Mar 9 2022
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Ciencia y Tecnolog铆aOpini贸n

La eternidad del capitalismo

驴C贸mo es que a pesar de toda la evidencia de que el actual modo de producci贸n est谩 en una misi贸n suicida, sigue acelerando hacia el fracaso? El capitalismo, si lo miramos desde la perspectiva del trabajador, es explotaci贸n, dominaci贸n y opresi贸n. Es como un martillo golpeando doblemente lo social y las condiciones naturales que hacen posible la existencia humana.

En los viejos libros de divulgaci贸n marxista de algunas d茅cadas atr谩s acostumbr谩bamos a leer que su esencia real estaba definida por la forma de la mercanc铆a con su valor de uso y valor de cambio. Por la forma de trabajo, como trabajo concreto y trabajo abstracto. Por su relaci贸n salarial. Por la creciente composici贸n org谩nica del capital, en el que cada vez m谩s se compone de trabajo muerto en lugar de trabajo vivo. Por las crisis provocadas por la tendencia de la tasa de ganancia a caer. Y, finalmente, por su negaci贸n, inscrita en su misma esencia.Es esto 煤ltimo es lo que inevitablemente lo iba a destruir. Capitalismo: caracter铆sticas, representantes, ventajas

Seg煤n va la historia, el capitalismo se niega a s铆 mismo debido a sus propias contradicciones o es negado por la clase obrera que produce su propia negaci贸n. En cualquier caso una cosa es clara: hasta el momento de la negaci贸n, el capitalismo puede cambiar sus apariencias, pero no su esencia, que s贸lo puede ser negada por la contradicci贸n o la lucha. Una tercera variante, popular a principios de este siglo, es la que reemplaza la negaci贸n por la aceleraci贸n. La idea es que no hay nada que pueda negar el capital, no las contradicciones ni las fuerzas que produce en contra de s铆 mismo.

Lo mejor que se puede hacer es acelerarlo hasta el final, 鈥渉acia un salto prometeico en busca de otro modo de producci贸n鈥. Pero, como nota la escritora y acad茅mica australiana Mackenzie Wark, la fe en la negaci贸n o la aceleraci贸n del Capital se ha desvanecido. La esencia del capital es eterna. Curiosamente 茅sta es la caracter铆stica de c贸mo se imagina ahora. Para los que lo aman, s贸lo necesita ser perfeccionado limitando sus excesos. Lo extra帽o es que incluso los que lo odian parecen estar de acuerdo. La esencia del Capital contin煤a para siempre y todo es una expresi贸n de su esencia.

El otro lado de esta esencia eterna del Capital son sus apariencias siempre cambiantes: capitalismo mercantil, capitalismo liberal, capitalismo monopolista, capitalismo neoliberal y el misterioso modo de producci贸n asi谩tico. El actual contiene cierta ambig眉edad y no est谩 muy claro c贸mo llamarlo: quiz谩 desastre capitalismo, necrocapitalismo, capitalismo comunicativo, capitalismo de plataforma, cognitivo, semio, neurotard铆o, biopol铆tico y posfordistas. Incluso, los mas atrevidos dicen que antes hab铆a trabajo material. Ahora, en cambio, hay trabajo inmaterial.

El capitalismo en s铆 mismo, seg煤n esta versi贸n, es acerca de ideas. 驴Realmente? 驴Los cientos de millones de trabajadores industriales lo perciben como trabajo inmaterial? Y, mas a煤n, 驴no es el caso que este trabajo inmaterial ocurre realmente en base a un extenso Capitalismo - Wikipedia, la enciclopedia libreaparato t茅cnico? Si hay algo en que la derecha y la izquierda parecieran concordar es que la esencia del capitalismo es eterna y solo sus apariencias cambian. Ambos se conforman con peque帽os movimientos dentro del sistema o con peque帽os cambios en las reglas del juego.

