Dic 2 2016
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Ciencia y Tecnolog铆aCultura

La edad del futuro

El mensaje sutil de la 茅poca es que el pasado es una perdida de tiempo y lo 煤nico que importa es llegar al futuro tan r谩pido como sea posible. La 茅poca del tecno-futurismo con largo alcance ha llegado. Y es much铆simo mejor que el pat茅tico presente.

La posesi贸n del conocimiento, que una vez signific贸 la comprensi贸n del pasado, ahora es la habilidad de hacer predicciones. Conocer o predecir el futuro es mucho mas productivo y rentable que estudiar el pasado. Y para ello, en lugar de leer las hojas de te, mirar la bola de cristal o tirar el I Chi, podemos usar el instrumento cient铆fico apropiado, es decir鈥 鈥淏ig Data鈥, la aplicaci贸n de las matem谩ticas a enormes cantidades de datos para inferir probabilidades.

En el 2011 el Foro Econ贸mico Mundial anuncio que 鈥淏ig Data鈥 debe ser considerado como una nueva clase de activo econ贸mico, algo que uno puede poseer y gozar de sus beneficios. Es la energ铆a que lleva al futuro. 鈥淏ig Data鈥 es la primera aplicaci贸n tecnol贸gica del siglo XXI cuyo 煤nico prop贸sito es conocer lo que viene. Starbucks, Walmart, Amazon, Google, Target, Adidas, etc. ahora pueden saber quien, que, cuando, como y donde pueden vender exactamente sus productos. El jefe ejecutivo de la firma FICO, por ejemplo, con todo atrevimiento ahora puede anunciar鈥 鈥渘osotros sabemos donde tu vas a estar ma帽ana鈥. Hay m煤ltiples maneras de coleccionar datos鈥 cuando clicleamos el internet, cuando compramos, cuando hablamos por tel茅fono, cuando vamos al banco, cuando estamos en el trabajo, etc. etc. Cada acci贸n que emprendemos es aprovechada para generar probabilidades acerca de que acci贸n vamos a tomar. Las grandes Corporaciones invierten billones de d贸lares en esquemas para convertir el mundo en datos. Lentamente van mejorando mas y mas la habilidad para influir y darle forma al porvenir.big-data

驴De donde viene este af谩n por el futuro? Si consideramos los datos antropol贸gicos encontramos que desde el Homo erectus hasta el comienzo de la civilizaci贸n mesopot谩mica el humano no vivi贸 en el flujo segmentado que caracteriza nuestro tiempo. En aquellos tiempos no hab铆a pasado ni futuro. Solo el gran presente. Las sociedades tradicionales lograban la predictibilidad 鈥渢ransformando el tiempo c铆clico en c铆rculos鈥. La seguridad se encontraba en seguir haciendo lo que siempre se hab铆a hecho. La noci贸n de medir las 茅pocas en d茅cadas y centurias solo ocurri贸 en 1890. La revoluci贸n industrial trajo el fin del orden tribal y con ello la seguridad que el conocimiento de nuestro聽聽 origen y destino nos daba.

驴No ser谩 entonces, si consideramos esto, que la obsesi贸n contempor谩nea por adue帽arse del futuro es el intento de recuperar la seguridad por otros medios? Seg煤n el fil贸sofo espa帽ol Innerarity hoy operamos, no con el conocimiento del futuro, sino con la ignorancia estructural del porvenir que se cierne sobre todo lo que la era industrial y digital ha tra铆do, llen谩ndonos con ansiedad y presentimientos de colapso. Llegar r谩pidamente al futuro con la ayuda de los medios cient铆ficos es el intento cada vez mas elaborado de compensar por nuestra falta de certidumbre social. El surgimiento de 鈥淏ig data鈥 y la iniciativa tecnol贸gica empresarial encuentran su ra铆z en este deseo inconsciente de volver al tiempo en que no ten铆amos que saber que viene despu茅s porque, simplemente, no hab铆a despu茅s鈥 solo el eterno presente.

El impulso al futuro, que siempre encontramos presente en los procesos cognitivos humanos, es bien diferente de la retorica futur铆stica del complejo tecno industrial. La b煤squeda del futuro ha sido, primariamente, saber que es lo que va a pasar para evitar cambios peligrosos y desestabilizantes. La idea es ver el peligro, esquivar el escollo y mantener, tanto como sea posible, nuestra forma de ser. El discurso futurista corporativo que hoy encontramos, en cambio, tiene como objetivo interrumpir, alterar e inventar聽聽 todo y cualquier cosa tan pronto como sea posible.

