Nov 15 2017
1825 lecturas

Opini贸nPol铆tica

Juegos de guerra: 驴una humanitaria invasi贸n tercerizada a Venezuela?

En la ciudad amaz贸nica brasile帽a de Tabatinga, en la triple frontera de Brasil con Colombia y Per煤, se simularon combates en el ejercicio Amazonlog 17, que cont贸 con la participaci贸n de tropas brasile帽as, peruanas, colombianas y estadounidenses, despertando las alarmas de la posibilidad de una invasi贸n tercerizada a Venezuela, con la excusa de la ayuda humanitaria.

Tabatinga聽 est谩 unida por una avenida de la colombiana Leticia y pr贸xima a la peruana de Santa Rosa, todas ciudades sobre el R铆o Solimoes que desemboca en el Amazonas. Una eventual聽 intervenci贸n directa de Estados Unidos en Venezuela estar铆a disimulada por su intervenci贸n o su amenaza tercerizada desde las fronteras. Son los pa铆ses circundantes los encargados del 鈥渞escate humanitario鈥 de un pueblo que no tiene ninguna intenci贸n de ser 鈥渞escatado鈥 ni ayudado por estos salvadores.

No se trata de una guerra convencional, pero para ellas tambi茅n hay manuales. Para desautorizar a un gobierno leg铆timo considerado enemigo, el manual del Pent谩gono sugiere acudir al apoyo de 鈥渦n socio de coalici贸n (la OEA, por ejemplo) o un tercer pa铆s鈥, con la finalidad de debilitarlo y restarle credibilidad, segmentar a la poblaci贸n y generar descontento, influir o crear l铆deres y unificarlos ideol贸gicamente, utilizar a los emigrados, provocar actos catalizadores.br tabatinga

Todo ello con el fin de crear condiciones favorables para la intervenci贸n, con el empleo de propaganda (鈥渜ue incremente la insatisfacci贸n de la poblaci贸n y presente a la resistencia como una alternativa viable鈥), manifestaciones y sabotajes, aun en ausencia de hostilidades declaradas. Y Venezuela ha sido desde 2002 un globo de ensayo permanente de cada una de estas agresiones.

Hoy, la dominaci贸n de espectro completo es la renovada聽doctrina聽estadounidense para la dominaci贸n聽geopol铆tica global de Am茅rica Latina y el Caribe en el siglo XXI: no es s贸lo militar, sino b谩sicamente pol铆tica, econ贸mica, ideol贸gica y cultural, y abarca todos los aspectos de la vida.

Desde el punto de vista militar, en los espacios de la periferia la nueva estrategia de dominaci贸n estadounidense est谩 basada en la guerra asim茅trica, una forma de conflicto irregular contra no-Estados (o enemigos ubicados en pa铆ses catalogados como estados fallidos), sin restricciones de fronteras y donde desaparecen o se hacen difusas las reglas de juego y los c贸digos internacionales que regulan los conflictos b茅licos y los derechos humanos.

Son naciones sumidas 鈥搒eg煤n Washington-聽 en el caos y la desestabilizaci贸n, donde como en Colombia y en M茅xico aparecen聽 la tercerizaci贸n y las redes de聽outsourcing, bajo la forma encubierta de cuerpos de seguridad privados subcontratados por el Pent谩gono para realizar tareas propias de la guerra sucia (mercenarios, paramilitares, escuadrones de la muerte y de limpieza social), todo ello en el marco de una dramatizaci贸n propagand铆stica de nuevas amenazas, con la consiguiente cesi贸n de autodeterminaci贸n y soberan铆a nacional.

eeuu tropasEn 2017 Estados Unidos sigue siendo la superpotencia militar mundial, pero una transici贸n geopol铆tica global pac铆fica no parece hoy posible, cuando son varios los actores 鈥搉aciones, privados- que disponen de arsenales at贸micos. Tras la purga del estratega Steve Bannon del entorno ultranacionalista de Donald Trump y la toma del poder por la tr铆ada de generales -James Mattis, secretario de Defensa; H. R. McMaster, consejero de Seguridad Nacional, y John Kelly, jefe de gabinete- una nueva fase de escalada b茅lica parece inminente.

