Jul 23 2022
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CulturaSociedad

El fundamento

Hubo una vez una edad de oro de la humanidad. Fue un tiempo de armon铆a y felicidad. Nuestros antiguos antepasados 鈥嬧媣iv铆an en perfecta interconexi贸n entre s铆 y con el universo. No hab铆a guerras, ni hambrunas, ni contaminaci贸n; todos se llevaban bien. Entonces la paz se rompi贸 bruscamente. Un poder siniestro comenz贸 a arrojar una sombra oscura sobre la humanidad. Una conspiraci贸n estaba en marcha. Durante milenios, los conspiradores han estado implementando en secreto un elaborado sistema de control, dise帽ado para suprimir nuestra conexi贸n natural con el cosmos y mantenernos atrapados en un estado de miedo y confusi贸n constantes.

El mundo moderno es un santuario para sus maquinaciones ocultas. Los principales medios de comunicaci贸n, el sistema educativo, la ciencia, la pol铆tica y la medicina occidental son todas herramientas de la conspiraci贸n, utilizadas para controlar nuestras mentes y mantenernos subordinados. Todo lo que sucede en el mundo, cada guerra, recesi贸n, desastre natural y ataque terrorista, est谩 dise帽ado por camarillas secretas de hombres con trajes oscuros conspirando en Salas de Juntas llenas de humo. Pero… eso es s贸lo el borde exterior de la madriguera del conejo. Estos opresores terrenales son simplemente los t铆teres de un enemigo a煤n m谩s siniestro. El verdadero autor de este complot atroz es una raza de alien铆genas reptilianos interdimensionales llamados Arcontes.Arcontes: El Pacto Secreto . - Misterios de Bookcoin (p贸dcast) | Listen Notes

Esta es nuestra historia y la ra铆z de lo que realmente esta ocurriendo en el mundo, seg煤n el conspirador ingl茅s David Icke. Lo curioso es que su historia no es m谩s extra帽a que la historia de Los Protocolos de los Sabios de Sion, los Illuminates, Bilderberg, QAnon y muchas otras que circulan hoy d铆a masivamente en las redes sociales… 驴Qu茅 es lo que hay en ellas que persistentemente se han venido dando a trav茅s de tanto tiempo?

Lo que es posible observar es que todas ellas operan bajo la suposici贸n de que 鈥渉ay dos mundos, uno real y el otro, en su mayor铆a invisible, configurado por una siniestra ilusi贸n destinada a encubrir la verdad鈥. Seg煤n las teor铆as de la conspiraci贸n, la respuesta obvia o la sabidur铆a convencional nunca es correcta y siempre hay m谩s en las cosas de lo que parece. Todos los rostros son m谩scaras, todas las banderas son falsas y todas las percepciones enga帽osas. Nada es lo que parece.

驴No hay algo parecido en la metaf铆sica cl谩sica? El h茅roe plat贸nico, a diferencia del resto de nosotros que solo vemos las apariencias del caf茅 que estamos tomando, de las hojas del 谩rbol que se mueven con la briza de la ma帽ana o del vuelo de la mosca, 茅l ve la aut茅ntica realidad, el c贸digo que gobierna todas estas apariencias. Donde todos nosotros vemos solo sombras en la pared de la caverna que tomamos como la verdadera realidad, el h茅roe que escapa de la caverna ve lo que realmente produce las sombras.

Esta es la fantas铆a original de la metaf铆sica cl谩sica. Seg煤n el te贸rico Adam Miller, los metaf铆sicos consistentemente caen en la misma tentaci贸n: son te贸ricos de la conspiraci贸n. Suponen un grado mucho m谩s alto de unidad fundamental y coordinaci贸n intencional de lo que realmente se necesita para dar cuenta de la complejidad del mundo.

