Nov 10 2021
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Sociedad

Envidia

La envidia es la tristeza y pesar por el bien ajeno. Es un sentimiento inmovilizado, primitivo, que existe en los seres humanos y que en algunos casos asume caracter√≠sticas patol√≥gicas y en otros aparece frecuentemente. La palabra envidia viene del lat√≠n ‚Äúinvidere‚Ä̬† ¬†compuesta de ‚Äúin‚ÄĚ (poner sobre, ir hacia) y ‚Äúvidere‚ÄĚ mirar. Envidia, significa ‚Äúponer la mirada sobre algo‚ÄĚ En su ¬†origen representa lo que se denomina ‚Äúmal¬† ojo‚ÄĚ.

El mal ¬†ojo es una creencia popular supersticiosa extendida por muchos pueblos, seg√ļn la cual muchas personas tienen la capacidad de causar da√Īo a otros con solo mirarlas intensamente. Esta superstici√≥n permanece a√ļn entre los griegos modernos, los cuales temen a la envidia o mal ¬†ojo.La envidia. C√≥mo reconocer a una persona envidiosa.

Calificada como la primera de las pasiones, para el cristianismo es uno de los¬†¬† pecados capitales, que da origen a muchas otras transgresiones¬† y rompe con el amor al pr√≥jimo que proclama Jes√ļs. Todas las doctrinas la proscriben, la religi√≥n cat√≥lica ¬†-como podemos apreciar en la Biblia- ¬†hace mucha referencia a √©sta en t√©rminos condenatorios.

La envidia parece ser un fenómeno universal. No importa la etnia, la educación, o la religión que se practique. En todas las civilizaciones, hasta en la más atestada ciudad industrial, está presente de alguna manera. No existe sociedad alguna donde la envidia sea desconocida, ni método que la haya extirpado de raíz.

Esta pasi√≥n ¬†ha acompa√Īado al ser humano, como su sombra, desde la creaci√≥n del mundo. Al remontarnos a las Sagradas Escrituras, encontramos en muchos pasajes del Antiguo Testamento ¬†testimonios acerca de la envidia:

-Caín mató a su hermano Abel, por  animadversión, porque este era agradable a los  ojos de Dios.

Ca√≠n y su descendencia-Esa√ļ aborreci√≥ a Jacob, por la bendici√≥n con que su padre lo hab√≠a santificado.

-Jos√© fue vendido como esclavo por sus hermanos…

Encontramos otro caso¬† en el mito de la fundaci√≥n de Roma, seg√ļn el cual R√≥mulo, impulsado por la ambici√≥n y los celos, asesina a su hermano mellizo Remo. En la Am√©rica precolombina, la envidia est√° encarnada en Hu√°scar y Atahualpa, dos hermanos enemigos que se disputaron el imperio incaico en una guerra sin cuartel, en la que Atahualpa hijo bastardo del Inca Huayna Capac, hace prisionero a su hermano Hu√°scar, leg√≠timo heredero del trono, y lo elimina como su peor enemigo.

Homero encarnó en Tersistes al resentido de los tiempos heroicos. Shakespeare  trazó su silueta en su Yago. ¡A terra!e piengi! le dice Otelo a Desdémona, en la ópera de Verdi, convencido de su traición. ¡Pobre víctima de la envidia!

En los tiempos que el Profeta Nat√°n quiso estimular el arrepentimiento del rey David, le cont√≥ la historia del pobre que s√≥lo pose√≠a una oveja, a la que trataba como a un hijo, y del rico que, a pesar de sus numerosos reba√Īos, envidiaba al primero, y acabo por robarle la oveja.

San Agust√≠n la percib√≠a como: ‚Äúel pecado diab√≥lico por excelencia‚ÄĚ. Y San Gregorio Magno, se√Īala: ‚ÄúDe la envidia nacen el odio, la maledicencia, la calumnia, la alegr√≠a causada por el mal del pr√≥jimo y la tristeza causada por su prosperidad‚ÄĚ.

San Juan Cris√≥stomo, manifiesta: ‚Äú¬ŅQuer√©is ver a Dios glorificado por vosotros? Pues bien, alegraos del progreso de vuestro hermano y con ello Dios ser√° glorificado por vosotros. Dios sea alabado ‚Äďse dir√°- porque su siervo ha sabido vencer la envidia poniendo su alegr√≠a en los m√©ritos de otros‚ÄĚ.

Santo Tom√°s de Aquino, no se limita a se√Īalar la tristeza que provoca el bien ajeno, la envidia puede consistir en la alegr√≠a frente a un mal ajeno. En la Catena Aurea,¬† Aquino compara la envidia con una polilla que corroe ocultamente las t√ļnicas, pues dilacera el amor y, por esto deshace la unidad:Catena √Āurea de Santo Tom√°s de Aquino ‚Äď Casa para tu Fe Cat√≥lica

-La envidia es ciega.