En los 煤ltimos a帽os, EE.UU. ha combinado m茅todos militares, pol铆ticos, econ贸micos, culturales y comunicacionales, muchos m谩s all谩 de las normas internacionales, en dos frentes, a trav茅s del llamado poder inteligente (smart power) y el blando (soft power).

Washington produjo una nueva generaci贸n de acciones injerencistas y subversivas violentas y/o destructivas que incluyeron sanciones, bloqueos y sabotajes econ贸micos y financieros, intentos de magnicidios, promovi贸 invasiones militares, golpes de Estado, movimientos secesionistas, guerras a trav茅s del terrorismo medi谩tico, espionaje cibern茅tico y operaciones psicol贸gicas encubiertas con apoyo de grupos paramilitares y compa帽铆as privadas de mercenarios, adem谩s de centros acad茅micos, fundaciones, agencias gubernamentales, empresas trasnacionales, ONGs, y聽think tanks聽de intelectuales org谩nicos.

El control medi谩tico en manos de pocas聽 megaempresas, hace que las sucesivas y sostenidas campa帽as de intoxicaci贸n medi谩tica pasen inadvertidas, invisibilizadas.聽No es que haya abjurado de intervenciones militares, invasiones ni de golpes de Estado, sino que en esta nueva estrategia, dirigida especialmente a la percepci贸n y desarrollada a trav茅s de los cartelizados medios de comunicaci贸n a partir de la consolidaci贸n de relatos que impactan en el imaginario colectivo, intenta crear las condiciones para la dominaci贸n territorial, la expoliaci贸n de los recursos naturales, y la destrucci贸n de la memoria y tradiciones de nuestros pueblos.

No es raro que altos directivos de trasnacionales como Chevron, Exxon Mobil, Carlyle, Halliburton, Blackwater estuvieron en puestosResultado de imagen para chevron exxon聽de mando en EE.UU. -en el Pent谩gono, la CIA, el Departamento de Estado y el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR)- o en instituciones 鈥渋ndependientes鈥 como la Rand Corporation, Ford Foundation, Human Rights Watch, Red Atlas, Transparencia Internacional, Freedom House, la Fundaci贸n Nacional para la Democracia y el Instituto de una Sociedad Abierta. All铆 se hacen las estrategias que protegen sus negocios.

Hoy, se suman los gobiernos neoliberales de Latinoam茅rica, que han copiado este modelo y las organizaciones (fundaciones, centros de estudio,聽think tanks, ongs) que los ahora altos funcionarios del Estado siguen comandando, drenan recursos de los erarios p煤blicos de nuestros pa铆ses para acompa帽ar las pol铆ticas oficiales y de sus mandantes en Washington.

Las Fuerzas de Operaciones Especiales, integradas por militares y civiles (especialistas en ciencias sociales, antropolog铆a, sociolog铆a, ciencias pol铆ticas, estudios regionales y ling眉铆stica), expertos en operaciones de guerra no convencional y psicol贸gica, actividades clandestinas o encubiertas, acciones de desestabilizaci贸n, sabotaje, espionaje, ataques cibern茅ticos y asesinatos selectivos, cumplen misiones en estrecha cooperaci贸n con la CIA, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), el Bur贸 Federal de Investigaci贸n (FBI) y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).

La invasi贸n tan mentada

La guerra contra Venezuela no es 鈥減ara derrocar a un dictador鈥, cuesti贸n que evoca las invasiones de Irak y Libia y las de cualquier pa铆s petrolero que pretenda poner condiciones a la entrega de sus recursos. Es la guerra de trasnacionales como Exxon, que mantiene prendida la mecha del conflicto del Esequibo; como Chevron, es la guerra del coltan, el uranio, el thorium, el gas y el oro; es la guerra estadounidense por reforzar su posici贸n hegem贸nica.

br ejercicios-militares-amazonia-Las bases brasile帽as de Tabatinga 鈥揺n la triple frontera con Colombia y Per煤- y Alc谩ntara (en la costa atl谩ntica) cierran el c铆rculo militar estadounidense en esta riqu铆sima regi贸n de relevancia estrat茅gica, pero tambi茅n marcan el involucramiento de Brasil en una guerra prestada, emulando el triste papel que durante a帽os jug贸 Colombia.

