Oct 16 2012
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Sociedad

Elena Poniatowska* / Encuentro de nuevos cronistas de Indias

Jos茅 Joaqu铆n Blanco es el autor de dos libros notables, entre otros, Funci贸n de media noche y Un chavo bien helado. Su s谩tira de los 芦rich and beautiful禄 es memorable y su denuncia de las oligarqu铆as analfabetas que Daniela Rossell retrat贸 en su libro Ricas y famosas es un compendio de la imbecilidad de la alta burgues铆a que nos gobierna desde su prepotencia sexenal.
ELENA PONIATOWSKA.*

 

 

Por otro lado tambi茅n se ocupa de la cultura que corre por las calles y se extas铆a ante la creatividad de compositores como P茅rez Botija y Juan Gabriel que nos brindan canciones de tan dif铆cil comprensi贸n como:
鈥淭e quiero mucho-mucho/ Desde hace mucho tiempo,/ Te quiero mucho-mucho/ Desde el primer 鈥渢e quiero鈥,/ Te quiero mucho, mucho/ Desde que est谩s conmigo,/ Te quiero mucho, mucho/ Desde que estoy contigo/鈥.

 

Estas sesudas reflexiones hac铆an llorar a la espa帽ola Roc铆o D煤rcal y para agradec茅rselo Juan Gabriel cre贸 en exclusiva:
鈥淵a lo ves: la vida es as铆,/ T煤 te vas y yo me quedo aqu铆;/ Llover谩 y ya no ser茅 tuya:/ Ser茅 la gata bajo la lluvia/ 隆y maullar茅 por ti!鈥

 

La cr铆tica 谩cida y certera de Jos茅 Joaqu铆n Blanco no ha cambiado a los poderosos pero s铆 los ha puesto en evidencia a partir del final de los a帽os 80. Funci贸n de media noche que no le ped铆a nada al mejor Monsiv谩is y Un chavo bien helado demostraron su maestr铆a de cr铆tico y de escritor. Su conocimiento de la literatura desde la Colonia hasta nuestros d铆as lo han vuelto indispensable para conocer el M茅xico que no vivimos como el que estamos viviendo.

 

Fabrizio Mej铆a Madrid, el m谩s joven de todos, nos da en su Salida de emergencia cr贸nicas hechas a lo largo de 13 a帽os, en las que destaca a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), porque es el 煤nico que se preocupa por saber qui茅n era el joven camar贸grafo gringo Brad Will, quien muri贸 con su c谩mara en la mano cuando le apuntaron dos hombres a menos de 20 metros, el 27 de octubre de 2006 en una batalla en el centro de Oaxaca.

 

A帽os antes, Brad Will, se hab铆a subido al techo de un rascacielos en Nueva York para impedir que lo demolieran y desde all铆 desafi贸 con sus dos manos en alto al helic贸ptero, a los bulldozers y a las gr煤as que esperaban en la calle. En Oaxaca no lleg贸 vivo al hospital. Fabrizio lo rescata como rescata al l铆der Flavio Sosa, aunque 茅ste no sea tan puro ni tan limpio como Brad Will, quien desde chavito se martiriz贸 por la lucha de los pueblos de Am茅rica Latina.

 

Fabrizio tambi茅n nos entrega a otra luchadora cuyo asesinato a todos nos injuri贸: Digna Ochoa, sigue a los migrantes al otro lado del r铆o Bravo y comparte su hero铆smo y sus humillaciones, le perdona la vida al 谩ngel ca铆do de Gloria Trevi y al igual que Jos茅 Joaqu铆n Blanco retrata a los ricos en una caminata por la avenida Presidente Masaryk, en Polanco, al que le pone Mazaryk Drive.

 

Sus cr贸nicas son grandes, porque recogen al M茅xico b谩rbaro de los a帽os 80 y porque Fabrizio no tiene miedo de viajar a los sitios de peligro e irse de mojado y compartir la suerte y la ilusi贸n de los mojados y ahora las mojadas.

 

Comparte la pasi贸n urbana que tambi茅n era la de Carlos Monsiv谩is y del Carlos Fuentes de La regi贸n m谩s transparente, que sin propon茅rselo inici贸 la cr贸nica de la ciudad que tiene ahora el dudoso privilegio de ser la capital m谩s grande del mundo y lleva el horrible nombre de Distrito Federal.

 

En M茅xico, denunciar se paga con la muerte y ser cronista es poner la propia vida en peligro. Manuel Buend铆a, por ejemplo, fue el primero en ser abatido por la espalda en la calle como un perro el 30 de mayo de 1984 por saber demasiado de la guerra contra el narcotr谩fico y sus lazos con los militares y los gobernantes de M茅xico.

