Dic 15 2021
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Política

El progresismo en su laberinto

 

El Grupo de Puebla naci√≥ para juntar l√≠deres progresistas al momento del reflujo de la ‚Äúprimera ola‚ÄĚ mientras algunos gobiernos de derecha (Argentina, Brasil, Ecuador, Colombia) destru√≠an la Uni√≥n de Naciones Suramericanas (UNASUR) y los cimientos de la integraci√≥n regional. Quiz√° lo m√°s interesante desde su creaci√≥n en 2019 es que despert√≥ la fobia de la ultraderecha latinoamericana y espa√Īola.

¬ŅCapitalismo con rostro humano? ¬ŅDe lo malo, lo menos malo? ¬ŅUna tercera v√≠a, una nueva socialdemocracia?¬†¬†En¬†Un modelo de desarrollo solidario, levantado sobre seis ejes, propone la superaci√≥n de la desigualdad social, la b√ļsqueda de valor, una nueva pol√≠tica econ√≥mica, la transici√≥n ecol√≥gica, la integraci√≥n como construcci√≥n de la regi√≥n y una nueva institucionalidad democr√°tica, un rol activo del Estado, reformas tributarias, salud universal y luchar contra el calentamiento global.El progresismo en su laberinto - Por Aram Aharonian - NODAL

El Foro de Biarritz, iniciado en el a√Īo 2000 por la alcald√≠a socialdem√≥crata de esa ciudad francesa, fue considerado a principios de siglo como la encrucijada indispensable de los intercambios entre Europa y Am√©rica Latina. Plataforma de debates, de reflexi√≥n y de an√°lisis de las problem√°ticas comunes, el Foro de Biarritz, de la mano de la Corporaci√≥n Escenarios que lideraba el expresidente colombiano Ernesto Samper, reun√≠a cada a√Īo l√≠deres pol√≠ticos y econ√≥micos de ambos continentes.

Samper es el principal promotor del Grupo de Puebla.¬†¬†M√°s all√° de la nostalgia de tiempos mejores, es hora de autocr√≠ticas que no aparecen. Es necesario analizar a fondo lo ocurrido en nuestros pa√≠ses en los √ļltimos tres lustros, donde gobiernos progresistas trataron de poner a los m√°s humildes como sujetos (y no meros objetos) de pol√≠tica, encarrilando ideas de democracia participativa, dignidad e inclusi√≥n social, soberan√≠a e integraci√≥n regional.

Hoy, en medio de una ofensiva a fondo de la derecha m√°s reaccionaria y dependiente, el progresismo, la izquierda, no sale de su laberinto, incapaz de redise√Īar sus discursos y sus formas de acci√≥n. Algunos de aquellos gobiernos progresistas se dedicaron m√°s a defender lo logrado que a profundizar los cambios. Hoy la derecha est√° imponiendo un cambio cultural, que rompa los valores progresistas y los lazos solidarios que se hab√≠an tejido.

Los gobiernos ‚Äúprogresistas‚ÄĚ han resultado una regresi√≥n pol√≠tica | Servindi - Servicios de Comunicaci√≥n InterculturalLa democracia representativa, la propiedad privada, la cultura eurocentrista, el sufragismo y los partidos pol√≠ticos son algunas de las verdades reveladas que organizan nuestra vida institucional, nuestras democracias declamativas desde el siglo 19. La profundidad de la crisis actual cuestiona a la modernidad y al capitalismo. Ya no debiera tratarse apenas de reformar el Estado sino de cambiar los paradigmas que hacen a su vigencia, existencia, constituci√≥n y organizaci√≥n.

En las √ļltimas d√©cadas del siglo pasado (no hace tanto) se quiso imponer la teor√≠a de los dos demonios, equiparando los actos de genocidio, violencia y terrorismo perpetrado por las dictaduras y los gobiernos c√≠vicos-militares en el Cono Sur con las acciones de las organizaciones guerrilleras que luchaban contra ellos. Lo curioso fue que algunos ‚Äúhombres de izquierda‚ÄĚ avalaron la teor√≠a que tuvo en los circuitos de la socialdemocracia europea a sus m√°s entusiastas propagadores.