Este ejercicio prepara el desplazamiento de fuerzas militares estadounidenses, que pueden, en un paso, hacer efectivo el Decreto Ejecutivo que califica a Venezuela de 鈥渁menaza inusual y extraordinaria contra su seguridad nacional禄 y porque el mismo presidente Donald Trump es quien ha se帽alado la opci贸n militar como un posible actuaci贸n contra Venezuela .

La principal hip贸tesis con la que trabaj贸 el comando 鈥渕ultinacional鈥 establecido en Tabatinga es el env铆o de tropas hacia el este amaz贸nico, espec铆ficamente a la ciudad de Pacara铆ma, estado de Roraima, en la frontera con Venezuela, visitada con frecuencia en los 煤ltimos meses por altos mandos militares brasile帽os y funcionarios del Ministerio de Defensa.

De ese mismo argumento, el dar a poyo a eventuales acciones de 鈥渁yuda humanitaria鈥 entre otros objetivos, ech贸 mano el general estadounidense Jim Jones cuando el asesor del presidente Lula da Silva, Marco Aurelio Garc铆a, le pidi贸 explicaciones en 2009 sobre el asentamiento de bases dotadas de armamentos de guerra y sistemas de comunicaciones en varias regiones colombianas.

Linbergh Farias, l铆der de la bancada del Partido de los Trabajadores (PT) en el Senado Federal de Brasil, dej贸 en clabr militaresro que aun cuando el prop贸sito anunciado de Amazonlog 17 sea el de entrenar tropas para operar en medio de crisis humanitarias, el objetivo real parece ser otro: encajar a las Fuerzas Armadas brasile帽as en la 贸rbita estrat茅gica de Estados Unidos y preparar una arremetida contra Venezuela.

A diferencia de los pa铆ses del Medio Oriente, la puerta de entrada a los cuerpos de fuerzas especiales estadounidenses en Am茅rica Latina y el Caribe no fue el terrorismo sino la guerra contra las drogas.聽 Uno de los casos m谩s emblem谩ticos es el asesinato del narcotraficante colombiano Pablo Escobar, en el que participaban elementos del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (JSOC) y personal de la CIA.

Ya con la puesta en marcha del Plan Colombia, la CIA implement贸 un programa encubierto para eliminar 鈥搈谩s de 70 entre 2007 y 2013- a l铆deres de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y del Ej茅rcito de Liberaci贸n Nacional.

La ayuda humanitaria

Resultado de imagen para eeuu ayuda humanitaria en haitiLa aceptaci贸n de operaciones a trav茅s de las cuales el Pent谩gono se ofrece para conceder ayuda transitoria, se ejecutan a partir de la instalaci贸n de Centros de Emergencia Regionales, que se transforman en la mampara preferida para incoar el establecimiento de bases militares de tiempo completo. La 鈥渁yuda humanitaria鈥 es uno de los tantos subterfugios usados para consolidar su posicionamiento militar en regiones donde necesita establecer una presencia de car谩cter estrat茅gico.

Estados Unidos intent贸 este tipo de intervencionismo el 15 de diciembre de 1999 en Venezuela, cuando toneladas de piedras y 谩rboles cayeron desde la monta帽a hacia la costa oriental caribe帽a, causando alrededor de 25.000 muertos. Ese domingo tambi茅n se realiz贸 un refer茅ndum para aprobar la nueva Constituci贸n. El gobierno de Bill Clinton resolvi贸 -sin consultar a los venezolanos-, enviar barcos cargados de marines, quienes no se caracterizan precisamente por su car谩cter humanitario. El presidente Hugo Ch谩vez rechaz贸 la intromisi贸n estadounidense y no permiti贸 que esos nav铆os atracaran en los puertos del pa铆s.

En enero de 2010 las fuerzas armadas estadounidenses lograron el prop贸sito de instalarse en Hait铆, cuando los marines dispararon a mansalva 鈥減ara eliminar el problema鈥. Clinton, expresidente, en nombre de la recuperaci贸n haitiana, recaud贸 cientos de millones de d贸lares que no llegaron jam谩s a las v铆ctimas.

