Sep 17 2016
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Pol铆tica

En Chile, Lagos 2017 huele a Frei 2009

A mediados de 2008, un a帽o y medio antes de finalizar el primer gobierno de Michelle Bachelet, un grupo de pol铆ticos concertacionistas, de distintos partidos, lleg贸 a un entendimiento para resolver mediante un acuerdo pol铆tico el problema de la sucesi贸n presidencial. Convinieron en que la coyuntura les exig铆a cambiar el rumbo que la presidenta hab铆a impreso a su gobierno. La rotaci贸n de tres ministros del Interior democratacristianos en tres a帽os, hab铆a demostrado las dificultades para aunar criterios coherentes al interior de la coalici贸n.

Pero lo m谩s relevante era la persistente voluntad de la presidenta de empujar la l铆nea de los cambios m谩s all谩 de lo que este grupo de pol铆ticos conservadores consideraba aceptable. Ya se atisbaba su voluntad de incluir al PC en la coalici贸n gubernamental, y en el congreso del PS hab铆a afirmado la necesidad de una nueva Constituci贸n. Para este grupo de grandes 鈥渁ccionistas鈥 de la Concertaci贸n, Bachelet se dejaba arrastrar muy f谩cilmente por las demandas sociales, las que hab铆a que cortar en seco y r谩pidamente.

Los 鈥渁utocomplacientes鈥 coincid铆an en que la soluci贸n era convocar a un liderazgo conservador, fuerte y probado. El ex presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle cumpl铆a ese perfil y adem谩s garantizaba que la DC se mantuviera dentro de la coalici贸n, y renunciara a sus amenazas de llevar un candidato propio en la primera vuelta presidencial. De esa forma se procedi贸 a montar una operaci贸n comunicacional basada en una idea fatalista: 鈥渘o hay otro liderazgo posible鈥. Frei deb铆a ser candidato ya que no cab铆a otra alternativa. La prensa duop贸lica aplaudi贸 en un primer momento esa tesis, ya que las encuestas mostraban la gran debilidad de Frei frente a los posibles candidatos de la derecha.

El entonces diputado PS Marco Enr铆quez-Ominami exigi贸 competir en primarias abiertas, lo que no fue aceptado por los presidentes de los partidos. De esa manera MEO levant贸 su propia alternativa, que tuvo abierta simpat铆a de los medios de derecha, que vieron en esa candidatura una oportunidad de dividir el campo gubernamental. Por su parte el PC levant贸 al ex presidente del PS Jorge Arrate. Estas divisiones internas no intimidaron a los dirigentes partidarios que mantuvieron ciegamente su apoyo a Frei. El 煤nico que los cuestion贸 fue el presidente del Partido Radical, Jos茅 Antonio G贸mez, que exigi贸 primarias. De mala gana, la Concertaci贸n organiz贸 unas primarias acotadas a las regiones de O鈥橦iggins y el Maule que terminaron con el presidente del PS, Camilo Escalona, insultando y golpeando en p煤blico a G贸mez, que se mostraba indignado por el curso de unas elecciones ama帽adas y cocinadas para terminar de resolver lo que ya se hab铆a decidido en la c煤pula partidaria. Todos recordamos el desenlace de esa triste aventura. Frei Ruiz-Tagle obtuvo en primera vuelta 29,6%, perdiendo 1.225.000 votos respecto a la primera vuelta de 2005.

La historia vuelve a repetirsechile eduardo-frei

A mediados de 2016, un a帽o y medio antes del fin del segundo gobierno de Michelle Bachelet, un grupo de pol铆ticos de la Nueva Mayor铆a, de distintos partidos, lleg贸 a un entendimiento para resolver mediante un acuerdo pol铆tico el problema de la sucesi贸n presidencial. Convinieron en que la coyuntura les exig铆a cambiar el rumbo que la presidenta hab铆a impreso a su gobierno. La rotaci贸n de tres ministros del Interior democratacristianos en tres a帽os, hab铆a demostrado las dificultades para aunar criterios coherentes al interior de la coalici贸n. Pero lo m谩s relevante era la persistente voluntad de la presidenta de empujar la l铆nea de los cambios m谩s all谩 de lo que este grupo de pol铆ticos conservadores consideraba aceptable: la inclusi贸n del PC en la coalici贸n gubernamental, y su obsesi贸n por avanzar hacia una nueva Constituci贸n. Para este grupo de grandes 鈥渁ccionistas鈥 de la Nueva Mayor铆a, Bachelet se dejaba arrastrar f谩cilmente por las demandas sociales, las que hab铆a que cortar en seco y r谩pidamente.

