥n del laguismo, la agon√≠a actual del lavinismo y el girardismo, entre otras corrientes que ‚Äúroncaban‚ÄĚ en sus respectivos bloques. ¬ŅY el pi√Īerismo? Est√° por verse.

Michelle Bachelet ¬Ņla felicit√≥ por su triunfo en la consulta ciudadana?, pregunt√≥ La Tercera el domingo pasado a Yasna Provoste. ‚ÄúNo he conversado con ella‚ÄĚ, respondi√≥ la candidata y exministra de su primer gobierno, precisando que ‚Äúella tiene una responsabilidad internacional muy grande‚ÄĚ. La respuesta de la candidata presidencial del Nuevo Pacto Social (quien no era la carta de Bachelet) denota el distanciamiento de la exmandataria con la contingencia pol√≠tica de nuestro pa√≠s.

Hace un poco menos de cuatro a√Īos, Ascanio Cavallo advert√≠a que Bachelet estaba ‚Äúpreparando el escenario‚ÄĚ para volver a gobernar en 2022. ‚ÄúSolo as√≠ se entiende -agregaba el flamante premio nacional de Periodismo- la excesiva preocupaci√≥n por su legado‚ÄĚ.

Por esos días, el círculo de hierro de la entonces mandataria (integrado por su jefa de gabinete, Ana Lya Uriarte; la vocera Paula Narváez y el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy) buscaba blindarla de las esquirlas de la Operación Huracán (conflicto entre la fiscalía y Carabineros por la adulteración de pruebas en ataques incendiarios en La Araucanía) y organizaba pautas -y entrevistas con medios internacionales- destacando los logros de su segundo gobierno, como el fin del lucro y el copago en la educación particular subvencionada, la gratuidad en la educación superior, el nuevo sistema electoral parlamentario que reemplazó al binominal y los esfuerzos realizados para impulsar un proceso constituyente.

¬ŅQu√© pas√≥ en estos a√Īos en que el bacheletismo no logr√≥ consolidarse como una fuerza pol√≠tica?

‚ÄúEl bacheletismo era Bachelet. No era nada m√°s que eso, y si ella est√° ausente (en septiembre de 2018 ella asumi√≥ como alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos) desaparece. Ella nunca fue capaz de transferir mucha votaci√≥n a otro, incluso ella misma no ten√≠a la votaci√≥n que marcaba su popularidad y no pudo ganar en primera vuelta ninguna de las dos veces en que fue candidata‚ÄĚ, dice hoy el mismo Cavallo.

Durante los a√Īos de gloria del bacheletismo se ungi√≥ a varios sucesores -como Carolina Toh√°, Nicol√°s Eyzaguirre, Andr√©s Velasco, Rodrigo Pe√Īailillo y recientemente a Paula Narv√°ez-, sin embargo, ninguno de ellos logr√≥ consolidar un liderazgo como el de ella.

Para Pe√Īailillo, quien fue su jefe de gabinete en su primera administraci√≥n y ministro del Interior al inicio de su segundo periodo, est√° muy claro lo que pas√≥: ‚ÄúEl bacheletismo comienza a debilitarse a mediados de 2015, cuando se deja de lado el impulso transformador con que hab√≠a llegado su gobierno. Ese es el comienzo del fin‚ÄĚ, se√Īala el ingeniero, quien este a√Īo quiso ser candidato a senador por su expartido (PPD), pero no fue respaldado, a ra√≠z de su involucramiento en el caso SQM de financiamiento irregular de la pol√≠tica.

‚ÄúSe imponen fuerzas conservadoras transversales que cre√≠an que Chile era mejor sin esos cambios profundos, y en 2016 se opta por no perseverar en las reformas que se hab√≠an iniciado, lo que fue acompa√Īado por la llegada de una generaci√≥n que llev√≥ a su gobierno a ser una nueva Concertaci√≥n. Un ejemplo fue que la nueva Constituci√≥n, una de sus grandes promesas, qued√≥ en nada. Esas cosas hacen que el bacheletismo haya perdido la fuerza y convicci√≥n con que se paraba ante la ciudadan√≠a‚ÄĚ.