Y en 2017, tras los violentos huracanes, EE.UU. militariza el Caribe, recomponiendo su aparato militar y aprovechando para entrenar a sus tropas para futuras acciones intervencionistas. Tres centenares de marines dislocados en Honduras, fueron movilizados para 鈥渂rindar apoyo鈥 al Caribe. La estancia de la armada no se justifica, cuando lo que realmente se necesitan son m茅dicos, rescatistas y personal de apoyo log铆stico especializado.Resultado de imagen para eeuu tropas en puerto rico 2017

Una de las unidades movilizadas hacia Puerto Rico es la 101 Divisi贸n Aerotransportada (DAT) la que junto a la 82 Divisi贸n Aerotransportada configuran las fuerzas de intervenci贸n militar de 茅lite. Adem谩s, el gobierno estadounidense ha decidido desplegar aviones, helic贸pteros y barcos de la Armada ante las mermadas capacidades presupuestarias de la USAID y los mecanismos civiles de ayuda humanitaria.

El Teniente General Jeffrey Buchanan qued贸 a cargo de las operaciones para el manejo de la emergencia. Adem谩s del control financiero directo sobre el pa铆s, EE.UU. ha sumado tambi茅n un gobernante militar de facto ejerciendo la supremac铆a sobre la sociedad boricua.

Peligrosos juegos de guerra

En la ciudad brasile帽a de Tabatinga 鈥搖nida por una avenida de la colombiana Leticia y pr贸xima a la peruana de Santa Rosa, todas sobre el R铆o Solimoes que desemboca en el Amazonas-, en la Triple Frontera de Brasil con Colombia y Per煤, se simularon combates con la participaci贸n de tropas estadounidenses. Esa base militar provisoria podr铆a ser un mal antecedente regional.

Vale recordar que el 4 de agosto de 2009, en la sede de la Presidencia el asesor Marco Aurelio Garc铆a recibi贸 al general estadounidense Jim Jones para manifestarle su descontento por la instalaci贸n de bases militares en Colombia. A Garc铆a le sobraban motivos para emplear un tono en茅rgico con el enviado de la Casa Blanca: lo que estaba en juego era mucho m谩s que la discrepancia entre dos gobiernos sobre un asunto de coyuntura.

epa05731622 Brazilian soldiers ride a boat during a security exercise in the frame of the fight against drug and arms trafficking, in River Apores, close to Bittencourt Village, Amazon, Brazil, in the border with Colombia, 18 January 2017 (Issued 19 January 2017). EPA/JOEDSON ALVESImplantar siete unidades militares en Colombia, que comparte 1.644 kil贸metros de fronteras con Brasil y 2.200 con Venezuela, era un movimiento de piezas geopol铆tico de Washington (un plan seguido por los presidentes Clinton, Bush y Obama) engarzado en la estrategia del cerco sobre la Amazonia, la cual se profundiz贸 en la primera semana de noviembre de 2017 a trav茅s del desembarco de efectivos del Comando Sur en la ciudad brasile帽a de Tabatinga, en la Triple Frontera con Colombia y Per煤.

La implantaci贸n en 2009 de esos enclaves militares cuyo radio de acci贸n potencial abarca tambi茅n a los territorios de Brasil y Venezuela dio lugar a una reuni贸n extraordinaria de Unasur, dominada por gobiernos progresistas, y reaviv贸 el debate sobre la necesidad de fortalecer el Consejo de Seguridad de ese organismo, iniciativa siempre boicoteada por Colombia y Per煤, subordinados a Washington- Hoy, el cuadro pol铆tico es distinto al de ocho a帽os atr谩s.

Unasur ha sido vaciada y el Mercosur suspendi贸 de su seno a Venezuela, evidenciando el alineamiento con Estados Unidos mientras se restaura el papel de la OEA como centro de la diplomacia continental. Ya no se invoca la necesidad de armonizar las pol铆ticas externas de la regi贸n o ampliar la 鈥渁utonom铆a鈥 frente a Estados Unidos.

As铆, el AmazonLog 17 es un antecedente importante del que puede surgir un nuevo dise帽o estrat茅gico. En este operativo聽 se simularon combates, hubo despliegue r谩pido de tropas y acciones para reprimir 鈥搒upuestamente- el narcotr谩fico, inform贸 el Ej茅rcito brasile帽o.