-La envidia muerde.

-La envidia duele.

El fil√≥sofo griego,¬† Arist√≥teles, en su Ret√≥rica se√Īala un nuevo tipo de envidia cuando dice: ‚ÄúTambi√©n son envidiosos [aquellos/a]¬† los que poco les falta para tenerlo todo, ya que piensan que todos quieren arrebatarles lo que es suyo‚ÄĚ.¬† Esta modalidad es t√≠pica entre los hombres de acci√≥n y de la pol√≠tica, especialmente entre los tiranos o dominadores como se ha constatado a lo largo de los siglos, este sentimiento degenera en odios que se consume con terribles injusticias.

Dante Alighieri en¬† ‚ÄúEl Purgatorio‚ÄĚ, define la envidia como: ‚Äúamor por los propios bienes pervertido al deseo de privar a otros de los suyos. Las almas de los envidiosos vest√≠an t√ļnicas grises de penitencia y ten√≠an sus ojos cosidos con alambre de hierro para que no vieran la luz, por que hab√≠an recibido el placer de ver otras cosas‚ÄĚ.

En la literatura romana la envidia aparece en las  Metamorfosis del poeta Ovidio, -43 a.C.-7 d.C.-, donde es descrita exactamente como los griegos imaginaban a su diosa de la venganza, Némesis. Así es como las personificaciones griegas de la represalia  divina y los celos quedan unidas en la mitología latina en una sola entidad.

El mito de Eco y NarcisoEn el mito de Narciso y Eco. Narciso era un bello joven del cual se enamoraban tanto muchachos como muchachas, incluso ninfas, entre ellas Eco. Eco se enamoro de Narciso, pero limitada por la maldici√≥n de Juno, termin√≥ extingui√©ndose por la pena hasta que de ella solo qued√≥ su voz. Luego un muchacho desconocido, que tambi√©n se hab√≠a enamorado de Narciso, y hab√≠a sido rechazado,¬† suplic√≥¬† a Envidia que alg√ļn d√≠a el desde√Īoso joven conociera el dolor del amor no correspondido; entonces Envidia, un d√≠a, estando Narciso muy sediento y habi√©ndose acercado a un r√≠ para beber agua, hace que vea su propio reflejo y se sienta atra√≠do por √©l. Viendo Narciso que no pod√≠a tener a la persona deseada, acabo arroj√°ndose al r√≠o y los dioses lo transformaron en la flor que lleva su nombre…

La envidia es también argumento importante  en la literatura tanto  clásica como contemporánea, en los cuentos de hadas y en las fábulas de Esopo, Samaniego y La Fontaine, entre otros, cuyas máximas permiten comprender mejor las causas de este mal y sus consecuencias nefastas.

También  ha estado presente en muchos episodios históricos: Los Templarios, eran una  orden militar y religiosa fundada en 1119, se distinguieron en Palestina. Adquirieron importantes riquezas y se convirtieron en banqueros del Papa Clemente V y de numerosos reyes europeos. Felipe IV el Hermoso de Francia, por envidia, deseando apoderarse de sus inmensas riquezas y destruir su poderío hizo detener a Jacques de Molay, Gran Maestro de la Orden, y a todos los caballeros que se hallaban en Francia y, tras un inicuo proceso, los condenó a morir en la hoguera.Algunos datos sobre los Templarios que deberías conocer

Como consecuencia de ello, en 1312, el Papa Clemente V, para dar satisfacción a su protector, Felipe IV El Hermoso, emitió una bula que suprimió la Orden. El Obispo de Roma, pidió que las propiedades de los Templarios fueran puestas a disposición de los Estados Pontificios y que en Alemania, Inglaterra y Francia pasaran a la corona.

Jacques de Molay,¬† maldijo a Felipe IV el Hermoso y al Papa Clemente V desde la pira en que lo iban a quemar diciendo que lo citaba ante el Tribunal de Dios en el que se volver√≠an a ver en menos de un a√Īo.

En menos de un a√Īo, murieron ambos: Clemente V de¬† horribles dolencias y Felipe IV, en un accidente muy extra√Īo: iba a caballo y no vio la rama de un √°rbol que lo tumb√≥ de forma misteriosa. Nunca volvi√≥ a estar consciente y muri√≥ con¬† terribles padecimientos.

Asimismo, encontramos que la decisión de Alfonso VI, Rey de Castilla y León, de desterrar  en 1081, de Castilla a Rodrigo Díaz de Vivar, llamado el Cid Campeador, se debió a la envidia que el monarca sentía  hacia él, debido a los triunfos que este había obtenido.

Psicolog√≠a Cl√≠nica: Psicol√≥gia de la EnvidiaEn el campo de la psicolog√≠a la envidia es definida como un sentimiento experimentado, enojoso contra otra persona que posee o goza de algo deseado por el individuo envidioso quien tiene el impulso de quit√°rselo o da√Īarlo. La persona envidiosa es insaciable porque su envidia proviene de su interior y por eso nunca puede quedar satisfecha, ya que siempre encontrar√° otro en quien centrarse.