El exdelf√≠n de Bachelet, quien no volvi√≥ a hablar con su jefa desde que dej√≥ Interior en 2015, remata: ‚ÄúLamentablemente todo termina con una candidatura (Narv√°ez) que ni siquiera saca los votos de su propio partido‚ÄĚ.

El ‚Äúdedazo‚ÄĚ

La ma√Īana del 28 de diciembre del a√Īo pasado, la noticia se viraliz√≥ r√°pidamente: Bachelet firmaba la carta de un grupo transversal de mujeres y militantes socialistas que solicitaban a Narv√°ez que asumiera una candidatura presidencial. La exgobernante remov√≠a las aguas del PS y del resto de la centroizquierda, golpeando de paso las postulaciones de sus excolaboradores -Heraldo Mu√Īoz y Marcelo D√≠az- y lapidaba la esperanza de algunos de que pudiera apoyar a Daniel Jadue.Chile: Qui√©n es Paula Narv√°ez, la precandidata presidencial que apoya Bachelet

Sobre el llamado ‚Äúdedazo‚ÄĚ de Bachelet hay dos versiones: una se√Īala que la exgobernante no fue la autora intelectual de la candidatura de su exvocera y que se sum√≥ cuando las cosas estaban encaminadas.

La otra versi√≥n asegura que Bachelet jug√≥ un rol activo en la ‚Äúoperaci√≥n‚ÄĚ para desbancar a √Ālvaro Elizalde como candidato presidencial del PS. ‚ÄúPor esos d√≠as exist√≠a un consenso en la √©lite socialista en que el partido, sin un liderazgo potente, deb√≠a llevar un candidato ‚Äėnominal‚Äô, es decir, un postulante con el cual se pudiera negociar‚ÄĚ, cuenta una fuente ligada al PS. ‚ÄúEse nombre ‚Äďagrega- era √Ālvaro Elizalde, pero la intervenci√≥n de Bachelet, quien se encontraba en Santiago pasando las fiestas de fin a√Īo, cambi√≥ las cosas‚ÄĚ.

Consecuencia de ello o no, lo cierto es que la directiva socialista nunca se puso detr√°s de Narv√°ez, como lo denuncian hoy cercanos a la sic√≥loga que hoy busca nuevos horizontes. Camilo Escalona, expresidente del PS, le resta dramatismo al pobre resultado obtenido en las primarias ciudadanas. ‚ÄúCompetimos con Paula Narv√°ez y perdimos. Ni m√°s ni menos. El proceso constituyente abri√≥ una nueva etapa, donde surgir√°n nuevos liderazgos que reconfigurar√°n el nuevo rostro del socialismo chileno‚ÄĚ.

Consultado por la huella de Bachelet en el PS, Escalona dice que es temprano para hacer un juicio, m√°s a√ļn ‚Äďdice- en un partido en Los √ļltimos d√≠as de Dialoga, la fundaci√≥n que prepar√≥ el regreso de Bacheletque sus figuras han sido valoradas con el paso del tiempo, como Eugenio Gonz√°lez y Clodomiro Almeyda.

La defensa de su Fundación

Sin su presencia en Chile, Bachelet ha buscado mantener vivo su legado a través de dos fundaciones -Dialoga y Horizonte Ciudadano- pero ninguna de las dos se ha transformado en un referente político de influencia.

Dialoga fue el centro de operaciones del círculo de hierro de Bachelet tras terminar su primera administración y, sin querer, a través del movimiento Sentidos Comunes, se convirtió en la cuna de Revolución Democrática y el Frente Amplio. La fundación cerró sus puertas en 2016 por falta de recursos.

*Editor de la sección País del diario La Tercera, Chile

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