Cuatro d√©cadas despu√©s algunos intelectuales ‚Äúprogresistas‚ÄĚ se√Īalan -para nuestro asombro- que no hubo gobiernos progresistas en la regi√≥n, y que la lucha se dirime hoy entre dos derechas, una modernizante o desarrollista y otra olig√°rquica. Hablan de un neoliberalismo transg√©nico, desde √°mbitos acad√©micos progresistas y/o socialdem√≥cratas, con el apoyo, generalmente, de ONGs y fundaciones europeas. ¬†¬†

Es triste ver a ind√≠genas y trabajadores inducidos a votar por la derecha o la ultraderecha para que desde la ‚Äúresistencia‚ÄĚ se puedan refundar los movimientos de la izquierda y desde all√≠ buscar transiciones.¬†Una de las grandes Ecuador.- La CONAIE advierte a Lasso de que "da√Īar√°" el di√°logo si difunde "mentiras" sobre las protestas de 2019debilidades del progresismo latinoamericano y algo que explica sus derrotas parciales es la carencia de una cultura popular de izquierda, alternativa y radiante, con nuevos ejes de organizaci√≥n de la vida cotidiana, afirma √Ālvaro Garc√≠a Linera.

Hace 23 a√Īos, un 8 de diciembre de 1998, Hugo Ch√°vez se adjudicaba las elecciones presidenciales en Venezuela. Quiz√° fue el puntapi√© inicial de una nueva historia en Am√©rica Latina y el Caribe.

El progresismo institucionalizado

La implosi√≥n de la ‚Äúprimera‚ÄĚ ola progresista de los primeros tres lustros del milenio, desat√≥ una contraofensiva regional de las derechas en los planos pol√≠tico, medi√°tico, cultural y econ√≥mico, que ya explor√≥ diversas modalidades y transit√≥ incluso el largo per√≠odo de la pandemia.

Nada excluye que los movimientos que dieron origen puedan rehacerse, ni que afloren otras opciones de izquierda que tambi√©n ganen elecciones en estas¬†democracias formales que solemos respetar demasiado, y que muchas veces son cors√©s que impiden imaginar, so√Īar, nuevos caminos.

Qu√© es el Progresismo?El progresismo tiene espectro amplio, pero comparte cosas comunes, dice el ex vicepresidente boliviano √Ālvaro Garc√≠a Linera. La primera es que son fuerzas pol√≠ticas nuevas que irrumpen el escenario pol√≠tico, en cr√≠tica al viejo sistema pol√≠tico tradicional, que se hab√≠a atornillado a las estructuras del Estado durante 40 a√Īos, y en otros pa√≠ses 50 o 70 a√Īos. La segunda es una reivindicaci√≥n de lo popular, de su presencia, de sus derechos.

‚ÄúA partir de eso tienes, desde miradas m√°s moderadas que cumplen este m√≠nimo com√ļn denominador y se quedan ah√≠, hasta progresismos m√°s radicalizados, que te plantean protagonismo productivo del Estado, mediante nacionalizaciones de determinados sectores estrat√©gicos de la econom√≠a. Y movilizaci√≥n, como modo de gesti√≥n de la administraci√≥n del Estado‚ÄĚ, a√Īade el intelectual y pol√≠tico boliviano.

En algunos casos es la continuaci√≥n de lo nacional-popular de los a√Īos 50, con √©lites de clase media comprometidas con lo popular que toman ciertas decisiones, como sucedi√≥ en los a√Īos 40, 50 y parte de los 60 en Am√©rica Latina. Pero en otros casos es una ruptura sustancial: la presencia de indios gobernando, en el caso de Bolivia, rompe con cualquier continuidad. ‚ÄúHay una modificaci√≥n en la composici√≥n de clase. Es el siervo convirti√©ndose en amo. Ah√≠ tienes un giro de 180 grados de la composici√≥n del Estado‚ÄĚ, dice Garc√≠a Linera. Si bien ese es el caso boliviano, no se repite en ning√ļn otro pa√≠s.

