Nov 21 2019
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OpiniónPolítica

En Chile se disputa la legitimidad, no la violencia

En un an√°lisis desde los prejuicios (la tinta est√° demasiado fresca para publicar teor√≠as todav√≠a), no deja de ser llamativo como, despu√©s de un mes de movilizaciones, los que eran los flaites, los barra brava, hoy los y las ¬ęcapuchas¬Ľ, los y las ¬ęprimera l√≠nea¬Ľ, pasaron del odio al amor de la opini√≥n p√ļblica; de ocupar los m√°rgenes a un lugar de privilegio; de provocar miedo y repulsi√≥n, a sentimientos de protecci√≥n y solidaridad, de parte de una sociedad que solo d√≠as atr√°s los despreciaba abiertamente.

Y tambi√©n es interesante c√≥mo, al mismo tiempo, la polic√≠a, para esa misma parte de la opini√≥n p√ļblica, pas√≥ del primer lugar al √ļltimo, en el ranking de valoraci√≥n de instituciones, pasaron, los carabineros chilenos, del ¬ęsacrificio somos emblema¬Ľ, a ser un emblema de sacrificios, para la gente.

Y es que hay una disputa por la legitimidad de la violencia en estos momentos en la opini√≥n p√ļblica chilena. Varias veces, este mes, he escuchado en los debates jugar la carta weberiana del Estado como el ¬ę√ļnico que tiene el monopolio leg√≠timo de la violencia, y el deber que tiene de usar esa violencia para mantener el orden¬ę.

Pero esa es una visión limitada de la definición del Estado en Weber, porque para el autor alemán, el Estado tiene dos lados, uno, que es la identidad Estado-Derecho, la jurídica, la de las normas, otro, su lado sociológico e histórico, y esta dimensión explica al Estado no solamente desde su deber ser, sino que desde su funcionamiento real, que está, dice Weber, muchas veces más allá del orden jurídico.

Y es que cuando Weber se√Īala que, el Estado es ¬ęaquella comunidad humana que en un territorio reclama con √©xito para s√≠ el monopolio de la violencia f√≠sica leg√≠tima¬ę, no est√° diciendo que el Estado tenga ganada para siempre esa legitimidad. El Estado tiene un deber que no es el del orden por el orden, sino que el bienestar de la poblaci√≥n, una de cuyas dimensiones es el orden.

Las personas no abandonaron el estado de naturaleza y eligieron el Estado para vivir ahora con el horror y la regla, como dijera Michaud. Luego, si la población de una comunidad siente que el Estado no está cumpliendo con su deber, ese Estado corre el riesgo de perder, en esa comunidad, la legitimidad de ese monopolio.

Pas√≥ lo mismo con los y las estudiantes de secundaria. Pol√≠ticos de izquierda y derecha se apuraron en condenarles por ¬ęla violencia de la evasi√≥n masiva¬Ľ, que fueron, el puntapi√© inicial de las movilizaciones, para, dos semanas despu√©s, marchar junto a esos mismos estudiantes, por todo Chile, denunciando al Estado por el incumplimiento de su compromiso.

En esa collera, la legitimidad de la violencia la ganaron los estudiantes, porque al Estado, el contrato que le entrega el monopolio de la violencia, se lo entrega no por el orden, sino que por el bienestar.

Por eso el Estado no puede, en nombre del orden, hacer lo que quiera con el monopolio de la violencia, porque puede perder su legitimidad (violar los derechos humanos), ni tampoco usarla para preservar el orden porque sí, porque la legitimidad no es el garrote, es la zanahoria.

Por eso un Estado como el chileno no puede descuidar sus deberes, como lo ha hecho por cinco décadas al menos, dejando al pueblo encalillado en vez de encalillarse él por el pueblo, porque entonces la legitimidad del monopolio quedará al desnudo, y la gente empezará a ver en la irracionalidad de la violencia buenas razones, y en el actuar monopólico de su fuerza, simplemente, abuso.

Los violentados de siempre, los flaites, encontraron un lugar de respeto, y los que tienen el monopolio ahora s√≠, legal, de la fuerza, est√°n profundamente cuestionados. Entonces, si lo explicamos desde las identidades, este conflicto puede durar mucho rato porque, como le dec√≠a Michael Corleone a Roth en La Habana de Batista, analizando desde su auto una Revoluci√≥n Cubana en ciernes:¬† ¬ęSe me ocurri√≥ –dice Michael– que a los soldados les pagan por combatir. A los rebeldes no. ¬ŅY eso qu√© te dice?, le pregunta Roth. Que pueden ganar¬Ľ

* Miembro del Grupo de Puebla. Director de tv y cine. Ex candidato presidencial en Chile

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