Donde mejor se ve esto es en el intento de un influyente sector tecnol贸gico de lograr 鈥渓a singularidad鈥 , de vivir lo suficiente para ser integrado en la conciencia virtual o cerebro global conectado a la maquina digital que, al extenderse a todo el universo, culminara con el alumbramiento sublime, un estado libre de toda limitaci贸n temporal, f铆sica y mental. Un eterno presente.

Resultado de imagen para big data驴Es del todo claro que todo este transhumanismo va en direcci贸n del mejor inter茅s del ser humano? 驴No ser谩 que todo este proceso tiene mas que ver con creencias que con ingenier铆a y ciencia? Seg煤n el consenso de la comunidad cient铆fica estamos a miles de a帽os de una inteligencia no-biol贸gica. En la edad del 鈥淏ig data鈥, dice el critico cultural Hal Niedzviecki, en lugar de un conocimiento significativo del futuro, lo que tenemos es la promesa de ese conocimiento. Creemos que el mapear todos los aspectos del mundo f铆sico y mental tiene el potencial de crear un mundo virtual paralelo de maleabilidad infinita capaz de llevarnos a un estado de absoluta certidumbre e inteligencia sin limite, a pesar de que la evidencia muestra que el precio de esta certidumbre es la perdida de las libertades c铆vicas y del derecho a no ser vigilado por las Corporaciones y el Estado.

El punto no es si realmente podemos conocer el futuro. El punto es la historia que nos contamos acerca de el. Lo que importa mas que su conocimiento, dice Niedzviecki, es el sentimiento de control que podamos lograr sobre el porvenir. Es creer que la cuantificaci贸n, alteraci贸n y ruptura es innovaci贸n y progreso.

Los tres 煤ltimos cambios tecnol贸gicos mas grandes de nuestra historia, comenzando en 1890, han sido la invenci贸n del motor a vapor, el dominio de la electricidad y el surgimiento de la computaci贸n. Todo lo que hoy hacemos se construye en base a estas tecnolog铆as. Lo que hacemos en el siglo XXI es el legado del siglo XIX. Nuestra supuesta era de 鈥渞uptura鈥, comparada con estos tres cambios, es mucho menos innovativa de lo que parece鈥 la televisi贸n en el tel茅fono, el telegrama en el tweetter, el libro en la tableta digital. Lo curioso es que todas estas revoluciones masivas no han transformado en lo mas m铆nimo nuestra inclinaci贸n al saqueo de los d茅biles, de las otras naciones o de la naturaleza. Lo que ha cambiado es que ahora el saqueo es mucho mas grande y mucho mas r谩pido, por lo que cada vez van quedando menos lugares para seguir con el pillaje. El precio de acelerar el consumo a trav茅s de la tecnolog铆a y consecuentemente organizar la vida alrededor de el puede, finalmente, destruir las condiciones ecol贸gicas que sostienen la civilizaci贸n y reclamar la existencia de toda la especie. Lo que la industria llama innovaci贸n es, en realidad, la inauguraci贸n de nuevas formas de consumo.

Todos los cambios tecnol贸gicos han favorecido la replicaci贸n de nuestros genes. Mas gente vive mas tiempo. Progreso, desde el punto de vista de la evoluci贸n biol贸gica, es la capacidad de sobrevivencia de la especie. El animal humano, no solo ha sobrevivido, sino que se ha ubicado en la c煤spide de la cadena alimenticia鈥 por ahora. La verdad es que con el tiempo nuestra conducta hace cada vez mas problem谩tica la sobrevivencia humana a largo plazo.

En la era de la revoluci贸n inform谩tica y la carrera al futuro todo fluye y la estabilidad聽聽 es bien dif铆cil de encontrar. La desigualdad econ贸mica aumenta, la clase media desaparece, la educaci贸n no garantiza trabajo y, mucho menos, uno significativo. Desempleo, subdesempleo, rebaja de salarios y pobreza son la norma 驴Por qu茅, a diferencia de la revoluci贸n industrial que no produjo perdida de trabajo, la innovaci贸n inform谩tica ha creado un ejercito de desempleados? La respuesta esta en la interconectividad digital que ha sido posible gracias a mas peque帽os y baratos procesadores que permiten aumentar la producci贸n sin la necesidad de emplear mas gente o aumentar los salarios.