Los 鈥渁utocomplacientes鈥 coincid铆an en que la soluci贸n era convocar a un liderazgo conservador, fuerte y probado. El ex presidente Ricardo Lagos cumpl铆a ese perfil y adem谩s garantizaba que la DC se mantuviera dentro de la coalici贸n, y renunciara a sus amenazas de llevar un candidato propio en la primera vuelta presidencial. De esa forma se procedi贸 a montar una operaci贸n comunicacional basada en una idea fatalista: 鈥渘o hay otro liderazgo posible鈥. Lagos deb铆a ser candidato ya que no cab铆a otra alternativa. La prensa duop贸lica aplaudi贸 en un primer momento esa tesis ya que las encuestas mostraban la gran debilidad de Lagos frente a los posibles candidatos de la derecha.

FreiHasta este momento de la historia, todos los pasos, todos los gestos, todos los signos coinciden perfectamente, en un perfecto d茅j脿 vu, una de esas extra帽as situaciones en que sentimos que ya hemos visto antes un suceso, especialmente si son sue帽os feos y horrorosos. Lagos huele, o m谩s bien hiede, a Frei.

驴Qu茅 ocurrir谩 con esta historia? El acuerdo transversal del 鈥減artido del orden鈥, la derecha concertacionista, o como se estime llamarle, es tan expl铆cito que no caben dudas. El senador Andr茅s Zald铆var ya lo dijo claramente: 鈥淣o veo otra carta en la Nueva Mayor铆a鈥. Lo mismo hizo Jorge Burgos: 鈥淣o veo qu茅 candidato propio podr铆a llevar la DC鈥. Ya es evidente que para la DC 鈥渞eal鈥, la que controla la m谩quina del partido, la opci贸n es la siguiente: o se acepta a Lagos incondicionalmente o levantan un candidato propio en primera vuelta de 2017. Para ese rol de espantap谩jaros hay varios nombres posibles: Ignacio Walker, Mariana Aylwin, Carolina Goic, etc.

El modus operandi del concertacionismo duro no es muy imaginativo. Los autocomplacientes poseen un extra帽o talento para demostrar que el hombre es el 煤nico animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Es muy probable que veamos unas primarias malpensadas y peor implementadas, para despejar por secretar铆a las candidaturas de Isabel Allende y Alejandro Guillier. Y el duopolio period铆stico seguir谩 alentando a Ricardo Lagos por una doble raz贸n: no les incomoda como eventual presidente, pero mucho mejor a煤n, ven que es un candidato muy poco competitivo frente a Sebasti谩n Pi帽era.

La nueva derecha laguista

Lagos y Edwards

Lagos y Edwards

La 煤nica novedad en este d茅j脿 vu pol铆tico es el surgimiento de una derecha radical que se declara expl铆citamente laguista. El que marc贸 la pauta fue Herm贸genes P茅rez de Arce, que ya ha hecho p煤blico su apoyo a Lagos afirmando que se deber铆a 鈥渓evantar un candidato capaz de detener la revoluci贸n marxista-leninista en curso, garantizar la autoridad, un relativo orden y di谩logo (…) y en ese rol Lagos es un moderado menos izquierdista que Pi帽era, como ya lo prob贸 en su gobierno creando menos ministerios y subiendo menos impuestos que 茅ste (…) Tampoco aument贸 la persecuci贸n a los uniformados en retiro ni los traicion贸 ni increment贸 el n煤mero de sus presos pol铆ticos, como lo hizo Pi帽era (鈥) nunca criminaliz贸 al gobierno militar en los t茅rminos odioso en que lo hizo Pi帽era en el cuadrag茅simo aniversario del 11, lo cual de paso, liquid贸 a la derecha en la elecci贸n de 2013鈥.

