May 17 2017
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PolíticaSociedad

El relato perverso de la violencia en Venezuela

 

Los grandes medios privados est√°n construyendo un relato perverso de la violencia en Venezuela que ha penetrado en amplios sectores incluso en algunos intelectuales progresistas. Seg√ļn este relato, todas las muertes (42 desde el 3 de abril de este a√Īo) y los heridos (que alcanzan a 700) son atribuidos al gobierno de Maduro, que es presentado ‚Äúcomo una dictadura o r√©gimen que reprime salvajemente al pueblo‚ÄĚ.

Víctimas inocentes

Un primer recuento realizado por las autoridades venezolanas de las circunstancias en que murieron desde comienzos de abril 39 personas (1) indica que 18 de ellas no participaban en las protestas, 7 si lo hac√≠an y 9 murieron electrocutadas en un local comercial durante los disturbios nocturnos en el sector del Valle, Caracas, en los que grupos de ultraderecha acosaron a una maternidad y se produjeron saqueos. Cinco casos a√ļn permanecen en investigaci√≥n. De estos datos llama la atenci√≥n que la mayor√≠a (el 46%) eran personas inocentes que se encontraban cerca de los lugares de las protestas, como es el caso de Almelina Carrillo, quien fue impactada por una botella de agua congelada lanzada desde un edificio, en La Candelaria (Caracas) a un grupo de simpatizantes chavistas.

Cuatro personas (Jairo Ortiz Bustamante, Daniel Queliz Araca, Christian H. Ochoa Soriano y Gruseny Antonio Canel√≥n) fueron muertos presuntamente por agentes policiales. Tambi√©n perdieron la vida el sargento de la Guardia Nacional Bolivariana, Neumar Sanclemente Barrios, y el polic√≠a Gerardo Barrera. De estos casos, por lo menos dos corresponden a ‚Äúfalsos positivos‚ÄĚ, es decir ejecutados por los mismos grupos violentos para atribu√≠rselos al gobierno de Nicol√°s Maduro.

Doble discurso

Frecuentemente en la televisi√≥n se presentan una y otra vez noticias e im√°genes (sobre todo cuando act√ļa la Guardia Nacional Bolivariana contra los manifestantes), se ocultan otras (por ejemplo el ataque de grupos de derecha a hospitales, escuelas y edificios p√ļblicos) y se manipulan unas terceras. Ya no importa investigar, detenerse a indagar qui√©nes son las v√≠ctimas, en qu√© circunstancias perdieron la vida, qui√©nes son los presuntos responsables, qu√© armas utilizaron, quien financia la violencia, ni mucho menos cu√°les son sus objetivos y qu√© m√©todos se est√°n utilizando.

El periodismo de investigaci√≥n est√° en deuda en el caso de Venezuela y por supuesto esto jam√°s ser√° practicado por muchos medios corporativos que desde hace muchos a√Īos forman parte de una campa√Īa internacional en la que no solo han satanizado a Hugo Ch√°vez (pr√°cticamente desde que asumi√≥ el poder en 1999) y ahora con m√°s fuerza a Maduro, sino que han difundido una imagen distorsionada de Venezuela. Ahora apoyan abiertamente a la oposici√≥n derechista en sus intentos de desestabilizar y derrocar a la revoluci√≥n bolivariana.

Los líderes derechistas más visibles de la oposición (Henry Ramos Allup, Julio Borges) manejan un doble discurso en relación al conflicto venezolano, dicen que las manifestaciones son pacíficas, que se deben al descontento de la población frente a la difícil situación que vive Venezuela. Sin embargo, miran a otro lado y nunca condenan los actos violentos de sus partidarios.

Otros, en cambio son m√°s frontales: Freddy Guevara, dirigente de Voluntad Popular y vicepresidente de la Asamblea Nacional, dice: ‚ÄúMe eligieron para derrocar a este maldito Gobierno‚ÄĚ, y en este prop√≥sito, se lo ve en YouTube felicitar a los encapuchados que siembran el terror en Caracas y el resto del pa√≠s.¬† (2) Por su lado,¬† Lilian Tintori, esposa de Leopoldo L√≥pez, quien est√° encarcelado tras los hechos violentos ocurridos en 2014 en el que murieron 43 personas 700 fueron heridas, dice: ‚ÄúLos muertos no pueden ser en vano‚ÄĚ. Desde comienzos de abril van 42, ¬Ņser√°n ya suficientes?