Hoy resulta significativa, la exclusi√≥n de cubanos y venezolanos en la lista fundacional del Grupo de Puebla, a diferencia de la Internacional Socialista,¬†grupo que reconoce al golpista Juan Guaid√≥¬†¬†como ‚Äúpresidente interino‚ÄĚ de Venezuela. Dicen que no se puede estar bien con Dios y el diablo, pero la socialdemocracia de Felipe Gonz√°lez y Carlos Andr√©s P√©rez ya demostraron que eso es posible.¬†

El soci√≥logo argentino Pedro Brieger, director de Nodal, considera que ‚Äúm√°s all√° de lo importante de congregar a personalidades progresistas hay un hecho novedoso para la historia latinoamericana: por primera vez se re√ļnen expresidentes, excancilleres y dirigentes que han tenido gesti√≥n de gobierno, pueden mirar retrospectivamente e intercambiar ideas sobre sus experiencias al frente de un Estado.

Son quienes participaron de aquella ‚Äúprimera ola progresista‚ÄĚ de principios de siglo con los gobiernos de Hugo Ch√°vez, N√©stor Kirchner -luego Cristina Fern√°ndez-, Lula da Silva -luego Dilma Rousseff-, Rafael Correa, Evo Morales, Tabar√© V√°zquez -seguido por Pepe Mujica-, y Fernando Lugo, que supieron construir pol√≠ticas de integraci√≥n regional concretas como la creaci√≥n de UNASUR.

Todos comparten las críticas hacia las políticas neoliberales y algunos, ahora, con un tono más radical que el que tenían al momento de dirigir sus países. Si bien las fuerzas conservadoras pueden usar los poderes judiciales para perseguir no pueden resolver la disputa entre progresistas y conservadores en América Latina con golpes de Estado como en el siglo pasado. La existencia del Grupo de Puebla es la mejor prueba.

Asevera Brieger que est√°n muy lejos de ser ‚Äúbates quebrados‚ÄĚ como se le dice en el Caribe -usando la jerga del b√©isbol- a los dirigentes que ya no tienen nada que aportar y han quedado en los archivos de la historia. Adem√°s, es posible que algunos vuelvan al poder para darle fuerza a una ‚Äúsegunda ola progresista‚ÄĚ; como Lula, que ya se prepara con ese objetivo‚ÄĚ. ¬†

Interesante el planteo, pero pensar que el cambio puede estar en las figuras ‚Äúhist√≥ricas‚ÄĚ de Pepe Mujica, Lula da Silva, Fernando Lugo, Rafael Correa o Cristina Kirchner, es apostar por el pasado (de ah√≠ lo de bates quebrados). M√°s all√° de los logros en sus gobiernos, fueron incapaces de crear el recambio generacional y adaptar las propuestas a un mundo que ha mutado y que seguir√° cambiando cuando nos despertemos de la pesadilla de la pandemia.

¬ŅTienen algo para ofrecer a las nuevas generaciones?¬†¬†No se sembr√≥ ciudadan√≠a. No se logr√≥ convertir al ciudadano en sujeto pol√≠tico (tampoco estoy seguro que eso estuviera en el planes de muchos). S√≠, se obtuvieron beneficiarios de las pol√≠ticas de inclusi√≥n y distribuci√≥n de la renta, pero estos beneficiarios suelen emigrar con quienes les ofrezca m√°s esperanza y cambio.¬†¬†

El sentido de buscar el poder del Estado es usarlo para derrotar a la clase dominante, no para dormir con ella. Desarrollar un proceso revolucionario implica transformar indignaciones sociales en movimientos pol√≠ticos, lo que implica la formaci√≥n de nuevos contingentes de cuadros, dejando de lado del facilismo ‚Äúmoderno‚ÄĚ de recurrir a formadores de imagen para ganar una elecci√≥n: el problema es saber para qu√© se quiere ganar.

La nueva hoja de ruta

El Nuevo Progresismo Latinoamericano ‚ÄĒ CELAGLa actual hoja de ruta propone el abandono definitivo del anacr√≥nico modelo neoliberal, de vocaci√≥n extractivista, (aunque nunca habla del capitalismo) que ha dejado efectos dif√≠cilmente reversibles sobre el medioambiente, ha significado alarmantes niveles de concentraci√≥n de la riqueza que nos convierten en la zona m√°s desigual del planeta y ha atrofiado los circuitos de redistribuci√≥n.

