May 3 2015
2112 lecturas

Pol铆ticaSociedad

El papel de las elecciones en el capitalismo

En los reg铆menes capitalistas constitucionales las elecciones peri贸dicas sirven a las clases dominantes para elegir cu谩l sector de ellas gobernar谩, para seleccionar y renovar el personal gobernante y para medir la temperatura pol铆tica, es decir, el nivel de conciencia, organizaci贸n y decisi贸n de los sectores populares. Dado el control por el capitalismo y sus agentes de los instrumentos de mediaci贸n 鈥搈edios de comunicaci贸n, academia, escuelas, jerarqu铆as eclesi谩sticas conservadoras, justicia electoral鈥, esas elecciones supuestamente democr谩ticas est谩n viciadas desde su origen mismo porque los sectores populares est谩n en ellas en condiciones de inferioridad. Si pese a eso desde finales del siglo XIX los trabajadores han luchado por el voto universal o por elecciones libres es porque intentan siempre luchar incluso en terreno adversario, en condiciones desfavorables, disputar cent铆metro a cent铆metro las condiciones de dominaci贸n y explotaci贸n capitalistas, resistir y defenderse por todos los medios.

Incluso en el caso de ganar las elecciones, como mostr贸 el Partido Comunista Italiano que, con m谩s de 33 por ciento de los votos en 1976 se derrumb贸 en poco tiempo, o como demuestra hoy el caso de Syriza en Grecia, un mayor peso en las instituciones capitalistas no modifica las relaciones de fuerzas entre las clases ni reduce el poder de los financistas, banqueros, hacendados, empresarios monopolistas, trasnacionales, ni de sus fuerzas represivas. Los term贸metros 鈥搇as elecciones lo son鈥 nunca modifican la situaci贸n del paciente y, a lo sumo, lo animan o lo desaniman. Los enormes da帽os y desastres causados por el capitalismo s贸lo desaparecer谩n con 茅ste, con la creaci贸n de otro poder y de otro tipo de relaciones sociales.elecciones3

Para los pobres, discriminados, explotados y oprimidos el participar o no en las elecciones organizadas por el capitalismo all铆 donde ellos residen es s贸lo una cuesti贸n de t谩ctica. En Venezuela, frente a la mitad de la poblaci贸n dirigida por una derecha golpista, las elecciones deben servir para educar y separar del frente reaccionario con argumentos fraternos a los que son simplemente conservadores e ignorantes y aislar a los fascistas y agentes extranjeros. En otros pa铆ses donde a煤n hay cierta legalidad y donde los sectores anticapitalistas y progresistas son minoritarios 鈥揷omo en Argentina, Paraguay o Per煤, o en los pa铆ses de Europa meridional鈥 las elecciones deben ser utilizadas tambi茅n para educar y organizar, demostrando la posibilidad de una alternativa al capitalismo, para hacer contracultura. Si, de paso, se obtuviese alguna posici贸n electoral, 茅sta debe ser utilizada tambi茅n como tribuna, como si uno hablase parado en una caja de Coca Cola, para denunciar, para organizar, apoyar las luchas sociales y proponer leyes favorables a las mayor铆as.

No existe la v铆a electoral al poder ni mucho menos la posibilidad de construir poder popular desde las instituciones capitalistas. Por eso, por ejemplo, es err贸neo el sesgo electoralista que le imprimi贸 el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) en Argentina a su campa帽a. Ese electoralismo s贸lo le permiti贸 tener unos pocos votos y diputados m谩s, pero es insuficiente para hacer frente al hecho de que la inmensa mayor铆a de la poblaci贸n apoya a partidos derechistas y reaccionarios y acepta como natural la ideolog铆a capitalista.

Ser谩 siempre mala, para la izquierda, una elecci贸n en la que no se explique qu茅 sucede en escala mundial, qu茅 repercusiones tendr谩n esos hechos en el pa铆s, el lazo entre las luchas locales y la resistencia antimperialista en otros lugares del continente y la necesidad y posibilidad de romper los lazos de dependencia y de explotaci贸n construyendo una fuerza alternativa anticapitalista. Es ceguera sectaria alegrarse por aumentar un punto el propio porcentaje cuando m谩s de 90 por ciento del pa铆s y la inmensa mayor铆a de los asalariados votan a煤n por diversas facciones capitalistas de derecha.

col elecciones-2011En pa铆ses, en cambio, como M茅xico, donde no existe un estado de derecho y la dictadura del capital es cada vez m谩s feroz y sangrienta, las elecciones sirven para recomponer el frente maltrecho de la oligarqu铆a y lograr la apariencia de legalidad a la camarilla que dirige ileg铆tima e ilegalmente ese semiestado. Si en alg煤n estado de la Rep煤blica, como en Guerrero, es posible imponer el boicot a esa maniobra y anular las elecciones mismas, demostrando as铆 el aislamiento del r茅gimen, participar en la farsa electoral equivale a respaldar a quienes desde el gobierno, y en nombre del poder capitalista, est谩n destruyendo las bases mismas de la entidad nacional. Si, en cambio, la relaci贸n de fuerzas en otros estados no permitiese el boicot, podr铆a ser una alternativa el abstencionismo con relaci贸n a las urnas tramposas junto con el activismo en la realizaci贸n de asambleas, huelgas parciales, manifestaciones, todo desarrollando la conciencia de la necesidad de construir 贸rganos de democracia directa, como las polic铆as comunitarias, los grupos reales de autodefensa, antinarco y contra la violencia estatal, gobiernos aut贸nomos por voto asambleario y revocaci贸n tambi茅n asamblearia de los mandatos.

El objetivo, en un periodo de elecciones que deber铆a ser de consulta popular, pero es en cambio de reorganizaci贸n del poder de las clases dominantes, debe ser educar a los sectores populares para la alternativa, mostrar que 茅sta es posible, organizarla, darle cuerpo en realidades locales o regionales, golpeando as铆 la conciencia de los trabajadores y oprimidos de otras regiones menos organizadas del pa铆s e, incluso, ayudando a los que en Estados Unidos mismo 鈥揺n el terreno de los patrones del gobierno mexicano鈥 hoy se sublevan no contra una u otra injusticia sino contra el Estado y el r茅gimen racista, como en Baltimore.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario