Sep 24 2021
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Opini贸nPol铆tica

La CELAC retoma la iniciativa

Hace cuatro a帽os que no se reun铆a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe帽os (CELAC) por las profundas diferencias que exist铆an entre varios pa铆ses, principalmente respecto de la situaci贸n interna en Venezuela. Muchos gobiernos continuaron reconociendo la presidencia de Nicol谩s Maduro mientras que otros apostaron por Juan Guaid贸, que contaba con el apoyo de Estados Unidos, aunque no controlaba un 谩pice del territorio venezolano.

La disputa est谩 saldada. En la cumbre de la CELAC estuvo Maduro y no hubo ning煤n tipo de representaci贸n de Guaid贸, mal que le pese a quienes creyeron en su fantas铆a de liberaci贸n 茅pica en febrero de 2019 desde la frontera colombiana.

La disputa pol铆tica en Am茅rica Latina se expresa con claridad en los 煤ltimos a帽os cuando se observan los avances y retrocesos de la integraci贸n regional. Si los gobiernos progresistas se sienten fuertes impulsan mecanismos de integraci贸n; por el contrario, cuando los gobiernos de derecha se fortalecen se acercan a los Estados Unidos y dejan de lado, congelan o incluso destruyen los organismos regionales, como sucedi贸 con la UNASUR.聽聽

La reactivaci贸n de la CELAC en M茅xico el 17 de septiembre est谩 marcada por tres hechos. Primero, el actual debilitamiento de la corriente de derecha y la automarginaci贸n de Jair Bolsonaro. Segundo, la intensa gesti贸n diplom谩tica del gobierno de Andr茅s Manuel L贸pez Obrador. Tercero, el renovado planteo de algunos gobiernos de reemplazar a la OEA por un organismo latinoamericano y caribe帽o sin la presencia de los Estados Unidos.

Despu茅s de duros enfrentamientos, marginaciones y expulsiones en varios organismos regionales, en la Cumbre prim贸 el clima de unidad que ni siquiera se vio eclipsado por los discursos de los presidentes Mario Abdo Ben铆tez de Paraguay y Luis Lacalle Pou de Uruguay que criticaron a los gobiernos de Cuba, Nicaragua y Venezuela. Es m谩s, estoicamente se mantuvieron en sus lugares cuando les respondieron los gobiernos aludidos, comprendiendo que hoy prima un clima de trabajo en conjunto por sobre los intentos de ruptura.

Tampoco se conmovi贸 la Cumbre por las 谩speras declaraciones del gobierno de Nicaragua que acus贸 al argentino de asociarse con los Estados Unidos en su contra y por ello justific贸 que se opondr铆a a que la Argentina asumiera la presidencia pro t茅mpore de la CELAC. De todas maneras, esto no se concret贸, entre otros motivos, por la ausencia del presidente argentino Alberto Fern谩ndez, inmerso en una crisis pol铆tica por el resultado negativo de las Primarias del 12 de septiembre.聽聽

Todos los pa铆ses reconocieron que la pandemia los hab铆a afectado y que qued贸 al desnudo la falta de reacci贸n mancomunada. Al decir del presidente de Guyana, Irfaan Ali, Am茅rica Latina fue 鈥渧铆ctima del nacionalismo de las vacunas鈥 porque cada pa铆s negoci贸 por su lado. La Uni贸n Europea y la Uni贸n Africana tardaron a帽os en consolidarse y es ut贸pico pensar que la CELAC lo lograr谩 muy r谩pido con las diferencias ideol贸gicas existentes y las presiones desde la Casa Blanca que empuja en sentido contrario.聽聽

Las Cumbres suelen emitir documentos con buenas intenciones para luchar contra la pobreza y 茅sta no fue la excepci贸n. Sin embargo, hubo dos hechos novedosos para destacar. Por un lado, la firma del acuerdo constitutivo para la Agencia Latinoamericana y del Caribe del Espacio (ALCE), fundamental para avanzar con proyectos tecnol贸gicos propios en el 谩mbito espacial. Por el otro, el planteo del primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, de avanzar en lo que defini贸 鈥渓a unidad de dos civilizaciones: la caribe帽a y la latinoamericana鈥.

Am茅n del debate que pudiera existir sobre el concepto de 鈥渄os civilizaciones鈥, est谩 claro que la idea es la convergencia de la Am茅rica continental con el Caribe. Hoy se comprende que el origen de colonizaciones tan diversas no debe representar un escollo, sino m谩s bien todo lo contrario: la integraci贸n regional puede y debe enriquecerse de la pluralidad hist贸rica, cultural y ling眉铆stica.

La regularidad de las presidencias rotativas para seguir consolidando la CELAC y la disputa por su fortalecimiento frente a la OEA son tareas may煤sculas.En M茅xico se retom贸 un largo y sinuoso camino. Largo, pero con un horizonte a la vista.
*Soci贸logo, analista internacional y docente universitario, director de Nodal.am y colaborador del Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)
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