En el enfoque marxista de las luchas pasadas se trataba de cambiar el juego a gran escala. Al parecer, ahora esto ya no est谩 en las cartas de ning煤n movimiento pol铆tico de izquierda. Ahora bien, compa帽eras y compa帽eros, si el Capital va a funcionar como un concepto hist贸rico, entonces la cuesti贸n de c贸mo y cu谩ndo termina tiene que ser parte de la discusi贸n. Hoy d铆a, seg煤n Wark, tenemos nuevas formas de explotaci贸n, desigualdad y asimetr铆as encima de las que est谩bamos acostumbrados a tener. Lo que hoy padecemos, dice, puede que ya no sea capitalismo, sino algo mucho m谩s siniestro.

Repitiendo a Marx, si mal no recordamos, el modo de producci贸n de la vida material condiciona el proceso general de la vida social, pol铆tica y cultural. No son las ideolog铆as las que determinan nuestra existencia t茅cnico-social, sino es nuestra existencia t茅cnico-social la que determina la superestructura jur铆dica, pol铆tica y cultural. Cuando las fuerzas de producci贸n entran en conflicto con las relaciones de producci贸n, empieza un periodo de transformaciones s煤per estructurales. Las formas ideol贸gicas o m铆ticas de la sociedad pueden ser explicadas a partir de las contradicciones entre las fuerzas t茅cnico-sociales de producci贸n y las relaciones de producci贸n.

Hoy d铆a nos encontramos con todo un repertorio de fantas铆as populares, como nota Wark, que empiezan a describir una experiencia social diferente. El programa de televisi贸n 鈥淒ollhouse鈥, por ejemplo, o las pel铆culas 鈥淕et Out鈥 y 鈥淎ncillary Justice鈥 entre otras, muestran la manipulaci贸n y uso del cerebro de otros en beneficio de un poder invisible. En la pel铆cula Matrix, la m谩s popular dentro de este g茅nero, hay una escena en la que el protagonista Neo, junto a innumerables otras unidades, tiene un tap贸n gigante en la parte posterior de su cr谩neo que absorbe energ铆a de su materia gris para alimentar a un poder gobernante oculto.

En la imagen vulgar del trabajo asalariado el capital aparece como un vampiro chupando la sangre del trabajador. Esta l铆nea marxista sat铆rica describe como se experimenta el trabajo en el mundo. Pero hoy d铆a, en adici贸n a este tipo de trabajo, tambi茅n hay un n煤mero creciente de trabajadores que pasan sentados frente a una computadora, mirando el tel茅fono o asistiendo a reuniones. Digamos, una forma diferente de extraer el excedente en beneficio de otro. Si en la 茅poca del dominio industrial el vampiro era el s铆mbolo que chupaba la fuerza del trabajador, una imagen que todav铆a es relevante para la mayor铆a de los trabajadores del mundo, actualmente uno podr铆a decir que es el enchufe el s铆mbolo que chupa el cerebro del cliente.

No solo el trabajo o el ocio es lo que hoy se est谩 mercantilizando, sino, y esto es lo nuevo, nuestra sociabilidad, nuestra vida com煤n y ordinaria. Es nuestro amor por compartir sentimientos y pensamientos, nuestro deseo de relacionarnos entre nosotros, de crear amigos y discutir con extra帽os lo que se ha convertido en una faena que est谩 haciendo que otra persona se haga muy, muy rica. Quien usa el Internet es rastreado, monitoreado y convertido en informaci贸n. El pan贸ptico de Foucault era un juego de ni帽os comparado con 茅sto.

El t茅rmino informaci贸n no es nuevo, pero la ciencia de la informaci贸n s铆 lo es. 脡sta se ha transformado en estos d铆as en una especie de met tecnolog铆a, dise帽ada para observar, medir, registrar, controlar y predecir qu茅 cosas, personas o, de hecho, otra informaci贸n puede, har谩 o deber铆a hacer. Y, gracias a esta metatecnolog铆a, la informaci贸n es abundante y barata, lo que ha dado origen a un extra帽o tipo de econom铆a pol铆tica basada, no en la escasez de cosas, sino en un exceso de informaci贸n que genera un nuevo tipo de problema al poder dominante: c贸mo mantener la desigualdad de clases, opresi贸n, dominaci贸n y explotaci贸n basadas en algo que en principio es rid铆culamente abundante.