Sergio Gonz谩lez Rodr铆guez, autor de <>Huesos en el desierto sobre las m谩s de 400 asesinadas de Ciudad Ju谩rez, ha sido un hombre perseguido durante a帽os. En M茅xico, investigar sobre el crimen, las drogas, las fortunas mal habidas es correr riesgo de muerte. Por eso es admirable la constancia con la que la revista Proceso y el gran Jenaro Villamil han denunciado a los miembros del crimen organizado que fueron capaces en el norte de asesinar a Mar铆a Elizabeth Mac铆as, jefa de informaci贸n de Primera Hora, de Nuevo Laredo, en 2011 y dejaron su cabeza decapitada sobre su mesa de trabajo al lado de su teclado.

 

Tambi茅n en el sur, en Veracruz, fue asesinada en su casa la corresponsal de Proceso, Regina Mart铆nez, el 28 de abril de 2012. A prop贸sito de las mujeres, quisiera recordar aqu铆 a Lydia Cacho, formidable luchadora contra la pederastia, a Sanjuana Mart铆nez que se para sola en medio de los balazos en Monterrey, a Carmen Aristegui, a Marcela Turati, de Proceso, a Jesusa Cervantes y a otras que caminan al borde del peligro, son perseguidas y se la juegan.

 

(Jon Lee Anderson se enfrent贸 al gobernador Duarte en Jalapa, Veracruz, le record贸 el asesinato de Regina Mart铆nez y declar贸 que en su estado se mataba a los periodistas y que M茅xico es hoy por hoy, el pa铆s m谩s peligroso del mundo para nuestro gremio).

 

Al lado de Jos茅 Joaqu铆n Blanco, Fabrizio Mej铆a Madrid, Hermann Bellinghausen, Jaime Avil茅s y el alto Villoro, todos somos lo que se ha dado en llamar 鈥渃omprometidos鈥. 驴Por qu茅 lo somos? Porque damos una informaci贸n que no ofrece la prensa oficial y nos esforzamos en la investigaci贸n, pero sobre todo porque al escribir vinculamos nuestra experiencia privada al destino colectivo.

 

Si en M茅xico y en Am茅rica Latina el auge del testimonio es grande, es porque en nuestros pa铆ses todav铆a hay grandes zonas por descubrir, todav铆a es palpable la orfandad de grandes minor铆as sociales. No creo que pretendamos dar voz a quienes no la tienen (como se ha dicho en varias ocasiones), porque su voz barre con todos nosotros.

 

Al contrario, la voz de Jesusa Palancares es poderosa porque es 煤nica y no la han cincelado las convenciones. Es a esa voz que sigo desde hace muchos a帽os.

 

A esta tarea se ha querido darle una ideolog铆a. Pero, 驴c贸mo abarcar la ideolog铆a de una ciudad de 20 millones de habitantes? Fabrizio Mej铆a consign贸 una frase en una manta del movimiento #YoSoy132: 鈥淪i t煤 no ardes, yo no ardo. Y si no ardemos juntos, 驴qui茅n iluminar谩 esta oscuridad?鈥

 

Hoy d铆a, los cronistas de la ciudad de M茅xico ya no podr铆an abarcarla. Lo dijo Guillermo Tovar de Teresa al sugerir que cada delegaci贸n tuviera el suyo. Ayer fueron Antonio Garc铆a Cubas, Luis Gonz谩lez Obreg贸n, 脕ngel del Campo, Micr贸s, hoy son Carlos Monsiv谩is, Fabrizio Mej铆a Madrid, Juan Villoro, Jaime Avil茅s, Jos茅 Joaqu铆n Blanco, Hermann Bellinghausen, Emiliano P茅rez Cruz, que nos regala a Ciudad Neza, y muchos nuevos escritores ambulantes a quienes a煤n no les salen callos, juanetes, u帽eros, ojos de pescado ni pie de atleta. 驴Podr谩n con esta ciudad tan demandante y diversa?

 

Mientras duren en los pa铆ses de Am茅rica Latina las condiciones de opresi贸n, miseria y marginaci贸n, la cr贸nica que se deriva de la historia oral ser谩 la 煤nica manera que tenga el lector de enterarse de vivencias insospechadas y ajenas. Un lector muchas veces hostil a conocer las verdades de su propia realidad.
鈥斺
* Escritora, periodista.
En www.jornada.unam.mx
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