Volver ingobernable a Venezuela

El objetivo de la violencia es claro: crear el caos y volver ingobernable el pa√≠s con el fin de derrocar a Maduro. Luego de que ganaron la Asamblea Nacional en diciembre de 2015, el presidente de la misma, Henry Ramos Allup, declar√≥ sin inmutarse que su objetivo era derrocar al gobierno en 6 meses. Luego, sin tener atribuciones, destituyeron tres veces al Presidente Maduro. Tambi√©n han descartado el di√°logo propuesto por Maduro y apoyado por el Papa Francisco y la UNASUR para encontrar salidas pac√≠ficas al conflicto. Ahora reclaman la convocatoria inmediata a elecciones, la ‚Äúliberaci√≥n de los presos pol√≠ticos‚ÄĚ y la apertura de ‚Äúun canal humanitario para abastecer de medicinas y alimentos al pa√≠s‚ÄĚ.

Pero la estrategia violenta se complementa con otras como la desestabilización económica (manipulación de la tasa de fijación del dólar, desabastecimiento de productos vitales y de medicinas), el llamado a la intervención extranjera en el país, los intentos de aislar a Venezuela del concierto internacional, la ofensiva de la OEA dirigida por Luis Almagro y la intervención y hostilidad de Estados Unidos, entre otros.

Luz verde para el terror

Desde que la OEA adopt√≥, el 3 de abril, la resoluci√≥n de aplicar la Carta Democr√°tica a Venezuela, se le dio luz verde a la oposici√≥n para concretar sus prop√≥sitos desestabilizadores, se√Īala la canciller venezolana Delcy Rodr√≠guez. La ofensiva de la extrema derecha, aupada internacionalmente por pol√≠ticos como Luis Almagro, Pedro Pablo Kuczynski, Trump, Temer, Macri, Pe√Īa Nieto, Rajoy, Santos y Uribe, y por la c√ļpula de la Iglesia de Venezuela, entr√≥ en una nueva fase: m√°s violenta, m√°s agresiva,¬† continuada en el tiempo y recurriendo a m√©todos hasta ahora desconocidos, como el asedio a las embajadas de Venezuela en el mundo, el empleo de armas de fuego, el colocar a ni√Īos al frente de las manifestaciones.¬† El guion ya conocido en Ucrania, Siria y otros pa√≠ses pretende ser reeditado en Venezuela.

Lo que aspiran, seg√ļn autoridades venezolanas,¬† es derrocar a Maduro para tomar el poder de forma inmediata, y ser proclamados como los salvadores del pueblo de una supuesta dictadura.

La deriva violenta de la extrema derecha venezolana no mide costos (vidas humanas), recursos (est√° muy bien financiada), ni consecuencias: el nulo compromiso con las reglas del juego democr√°tico (por ejemplo, el respeto del per√≠odo para el que fue electo Maduro y que termina en 2018) puede llevar a un callej√≥n sin salida, a un enfrentamiento fratricida del que se sabe c√≥mo comienza pero nunca como termina. El peque√Īo ‚Äďy a la vez gran detalle- es el apoyo de un sector duro de la poblaci√≥n (la alianza c√≠vico militar chavista),¬† al gobierno de Maduro y su determinaci√≥n, pese a la dificultades econ√≥micas que vive el pa√≠s, de mantener la revoluci√≥n, profundizarla a trav√©s de la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente y evitar que se repita un golpe como los que ocurrieron en Honduras, Paraguay y Brasil. De hecho, el pueblo chavista se ha mantenido permanentemente movilizado para defender la revoluci√≥n, destac√°ndose las multitudinarias manifestaciones del 19 de abril y del 1ro de Mayo. En esta √ļltima, el Presidente Maduro anunci√≥ la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente para profundizar el proceso y tratar de superar por medio del di√°logo la dif√≠cil situaci√≥n econ√≥mica, pol√≠tica y social por la que atraviesa el pa√≠s.

Métodos más sofisticados

Como se√Īalamos, la extrema derecha, en los √ļltimos cuarenta d√≠as ha recurrido a nuevos m√©todos como la desestabilizaci√≥n permanente: act√ļa todos los d√≠as, durante todo el d√≠a y la noche, no descansa los fines de semana ni los d√≠as festivos (Semana Santa, D√≠a de la Madre). Las protestas, generalmente pac√≠ficas, comienzan en la ma√Īana y duran hasta las doce o una de la tarde.¬† Luego por la tarde (15h00-16h00) entran los grupos violentos que act√ļan hasta altas horas de la noche.

