Feb 10 2005
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Econom铆a

La Habana: hablan los educadores

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

芦Conscientes de nuestras responsabilidades para con nuestros pueblos, los educadores de Am茅rica Latina y el Caribe, declaramos que hoy, m谩s que nunca, es necesario marchar unidos por un mundo de paz, aprovechar los esfuerzos y potencialidades de cada pa铆s, as铆 como de la Asociaci贸n de Educadores Latinoamericanos y del Caribe para luchar por una educaci贸n que rescate los valores y la cultura de nuestros pueblos y que ofrezca a los maestros mayores oportunidades de superaci贸n.

芦Los m谩s de 5 400 educadores de 51 pa铆ses, presentes en los Congresos Pedagog铆a 2005 y Mundial de Alfabetizaci贸n, reafirmamos el compromiso de alcanzar en nuestros pa铆ses la alfabetizaci贸n de la poblaci贸n de j贸venes y adultos y de sectores priorizados de la sociedad, lograr que todos los ni帽os y ni帽as en edad escolar ingresen al sistema educativo, lo culminen y adquieran una educaci贸n inicial y b谩sica de calidad con igualdad de oportunidades禄.

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芦Como resultado de los amplios debates realizados alrededor de los m谩s de 1.500 trabajos presentados sobre dichos temas, los participantes en estos eventos Declaramos:禄

— No hay libertad ni desarrollo posibles sin educaci贸n y cultura. La lucha por la paz y la democracia transita por alcanzar cada vez mayores niveles de educaci贸n, por eso una tarea de primer orden es la de alfabetizar y alcanzar los m谩s altos niveles educacionales posibles y con la mayor calidad.

— La educaci贸n es un derecho y una herramienta fundamental para lograr la transformaci贸n y el enriquecimiento del ser humano y de nuestras sociedades, garantizar la protecci贸n del medio ambiente y el desarrollo sostenible, intensificar la preparaci贸n de las poblaciones para enfrentar los desastres y contribuir con ello a la salvaci贸n de la humanidad.
Los estados, a trav茅s de sus gobiernos, tienen la responsabilidad ineludible de hacer esto efectivo, al tiempo que es preciso reconocer que el fortalecimiento de la escuela p煤blica es una v铆a indispensable para garantizar la calidad de los servicios educativos y constituye un elemento clave en la batalla contra la pobreza.

— Si queremos superar las diversas formas de exclusi贸n presentes hoy en nuestras sociedades, para acceder a una educaci贸n de calidad, debemos, reconocer y respetar la diversidad y afianzar los valores de la lengua materna, la cultura, la historia, la literatura y la identidad nacionales. Garantizar a trav茅s de la gesti贸n de los gobiernos y de los mecanismos de la sociedad, que las diferencias individuales, socioecon贸micas, 茅tnicas, de g茅nero y de lengua no se transformen en diferentes formas de discriminaci贸n.
Es preciso fomentar el desarrollo integral de las poblaciones ind铆genas, asumir la convivencia y el pluralismo ling眉铆stico, multi茅tnico y cultural, de acuerdo con las tradiciones de cada naci贸n.

— Es necesario ampliar la cobertura de atenci贸n a las primeras edades, su cuidado y desarrollo integral, con enfoques centrados en la preparaci贸n de la familia como pilar fundamental de una educaci贸n de calidad.

Las experiencias realizadas en algunos pa铆ses para incrementar los programas educativos para la atenci贸n a la infancia de cero a seis a帽os -varios de ellos con colaboraci贸n cubana- demuestran que es posible lograr una participaci贸n protag贸nica de la familia, con base en la comunidad, y beneficiar a localidades y zonas apartadas con un m铆nimo de esfuerzos y recursos.

— Se requiere un nuevo tipo de instituci贸n educativa, que se convierta en centro cultural de la comunidad, que se abra e interact煤e con ella, promueva la participaci贸n activa de la familia en su gesti贸n y combine su trabajo con diferentes v铆as y procedimientos no formales de educaci贸n.

— La atenci贸n a las ni帽as y ni帽os en los primeros grados requiere de una gesti贸n prioritaria. Las experiencias desarrolladas en el 谩rea demuestran que, para propiciar m谩s 茅xitos en estas, se debe: preparar desde las primeras edades para la vida por diversas v铆as y a trav茅s de ellas lograr su desarrollo integral, reducir el n煤mero de alumnos por maestro; capacitarlos para el trabajo diferenciado con cada uno de ellos; preparar a la familia para mejorar los ambientes comunicativos y afectivos en que vive el escolar y asignar recursos para la atenci贸n especial a los grupos de ni帽os que se encuentran en circunstancias especialmente dif铆ciles.