Metaf铆sica - Qu茅 es, concepto, caracter铆sticas y m谩sDurante harto tiempo se ha entendido que el trabajo de la metaf铆sica es el de revelar alguna mano invisible que trabaja detr谩s de la escena, dirigiendo y unificando los movimientos de la multitud desorganizada en un todo coherente, reduciendo as铆 la multitud de percepciones a alg煤n factor com煤n m谩s b谩sico, sea Dios, las formas plat贸nicas, las categor铆as kantianas, el despliegue del esp铆ritu universal o las part铆culas subat贸micas, entre otras, capaces de explicar todo, traducir todo, producir todo y hacer que todo act煤e.

A trav茅s de un juego de manos el mago metaf铆sico nos remite a algo m谩s que a los objetos mismos. Una realidad compleja, 煤nica, espec铆fica, variada, m煤ltiple y original es reemplazada por un t茅rmino simple, banal y homog茅neo con el pretexto de que este puede explicar al primero. Hay, arraigado en la disposici贸n metaf铆sica, 鈥渦n impulso por la pureza y esta pureza se produce al exigir que todos los fen贸menos sean bautizados en las aguas purificadoras del reduccionismo鈥.

El cient铆fico y filosofo Alfred Korzybski dijo en alg煤n momento que 鈥渆l mapa no es el territorio鈥. 驴No es el metaf铆sico cl谩sico como aquella persona que tiene un mapa y piensa que porque lo tiene ha dominado el territorio? El mapa viene a sustituir el territorio, convirti茅ndose en el territorio mismo. Lo que hay fuera del mapa es un epifen贸meno.

Es en este sentido que la metaf铆sica cl谩sica es reductiva, algo que se filtra a otras disciplinas. En el ejemplo lucreciano del te贸rico Levi Bryant, el lim贸n es la apariencia y la combinaci贸n de 谩tomos es la realidad. El lim贸n se explica por la combinaci贸n de 谩tomos, tanto por las formas de esos 谩tomos como por como se combinan. Dentro de este marco pareciera que el lim贸n no aporta nada. Son los 谩tomos los que hacen todo el trabajo. Levi Bryant (Author of The Speculative Turn)

Igualmente para un neoatomista contempor谩neo no es la pelota de golf la que rompi贸 la ventana. Esa es una explicaci贸n metaf铆sica popular. Lo que realmente sucedi贸 es que una combinaci贸n de 谩tomos interactuaron con otro conjunto de 谩tomos produciendo una nueva combinaci贸n de 谩tomos. La pelota y la ventana no contribuyeron nada. Es esta reducci贸n la que encontramos por todos lados.

En el 鈥淎nti Edipo鈥 Deleuze y Guattari notan que una mala aplicaci贸n del psicoan谩lisis es aquella que ya conoce todas las respuestas. El paciente habla durante varios minutos, expone sus problemas con su jefe y el analista dice: 鈥淵a veo. Tu problema es que tienes un complejo de Edipo sin resolver. No es tu jefe el problema, sino que tu jefe es un sustituto de tu padre. Son los problemas pendientes con 茅l los que tienes que resolver禄.

As铆 descubrimos exactamente lo que esper谩bamos encontrar. Y de esta manera el objeto se borra. No es que no hayan interacciones de 谩tomos o que las t茅cnicas psicoanal铆ticas no tengan ninguna aplicaci贸n. El problema con la reducci贸n es que descubrimos lo mismo una y otra vez. Encontramos exactamente lo que esper谩bamos encontrar. Es en este sentido que el mundo se borra y anula nuestra capacidad de sorprendernos porque siempre sabe lo que va a encontrar. Reduce el territorio a un mapa. Todo est谩 ya formateado, clasificado y ordenado. Un consuelo metaf铆sico en un mundo incierto y a menudo opaco.

驴No es este tipo de teor铆a una forma de ceguera que nos impide ver lo que ya est谩 ah铆? Cada objeto, desde cierto 谩ngulo, es una unidad y desde otro, una red de relaciones, digamos, un enjambre. Cada objeto requiere una cantidad de objetos para convertirse en un objeto, pero en alg煤n momento, tal vez diferente en cada caso, la cosa alcanza un umbral de consistencia y se convierte en una cosa por derecho propio, algo que se niega a ser reducido a sus partes, pero algo tambi茅n disponible para entrar en relaci贸n con otras cosas.