Seg煤n la propuesta de Wark, la resoluci贸n de esta contradicci贸n est谩 generando un nuevo modo de producci贸n. La clase dominante de nuestro tiempo ya no mantiene su dominio a trav茅s de la propiedad de los medios de producci贸n, ni de la propiedad de la tierra. Por supuesto todav铆a los posee, pero lo que ha empezado a perder es su posici贸n dominante para ser reemplazada por la que ahora posee y controla la informaci贸n. Y esta no es una variaci贸n de la misma esencia capitalista. Esto, seg煤n Wark, ha dejado de ser capitalismo.

esencial o menos: Desmontaje del capitalismo y el fin la 脡poca de las Pir谩midesDecir que este es el fin del capitalismo es una proposici贸n que no despierta mucha simpat铆a, especialmente cuando la explotaci贸n del trabajo agr铆cola o industrial, e incluso la esclavitud, todav铆a existen. 驴No es cierto? Cierto: 茅stos no se han ido. Pero la cosa es que los modos de producci贸n coexisten e interact煤an. Lo que Wark propone es el surgimiento de uno adicional, uno con nuevas formas de explotaci贸n, desigualdad y asimetr铆as encima de las que ya est谩bamos acostumbrados.

No solo la explotaci贸n del trabajo se efect煤a a trav茅s de la posesi贸n y control de los medios de producci贸n, sino tambi茅n a trav茅s de la extracci贸n de lo que podr铆amos llamar informaci贸n excedente de trabajadores y consumidores individuales con el objetivo de construir modelos predictivos que subordinen a煤n m谩s toda la actividad a la misma econom铆a pol铆tica de la informaci贸n. Mercantilizaci贸n no significa solo la aparici贸n de un mundo de cosas, sino la aparici贸n de un mundo de informaci贸n sobre las cosas.

Somos usuarios y todo lo que hacemos con Alexa, con el tel茅fono celular, la computadora o con todo lo que grabamos es capturado por un vector que alimenta a la computadora para descubrir como usarnos mejor para beneficio de Amazon, Wallmart Google, Facebook, YouTube y otras plataformas que son propiedad de una nueva clase dominante, la clase vectorialista, cuyo poder deriva de la propiedad y control del vector de informaci贸n, que incluye la capacidad de transmitir, almacenar y procesar la informaci贸n.

Esta es la clase que hoy posee y controla las patentes que preservan el monopolio de estas tecnolog铆as, la clase que produce un mundo por sobre y en contra de nosotros. Seg煤n algunos cr铆ticos la informaci贸n siempre ha sido central al capitalismo y lo que hoy sufrimos sigue siendo capitalismo. Aqu铆 no hay nada nuevo. Lo cierto, sin embargo, es que hay una diferencia entre informaci贸n como una fuerza de producci贸n e informaci贸n como una fuerza dominante de producci贸n. La clase vectorista ni siquiera necesita ser due帽a de las otras fuerzas de producci贸n, concepto clave en la definici贸n del capitalismo. Apple, Google o Amazon, por ejemplo, no fabrican sus propios productos.

Y una parte considerable de aquellos que emplean directamente son piratas inform谩ticos que aportan nueva informaci贸n t茅cnica o cultural que luego incorporan a productos que se ofrecen a una clase subordinada de capitalistas. Los viejos antagonismos de clase obviamente no se han ido. Es s贸lo que se ha agregado una nueva capa encima de ellos. As铆 como en un tiempo no lejano los capitalistas transformaron a los terratenientes en una clase subordinada, ahora la clase vectorialista trata de subordinar a los capitalistas controlando las patentes, las marcas, los derechos de autor y, lo mas importante, la log铆stica del vector de informaci贸n.

Lo que ha empezado a surgir por encima del modo de producci贸n capitalista es algo cualitativamente diferente que genera nuevas formas de dominaci贸n de clase, nuevas formas de extracci贸n de excedentes e, incluso, nuevos tipos de clase. Esto ya no es capitalismo, es algo peor. Pero, la buena nueva es que el capitalismo no es eterno y, aunque este modo de producci贸n sea peor, no es para siempre. Pueden haber otros. Tal vez un d铆a, que nunca llega, haya un salto mesi谩nico a otra cosa.

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