Es un ‚Äúmodelo‚ÄĚ de muy buenas intenciones, pero se debiera deja en claro: a) c√≥mo se llevan adelante estas propuestas,¬†¬†b) qui√©nes representan las fuerzas del cambio y c) d√≥nde se ubican las resistencias. Una hoja de ruta que carece de siquiera citas al poder de las trasnacionales, al complejo industrial militar, financiero y digital, a eso que los de izquierda llaman imperialismo. ¬ŅHay verg√ľenza de hacerlo expl√≠cito?

Sus integrantes, a título individual (no representan a partidos ni organizaciones de masa) han sido o son presidentes de gobiernos, jefes de Estado, dirigentes de partidos políticos, ministros, embajadores. Esos personajes de los que hablan los medios y la gente cree que sus decires tienen peso alguno en sus propios países y/o en el contexto internacional.

Brieger se√Īala que ‚Äúlos participantes admiten que por ahora es en un lugar de encuentro y de debate. Pero tambi√©n de intervenci√≥n concreta, como qued√≥ demostrado con la operaci√≥n de rescate de Evo Morales, que se articul√≥ en los pasillos del Encuentro presencial en Buenos Aires en 2019.

Es dif√≠cil saber cu√°l ser√° el futuro del Grupo de Puebla, pero la esperanza de quienes lo apoyan est√° en que pueda contribuir a que se socialicen las experiencias de la ‚Äúprimera ola‚ÄĚ progresista de tres lustros atr√°s para que nazca una ‚Äúsegunda ola‚ÄĚ de gobiernos con fuerte apoyo popular y dispuestos a avanzar en las profundas transformaciones estructurales que necesitan Am√©rica Latina y el Caribe. Am√©n.

Para el chileno Marcos Roitman, el progresismo del Grupo de Puebla acaba por remozar al capitalismo y se√Īala que alora cierta desaz√≥n y perpejlidad, cuando se pasa revista a los fundadores. ‚ÄúSu diversidad podr√≠a ser un plus, pero cuando unos y otros est√°n en las ant√≠podas, la duda se abre camino (‚Ķ) La lista de neoliberales conversos es grande y genera desaz√≥n‚ÄĚ, a√Īade.

Entre otros est√° el chileno Jos√© Miguel Insulza, ex secretario general de la OEA, el que combati√≥ y declar√≥ la guerra a Venezuela y su presidente Hugo Ch√°vez, quien se opuso a la extradici√≥n de Pinochet a Espa√Īa, aval√≥ las pol√≠ticas estadounidenses para Am√©rica Latina y como ministro del Interior del gobierno de Ricardo Lagos aplic√≥ la ley antiterrorista de la dictadura para reprimir al pueblo mapuche, recuerda.

En la lista figura el mon√°rquico Jos√© Luis¬†Rodr√≠guez Zapatero, quien siendo presidente del gobierno espa√Īol pact√≥ en 2011 la reforma del art√≠culo 135 de la Constituci√≥n para limitar el gasto social a la estabilidad presupuestaria, un verdadero golpe de Estado judicial o¬†lawfare. Adem√°s fue art√≠fice del acuerdo para la instalaci√≥n en Espa√Īa del escudo antimisiles y los vuelos hacia Guant√°namo.

En mi libro¬†de 2017 ‚ÄďEl progresismo en su laberinto, del acceso al gobierno a la toma del poder ( Editorial Ciccus, El Progresismo En Su Laberinto Aram Aharonian | MercadoLibre2017)‚Äď planteaba que para terminar con los latifundios, con la explotaci√≥n, lo primero que debemos democratizar y ciudadanizar es nuestra propia cabeza, reformatear nuestro disco duro. El primer territorio a ser liberado son los 1.400 cent√≠metros c√ļbicos de nuestros cerebros. Debemos aprender a desaprender, para desde all√≠ comenzar la reconstrucci√≥n. No repitiendo viejos y perimidos an√°lisis, viejas consignas.

Dec√≠a el poeta espa√Īol Le√≥n Felipe: ¬ŅQui√©n lee diez siglos en la Historia y no la cierra/al ver las mismas cosas siempre con distinta fecha? / Los mismos hombres, las mismas guerras, los mismos tiranos,/ las mismas cadenas, los mismos farsantes, las mismas sectas../ ¬°y los mismos, los mismos poetas!¬°Qu√© pena, que sea as√≠ todo siempre, siempre de la misma manera!!

 

*Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Creador y fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la). Director y editor de surysur.net

 

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