A diferencia de la metaf铆sica tradicional que presume una macrounidad subyacente, el fil贸sofo franc茅s Bruno Latour presume en cambio una pluralidad metaf铆sica irreductible e incontable. En lugar de privilegiar el Uno, privilegia los Muchos. M谩s que formatear el Bruno Latour: "La humanidad se las arreglar谩, nadie piensa que desaparecer谩 驴pero la civilizaci贸n?"mundo, fomenta la proliferaci贸n desordenada de objetos, actores y pluriversos. El resultado es que el mundo se convierte en un inmenso sitio lleno de desorden. Pero, nota Latour, esta multitud desordenada no resulta en caos.

Esta suposici贸n de que la multitud, sin la imposici贸n de alguna unidad preformateada solo podr铆a convertirse en caos tipifica el prejuicio metaf铆sico cl谩sico. Al pluriverso no le falta un formato coherente, solo le falta cualquier formato que no sea producido local y provisionalmente por las interacciones de la multitud misma. La soluci贸n cl谩sica es dibujar mapas del mundo que se componen de unas pocas agencias, seguidas de consecuencias que nunca son mucho m谩s que efectos, expresiones o reflejos de otra cosa. Latour en cambio representa un mundo de concatenaciones de mediadores donde cada uno act煤a plenamente.

No sustituye, sino que concatena. En lugar de llevar los objetos de regreso a sus respectivos or铆genes, Latour recomienda simplemente seguirlos. Los objetos, dice, son capaces de contar su propia historia.

A trav茅s del tiempo hemos cambiado maestros muchas veces. Hemos pasado del Dios de la Creaci贸n a la Naturaleza sin Dios, del Homo Faber a las estructuras que nos hacen actuar, de ah铆 a los campos de discurso que nos hacen hablar y luego a los campos de fuerzas an贸nimas en las que todo se disuelve. Lo que a煤n no hemos intentado, dice Latour, es no tener amo en absoluto. Lo que necesitamos es una metaf铆sica experimental que se convierta, no en un ejercicio de dominio, sino en un ejercicio de dominio del deseo de otro maestro. En breve, de no reemplazar un comandante con otro.3ra Fuente de incertidumbre: Los objetos tambi茅n tienen capacidad de agencia - Bruno Latour-PARTE 1 - YouTube

En este caso, entonces, 驴qu茅 tendr铆amos que asumir sobre la naturaleza de lo real? Asumir que esta compuesta de objetos que poseen la misma dignidad. Todo lo que hay en el mundo debe ser considerado en sus propios t茅rminos. Cada cosa, ya sea una paloma, un 谩rbol, un merengue de lim贸n, un 谩tomo, una estrella o un grano de arena permanece como una unidad sustancial m谩s all谩 de su relaci贸n e impacto con otros y ninguna de ellas puede ser considerada como una 煤ltima realidad de la cual todas las otras son construidas.

Lo que Latour propone es una ontolog铆a plana, en lugar de una jer谩rquica, en donde los objetos son responsables de explicarse a s铆 mismos. Si el objetivo es evitar cualquier reducci贸n a priori, con lo que nos quedamos es con la multiplicidad y la responsabilidad local… 鈥淎unque el Uno no es, todav铆a hay unidades鈥. La primera parte de la f贸rmula evita la reducci贸n. La segunda postula la producci贸n, por la multitud misma, de una pluralidad de redes sueltas, locales y transitorias.

En la ontolog铆a de Latour 鈥渆l gran Pan ha muerto鈥. Y si no fuera as铆 lo 煤nico que nos quedar铆a ser铆a arrodillarnos ante 茅l, o peor a煤n, so帽ar con ocupar el lugar del poder total.

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