Entre las acciones m√°s comunes de la oposici√≥n violenta est√° la interrupci√≥n de calles y avenidas, el hostigamiento a funcionarios y simpatizantes del chavismo, ataque a edificios p√ļblicos, centros de salud, cuarteles y planteles educativos, incendio de unidades de transporte p√ļblico, saqueo de comercios privados, asesinatos selectivos de chavistas , entre otros.

El objetivo es desmoralizar, desgastar a las fuerzas militares y policiales, obstaculizar la movilidad de la gente, interrumpir las actividades laborales, comerciales y educativas, no permitir, en suma, que los y las venezolanos lleven una vida normal. Pretenden obtener r√©ditos pol√≠ticos con las acciones violentas, pero la mayor√≠a de la poblaci√≥n (incluyendo al chavismo y a la propia base social de la MUD), seg√ļn varias encuestas, est√° cansada y las rechaza frontalmente.

La Guardia Nacional Bolivariana encargada de controlar el orden p√ļblico y otros cuerpos de seguridad han sido el blanco de ataques de los grupos violentos. Como ya se√Īalamos, dos guardias han sido asesinados, al mediod√≠a del 15 de abril tres funcionarios (Jorge Escand√≥n, Reinaldo Alvarado y Andr√©s Ospina) resultaron heridos durante una protesta opositora en la autopista del Este, municipio Naguanagua, estado de Carabobo (3). Frecuentemente reciben insultos y son atacados con bombas molotov, fuegos artificiales, pintura y piedras. En los √ļltimos d√≠as, los manifestantes opositores lanzaron frascos con heces fecales y orina ‚Äďbautizados como puputov‚Äď contra efectivos de seguridad bolivarianos (4), algo que retrata muy bien a quienes promueven estos actos.

Seg√ļn Antonio Gonz√°lez Plessmann, activista en defensa de los derechos humanos, estas acciones ‚Äútienen un sentido muy claro: provocar la reacci√≥n violenta de los cuerpos de seguridad para generar indignaci√≥n y removilizaci√≥n en la poblaci√≥n opositora y sostener el discurso de la existencia de un Estado represivo, que solo se sostiene por la fuerza que ejerce contra un sector pac√≠fico de la sociedad‚ÄĚ. (5)

La oposici√≥n y algunas ONGs manifiestan que la GNB y los agentes estatales han cometido violaciones de los derechos humanos como malos tratos en el momento de la detenci√≥n, uso de balines, etc. El presidente Maduro se√Īala que las fuerzas de seguridad, respetando el derecho constitucional a la manifestaci√≥n pac√≠fica, salen a contener las protestas sin amas, utilizando gases lacrim√≥genos y veh√≠culos antimotines y haciendo el uso progresivo de la fuerza. Agrega que los agentes de los cuerpos involucrados en acciones represivas han sido puestos a disposici√≥n de la justicia, pero asegura que tampoco quedar√°n en la impunidad los autores de las llamadas ‚Äúguarimbas‚ÄĚ que est√°n enlutando Venezuela.

M√°s que el manejo de la gesti√≥n gubernamental en Venezuela, lo que est√° en juego en este momento es la paz ya no solo de este pa√≠s sino de todo el continente, una paz que se quebrar√≠a con una intervenci√≥n extranjera ejecutada a nombre de la ‚Äúcrisis humanitaria‚ÄĚ, como ya ha sucedido en otros rincones del globo.

*Periodista ecuatoriano de la Agencia Latinoamericana de Información (Alai)

Notas
1)    Datos presentados en las Jornadas de Discusión sobre la Asamblea Nacional Constituyente, realizado en Caracas, el 12 de mayo de 2017 organizado por el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores de Venezuela.
2)    https://www.youtube.com/watch?v=iUfcjaind
3)¬†¬†¬† Telesur, MP venezolano investiga heridas a tres polic√≠as en protestashttp://www.telesurtv.net/news/MP-venezolano-investiga-heridas-a-tres-policias-en-protestas–20170515-0049.html
4)¬†¬†¬† √Ālvaro Verzi Rangel, La batalla de las ideas, seg√ļn la pupucracia venezolana, http://www.alainet.org/es/articulo/185439
5)¬†¬†¬† Douglas Bol√≠var, ‚ÄúEs muy evidente que hay una orientaci√≥n de no matar‚ÄĚ, entrevista con Antonio Gonz√°lez Plessmann¬† http://www.alainet.org/es/articulo/185443

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