— Las experiencias de mejoramiento de la calidad de la educaci贸n reafirman que el mayor conocimiento del ni帽o, su familia y entorno, y la interrelaci贸n entre los maestros al producirse el tr谩nsito del ni帽o por la escuela, son aspectos cardinales para contribuir a mejores aprendizajes y a disminuir los 铆ndices de deserci贸n escolar.

— Hemos analizado las dif铆ciles condiciones que aquejan a la educaci贸n de los adolescentes en los pa铆ses del 谩rea, lo que revela que a煤n la educaci贸n secundaria no ha sido asumida como prioridad, ni siquiera en aquellos pa铆ses que han universalizado la educaci贸n primaria. Es preciso reconocer que todos los esfuerzos que se hagan por perfeccionar este nivel de educaci贸n deben dirigirse a dar respuestas educativas que los preparen para la vida, el trabajo y la ciudadan铆a, a partir de incentivar nuevas y flexibles formas de aprendizaje que aseguren una educaci贸n de calidad.

— El acceso a la educaci贸n superior sigue siendo en la mayor铆a de nuestros pa铆ses privilegio de unos pocos. Es preciso brindar atenci贸n a la preparaci贸n de profesionales que asuman con compromiso social las principales transformaciones que en el orden econ贸mico y social requieren nuestras sociedades, utilizando para ello diferentes modalidades y v铆as de titulaci贸n.

— Las tecnolog铆as de la informaci贸n y la comunicaci贸n deben estar al servicio de los programas educativos que beneficien y eduquen a las grandes masas y deben ser liberadas del hegemonismo, la comercializaci贸n, el consumo desmedido y los intereses de grupos privilegiados.

— Se requiere reforzar la educaci贸n en valores, como n煤cleo de la formaci贸n de la personalidad y como respuesta a los problemas educativos y sociales. La educaci贸n a tiempo, sistem谩tica y por diversas v铆as, puede ser una forma efectiva para combatir los crecientes problemas -dentro y fuera de los centros educativos- de violencia juvenil, drogadicci贸n, embarazo y paternidad precoces.

— La formaci贸n del docente y su profesionalizaci贸n con un tratamiento integral siguen siendo factores claves y urgentes de nuestros pa铆ses.
Es preciso elevar paulatinamente la formaci贸n inicial hasta alcanzar de manera generalizada el nivel universitario, que propicie una formaci贸n cient铆fica donde prevalezca, a la vez, el car谩cter profundamente humanista de esta profesi贸n, as铆 como propiciar las v铆as que garanticen la preparaci贸n permanente a lo largo de su vida laboral de manera que pueda ser un agente de cambio.

Reafirmamos que la lucha contra las pol铆ticas neoliberales y el ALCA y la m谩s amplia divulgaci贸n de la Alternativa Bolivariana para las Am茅ricas (ALBA), deben convertirse en ideas claves para lograr las aspiraciones y los objetivos de la educaci贸n en nuestros pueblos, obstaculizados por el sometimiento a las exigencias del Fondo Monetario Internacional y la impagable deuda externa.

Los delegados reunidos en estos Congresos hacemos un llamado a los maestros de Nuestra Am茅rica y del resto del mundo a luchar incansablemente por la unidad latinoamericana y la paz en todos los continentes , por lograr toda forma de integraci贸n que conduzca al desarrollo y a la eliminaci贸n de las causas de las desigualdades y graves problemas que hoy aquejan a nuestros pueblos.

Nos pronunciamos tambi茅n por organizar un movimiento de solidaridad continental por la libertad de cinco hermanos cubanos encarcelados injustamente en prisiones norteamericanas por luchar contra el terrorismo.

Los participantes en el Congreso Pedagog铆a 2005 y Primer Congreso Mundial de Alfabetizaci贸n, en nombre de todos los educadores de la regi贸n, Exigimos , que los sue帽os de los millones de ni帽as y ni帽os de asistir a la escuela se conviertan en realidad.

Nos inspiran las ideas de Bol铆var y Mart铆, por un futuro mejor para los pueblos americanos a los que dedicaron sus vidas y ejemplos. Inspirados en ellos, marchemos juntos con la convicci贸n que 芦la felicidad existe sobre la tierra; y se la conquista con el ejercicio prudente de la raz贸n, el conocimiento de la armon铆a del universo y la pr谩ctica constante de la generosidad禄.

La Habana, a los cuatro d铆as del mes de febrero de 2005.

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