鈥淓stamos preocupados鈥 dijo el senador Lindbergh Farias, jefe del bloque del Partido de los Trabajadores.鈥淓sto es peligros铆simo, es un atentado a la soberan铆a nacional, la construcci贸n de una base temporaria m谩s adelante puede evolucionar en una permanente鈥. Ante la preocupaci贸n de muchos sobre una supuesta injerencia extranjera, el general Guilherme Cals Gaspar de Oliveira, responsable de la log铆stica del Ej茅rcito, dijo que la base 鈥渕ultinacional鈥 se desmont贸 el 13 de noviembre, con el fin de las actividades.

M谩s de 2.000 uniformados participaron del ejercicio militar, a unos 700 kil贸metros de los l铆mites fronterizos de Venezuela: de ellos 1.600 eran militares brasile帽os (con 11 aviones, 13 helic贸pteros y聽 nav铆os), 150 de Colombia, 120 de Per煤 y 30 estadounidenses, adem谩s de observadores de m谩s de 20 pa铆ses. En Tabatinga funciona desde hace dos a帽os la moderna Base A茅rea Herbert Boy, con una pista apta para recibir cargueros y hangares equipados para reparar cazabombarderos.amazonia maniobras

Nunca hubo maniobras de tal envergadura en territorio brasile帽o: adem谩s de la presencia de militares, Estados Unidos envi贸 un avi贸n de transporte H茅rcules C-130, lo que fue interpretado como un gesto de 鈥渃onfianza鈥 de Brasil hacia Washington que no debe ser confundido con una forma de 鈥渟ubordinaci贸n鈥, por el general de brigada Antonio Manoel de Barros, jefe del Estado Mayor del operativo AmazonLog 17.

La Operaci贸n Am茅rica Unida tuvo una larga etapa de preparaci贸n, con transporte de armamentos, alimentos y equipos m茅dicos en camiones desde Rio de Janeiro a Porto Velho y de all铆 en barcazas hasta Manaos. En Brasilia, en mayo, se definieron las formas de participaci贸n de los pa铆ses invitados.

El ejercicio se inspira en uno realizado por la OTAN – Capable Logistician- en Hungr铆a en 2015 鈥揺n el que Brasil particip贸 como observador- cuyo objetivo era hacer m谩s efectiva la coordinaci贸n y la interoperabilidad entre los puestos de comando log铆sticos para proveer equipo y servicios a las unidades combatientes, desde Hungr铆a hacia una base en la checa Strakonice, Rep煤blica Checa, con la vista puesta en la problem谩tica de los migrantes africanos que llegaban a Europa.

La participaci贸n de Estados Unidos se enmarca en la firma de un acuerdo de cooperaci贸n en marzo de este a帽o, que聽 incluye temas de cooperaci贸n en 谩reas de desarrollo de informaci贸n y tecnolog铆a b茅lica y lleva por nombre Master Information Exchange Agreement (MIEA) (Ministerio de Defensa de Brasil, 2017), tras la visita del Comandante del Ej茅rcito del Sur de Estados Unidos, Mayor-General Clarence K. K. Chinn.

eeuu mayor gral clarence kk chinnChinn conoci贸 el Sistema de Monitoreo de Fronteras (Sisfron) del Ej茅rcito brasile帽o, as铆 como las tareas y formas de operaci贸n de la 3陋 Companhia de For莽as Especiais que act煤a en esa regi贸n. Asisti贸 al Centro de Instrucci贸n de Guerra en la Selva y a la Base Pedro Teixeira, una de las sedes del Curso para entrenamiento en acciones b茅licas en zona selv谩tica. En marzo 煤ltimo, el Ej茅rcito de EE.UU. tambi茅n abri贸 una oficina especializada en tecnolog铆a en su Consulado en S茫o Paulo.

Para esta guerra, la derecha usa varios frentes: el del terrorismo medi谩tico, el frente diplom谩tico (OEA, Grupo de Lima, etc.), el del bloqueo financiero y econ贸mico, y el de las amenazas militares como la reciente operaci贸n amaz贸nica. Lo que le ha faltado, y le falta, es una fuerza interna que justifique estos movimientos. Y si hay alguien derrotado 鈥損ol铆tica, ideol贸gicamente- en este momento, es la oposici贸n venezolana.

*Soci贸logo venezolano. Codirector del Observatorio en Comunicaci贸n y Democracia y del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE)

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


A帽adir comentario

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende c贸mo se procesan los datos de tus comentarios.