La cuesti贸n, sin embargo, es esta鈥 si la red tecnol贸gica es tan buena para todos 驴por qu茅, entonces, el mundo tiene que sufrir tanto con la expansi贸n de la tecnolog铆a inform谩tica? Muy pronto tendremos camiones sin choferes, barcos sin tripulaci贸n, aviones comerciales sin pilotos, laboratorios sin t茅cnicos, hospitales sin doctores, farmacias sin farmacistas. Producci贸n con menor costo. Pero 鈥 驴qu茅 va a pasar con estos millones de servidores? La computarizaci贸n ha provocado la desaparici贸n masiva de trabajos鈥 desaparici贸n que todav铆a no termina. No seria arriesgado decir que por primera vez en la historia humana los trabajos se pierden, no se crean, con la tecnolog铆a. Digamos, seres humanos reemplazados por un futuro mas eficiente.

驴Qu茅 se putecnologiaede hacer con un sistema basado en la interrupci贸n sistem谩tica? La primera opci贸n es鈥 nada. El futuro viene y no podemos pararlo鈥 鈥 la innovaci贸n es un fuerza impersonal鈥, y la 煤nica manera de sobrevivirla es darle la bienvenida y adaptarse, dice la elite inform谩tica. La estabilidad es obsoleta. La ansiedad que plaga la 茅poca no es tanto el rechazo al cambio, como el miedo a fracasar en medio de el, de quedar atr谩s en la carrera del futuro.

La segunda opci贸n es la salida del futuro, el rechazo a la tecnotopia, el abandono de la ideolog铆a prevalente. Los que van a quedar atr谩s, seg煤n los survivalistas, son los que fren茅ticamente persiguen el futuro. Los survivalistas, por el contrario, se preparan para la cat谩strofe por venir, para la ca铆da del sistema鈥 guardan comida, agua, medicamentos y municiones para tres meses, suficiente para sobrevivir los primeros d铆as. Al igual que muchos ecologistas, indigenistas y libertarios, no anhelan el futuro, anhelan el pasado, el retorno a un tiempo m铆tico cuando todo era simple, estable, con peque帽as ciudades, granjas y tiendas de abarrotes y la gente estaba en control de sus destinos en lugar de ser datos para el gobierno o las empresas privadas. Es el anhelo de la renovaci贸n de una vida tribal que surge de las ruinas del posmodernismo cibern茅tico.

Nuestra alternativa entonces, seg煤n esto, estar铆a en la redenci贸n tecnol贸gica o en la vuelta al pasado. 驴Cierto?… Bueno, no realmente. La carrera al futuro esta saboteando el futuro y la vuelta a un pasado estable y harm贸nico es imposible. Nunca ha existido.

Luego鈥 驴con qu茅 nos quedamos? 驴No ser谩 hora de cancelar la esperanza y parar de creer que todo va a mejorar? Los que han venido luchando por un mundo diferente, seg煤n la opini贸n del escritor Paul Kingsnorth, est谩n perdiendo y seria mejor reconocerlo, antes que seguir mintiendo. La econom铆a de consumo no va a cambiar y no vamos a parar la emisi贸n de carb贸n. Esta es una sociedad global que se esta desmoronando y, a pesar de ello, es incapaz de cambiar de conducta.

La cosa, dice Kingsnorth, no es prepararse para el apocalipsis, sino ajustar las expectativas para vivir a trav茅s de algcontaminacion16o que ya esta ocurriendo. No el fin del mundo, sino su deterioraci贸n y declinaci贸n inevitable, a veces imperceptible, de la que da cuenta la ciencia. Es el reconocimiento, dice el ecologista Robert Jensen, 鈥渄e que cada sistema que regula la vida moderna no esta a la altura de la tarea. Y no hay manera de reformar esto. La revoluci贸n no viene鈥︹

驴Es esto la admisi贸n de nuestro fracaso? 驴Y de que frente al fracaso lo 煤nico que nos queda es tratar de mantener alg煤n sentido humano en un mundo que se desploma?

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