En el ¬†lenguaje m√©dico la envidia ha sido definida con ¬†diferentes t√©rminos seg√ļn los diagn√≥sticos psiqui√°tricos. El¬† m√°s difundido en los √ļltimos tiempos, es el mencionado por el¬† m√©dico psiquiatra¬† y escritor argentino,¬† doctor Sa√ļl F. Salischiker,

‚ÄúCuando una persona se obsesiona y deja de vivir por estar pendiente de tu vida o en este caso en la vida de su adversario, de su entorno, y entre otras cosas siente agobio por cada uno de sus triunfos‚Ķ Aparte de mostrar signos graves de inferioridad, te muestra que estas tratando con una persona psiqui√°tricamente enferma‚ÄĚ.

Todos¬† la hemos sentido¬† en alg√ļn momento de nuestras vidas.¬† Alguien tiene algo que uno¬† no tiene y¬† muere por tenerlo. Uno realiza la misma tarea que el de al lado y no recibe ning√ļn reconocimiento. Cuando uno cree estar a punto¬† de conseguirlo todo, tiende a pensar¬† que alguien¬† quiere perjudicarnos¬† y arrebatarnos el fruto de nuestros esfuerzos.¬† Estas situaciones la vemos d√≠a a d√≠a. Sin duda, no hay quien se libre de este sentimiento y no solo al hecho de sentirlo propiamente, sino¬† al hecho de ser envidiado por otro.Envidioso: im√°genes, fotos de stock y vectores | Shutterstock

El envidioso es un ser desdichado, vive de comparaciones y se pasa el tiempo tratando de menospreciar y desacreditar a los que envidia; marcha al calvario cuando observa c√≥mo otros llegan a la cumbre. Es corriente escuchar, cuando se alaba a una persona,¬† esa frase insidiosa: ‚ÄúSi, pero‚Ķ‚ÄĚ. Y ese pero destruye todo lo bueno que se estaba diciendo. Parece dif√≠cil reconocer¬† el bien que se dice del otro sin tratar de empa√Īarlo.

Por eso Tem√≠stocles -525-460 a.C-,¬† pol√≠tico y general ateniense,¬† dec√≠a en su juventud, que a√ļn no hab√≠a realizado ning√ļn acto brillante porque todav√≠a no ten√≠a adversarios.

Los griegos habían divinizado la envidia porque en su lengua phlohnos es masculino. Su nombre Envidia significa el que no ve con buen ojo. Le daban también el nombre de mal ojo. Los romanos la hicieron diosa e hija de la noche. La comparaban a la anguila, pues estaban en la creencia que este pez tiene envidia a los delfines.

Se representa esta deidad bajo la forma de un viejo espectro femenino con la cabeza ce√Īida de culebras, los ojos fieros y hundidos, el color l√≠vido, una flaqueza horrible, con las serpientes en las manos y otra que le roe el seno. Algunas veces se pone a su lado una hidra de siete cabezas.

Se envidia, lo que otros ya tienen  y uno desearía poseer: la salud, el talento, la paciencia, la hermosura.  El envidioso es un ser inferior que nunca ha podido alcanzar nada con su esfuerzo y solo pretende descargar sus sucias pasiones en la víctima martirizada. La competencia se confunde con la excelencia, siendo ambos un aspecto de un mismo fenómeno. La diferencia está en  que la admiración nace en  el fuerte y la rivalidad en el subalterno y es una forma de rendir homenaje a la superioridad.

Qu√© es para ti la envidia?, ¬Ņeres envidioso? - Off Topic y humorEl hombre com√ļn desea posiciones y fortunas. Cree que ser admirado y ocupar un alto cargo es lo ideal. El dinero permite al ambicioso satisfacer sus vanidades m√°s inmediatas.

Las envidias pueden llegar a producir efectos desastrosos dentro de la familia, la sociedad, la religi√≥n, las artes, la pol√≠tica, las amistades. El envidioso no para en su af√°n de satisfacer su amargura y su descontento, y llega a cometer actos que afectan gravemente a seres cuyo √ļnico delito es tener √©xito.

El castigo a los resentidos estaría en cubrirlos de favores para hacerlos sentir que su celo es recibido como un homenaje y no como un estiletazo. Los entendidos sostienen que la mayor satisfacción del hombre es provocar la envidia, estimulándola con los propios méritos. No ser emulado es una garantía inequívoca de ser mediocre.

Por √ļltimo debo recordar aquello que alguien manifest√≥: ‚ÄúLa envidia es el tributo que la mediocridad paga¬† al genio‚ÄĚ.

Bibliografía consultada:

-Wikipedia.

-Diccionario universal de mitología.

 

 

 

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