Otro ultra que ha salido a apoyar a Lagos es C茅sar Barros, ex Patria y Libertad y ex gerente de La Polar, que declar贸: 鈥淓n ese sentido me gusta Lagos m谩s que Pi帽era. Porque en ese aspecto es un gallo que tiene una actitud de estadista, que mira desde arriba las cosas, no le vienen con pelotudeces. Lamentablemente Sebasti谩n es m谩s permeable a querer ser amado鈥 Yo soy de derecha, pero Lagos tiene una caracter铆stica y es que manda. No tiene que bajar a conversar con el pueblo. Tiene esa cosa de que se acaben las insolencias鈥. El ex diputado Jorge Schaulsohn, fundador de Chile Primero, votante de Pi帽era en 2010, tambi茅n ha anunciado su voto por Lagos. E incluso Joaqu铆n Lav铆n se subi贸 al carro declar谩ndose 鈥渢ranquilo鈥 ya que 鈥渟i la elecci贸n es Ricardo Lagos-Sebasti谩n Pi帽era, Chile puede estar tranquilo鈥. Una afirmaci贸n muy parecida a la de Camilo Escalona, que ha se帽alado que 鈥淵o pienso que Lagos le da seguridad al pa铆s鈥. Y Jorge Burgos nos clarifica porqu茅 nos da 鈥渟eguridad鈥: 鈥淗ay que cambiar el rumbo y Ricardo Lagos tiene las caracter铆sticas para hacerlo鈥.

El golpe politico del 鈥渟upra-presidente鈥 Lagos

Lo que se ha tratado de ocultar en esta operaci贸n es la d茅bil posici贸n en que ha quedado la presidenta Bachelet luego del anuncio de la candidatura de Lagos. Como ya se ha analizado, las posibilidades del ex presidente de ganar unas elecciones son muy bajas. Pero por el momento ese factor es secundario para los intereses del neo-concertacionismo radical. El objetivo es otro. Debido a su baja aprobaci贸n en las encuestas, entre otros factores por las fallidas y contradictorias reformas en curso, los dirigentes partidarios consideran que Bachelet hoy no es capaz de liderar a la Nueva Mayor铆a.ch bachelet-lagos

La irrupci贸n de Lagos, aunque muy incierta en t茅rminos electorales, logra instalarse como un factor de ordenamiento pol铆tico, en su calidad de ex presidente en un rol pol铆tico activo. De esta forma, su candidatura ha operado como un 鈥済olpe鈥 pol铆tico al interior de la propia coalici贸n de gobierno. Elegantemente, y sin romper la institucionalidad, por sobre la presidenta se ha instalado un 鈥渟upra-presidente鈥, que puede decidir lo que se puede o no se puede legislar durante los 19 meses de gobierno que restan a esta administraci贸n. Lagos ha pasado de ser un poder f谩ctico a ser un poder expl铆cito, algo que los norteamericanos llaman un desission maker de 煤ltima instancia.

La derecha trat贸 que el ex ministro Jorge Burgos ejerciera un rol de 鈥渢utor鈥 de la presidenta, pero fracas贸 en cuanto Bachelet encontr贸 una f贸rmula para sustituirlo. Ahora Bachelet no puede escapar al poder de este ex presidente-candidato al que no puede enfrentar ni desafiar, ya que ella misma le debe su liderazgo p煤blico: 茅l fue quien la nombr贸 ministra de Salud y Defensa y la instal贸 medi谩ticamente ante la opini贸n p煤blica.

Seguramente los asesores de Lagos han reflexionado con mucha atenci贸n una frase del ex primer ministro espa帽ol Felipe Gonz谩lez sobre los ex presidentes: 鈥淣o sabemos qu茅 hacer con ellos porque son como jarrones chinos; son valiosos pero no se sabe d贸nde ponerlos鈥. Si hay algo que sabe hacer Lagos, es saber d贸nde y cu谩ndo ponerse.

*Publicado en聽 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 860, 16 de septiembre 2016.

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